ZAMBARDO

No rueguen por él, Cardonio, que es sancto, Y asi lo

debemos nos de tener. Pues vamos llamar los dos sin carcoma

Al muy santo crego que lo canonice; Aquel que en vulgar

romance se dice Allá entre groseros el Papa de Roma.

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GIL

¿Qué es lo que queréis, oh nobres pastores?

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 39 / 502 题