[577] Alusión al pasaje de San Lucas, I, 41. «et factum est, ut
audivit salutationem Mariæ Elisabeth, exultavit infans in utero
ejus.»
[578] La omisión de las conjunciones convenientes da alguna
oscuridad al razonamiento seguido en este punto.
[579] Este era el largo título oficial aplicado a los reyes en
tiempos de Quevedo.
[580] «_Desvanecido_, el flaco de cabeza, o el necio, loco
presumido, o que da crédito a las lisonja.» (Covarrubias.)
[581] «La guarda del Rey o del Príncipe, los que ciñen su persona
cuando sale en público, y en su palacio están en la antecámara.»
(Covarrubias.) Esta acepción no la da el Diccionario de la
Academia a _Guarda_, sino sólo a _Guardia_.
[582] Aquí _el que_ hace el doble oficio de sujeto de _vea_ y de
complemento de _dejan_, en vez de separar ambos poniendo _aquel_
como sujeto _a quien_ como complemento.
[583] El plural _quienes_ era muy poco usado, aunque no faltan
ejemplos desde la primera mitad del siglo XVI (v. CUERVO, _Notas
a Bello_, pág. 54).
[584] Véase atrás, pág. 200, n. 416.
[585] El sobreentenderse una vez «_fui enemigo_ de sus designios»
y otra «_fui_ tan favorecido» quita claridad a estas elipsis.
[586] El sujeto de esta cláusula absoluta debiera de ir expreso,
pues no se adivina hasta que, pasada la oración temporal: «luego
que tomó las armas», se llega al verbo principal «le perdoné.»
[587] Confirmación a lo dicho en la nota 268 de la pág. 121.
[588] Compárese lo dicho en la pág. 203, n. 421, respecto al verbo
_declarar_.
[589] El sujeto _padres_ e _hijos_ refiérese a aquellos a quienes
habla Bruto.
[590] En el sentido de vedar, impedir.
[591] Véase otra vez la nota 416 de la pág. 200.
[592] Véase pág. 167, nota 352.
[593] Hay mezcla de dos construcciones; en una, _fácil_ es
calificativo de _puerta_ y rige al infinitivo _entrar_ (tomado
en sentido pasivo) mediante la preposición _de_: «puerta fácil
de entrar», como se dice «fácil de entender» por «fácil de
entenderse» o «de ser entendido», expresión que en latín se
haría por gerundio, «facilis ad intelligendum». En la otra
construcción, _fácil_ está en sentido neutro, como predicado del
verbo tácito, cuyo sujeto es _entrar_: «puerta que era fácil
entrar por ella.» Tenemos, pues, la suma «_puerta fácil_ de
entrar» + «_puerta por la que_ era fácil entrar.» = «_puerta
fácil_ de entrar _por ella_.» La construcción se complica luego
por el hecho de que el intransitivo _salir_ no puede tomarse,
como _entrar_, en sentido pasivo. Como si dijéramos: «cosa buena
de tratar» + «cosa acerca de la que es bueno tratar» = «cosa
buena de tratar, pero delicada de insistir sobre ella.»
[594] Envuelve su antecedente _tanto_ o _todo_, y va en neutro
denotando la colectividad.
[595] Adjetivo con sentido de adverbio, como en latín _primus_,
_a_, _um_, por el adverbio _primum_. Véase atrás pág. 99, nota
213.
[596] _Marca_ es la medida cierta del tamaño ordinario que debe
tener una cosa; «espadas de la marca», «paños de marca»; hablando
del papel se dice: «de marca menor», «de marca mayor», designando
ésta el que es de mayor tamaño que el otro, para estampar mapas,
láminas y libros grandes.
[597] _Lo que_ equivale a ‘lo mucho que’, ‘el grado en que’.
(BELLO _Gr._, § 976.)
[598] Considera en _ánimas_ el sentido de ‘hombres’.
[599] _Por demás_ equivale a ‘en demasía, con exceso’; acepción
que falta en el Diccionario académico. Usaba también _además_,
véase pág. 148, nota.
[600] «_Entre cuero y carne_, lo que no penetra, sino que es casi
superficial.» (Covarrubias.)
[601] _Arder_, en el sentido transitivo de ‘abrasar’ fué harto
frecuente en los tiempos clásicos, pero ya en el siglo pasado lo
notaba de raro el Diccionario de Autoridades. En el Diccionario
vulgar tuvo la marca de anticuado hasta la décima edición; en la
undécima (1869) y duodécima (1884) está rehabilitado (CUERVO,
_Dicc._) El mismo Quevedo dice:
Ícaro en senda de oro mal segura
arde sus alas por morir glorioso.
[602] Tal vez equivale a ‘esforzó la voz’ por más que parece raro
este sentido transitivo de _salir_.
[603] Cosa que se puede trocar _con_ otra (Nebrija). Trocar una
cosa _por_ otra (Covarrubias).
[604] El _se_ es un reflexivo impropio, en dativo, que se usa con
ciertos transitivos para realzar la parte que el sujeto toma en
la acción, como: no sé lo que me digo.
[605] _Bullir_ en el sentido de ‘moverse’, tiene uso reflexivo.
Santa Teresa dice: «_no osa bullirse ni menearse_.»
[606] Usado en el sentido anticuado de _aderezar_ o guisar las
viandas.
[607] Don Enrique de Villena fué nieto de Don Alonso, Marqués
de Villena, primer condestable de Castilla, y después Duque
de Gandía, hijo del Infante Don Pedro de Aragón. La madre de
Don Enrique fue Doña Juana, hija bastarda del Rey Don Enrique
II; «Este Don Enrique fue inclinado a las ciencias y artes mas
que a la caballeria;... dexóse correr a algunas viles o raeces
artes de adivinar e interpretar sueños y esternudos y señales,
e otras cosas tales que ni a príncipe real, e menos a católico
cristiano convenían». Murió en Madrid, de cincuenta años, a 15 de
diciembre de 1434. Depositaron su cuerpo en el convento de San
Francisco. (FERNÁN PÉREZ DE GUZMÁN _Generaciones y semblanzas_,
capítulo XXVIII.) El vulgo supuso que Don Enrique, por arte de
nigromancia, se había hecho picar en jigote y encerrar en una
redoma para volver a segunda vida.
[608] Alude a la errada denominación de Marqués de Villena que
vulgarmente se aplica a Don Enrique. Un manuscrito de este
_Sueño_ tiene esta variante: «Sabe, dijo, que no fuí Marqués
de Villena, que ese título me da la inociencia: llamáronme Don
Enrique de Villena, fuí Infante de Castilla; estudié y escribí»,
etc.
[609] Quevedo usa mucho la voz _gato_ en su acepción de ‘ladrón
ratero’.
[610] Aclara este pasaje la variante que ofrece un manuscrito:
«sólo el dinero que va a Francia sana de esos lamparones,
porque el Rey de Francia no admite ginoveses». A los reyes de
Francia les atribuía el pueblo la milagrosa virtud de curar los
lamparones o escrófulas.
[611] Esto es: «¿había de salir yo?» Los verbos _haber_ y _tener_
alternan en su uso de auxiliares, pero aquí es de notar la
ausencia de la preposición _de_.
[612] Anticuado, por _empréstito_.
[613] Parece que toma la barba como característica de los
letrados: en esto debe fundarse el refrán: _callen barbas y
hablen cartas_. De la gorra dice Covarrubias: «Llamaron medias
gorras aquellas cuya faldilla caía derecha la mitad, y cubría
el pestorejo, y las orejas, y con una toquilla que formaba una
rosa en medio de la coronilla y ésta era cobertura de letrados y
consejeros de los Reyes. Esto está ya mudado, porque empezaron a
levantar un pedazo de la copa de la gorra..., luego la empinaron
toda, de suerte que della al sombrero hay poca diferencia.»
[614] En el sentido anticuado de ‘_juez_’.
[615] Alude a la fundación de Venecia.
[616] Tener mano con uno, tener poder y valimiento con él.
[617] Agrages, sobrino de la Reina Elisena, madre de Amadis de
Gaula e hijo del Rey Languines, es uno de los héroes del famoso
libro de _Amadis_, cuya lectura, muy común entre próceres e
hidalgos en los siglos XV y XVI, llevó al público el adagio en
fórmula de amenaza que se ridiculiza en este lugar.
[618] COVARRUBIAS dice: «Son temidos los bermejos por cautelosos
y astutos, como lo insinua Marcial... Y bermegía vale tanto como
agudeza maliciosa extraordinaria y perjudicial.»
[619] Los lazarinos, que padecían la lepra llamada mal de San
Lázaro, pedían limosna, haciendo ruido con unas tablillas o
tejuelas.
[620] Véase atrás, pág. 173, n. 364.
[621] «_Lacayo_, el mozo de espuelas que va delante del señor
cuando va a caballo. Es vocablo alemán introducido en España
por la venida del rey Filipo, que antes no se había usado.»
COVARRUBIAS.
[622] «Echarse un cántaro de agua a pechos, beber con mucha sed.»
COVARRUBIAS.
[623] En estas fórmulas partitivas se suprime hoy el artículo
ante el numeral.