OTHELLO

_I look down towards his feet--but that's a fable--

If that thou be'st a devil, I cannot kill thee_

.......................................................... Will you, I

pray, demand _that demidevil_, Why he hath thus ensnaer'd my _soul and

body_?

(Ac. V. sc. II).

[153] Citado por Wolf en sus _Studien_, pp. 287-288. Traducción de D.

Miguel de Unamuno con el impropio título (debido meramente al editor)

de _Historia de las literaturas castellana y portuguesa_, tomo I, pág.

318.

[154] «Por Dios, pecado ganas en no dar parte destas gracias a todos

los que bien te quieren; que no te las dió Dios para que passasen en

balde por el frescor de tu juventud, debaxo de seys doblezes de paño e

lienço. Cata que no seas auarienta de lo que poco te costó; no atesores

tu gentileza, pues es de su natura tan comunicable como el dinero; no

seas como el perro del ortolano... Mira que es pecado fatigar e dar

pena a los hombres, pudiéndolos remediar»... (Aucto VII).

Cf. _Artis Amatoriae_, lib. III:

Venturae memores jam nunc estote senectae: Sic nullum

vobis tempus abibit iners. Dum licet, et veros etiam nunc

editis annos, Ludite: eunt anni more fluentis aquae.

.......................................................... Nostra sine

auxilio fugiunt bona: carpite florem; Qui, nisi carptus erit, turpiter

ipse cadet.

(V. 59-63, 79-80).

[155] Dice Sempronio á Calisto en el aucto II: «O de muerto o loco no

podrás escapar, si siempre no te acompaña quien te allegue plazeres,

diga donayres, tenga canciones alegres, cante romances, cuente

hystorias, pinte motes, finja cuentos, juege a naypes, arme motes;

finalmente, que sepa buscar todo género de dulce passatiempo para

no dexar trasponer tu pensamiento en aquellos crueles desvios que

recebiste de aquella señora en el primer trance de tus amores».

En sus amoríos con Elicia quiere remedar chistosamente la gentileza y

gala de su señor, y habla en su mismo lenguaje, jactándose de haber

hecho proezas y festejos caballerescos, seguramente imaginarios:

«Señora, en todo concedo con tu razon; que aqui está quien me causó

algun tiempo andar fecho otro Calisto, perdido el sentido, cansado

el cuerpo, la cabeça vana, los dias mal dormiendo, los noches todas

velando, dando aluoradas, haziendo _momos_, saltando paredes, poniendo

cada dia la vida al tablero, esperando toros, corriendo cauallos,

tirando barra, echando lança, cansando amigos, quebrando espadas,

haziendo escalas, vistiendo armas e otros mill autos de enamorado,

haziendo coplas, pintando motes, sacando inuenciones» (Aucto IX).

Á pesar de tan fanfarrón lenguaje, la cobardía es una de sus notas

características, y no la disimulan ni él ni Pármeno cuando acompañan,

á razonable distancia, á su amo en el aucto XII. Allí está la célebre

frase: «Apercibete, a la primera boz que oyeres, _tomar calças de

Villadiego_». Hasta en esto son precursores de los lacayos y graciosos

de las comedias del siglo XVII.

El profesor de la Sorbona, E. Martinenche, en su tesis latina, que

es uno de los juicios más razonados que se han escrito sobre la

tragicomedia de Rojas, ve también en los mozos de Calisto el primer

tipo de criados del teatro moderno:

«Illi famuli industriosi simul et solertes et quibus nihil sancti

erat, cum in Italiam devecti fuisent, solertiores dolorum et comicarum

machinarum artifices paulo post facti sunt, saporemque rusticum quem

apud Hispanos habuerant exuere. Mox in Galliam penetravere, ibique sub

variis seu Scapini seu Mascarilli nominibus praeclaras vel potius in

primas partes, in his comoediis quas exemplaria Italorum secuti nostri

poetae ediderunt. Attamen vera eorum proles intra fines Hispaniae

permansit non solum in fabulis ad scenam accommodatis, sed etiam in his

ubi legentibus seu ignobilium, seu nequam hominum facta narrantur... Ex

illa prosapia evadunt illi apud populum notissimi quibus inclytum nomen

_Gil Blas_ et _Figaro_ indictum est. Ad _Celestinam_ igitur, si quis

verum originem illorum recentiorum famulorum... respicere necesse est».

(_Quatenus Tragicomoedia de Calisto y Melibea vulgo Celestina dicta ad

informandum Hispaniense Theatrum valuerit. Thesim Facultati Litterarum

in Parisiensi Universitate proponebat._ Nimes, 1900, pp. 55-56).

En las últimas palabras del distinguido crítico hay algo de

exageración. Tanto los héroes de nuestras novelas picarescas como Gil

Blas y Fígaro tienen una psicología mucho más complicada que la de los

sirvientes de Calisto. Tampoco encuentro en éstos ninguna clase de

sabor rústico, lo cual más bien cuadra al _bobo_, que es figura casi

obligada en nuestro teatro popular del siglo XVI. Sempronio y Pármeno

son evidentemente criados de ciudad.

Cronológicamente preceden á los de la comedia italiana del siglo

XVI; pero ésta se formó sobre la imitación de Plauto y Terencio, sin

intervención de la _Celestina_. Se ha de tener en cuenta, además, que

ya en algunas comedias humanísticas, por ejemplo el _Paulus_, aparece

el fámulo ó doméstico moderno emancipado de la condición servil.

[156] _La Comedia de Plauto, intitulada Milite glorioso, traducida en

lengua Castellana. En Anvers. En casa de Martin Nucio. M.D.LV._ (En el

mismo tomito, y con paginación seguida, aunque con distinta portada,

está la versión de los _Meneschmos_). Fol. 5 vto. á 8.

[157]

_O, that I were a glove upon that hand, That I might touch that

cheek_...

(Act. II. sc. II).

[158]

_Call me but love, and I'll be new baptized; Henceforth I never will be

Romeo._

(Id. íd).

[159]

_One fairer than my love! the all-seeing sun Ne' er saw her match,

since first the world begun._

(Act. I. sc. II).

[160]

_O, she doth teach the torches to burn It seems she hangs upon

the cheek of night Like a rich jewel in an Æthiop's ear: Beauty

too rich for use, for earth too dear! So shows a snowy dove

trooping with crows, As yonder lady o' er her fellows shows._

.......................................................... _Did my

heart love till now? forswear it, sight! For I n'er saw true beauty

till this night._

(Act. I. sc. V).

[161]

_Art thou a man? thy form cries out, thou art: Thy tears are womanish!

thy wild acts denote The unreasonable fury of a beast._

(Act. III, sc. III).

[162]

_Go, ask his name:--if he be married, My grave is like to be my

wedding-bed._

(Ac. I, sc. V).

[163]

_My, only love sprung from my only hate! Too early seen unknown, and

known too late! Prodigious birth of love is it to me, That I must love

a loathed enemy._

(Act. I, sc. V).

[164] El origen del segundo y bellísimo dúo shakespiriano (Act. III,

sc. V):

_Wilt thou be gone? it is not yet near day_...

se encuentra, según recientes investigadores, en el poema de Chaucer

_Troylus and Cryseide_ (Vid. E. Koeppel, _Juliet Capulet and Chaucer's

Troylus_, en el _Jahrbuch der Shakesp. Gesellschaft_, 1902, pp. 238

y ss.). Pero este poema, á su vez, está imitado del _Filostrato_

de Boccaccio y de la _Crónica Troyana_ (Vid. G. C. Hamilton, _The

indebtedness of Chaucer's «Troilus and Criseyde» to Guido delle

Colonne's «Historia Troyana»_, New York, 1903). Ambas obras eran

seguramente familiares á Rojas, y pueden explicar algunas semejanzas

entre él y Shakespeare.

En el _Bursario_, traducción de las _Heroidas_ de Ovidio, atribuída,

creo que con fundamento, á Juan Rodríguez del Padrón, se encuentran

algunas epístolas añadidas por el traductor, y entre ellas dos muy

notables de _Troylo y Bresayda_ (_sic_, por _Criseyda_). En la primera

se lee este pasaje, verdaderamente poético, que coincide en gran manera

con los de Chaucer y Shakespeare: «Miémbrate agora de la postrimera

noche que tú e yo manimos en uno, é entravan los rayos de la claridat

de la luna por la finiestra de la nuestra cámara, y quexávaste tú

pensando que era la mañana, y decias con falsa lengua, como en manera

de querella: «Oh fuegos de la claridat del radiante divino, los quales

haziendo vuestro ordenado curso, vos mostrades y venides en pos de

la conturbal hora de las tinieblas! Muevan vos agora a piedat los

grandes gemidos y dolorosos sospiros de la mezquina Breçaida, y cesat

de mostrar tan ayna la fuerza del vuestro gran poder, dando logar a

Bresayda que repose algun tanto con Troylos, su leal amigo!» E dezias

tú, Bresayda: «Oh quánto me ternia por bienaventurada si agora yo

supiese la arte mágica, que es la alta sciencia de los mágicos, por la

qual han poder de hazer del dia noche y de la noche dia por sus sabias

palabras y maravillosos sacrificios!... ¿E por qué no es a mí posible

de tirar la fuerza al dia?» E yo, movido a piedat por las quexas que tú

mostrabas, levantéme y sallí de la cámara, y vi que era la hora de la

media noche, quando el mayor sueño tenía amansadas todas las criaturas,

y vi el ayre acallantado, y vi ruciadas las fojas de los arboles de la

huerta del alcazar del rey mi padre, llamado Ilion, y quedas, que no se

movian, de guisa que cosa alguna no obraban de su virtut. E torné a ti,

y dixete «Breçaida, no te quexes, que no es el dia como tú piensas».

E fueste tú muy alegre con las nuevas que te yo dixe...». (_Obras de

Juan Rodríguez del Padrón_, publicadas por la Sociedad de Bibliófilos

Españoles, Madrid, 1884, pp. 303-304).

Palabra por palabra se encuentran repetidas algunas frases de este

trozo en el _Tirant lo Blanch_ (ed. de Aguiló, tomo II, p. 365,

_Resposta feta per lo Conestable a la letra de Stephania_... «Recordam

aquella darrera nit que tu e yo erem en lo llit, e tu pensant fos lo

dia, deyes en manera de querella... E mes deyes: O quant me tendria yo

per benaventurada si yo sabes lart magica que es lalta sciencia dels

magichs en la qual han poder de fer tornar del dia nit»).

¿Existirían también en catalán estas epístolas ó las traduciría del

castellano Juan Martorell? De todos modos, resulta oscuro para mí el

origen de estas cartas, que no se explican sólo con el canto ó parte

quinta del _Filostrato_. Mucho más se parece el segundo capítulo de la

_Fiammetta_, pero las principales bellezas tampoco están allí. Otro,

con más datos que yo, resolverá este punto, que aquí es incidental.

[165] Se ha de advertir, aunque la _Celestina_ pasa por obra impura y

_Romeo y Julieta_ por un poema de amor casto é inocente, que en las

escenas culminantes de pasión el lenguaje de las dos heroínas se parece

mucho. Recuérdese el ardiente soliloquio de Julieta en el acto tercero:

Spread thy close curtain, love-performing night, That runaways' eyes

may wink, and Romeo Leap to these arms, untalk'd of and unseen. Lovers

can see to do their amorous rites By their own beauties; or, if love be

blind, It best agrees with night. Come, civil night, Thou sober-suited

matron, all in black, _And learn me how to lose a winning match, Play'd

for a pair of stainless maidenhoods_.

(Act. III, sc. II).

[166] _Diálogo de la lengua_, ed. Boehmer, pág. 415.

[167] Así y todo, no le falta razón á Klein cuando escribe (_Geschichte

des Drama's_, VIII. _Das Spanische drama_, erster Band, pág. 914):

«Wir wären zu glauben geneigt, dass die, einige Decennien nach der

«Celestina» von Luigi da Porto zuerst (1524) und dann von Bandello

verfasste Julia--und Romeo--Novelle, einen Widerstrich dem analogen

Motive in der Celestina bieten dasselbe zu dem Zwecke veredeln

sollte, um das Geschick der baiden Liebenden für christliche Herzen

mitleidwürdiger als abschreckend erscheinen zu lassen».

[168] Claro es que aquí no pretendo caracterizar el riquísimo y variado

teatro cómico de Lope, Tirso y Alarcón, ni tampoco el de Rojas y

Moreto, sino únicamente el de Calderón, y en una parte sola, que no es

la más importante. Hay que guardarse de la exageración realista, ya que

hemos pasado de la exageración romántica. Algo lejos va en este camino

de reacción el señor Martinenche en su tesis latina ya citada: «Quod

exemplum (_el de Rojas_) si Lope de Vega ejusque discipuli assecuti

essent, multum fortasse profecissent. Sexto enim decimo in saeculo

nescio quem sicerum poetae saporem fundunt quo multo magis delectamur

quam fucatis horum odoribus qui ab illis profecti sunt. Secundum

naturam sermonem tum scriptores enuntiant qui, velut Rojas noster,

simplicem atque in promptu positum dicendi modum ad vividissimas res

ingenue exprimendas adhibent. Qui contra septimo decimo in saeculo

ingenium jactant, dum fictis et veritatem excedentibus fabulis

inserviunt, arcessitis utuntur sententiis et jam deflorescentem et

deminutam hispaniensis theatri speciem ante oculos nostros obversant».

(Pág. 111).

[169] _El Superhombre y otras novedades, artículos críticos sobre

producciones literarias de fines del siglo_ XIX _y principios del_ XX.

Madrid, 1893, pág. 228 (artículo escrito con ocasión de la _Celestina_

de Vigo).

Algo semejante había indicado D. Alberto Lista en sus _Lecciones de

Literatura Española_.

[170] El marido de la reina Iseo.

[171] _Libros de Caballerías_ (primera parte), publicados por D. Adolfo

Bonilla (tomo VI de la presente _Biblioteca_), pág. 455.

[172] Fué de los primeros que en Alemania hicieron plena justicia á

la _Celestina_, dedicándola un extenso análisis con traducción de

varias escenas, y una característica muy interesante, en su Manual, que

traducido á tiempo hubiera evitado muchos tropiezos á los historiadores

de nuestras letras.

_Darstellung der Spanischen Literatur im Mittelalter von Ludwig Clarus.

Mit einer Vorrede von Joseph v. Görres._ Mainz (Maguncia), 1846. PP.

357-406.

[173] «Es ist wahr, dass ein Werk, worin eine Kupplerin die Hauptrolle

spielt, worin mehrere scenen ihren Verkehr mit liederlichen Dirnen

schildern, sich nicht für ein Mädchenpensionat schickt. Wenn man aber

bedenkt, mit welcher Naivetät das Mittelalter überhaupt geschlechtliche

Verhältnisse darstellt, wie bei den Südländern insbesondere noch jetzt

selbst ehrbare Frauen keinen Anstoss nehmen, in dieser Beziehung _pan_,

_pan_ und _vino_ _vino_ zu nennen, so wird selbst durch einzelne

stellen und scenen, die darin nach unseren jetzigen Ansichten allzu

frei und allzu nackt wären, ein wahrhaft sittliches gefühl sich minder

beleidigt fühlen, als durch die sanctionierten Zweideutigkeiten und die

verhüllte Lüsternheit der Modernen». (_Studien_, p. 288).

[174] Palabras con que perfectamente le caracteriza el señor

Fitzmaurice-Kelly en su bello prólogo á la _Celestina_ inglesa de

Mabbe: «The work is the product of a mind vigorous, grave, lucid,

shackled by few prejudices or opinions, alert to impressions, stored

with a large experience of life and men, their occasions, foibles, and

pitfalls.... Richly dowered with the sense of the romance, the mystery,

and the passions of existence, Rojas stands apart from the buoyant hope

of youth and from the ecstasy of love: he describes and analyses from

without» (PP. 25-26). En lo que va un poco lejos es en suponer que

Rojas era un artista puro, que no se proponía ningún fin moral: «he

is an artist, not a moralist», comparándole con algunos modernos como

Flaubert y Guy de Maupassant. No es fácil concebir un artista de este

género á fines del siglo XV, ni siquiera en Italia. Bueno ó malo, tiene

su fin moral la _Celestina_, y el autor no pierde ocasión de inculcarlo.

[175] Junto de intento esas dos palabras, porque la filosofía de

Epicuro, de la cual suele hablarse de oídas, es profundamente triste,

sobre todo en los versos de su gran intérprete romano, que es uno de

los precursores más legítimos de la melancolía romántica.

[176] «_Lucrecia._--Trabajo ternias, madre, con tantas moças, que es

ganado muy penoso de guardar.

«_Celest._--¿Trabajo, mi amor? Antes descanso e aliuio; todas me

obedescian, todas me honrrauan, de todas era acatada, ninguna salía de

mi querer; lo que yo dezia era lo bueno, a cada qual daua cobro... Mio

era el prouecho, suyo el afan. Pues seruidores, ¿no tenia por su causa

dellas? caualleros viejos e moços, abades, de todas dignidades, desde

obispos hasta sacristanes. En entrando por la Iglesia via derrocar

bonetes en mi honor, como si yo fuera vna duquesa: el que menos auia de

negociar conmigo, por mas ruyn se tenia. De media legua que me viessen,

dexauan las Horas; vno a vno, dos á dos, venian a donde yo estaua, a

ver si mandaua algo, a preguntarme cada vno por la suya. En viendome

entrar se turbauan, que no hazian ni dezian cosas a derechas. Vnos me

llamauan señora, otros tia, otros enamorada, otros vieja honrrada...

«_Sempronio._--Espantados nos tienes con tales cosas como nos cuentas

de essa religiosa gente e benditas coronas. Si que no serian todos.

«_Celest._--No, hijo; ni Dios lo mande que yo tal cosa leuante: que

muchos viejos deuotos auia con quien yo poco medraua, e avn que no me

podian ver; pero creo que de embidia de los otros que me fablauan.

Como la clerezia era grande, hauia de todos, vnos muy castos, otros

que tenian cargo de mantener a las de mi officio; e avn todavia creo

que no faltan. Y embiauan sus escuderos e moços a que me acompañassen,

e apenas era llegada a mi casa, quando entraban por mi puerta muchos

pollos e gallinas, ansarones, anadones, perdizes, tórtolas, perniles de

tocino, tortas de trigo, lechones; cada qual como recebia de aquellos

diezmos de Dios, ansi le venia luego a registrar, para que comiesse yo

e aquellas sus deuotas. Pues vino, ¿no me sobraua de lo mejor que se

beuia en la ciudad, venido de diuersas partes: de Muruiedro, de Luque,

de Toro, de Madrigal, de Sant Martin, e de otros muchos lugares? e

tanto, que avnque tengo la diferencia de los gustos e sabor en la boca,

no tengo la diuersidad de sus tierras en la memoria, que harto es que

vna vieja como yo, en oliendo qualquiera vino, diga de donde es. Pues

otros curas sin renta; no era ofrecido el bodigo, quando en besando

el feligrés la estola, era del primer boleo en mi casa. Espessos como

piedras a tablado entrauan muchachos cargados de prouisiones por mi

puerta». (Aucto IX).

La Inquisición dejó intacto este trozo aun en las ediciones expurgadas

del siglo XVII, por lo menos en la de Madrid, 1619, que es la penúltima

de las antiguas hechas en España.

[177] _Joanis Ludovici Vivis Valentini Opera Omnia_, tomo IV de la

edición de Valencia, 1783, pág. 87. He transcrito el pasaje en el

primer tomo de estos _Orígenes_, pp. 151 y 182.

[178] «Venit in scenam poesis, populo ad spectandum congregato, et

ibi sicut pictor tabulam proponit multitudini spectandam, ita poeta

imaginem quandam vitae; ut merito Plutarchus de his dixerit, «Poëma

esse picturam loquentem, et picturam poëma tacens», ita magister est

populi, et pictor, et poeta: corrupta est enim haec ars, quod ab

insectatione flagitiorum et scelerum transiit ad obsequium pravae

affectionis, ut quaecunque odisset poëta, in eum linguae ac stili

intemperantia abuteretur: cui injuriae atque insolentiae itum est

obviam, primum a divitibus potentia sua, et opibus, hinc legibus,

quibus cavebatur ne quis in alium noxium carmen pangeret: tum

involucris coepit tegi fabula; paullatim res tota ad ludicra et in

vulgum plausibilia, est traducta, ad amores, ad fraudes meretricum, ad

perjuria lenonis, ad militis ferociam et glorias; quae quum dicerentur

cuneis refertis puerorum, puellarum, mulierum, turba opificum hominum

et radium, mirum quam vitiabantur mores civitatis admonitione illa,

et quasi incitatione ad flagitia, praesertim quum comici semper

catastrophen laetam adderent amoribus, et impudicitiae; nam si quando

addidissent tristes exitus, deterruissent ab iis actibus spectatores,

quibus eventus esset paratus acerbissimus. _In quo sapientior fuit

qui nostra lingua scripsit Celestinam tragicomoediam; nam progressui

amorum, et illis gaudiis voluptatis, exitum annexuit amarissimum,

nempe amatorum, lenae, lenonum casus et neces violentas: neque vero

ignorarunt olim fabularum scriptores turpia esse quae scriberent, et

moribus juventutis damnosa_».

(_De Causis Corruptarum Artium liber secundus_).

_J. L. Vivis Opera_, ed. de Valencia, 99.

[179] Por ser de los más antiguos no debe omitirse el de Fr. Antonio

de Guevara en el argumento de su _Aviso de Privados y Doctrina de

Cortesanos_ (Valladolid, por Juan Villaquirán, 1539), hoja 7ª sin

foliar.

«Vemos que ya no se ocupan los hombres sino en leer libros, que es

afrenta nombrarlos, como son «Amadis de Gaula», «Tristán de Leonis»,

«Primaleon», «Carcel de amor» y _Celestina_, á los quales y á otros

muchos con ellos se debria mandar por justicia que no se imprimiesen ni

menos se vendiesen, porque su doctrina incita la sensualidad á pecar y

relaxa el espiritu a bien vivir».

[180] _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_, tercera época, tomo

VIII, 1903, págs. 219-220.

[181] La _Celestina_ no figura ni en el Índice de Valdés (1559), ni en

el de Quiroga (1583). Sólo la Inquisición de Portugal, que procedía con

más rigor que la nuestra en estas materias, puso en su Índice de 1581

todas las Celestinas, «assi a de Calisto e Melibea, como a Resurreiçāo

ou Segunda Comedia». Sin duda por eso no se conoce más edición hecha

en aquel reino que la de Lisboa, 1540. Vid. la reimpresión de los

antiguos Índices, con que ha prestado gran servicio á la bibliografía

la Sociedad Literaria de Sttutgart (tomo 176), _Die Indices Librorum

Prohibitorum des sechzehnten Jahrhunderts gesammelt und herausgegeben

von Fr. Heinrich Reusch_, Tübingen, 1886, pág. 358.

[182] _Suplemento al Índice Expurgatorio del año de 1790, que contiene

los libros prohibidos y mandados expurgar en todos los Reynos y

Señoríos del Católico Rey de España el Sr. D. Carlos IV, desde el

edicto de 13 de Diciembre del año 1789 hasta el 25 de Agosto de 1805,

Madrid, en la Imprenta Real, año de 1805._

P. 9. «Calisto y Melibea (tragicomedia), impresa en Madrid en 1601, sin

nombre de autor.»

Adelantados estaban los inquisidores en la bibliografía de la

_Celestina_. No se equivocaban más que un siglo justo en cuanto á la

fecha de su aparición.

[183] Es sabida, aunque poco segura, la anécdota de D. Diego Hurtado

de Mendoza, que cuando fué de embajador á Roma no llevaba en su

portamanteo más libros que el _Amadís_ y la _Celestina_. Vid. tomo I de

estos _Orígenes de la Novela_, pág. 237.

[184] Sobre la inmoralidad de la _Celestina_ se han escrito verdaderos

desatinos, aun en libros de crítica literaria que han gozado de

cierta nombradía. Adolfo de Puibusque, en su _Histoire comparée des

Littératures Espagnole et Française_ (París, 1843), premiada por la

Academia Francesa, y que fué en su tiempo el Manual del hispanista

á la violeta, llega á decir que la obra de Rojas «es una amalgama

de _comedias_ y _tragedias_ de un cinismo repugnante», que «ninguna

pluma, por hábil que fuese, podría honestamente analizar las escenas

subalternas», y, en suma, que el libro es «una _enciclopedia del

libertinaje_». Cualquiera creería que se trataba de las obras del

Marqués de Sade ó de la _Aloisia_ de Nicolás Chorier. Asegura

Puibusque, muy formal, que, á pesar de eso, hay _dos mil_ sentencias

morales sepultadas en este monstruoso drama, y que el autor mismo las

había contado, por lo cual no puede dudarse de sus buenas intenciones.

«Pero el escándalo fué tan espantoso que _los rayos de la Iglesia

estallaron en seguida_. Algunas impresiones _clandestinas_ (!) burlaron

la vigilancia de la censura religiosa, pero por mucho tiempo _no pudo

verificarse ninguna representación en público_». No dice claro si de la

_Celestina_ ó de cualquier otra pieza (Tomo I, págs. 195 y 201).

De este modo se escribía en Francia sobre nuestras cosas hace medio

siglo. ¡Cuánto camino se ha andado desde entonces y cuántos hispanistas

de verdad han surgido!

[185] _Obras de D. Leandro Fernández de Moratín_, edición de la

Academia de la Historia, 1830, tomo I, pág. 88.

[186] Juan de Valdés, _Diálogo de la Lengua_, ed. Boehmer, pág. 415.

[187] _Diálogo de la lengua_, ed. Boehmer, pág. 405.

[188] «_Martio._--¿Por qué vos no tomais un poco de trabajo y hazeis

esso?

_Valdés._--Demas estava.

[189] _Dialogo de la lengua_, ed. Boehmer, pag. 402.

[190] De este pasaje puede inferirse que existió una versión latina

anterior en un siglo á la de Gaspar Barth, pero no encuentro ningún

otro dato que compruebe el dicho de Francisco Delicado.

[191] «Y al cabo de hauerla visto y notado bien, hallé que ni en

Hespaña, ni en Flandes, ni en otras partes no la hauian dado al mundo

como conuenia. Porque la vi oppressa de dos faltas muy principales:

la una mal corregida, y sin ninguna ortographia (que es por cierto

falta muy grande en un libro), y la otra, siendo comedia como lo es,

que la hayan impreso, no como comedia, sino como historia, o otra cosa

semejante; prosiguiendo siempre desde el principio del Aucto hasta el

fin, sin poner en la margen los interlocutores, que de passo en passo

uan hablando: que a mi uer es un importante error en el tal libro, y se

le ha hecho gran sin razon; pues veemos que las comedias de Terencio y

de Plauto y d'otros han sido y están impressas con muy gentil orden,

es a saber, que cada persona que en la comedia va hablando, tiene su

nombre puesto en la margen, y donde acaba el uno, no prosigue alli

luego el otro, sino que comiença nueuo renglon con el nombre a fuera

(dado que aquellas sean Latinas y que por sus auctores hayan sido

escriptas en verso), y esto mesmo han usado y usan los Italianos en

las suyas... Por lo qual, ya que nadie no ha mirado en esto, o si

lo ha, no ha puesto remedio, me atrevi yo a tomar la mano, y ser el

primiero (_sic_) que en tal guissa la hiziesse imprimir, creyendo (como

creo) hazer grato seruicio a mi nacion, y assi hallandome en Venecia

la corregi en todo lo que convenia, no digo que le haya mudado ningun

uocablo antiguo, que todos se los he dexado como los compuso el auctor,

juzgando ser temeridad haziendo al contrario, sino que la he emendado

de los errores de la stampa, y con summa diligencia hecho imprimir a

manera de comedia, a fin que de todos fuesse bien lehida y entendida

como conuiene».

[192] Algunas enmiendas de nombres clásicos son felices, porque el

corrector tomó el buen camino de recurrir á las fuentes. Así, en el

acto primero, en vez de _Eras e Crato_, médicos, que dicen las primeras

ediciones, ó de _Crato y Galieno_, como se enmendó caprichosamente en

algunas de las sucesivas, puso _Erasistrato_, y en vez de _piedad de

Silencio_, _piedad de Seleuco_, «porque allí toca la historia del Rey

Seleuco, que por industria del médico Erasistrato concedió por paternal

piedad su propia mujer al unico hijo que por amores della casi al punto

de la muerte habia llegado. Cuéntalo largamente Luciano en su _Dea

Syria_, y tócalo Valerio Máximo, lib. V, cap. VII».

Amarita hizo mucho uso de esta edición para la suya.

[193] Es de 1622, «á costa de Juan Baptista Bidelo». Tiene una curiosa

dedicatoria del editor italiano, en que se nota la influencia de la

Celestina en la novela picaresca: «Aunque muchas vezes oy alabar de

grandes y letrados varones a la Tragicomedia de Calisto y Melibea,

y por esso yo touiesse inclinacion muy de veras a la imprimir, con

todo esso estoruauame mucho ser ella escrita en habla extrangera, que

acarreaua algunas dificultades... y verdaderamente es este libro el

abundante fuente de que se derramaron aquellos limpios arroyos de la

vida del Picaro Guzman, la Picara Montañesa y la Hija de Celestina;

luego si ellos tanto agradan a todos los que entienden essa lengua, y

tienen doctrina, cómo no mucho más agradará esse tan lleno de moral

filosofia y dichos tan sentenciosos y sabios?»

[194] Pobremente apreció la _Celestina_ Baltasar Gracián, aunque no

deja de colocarla en el _Museo del Discreto_ (crisis IV, parte 2.ª de

_El Criticón_): «De la _Celestina_ y otros tales, aunque ingeniosos,

comparó sus hojas á las del perejil, para poder pasar sin asco la

carnal grosería». En el discurso 56 de la _Agudeza y Arte de ingenio_

vuelve á citar «la ingeniosísima Tragicomedia de Calisto y Melibea»,

llamando á su autor con evidente despropósito «el encubierto aragonés».

¿Le confundiría acaso con su primer imitador D. Pedro Manuel de Urrea,

cuya _Égloga_ pudo leer en su _Cancionero_, imaginando que era uno

mismo el autor de los dos textos en verso y en prosa? De todos modos,

Gracián demuestra muy poca familiaridad con la _Celestina_, cuando la

menciona en compañía de libros tan heterogéneos como los _Raguallos del

Parnaso_, de Boccalini, y las _Carrozas de las Heroidas_, de don Álvaro

de Luna, que supongo que será el _Libro de las claras y virtuosas

mujeres_, confundido en la memoria del jesuita aragonés con el _Carro

de las donas_, de Eximeniz.

Aunque en términos tan extravagantes, Gracián es acaso el último

crítico del siglo XVII que habla de la _Celestina_, olvidada por

completo en la _República Literaria_ de Saavedra Fajardo (donde también

se hace caso omiso del Quijote), y lo que es más singular, en el

_Hospital das lettras_ de don Francisco Manuel de Melo, la más copiosa

revista bibliográfica que de aquella época conocemos.

[195] Manifiesta conocer, además de la primitiva, la _Segunda

Celestina_, de Feliciano de Silva, la _Tragicomedia de Lisandro

y Roselia_, la _Policiana_, la _Florinea_ y la _Selvagia_. «La

_Celestina_ (añade) se imprimió muchas veces dentro y fuera del Reyno,

y sin embargo es rara; las demás, que se han impreso menos veces ó una

sola, rarísimas: y conviene lo sean todas, porque su misma _pureza

de estilo, facilidad del diálogo y expresión demasiado viva de las

pasiones de los enamorados, y de las artes de rufianes y alcahuetas_,

hacen sumamente peligrosa su lectura».

(_La Poética ó Reglas de la Poesía en general y de sus principales

especies..._ 2.ª edición, imprenta de Sancha, 1789, tomo II, pág. 43).

[196] En la extraña _Disertación_ que antecede á las _Comedias de

Cervantes_, reimpresas en Madrid, 1749, por Antonio Marín, escribió

Nasarre lo siguiente: «Los hombres de juicio, que leían y observaban la

naturaleza y los primores de los autores Griegos y Romanos, conocieron

quán apartados estaban del buen gusto y de la cordura, y detestaron del

abuso que se hacia del Diálogo para corromper el corazon y el juicio.

Por esso escribieron Diálogos que llamaron Comedias, pero muy largos é

incapaces de representarse. Los portugueses se aplicaron mucho á esta

composicion(A), pero no nos faltan Comedias de este jaez, de las cuales

se pueden sacar pinturas y retratos al natural: caracteres y pinturas

puestas á todas luces para reprehender agradablemente lo vicioso y

ridículo de los hombres, y apartarlos assi del mal camino, enseñando la

moral buena é introduciéndola suavemente; avergonzando al vicio, que

se pinta en otros, y tal vez es el mismo retrato de quien lo rie. Las

comedias _Florinea_, _La Selvagia_, _La Celestina_, _La Eufrosina_, son

admirables en esta clase, y pudieran tener buen uso si se enmendassen

algunos passages de ellas demasiadamente lascivos y malignos, en los

quales se muestra la deshonestidad del todo desnuda, con el pretexto de

azotarla».

(Nota A: No sé que nadie la cultivase más que Jorge Ferreira de

Vasconcellos, puesto que las comedias en prosa de Sá de Miranda y

Antonio Ferreira son meras imitaciones de las italianas).

[197] «Las mejores comedias que tenemos en español, que son _La

Celestina i Eufrosina_, están escritas en prosa (_Vida de Miguel

Cervantes Saavedra_, 5.ª impresión. Madrid, 1750, pág. 185).

Es singular que en su _Retórica_ no cite Mayans la _Celestina_, aunque

sí la _Eufrosina_ y la _Ulisipo_ de Jorge Ferreira, y _El Celoso_, de

Velázquez de Velasco, á quien llama D. Alonso de Uz(!).

[198] «Tal es la famosa _Celestina_ ó tragicomedia de Calisto y

Melibea, en que hay descripciones tan vivas, imágenes y pinturas tan al

natural y caracteres tan propios, que por eso mismo serían de malísimo

exemplo si se sacasen al teatro».

(_Orígenes de la Poesía Castellana_, por D. Luis Josef Velázquez...

Segunda edición, Málaga. Por los Herederos de D. Francisco Martínez de

Aguilar. Año de 1797, p. 83).

Sabido es que el insignificante librillo de Velázquez fué enteramente

refundido por su traductor alemán Juan Andrés Dieze, profesor y

bibliotecario de la Universidad de Gottinga, que hizo en sus notas la

mejor historia de la literatura española que entonces podía escribirse.

Sobre la _Celestina_ tiene una nota muy interesante (fué, según creo,

el primero que citó la edición de 1501). Da razón también de las

primeras continuaciones, por lo cual tendremos que volver á mencionarle.

(_Don Luis Joseph Velazquez Geschichte der Spanischen Dichtkunst. Aus

dem Spanischen übersetzt. Von Johann Andreas Dieze. Göttingen_, 1769,

pp. 306-312).

[199] «Bástenos decir que á los fines de aquel siglo (el XV) teníamos

ya en la _Celestina_ un drama, aunque incompleto, que presenta no

pocas bellezas de invención y de estilo, dignas del aprecio, si no

de la imitación de nuestra edad» (_Memoria sobre los espectáculos

y diversiones públicas de España_, en el tomo I de las _Obras de

Jovellanos_, ed. Rivadeneyra, p. 488).

[200] No las encontramos sólo en Moratín, sino en algunos escritores

de la escuela sevillana que representaban á principios del siglo XIX

la más sensata y adelantada crítica española. Además del artículo de

Blanco (White), impreso en 1823, aunque pensado seguramente mucho

antes, merece algún recuerdo la 4.ª de las _Lecciones de Literatura

Española_ de D. Alberto Lista (Madrid, 1836, tomo I, pp. 49-62). Estas

primeras tentativas de la crítica indígena no son para desdeñadas

como algunos suponen. Menos disculpa tienen los eruditos posteriores,

que cuando ya existían los brillantes juicios de Clarus, de Wolf,

de Schack, de Lemcke, se limitaban á decir por todo elogio de la

_Celestina_, que «estaba bien hablada» ó que «tenía virtudes nada

vulgares de estilo y lenguaje», lo cual puede decirse de tantos libros

adocenados.

[201] En una carta del poeta salmantino Iglesias á Forner, publicada

por D. Leopoldo Augusto de Cueto (_Poetas líricos del siglo XVIII_,

tomo I, pág CXV), leemos el siguiente rasgo de un poetastro llamado

D. Ramón Caseda, hombre fanático y estrafalario: «Prestó un tal

Villafranca un libro á Caseda, éste á Meléndez, y Meléndez hízose

prenda de él, _porque Caseda le destruyó una Celestina, que tampoco era

de Meléndez, sino del Maestro Alba_. Caseda desafió á Meléndez porque

no le daba el libro, y Meléndez por fin se lo dió á Caseda».

El Maestro Alba, dueño de la _Celestina_ destruida por Caseda, era un

religioso agustino «muy apreciado por su grande instrucción, su gusto

delicado y su ática urbanidad», según dice Quintana en la biografía de

Meléndez.

[202] Hay ejemplares que llevan la fecha de 1842 y la indicación de la

librería de Manuel Sauri, pero es una mera variante comercial.

[203] El prólogo contiene algunas ideas críticas que tenían novedad

entonces, como la comparación de Celestina con Yago: «En la

_Celestina_, que no es más que un pensamiento, un boceto delineado en

quince días por una mano inexperta, y el primer crepúsculo de un sol

que se deja morir en su oriente, vemos un carácter como el de Iago en

la perversa tercera que se presenta á Melibea, virgen que pierde su

pureza por Celestina, como Otelo pierde por Iago á Desdémona. Ambos

caracteres pertenecen á un mismo género, y ambos están sostenidos

con tanto acierto, que no sabríamos á quién dar la preferencia si la

composición de Rojas no llevase más de dos siglos y medio de antigüedad

sobre la del poeta inglés» (Pág. VIII).

[204] Poseo un ejemplar falto de la portada y de la cuarta hoja. El del

Museo Británico está completo.

[205] Así se consigna en la dedicatoria: «V. S. quale mossa da virtuoso

desiderio non per miei meriti ma per sua vista se degnata uolerme

pregare douesse io tradure la presente tragicocomedia intitulata di

Calisto & Melibea de lingua castigliana in italiano idioma acio che V.

S. insieme con questa degna patria doue questa opera non e diulgata

se possa allegrare di tante e cosi degne sententie & auisi che sotto

colore di piaceuolezze ui sonno. Io adunque, uedendo che legitima

obligazione di ubidire suoi preghi mi constringe: quali a me sonno

stati acceptabili commandamenti: e per satisfare in parte al desiderio

che di seruir quella continouamente mi sprona: meritamente me hanno

obligato a la executione di questa impresa: quantunque sia tenuto

manifestare ogni opera virtuosa maggiormente che per il presente

tractato a quelli che lo leggeranno retenendo per se le sententie

necessarie & le lasciue lassando grande utile ne uenga: e como gia sia

considerata mia insufficientia e le curiali e familiari occupationi».

[206] La de Milán, 1514, se dice: «nouamente revista e correcta e a

piu lucida venustate reducta per _Hyeronymo Claricio, Immolese_». La

de 1515. también de Milán, que por cierto fué hecha á expensas de un

eclesiástico «impensis venerabilis presbyteri Nicolai de Gorgonzola»

nos declara el nombre de otro corrector: «nouamente reuista e correcta

per _Vicentio Minutiano_, con quanta magiore diligentia se la metterai

a parangone con l'altre editioni senza dubio el conoscerai». No he

cotejado ni ésta ni las demás que llevan anuncios no menos pomposos,

pero dados los hábitos de los editores de aquellos tiempos, puede

sospecharse que esas correcciones tendrán tan poca importancia como las

de Delicado y Ulloa. La última _Celestina_ italiana es de 1543.

[207] Son muy raras las alusiones á la _Celestina_ en los eruditos y

humanistas de Italia, pero un curioso pasaje de Giraldi Cinthio parece

indicar que tuvo imitadores: «In questo errore mi pare che trascorresse

l' autore della _Celestina_ spagnuola, mentre volle ella imitare la

comedia _archea_, già sbandita come biasimevole da tutti i teatri;

ne pure incorse in questo errore, ma in molti altri, non solo nell'

arte ma nel decoro ancora, degni da essere fuggiti da chi lodevolmente

scrive, ancora _che non vi siano mancati di quelli che la si hanno

proposta per esempio_, intendendo più a quei giuochi spagnoli, che alla

convenevolezza della favola».

El error que achacaba Giraldi Cinthio al autor de la _Celestina_ era

que dejaba demasiado patente el artificio dramático: «portando negli

occhi e nelle orecchie degli ascoltanti l'artificio, il quale vuole

essere celato sotto il naturale, che altrimenti diviene egli tedioso e

spiacevole».

_Scritti Estetici di Giambattista Giraldi Cinthio_ (Milán, 1864, en

la _Biblioteca Rara_ de Daelli), tomo II, _Discorso ovvero Lettera...

intorno al comporre delle Comedie e delle Tragedie_ (escrito en 1543),

pág. 99.

En otro lugar de la misma disertación, desgraciadamente mutilado por la

cuchilla del encuadernador en el ejemplar de la Biblioteca de Ferrara

que ha servido de texto para ésta (pág. 31), vuelve á insistir Giraldi

Cinthio en la peregrina idea de considerar como imitador de la antigua

comedia ateniense (que es la que llama _comedia archea_) á Fernando de

Rojas, que seguramente no conocía á Aristófanes ni tiene con él ningún

punto de contacto: «delle quali convenienze è stato imitatore sovra

tutti gli altri l' autore della Celestina...».

[208] _Orígenes de la novela_, tomo II, pp. LXXXV y LXXXVI.

[209] _Angelica, Comedia di Fabritio de Fornaris napoletano, detto il

Capitano Coccodrillo, Comico confidente. In Parigi, appresso Abel l'

Angelier_, 1585.

Sobre el tipo del capitán español en la comedia italiana, y sobre la

Celestina en Italia, deben leerse las dos memorias presentadas á la

Academia Pontaniana por el ilustre napolitano B. Croce (_Ricerche

Ispano-Italiane_, I y II. Nápoles, 1899) y el erudito artículo de

A. Farinelli, _Salle Ricerche di Benedetto Croce_ (en la _Rassegna

Bibliografica della Letteratura Italiana_. Pisa, año 7.º, 1899).

[210] Estas ilustraciones, apenas conocidas en España, y que son

realmente de Hans Burgkmair, _Senior_ (1473-1532), y no de su hijo,

artista muy inferior á él, pueden verse en la obra de Jorge Horth,

_Les Grands Illustrateurs_ (I, N.^{os} 8-25), y en la _Zeitschrift für

Bildende Kunst_, de Lützkow, 1881, vol. XIX, pág. 392.

[211] Está perfectamente descrito y estudiado á fondo en un artículo de

D. Lorenzo González Agejas publicado en _La España Moderna_, julio de

1894, pp. 78-103.

[212] Abrevio este prólogo, que puede leerse íntegro en los _Studien_

de Wolf (pág. 300) ó en la traducción que de ellos ha hecho el Sr.

Unamuno (tomo I, pág. 330).

[213] Véase este trozo, traducido por el Sr. Agejas, remedando el

hipérbaton antiguo:

«_Pleberio._--Corre, oh Lucrecia, corre y trae presto agua con que

reviva el aletargado espíritu de esta mujer mia! ¡oh Alisa, da á ti

algun consuelo á fin de que mi lastimada vida conserve; causa no des á

que mi alma tan infeliz prontamente de mí salga!

«_Alisa._--¡Ay, ay, desconsolada mujer! ¡Ah! ¿qué mi muerte desvia ó

qué mi espíritu retiene en este cuerpo lleno de todo dolor? ¡Oh, tú ha

poco eras mi hija! ¡Mísera yo, que para tan gran pesar nuestro la vida

te diera, para ver agora esta tu lamentable muerte!

«_Pleberio._--Levántamela, Lucrecia, y ayúdame, que de aquí la aparte y

la lleve a nuestra cámara, donde ambos angustiado el corazon esperemos

nuestro fin contemplando á nuestra hija, mientras consideramos lo que

hacerse haya de su noble cuerpo».

[214] Tanto la primera edición, de 1520, como la segunda, de 1533,

también de Ausburgo (únicas que hasta ahora se conocen), eran ya

rarísimas en el siglo XVIII. No quiere esto decir que las ignorasen

algunos curiosos eruditos. En una obra reciente, de gran trabajo y

erudición, donde es lástima que investigaciones nuevas y sólidas estén

mezcladas con acerbas notas de agresión personal contra hispanistas

muy beneméritos (_Contributions à l'étude de l'Hispanisme de G. E.

Lessing_, p. Camilo Pitollet, París, Alcan, 1909, pp. 221-224), se

menciona un artículo sobre la _Celestina_ de Wirsung, incluído por

el famoso preceptista clásico Gottsched en su _Nothiger Vorrath zur

Geschichte der deutschen dramatischen dichtkunst_ (Leipzig, 1757, pp.

52 y ss.), y citas de menos importancia en otros compiladores, como

Löven.

[215] _Briefe an Ludwig Tieck, ausgewählt und herausgegeben von Karl

von Holtei_, Breslau, 1864, tomo I, pág. 106-107, sexta carta de

Brentano á Tieck, sin fecha.

Sobre la traducción de Wirsung véanse especialmente la tesis de

Guillermo Fehse: _Cristof Wirsung deutsche Celestinaübersetzungen_

(Hallische Inaug. Dissertation. Halle, 1902), y la recensión de Arturo

Farinelli en la _Deutsche Literaturzeitung_ de 1.º de noviembre del

mismo año, sin olvidar otra del mismo Farinelli sobre el libro de Adam

Schneider _Spaniens Anteil an der Deutschen Literatur des 16 und 17

Jahrhunderts_ (Strasburgo, 1898), publicada en la _Zeitschrift für

vergleichende Literaturgeschichte_ de Koch (febrero de 1900).

Schneider habla poco y mal de la _Celestina_ (p. 277) y da por

desconocido el nombre del traductor alemán.

[216] «Depuis quelques mois que ie me suis trouué l' esprit libre,

et de repos, après l' heureuse fin des troubles et miseres communes

de ce Royaume (_escribía en 1578_) qui durant le cours de tant de

tristes années m' avoyent à mon tres grand regret desrobbé l'esperance

de plus frequenter ces bonnes lettres: ie m'estois vn jour mis en

opinion de visiter encore les muses de mon cabinet, comme y estans

de retour apres un si long et ennuyeux exil. Et à cet effet remuant

mes livres encore tous noiriz, de bonne rencontre m'en tomba un entre

mains, intitulé _Tragicomedie de Celestine, traduicte pièce de langue

castillane en Italien_. Lequel soudain par moy recogneu, pour autrefois

m'auoir esté donné par deffunct monsieur nostre pere (que Dieu absoluë)

a mon premier retour d' Italie, notë de sa main, és endroits plus

memorables (comme il estait l'un des plus practics gentils hommes

de son temps esdictes langues, et de non moindre iugement, pour le

continuel maniement des grands affaires, ou il a esté employé jusques

à son extreme vieillesse) me remist en memoire la recommandation que

ce bon et prudent pere m'en avait faicte; m'enjognant par expres de la

communiquer en nostre langue à vous tous aussi ses enfans, pour uotre

bien singulier. Car c'est à la verité, un clair mirouër et vertueuse

doctrine à se bien gouuerner... où ie recontray en son gentil subiect,

tel contentement, quoy que fort mal correct, faute de la impression,

que ie ne me peu contenir de le relire plusieurs fois...»

El libro está dedicado á Juan de Lavardin, Abad de L' Estoile, y

Antonio de Lavardin, Señor de Rennay y Boessoy, hermano del traductor.

[217] Lavardin dice en el prefacio de su versión «qu' il l' a repurgée

de plusieurs endroits scandaleux qui pouvaient offenser les religieuses

oreilles». Pero ninguno de los trozos realmente escandalosos de la

_Celestina_ ha sido expurgado por el traductor. Todo se reduce á

haber puesto _officier_ en vez de «fraile», _gros officier_ en vez de

«canónigo» y otras cosas por el estilo.

[218] Sobre esta segunda edición véase un artículo del conde de

Puymaigre en la _Revue Critique d'Histoire et de Littérature_ (n.º 19,

9 de mayo de 1874).

[219] En la poesía titulada _Du coq à l' asne. A Lyon Jamet_ (1535).

Vid. _Œuvres complètes de Clément Marot_ (ed. Jannet), tomo I, pág. 224.

[220] _Nouvelles Récreations et Joyeux Devis de B. des Periers_, ed.

Jouaust. Paris, 1874, pág. 85. «Et puis il avoit reduict en memoire et

par escript les ruses plus singulieres que les femmes inventent pour

avoir leur plaisir. Il sçavoit comme les femmes font les malades, comme

elles vont en vendanges, comme parlent à leurs amis qui viennent en

masque, comme elles s' entrefont faveur soubz ombre de parentage. Et

avec cela il avoit leu Bocace et Celestine».

[221] _Oeuvres de Math. Regnier_, ed. Delarue, pág. 121.

[222] _A new comedy in English in manner of an interlude right elegant

and full of craft of rhetoric: wherein is shewed and described as

well the beauty and good properties of women, as their vices and evil

conditions with a moral conclusion and exhortation to virtue. John

Rastell me imprimi fecit. Cum privilegio regali_ (Folio, let. got.).

El único ejemplar conocido de esta obra pertenece á la Biblioteca

Bodleyana de la Universidad de Oxford. Está reimpresa en «_A Select

Collection of Old English Plays, originally published by Robert Dodsley

in the year 1744_, reimpresa por cuarta vez en Londres, 1872, tomo I,

pp. 53-92.

[223] Garrett Underhill (John), _Spanish Literature in the England of

the Tudors_, New York, 1899, página 402.

[224] «Her life is foule, but her Precepts faire; her example naught,

but her Doctrine good; her coate ragged, but her mind inriched with

many a golden sentence» (P. 3 de la reimpresión).

[225] «Yet they that are learned in her language, have esteemed it (in

comparison of others) as Gold amongst metalls, as the Carbuncle amongst

stones; as the Rose amongst flowers; as the Palme amongst trees; as the

Eagle amongst Birds; and as the Sunne amongst Lights; In a word, as the

choicest and chiefest. But as the light of the great Planete doth hurt

sore eies, and comfort those that are sound of sight: So the reading

of Celestina, to those that are prophane, is a poyson to their hearts;

but to the chaste, and honeste minde, a preservative against such

inconveniences as occurre in the world» (P. 7).

[226] «And for mine owne part, I am of opinion that Writers may as

well be borne withall, as Painters, who now and then paint those

actions that are absurd. As Timomachus painted Medea killing her

children; Orestes, murthering his mother Theo, and Parrasius; Ulyses

counterfeited madnes, and Cherephanes, the immodest imbracements of

women wit men which the spectators beholding, doe not _laudare rem,

sed artem_; not commend the matter which is exprest in imitation, but

the Art and skill of the workeman, wich hath so lively represented wat

is proposed. In like sort, when we reade the filthy actions of whores,

their wicked conditions, and beastly behaviour, we are neither to

approve them as good, nor to imbrace them as honest, but to commend the

Authors judgement in expressing his Argument so fit and pat to their

dispositions» (Pág. 7).

[227] En la colección de Henley _The Tudor Translations_ (t. VI).

_Celestina or the tragicke-comedy of Calisto and Melibea englished

from the spanis of Fernando de Rojas by James Mabbe anno 1631 with an

Introduction by Iames Fitzmaurice-Kelly. London, published by David

Nutt..._ 1894.

El prólogo (en 36 páginas) es una de las mejores apreciaciones críticas

que conocemos de la _Celestina_. El Sr. Fitzmaurice-Kelly ha tratado

con predilección de esta obra maestra, no sólo en estas páginas,

escritas con mente artística y fino gusto, sino en las varias ediciones

de su _Manual de Literatura Española_ (1.ª ed. inglesa en 1898,

traducción castellana de Bonilla en 1902, traducción francesa de Davray

en 1904), y en un interesante artículo bibliográfico en la _Revista

Crítica de Historia y Literatura Españolas_ (febrero de 1896), con

ocasión del insignificante libro de don J. de Soravilla (_Rodrigo Cota

y Fernando Rojas, La Celestina... Juicio crítico de la obra._ Madrid,

1895).

[228] «Our Author is but short, yet pithy: not so full of words as

sense; each other line, being a Sentence; unlike to many of your other

Writers, who either with the luxury of their phrases or superfluity of

figures, or superabundance of ornaments, or other affected guildings of

Rhetorick, like indiscreet Cookes, make their meats either too sweet,

or too tarte, too salt, or too full of pepper» (P. 4).

[229] «In any case it is scarce an exaggeration to say that, after the

creation of Calisto and Melibea, the appearance of Romeo and Juliet

was but a question of time. Where in the Plautine and Terentian comedy

there was appetite, where in their late derivatives there was rank

lubricity, where in the writers who immediately preceded Rojas there

were symbolism and mystical transport, the _Celestina_ strikes the note

of rapture, passion, the love of love...». (Fitzmaurice-Kelly, en el

prólogo ya citado, p. XVIII).

«If we did not know of the Italian origin of _Romeo and Julieta_, we

might think that Shakespeare had been inspired by _Celestina_; and,

indeed, it is likely that he knew of Mabbe's translation of it in

manuscript from Mabbe's friend Ben Jonson». (Martin Hume, _Spanish

influence on English Literature..._ Londres, 1905, pág. 126).

[230] «Non alia itidem ratione paris genii opus, Georgii de

Monte-Maiore, Pastoralia, translata sunt proximis his diebus. Eâdem

inductus insignia _Milesiarum plus quac Triginta Volumina ex omnium,

Idiomatum selectis fabulis et Historiis, summa, qua fieri potuit

sermonis aequabilitate et hilaritate, composui_». (En la _Dissertatio_

que precede á la _Celestina_, pliego 5, hoja 4 sin foliar).

En su furor de traducirlo todo al latín, pensaba hacer la misma

operación con la _Segunda Celestina_ de Feliciano de Silva, aun sin

haberla visto más que de paso, según dice en sus _Animadversiones_ (p.

321): «Indicare hic lectori volo _secundam_ interea dum haec universi

litterati orbis plausibus excipitur, _Celestinae partem_ in Hispaniâ

fabricatam esse, quam exinde delatam tum recens vidi in manibus egregii

viri Sebastiani Mederi Brisgovii, Illustrisimo tum Principi Badensi a

Consiliis, nunc vero non habeo in potestate; ubi indeptus fuero non

dubitabo et illam Latino Orbi proponere».

[231] «Hujus autem generis fabulae sunt apud Antonium Eslavam in libro

Hispanico qui _Noches de Invierno_ inscribitur, quarum nos quasdam

etiam indidem in Milesiarum nostrarum Narrationes retulimus» (P. 317).

[232] «_Pornoboscodidascalus Latinus. De lenonum, lenarum,

conciliatricum, servitiorum, dolis, veneficiis, machinis plusquam

diabolicis, de miseriis iuvenum incautorum qui florem aetatis Amoribus

inconcessis addicunt; de miserabili singulorum periculo et omnium

interitu. Liber plane divinus, lingua Hispanica ab incerto avctore

instar ludi conscriptus Celestinae titulo. Tot vitae instruendae

sententiis, tot exemplis, figuris, monitis plenus, ut par aliquid

nulla fere lingua habeat, Gaspar Barthius inter exercitia linguae

Castellanae, cujus ferè princeps stilo et sapientia hic Ludus habetur.

Latio transcribebat. Accedunt Dissertatio eiusdem ad Lectorem cum

Animadversionum Commentariolo. Item, Leandris ejusdem, et Musaeus

recensiti. Francofurti, apud Danielem et Davidem Aubrios et Clementem

Schleichium. Anno M.DC.XXIV_».

Una interesante noticia bibliográfica de este libro puede verse en los

_Anales de la literatura Española_ del Sr. Bonilla (p. 167-172).

El _Pornoboscodidascalus_ es muy raro, á lo menos en España. La

Biblioteca Nacional no le poseía hasta que adquirió los libros de

Gayangos. Mi ejemplar procede de la colección de D. Valentín Carderera.

[233] «Maluimus autem primo istum, quem alium quemlibet interpretari,

quoniam et materia ei talis est, ut Iuventus nostra, praecipue in

hanc voluptatum partem peccans hinc vel maxime necessaria documenta

haurire, vitae caute instituendae, possit, et tot interspersae huic

brevi scripto, tam ex mediis rebus petitae, tamque capitales, insint

sententiæ, ut qui vel solas has animo fixerit, et velut regulas

dirigendae (praecipue peregre vivens) vitae, edidicerit, usuque

adhibuerit, non vulgarem sapientiae opinionem apud omnes boni iudicii

adepturus certò videatur. Accedit, quod et dicendi genus tam comtum,

politum, exactum, numerosum, grave atque venerabile est in suo,

huic libello, idiomate, ut pares per universa ejus spatia paucos

inveniri consensus ipsorum Hispanorum fateatur. Taceo nunc peculiarem

quemdam Genium, affingendis Personis, quibuslibet moribus, et ex his

sermonibus, huic scriptori datum; a quo certè longè abest quicquid

Graecorum aut Latinorum monumentorum ad nos pervenit... Et sententiarum

quidem ea est comitas et eruditio, ut vulgarium hominum animos non

minus, atque si ipsis solis scriptae forent, mirificè penetrent, et

opinione melioris doctrinae, ipso quasi ictu percellant... Eruditorum

autem vel principes penitissimae Sapientiae et Antiquitatis profundae

hic monita percipient...». (Pliego 5, hoja 2, sin foliar).

[234] «Hoc vult verae doctrinae sibi conscium pectus, nil indignationis

in ipsa etiam vitia sibi permitiere sed tranquillitate animi per omnia

stabili servatâ, ire in medias res, et suavitate illa divina, undique

relucente, parteis tamen interim castigatoris agere».

[235] «Quoquò regionum aut locorum te vertes omnibus hodiernis

Idiomatis linguarum hoc genus scriptorum excellere videbis. Ut autem

Hispanicae seu Castellanae Linguae gravitas et proprietas, hodie

caeteris ferè amplior est, ita et in hac licet plures auctores id

genus observare, qui iuncta utilitati venustate, fictionum in publicum

prodesse connitantur; adeo quidem ut si qua in caeteris, Gallica

praecipue, delectabilia simul et utilia talia scripta prodeant,

pleraque vel inventionibus Hispanorum vel illustrationibus debeamus».

[236] «Ipsa verò, artifex Lena, quamquam toto opere nimium quam pulchrè

personae suae indolem efferat, nullo tamen loco omnia sua artificia

melius exercet, quam ubi cum Melibaea colloquium habet. Illic videas,

mulierem malarum artium doctissimam, omnis experientiae suae technas

accersere, ut miseram nobilitati, opibus, Amori Parentum, suo denique

ipsius honore, et existimatione, in foedum Amorem excutiat. Minimum

sanè hic incantationes egerunt, quamquam et hnius sceleris crimini anum

veneficam illigarunt; quibus etiam demtis, vix quaequam puella caeteris

talibus assultibus restiterit. Norat nimirum, tot annorum Lena, ex

tempore omnia consilia, atque ad animum cuiusvis puellae expugnandum,

ex re ipsa vertere...»

[237] «Quod si exemplo res et clarior facienda erit, dicam

novisse me hominem astutissimum, capitalem emolumentorum suorum

artificem, nequaquam ullis simulationibus decipi valentem, ipsum

astutâ quadam urbanitate et comitate, cum patientia et pertinacia

coniuncta, nihil non ferè a quovis impetrantem. Huius ego, etiamnum

adolescentibus annis, cum vitam impense semper mirarer, observarem

negotia, dissimularem noticiam, ad extremum, multorum mensium usu et

conversatione, eò inductus sum, ut cum primis hominem perspicacem

atque astutum, prudentemque arbitrarer tum, et nunc quoque putem. Non

iam disputo utrum bene ille semper suo ingenio, et acumine sensuum,

et spirituum vivacitate, usus fuerit, hoc potius affirmare velim,

tam accuratâ cautione, omnes adversarios et amicos suos vicisse, ut

et diligeretur, et caveretur ab omnibus: nemo vero auderet ferè illi

quippiam secus atque res erat, credendum proponere. Diu multumque

mores hominis observans, nihil non illum huic libro tribuere,

multa licet cura, tandem percepi. Nullus in hoc aspexerat, nulla

sententiae vestigia quae non in numerato haberet, et utilitati suae

accomodare nosset, quae cum mirificam homini sagacitatem et prudentiam

conciliassent, hoc unum illi non cesserant, ut a commodis, seu lucris

potius, suis, aliorum incommoda desecare posset, quin etiam, cum

detrimentis nonnunquam amicorum, rem suam augere velle videretur. Hoc

demto cetera ingeniosissimum nemo non dixisset. Neque diffitebatur sanè

ipse, cum alioquin mihi innotuisse videret, maximam partem sese huic

libro prudentiae debere; certè cum vellet, nulli non rei, nulli non

loco sententiam hinc accommodatam reipsa ostendebat, vel cavendi vel

aggrediendi negotii consilium utile praebere...».

[238] «Ad hujus autem Celestinae meae interpretationem nescio quo

fato meo raptus fui, tanta certè celeritate totum descripsi, ut nec

_integris duabus dierum hebdomadis integram absolverim_...».

[239] «_Refranes y Modos de hablar Castellanos con Latinos, que les

corresponden, juntamente con la glosa y explicacion de los que tienen

necesidad de ella... Compuesto por el Licenciado Geronimo Martin Caro y

Cejudo, Maestro de Latinidad y Eloquencia en la villa de Valdepeñas de

Calatrava su Patria, con titulo del Consejo Supremo de Castilla_...».

En Madrid, por Iulian Izquierdo, año de 1675 (Hay una reimpresión de

1792).

[240] PP. 266 y 267.

[241] P. 295. «Vltima verba Melibaeae ad parentem Pleberium priusquam,

post casu mortuum amasium suum Callistonem, se turri praecipitaret. Ex

Hispanico Ludo, Celestinâ.»

[242] «Superavit me dulcedo suavissimi cantus: non est mihi ultra

tolerabilis amantis animi tui expectatio. O Domina mea unica, o omnis

spes et omnis felicitas mea! Quae mulier nata talibus sit Gratiis, ut

tua merita non omnes illas ultro confutet? O improvisa auribus meis

cantionis suavitas! O tempus deliciis uberans! O anima mea, o pectus,

o corculum meum! Et quomodo non potuisti ulterius aliquid temporis

insumere isti suavissimae vocis tuae suavitati, cur non porro etiam

amborum desideriis canendo satisfacere.

«_Melib._--O exoptatissima deprehensio, o insidiae spectatissimae,

o suavissima superventio! Es tu hîc mei animi Domine, anima ipsa

et corculum meum? Es tu ipsemet? non possum credere. Ubi absconsus

eras, lucidissime Sol? Quo recondideras claritatem illam immensam

tuam? Quamdiu factum est quod ausculstasti nos? Cur me raucam et

absurdam meâ instar Cygni voce frustrà aerem verberare passus es?

cur exsensis verbis instrepentem audire sustinuisti? Totus hic

hortus noster adventu tuo novâ laetitiâ inducitur. Vide Lunam inter

innumerabilia sidera prolucentem; etiam suaviorem suam lucem coelo

exserere videtur. Vide nubes illae quam per coeli spatium diffugere

properant; audi decurrentem hanc aquam de fontis hujus meditullio, quam

longè suaviori nunc murmure per viridarium hoc florescentium herbarum

properat? Attende celsas istas cyparissos quo pacto rami invicem sibi

abblandiuntur, alius alium arridet et alloquitur velut interprete

compositissimo illo vento, qui summa temperie omnia permulcens voces

mutuas foliorum perferre hinc inde occupatus est. Vide omnium arborum

placidissimas istas umbras, quam obscuritates suas condensare laborant,

ut furtivis nostris voluptatibus gratissimum tegmen inducant» (pp.

268-269).

[243] N.º 674. _Celestina Comentada._

«Comentario á la _Tragicomedia de Calisto y Melibea_, por un escritor

anónimo de mediados del siglo XVI.

«Comienza por el folio 14, está falto de los folios 18 á 21 é

incompleta por el fin, terminando en el fol. 221.»

(Vid. _Catálogo de los Manuscritos que pertenecieron á D. Pascual

Gayangos, existentes hoy en la Biblioteca Nacional, redactado por D.

Pedro Roca._ Madrid, 1904. Publicado por la «Revista de Archivos», pág.

231.)

[244] «Daher scheint der streit müssig, ob man sie zur Gattung der

Novelle oder des Dramas rechnen soll; sie entstand ja eben in einer

Zeit, who sich die Dichtungsgattungen erst schärfer zu sondern

begannen, who eben aus den übrigen das Drama sich entwickelte».

(_Studien_, p. 281).

[245] La influencia de la _Celestina_ en el drama español es el

principal asunto de la excelente y poco conocida tesis latina del Sr.

E. Martinenche, _Quatenus Tragicomedia de Calisto y Melibea, vulgo

«Celestina», dicta ad informandum hispanense theatrum valuerit_, que ya

en otra ocasión hemos recomendado.

[246]

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 38 / 502 题