NOTAS

[428] Según tradición coetánea, ya apuntada en el Quijote de

Avellaneda, alude a Argamasilla de Alba, pero esto no indica que

Cervantes haya estado allí preso, como quisieron suponer algunos

críticos. El _Quijote_ «se engendró en una cárcel» como Cervantes

dice, pero fué en la de Sevilla, donde efectivamente estuvo preso

el autor.

[429] _Astillero_: estante en que se ponían las astas o lanzas,

adorno del portal de la casa de un hidalgo.

[430] Un refrán dice: «Vaca y carnero, olla de caballero.» La

vaca, entonces, era comida más barata que el carnero.

[431] Los restos de la carne de la comida los convertía la gente

aprovechada en salpicón para la noche. _La ensalada y salpicón_

es el primer plato en «La Cena» de Baltasar de Alcázar.

[432] Los duelos y quebrantos eran un manjar que se componía de

huevos y torreznos, según la _Mojiganga del Pésame_, atribuída a

Calderón:

huevos y terreznos bastan,

que son duelos y quebrantos.

Lo mismo vienen a decir Oudin y Franciosini, en 1614 y 1621. Pero

Lope de Vega, en _Las bizarrias de Belisa_, dijo:

Almorzando unos torreznos,

con sus duelos y quebrantos,

lo cual prueba que, para él, los torreznos eran cosa aparte. En

el _Dic. de Autoridades_ se consigna que «duelos y quebrantos

llaman en la Mancha a la tortilla de huevos y sesos». Como se ve,

el nombre en cuestión tenía aplicación varia. El sábado es día

en que la Iglesia, si no ordena, aconseja la abstinencia; pero

en España, desde antiguo, se guardaba muy imperfectamente esta

práctica. A principios del siglo XVI hay ya expresos testimonios

de la costumbre que existía en Castilla, Andalucía e Indias

(no en Navarra y Aragón) de tolerarse como comida para esta

abstinencia del sábado la llamada _grosura_ de los animales, o

sea la asadura, tripas, manos, patas y cabeza, y también el gordo

del tocino. (Benedicto XIV, en 1745, eximió a Castilla, León e

Indias de toda abstinencia del sábado.)

[433] Expresión que equivale a _las tres cuartas partes_.

[434] _Velarte_ era paño fino y estimado en el siglo XVI.

[435] Las _calzas_ cubrían toda la pierna a diferencia de las

_medias_ (esto es: medias calzas) que no cubrían el muslo. El

_velludo_ es una especie de terciopelo.

[436] _Pantuflo_, calzado de gente anciana, que se ponía encima

de los borceguíes o zapatos para abrigo y para librarse del lodo.

[437] _Vellorí_, paño entrefino, de color pardo ceniciento, de

lana sin teñir. Adviértase que Cervantes no pinta a Don Quijote

miserable, sino en una posición desahogada. Véase cuán diferente

es el traje del hidalgo pobre que describe Fray Antonio de

Guevara en su _Menosprecio de Corte y Alabanza de Aldea_, cap.

V (año 1539): «el pobre hidalgo que en la aldea alcanza a tener

un sayo de paño recio, un capuz cerrado, un sombrero bueno,

unos guantes de sobre año, unos borceguíes domingueros y unos

pantuflos no rotos, tan hinchado va él a la iglesia con aquellas

ropas, como irá un señor aforrado de martas; no gozan de este

privilegio los que moran en la villa o ciudad, porque allí

acontece el marido no salir de casa por tener la capa rayda, y la

mujer no ir a misa por falta de ama».

[438] Este _en_ suprimido por la 3.ª edición del Quijote de 1608,

denota la frecuencia de la lectura de esos libros.

[439] F. de Silva, natural de Ciudad Rodrigo, autor de la

_Crónica de los muy valientes caballeros Don Florisel de Niquea

y el Fuerte Anaxartes_, que le valió bastante dinero a pesar de

su mal estilo. Repetidas veces contrapone las voces _razón_ y

_sinrazón_ y abusa de toda clase de juego de palabras, lo cual

satiriza Cervantes en los párrafos que a continuación forja.

[440] Hoy _intrincadas_.

[441] Se pronunciaba Anibál hasta en el siglo XVII: «No dicen que

Cipión Xerxes, Pirro y Anibál Tuvieran riqueza tal, Tal tierra,

tal posesión.» (LOPE DE VEGA, _El Conde Fernán González_.)

[442] El Cid no tuvo por patria a Valencia, sino Bivar; pero como

conquistó de los moros la ciudad y el reino de Valencia, se llamó

a ésta _Valencia del Cid_ (para distinguirla de Valencia de Don

Juan y otras), por donde luego se distinguió al héroe, ya desde

el siglo XII, con el epíteto de _señor de Valencia_ o _el que

Valencia ganó_ y luego simplemente _el Cid de Valencia_.

[443] Gonzalo Fernández de Córdova, el Gran Capitán, natural de

Montilla.

[444] García de Paredes nació en Trujillo 1469, murió en Bolonia

1533. Era de grandes fuerzas, por lo que alguno le llamó _el

Sansón de Extremadura_; a él se atribuyen gran parte de los casos

de fuerza prodigiosa, que se cuentan vulgarmente, como el parar

una rueda de molino. Realizó hazañas increíbles en la guerra de

Nápoles, alistado en el ejército del Gran Capitán.

[445] Este caballero no era de Jerez, sino de Toledo, según

Mariana. Sirvió en la conquista de Sevilla a San Fernando. El

hijo de éste, Alfonso X, y su nieto Don Juan Manuel, cuentan en

la _Crónica general_ y en el _Conde Lucanor_ varias hazañas de

Garci Pérez; la más famosa va puesta arriba, página 22.

[446] Aunque el gran poeta toledano fué valiente soldado, no

es de suponer que se le mencione aquí como hombre de vida

hazañosa. Probablemente Cervantes, queriendo citar notables

personajes históricos, citó uno fabuloso, el Garcilaso de quien

un romance cuenta que, durante el cerco de Granada, mató un moro

de extraordinario valor, que por befa traía prendida a la cola

de su caballo el _Ave María_; otros cuentan esta hazaña de un

Garcilaso histórico, que fué el primero que pasó el Salado el día

de la gran batalla. El romance dice que por haber ocurrido esta

hazaña en la Vega de Granada, se llamó Garcilaso _de la Vega_; ya

el Garcilaso del Salado y su padre, que fué privado de Alfonso

XI, se llamaron _de la Vega_, por proceder de la Vega montañesa,

donde hoy se encuentra la ciudad de _Torrelavega_.

[447] Don Manuel Ponce de León hallóse en la conquista del reino

de Granada, y de él se cuentan hazañas portentosas. Además, un

romance cuenta de él una anécdota fabulosa: Doña Ana de Mendoza,

para probar el valor de los caballeros de la corte, hizo caedizo

su guante en una leonera; Don Manuel, espada en mano, se metió

entre los leones y recobró el guante, pero lo entregó a la dama

dándole un bofetón, para castigarla por haber puesto en riesgo de

honra a tanto hijodalgo por un capricho. Este mismo asunto tiene

una balada de Schiller, _el Guante_, compuesta en 1797.

[448] Cervantes nos ofrece aquí uno de los ejemplos más extraños

del uso de _cuyo_; carece de todo valor pronominal y equivale a

una simple conjunción. No responde más que al afán de ligar en

forma de oración de relativo, la que bastaba que fuera con la

simple cópula: «y la lección de sus hechos».

[449] Así escribió Cervantes. Clemencín y la edición de

Hartzenbusch corrigen: «cuerdo sin cobardía».

[450] _Do_ o _donde_ por _de do_ o _de donde_ es giro comunísimo

de la lengua.

[451] Hoy, que el estilo común es menos genial, pero más atildado

que en los siglos de oro, se podría censurar la reunión de estos

tres infinitivos. Sin embargo, sería corrección desdichada la

supresión de _querer_, pues anuncia el ningún efecto que en Don

Quijote hizo la peroración del buen canónigo.

[452] El último término de la gradación: _mal_, _peor_, _más

mal_, es hoy: _mucho peor_, y antes era también: _mucho más

peor_: «y aun peor, perdición de las personas; y mucho más peor,

perdición de las tristes de las almas.» (ARCIPR. DE TALAVERA,

_Corbacho_.)

[453] La _caballería_ era una especie de sacerdocio militar, en

el que se ingresaba mediante la ceremonia de _armar_ al caballero

novel, o sea de conferirle la dignidad de caballero otro que ya

lo fuese, cosa semejante al sacramento del orden. El caballero

estaba especialmente obligado a guardar lealtad a su señor,

fidelidad a su amigo, a amparar por dondequiera la justicia y

vedar el mal, ser largo, desprendido, etc., etc. En los Poemas

caballerescos italianos se habla de _cabalieri erranti_ y en las

novelas españolas, de _caballeros andantes_.

[454] Pudiera haber dicho también _negándome que haya habido_.

La repetición pleonástica de negaciones que en otras lenguas se

destruyen una a otra, es muy peculiar del castellano; unas líneas

más adelante se hallará también «no puedo yo negar que _no_ sea

verdad», etc.

[455] _Amadis de Gaula_, el más antiguo y famoso libro de

caballerías, era ya muy leído por el Canciller Ayala antes de su

prisión en la batalla de Nájera, 1367 (v. atrás p. 148, n. 313).

Constaba de tres libros, según el poeta Pedro Ferruz, coetáneo

de Ayala. Hay quien pretende que su autor fué el portugués Vasco

de Lobeira, el cual no pasó de ser un simple arreglador de la

obra más antigua. Es desconocida esta redacción primitiva tanto

como su autor. En tiempo de los Reyes Católicos, Garci Ordóñez de

Montalvo escribió la redacción que hoy se conserva, añadiéndole

el cuarto libro. Amadis es el prototipo del amor delicado,

firmísimo e inquebrantable de un caballero por su dama. Tan

famosa fué esta novela, que tuvo muchas continuaciones; una es el

_Amadis de Grecia_.

[456] Hoy diríamos _añadió que_ y no _añadió diciendo que_;

añadir se usaba en igual manera que hoy _proseguir_: _prosiguió

diciendo que_. Una reunión parecida de los verbos añadir y decir,

v. atrás pág. 130, líneas 24 y 25.

[457] Hoy no se junta el pronombre enclítico a los participios

pasivos, pero sí en los siglos de oro de nuestra literatura.

[458] Hoy se emplea el adverbio _más_ en vez de _mejor_ con los

verbos que denotan acciones útiles o agradables, _agrada más_,

_aprovecha más_.

[459] Floripés hija del Almirante sarraceno Balán, enamorada del

caballero francés Gui de Borgoña, libertólo de la prisión en que

yacía con otros Pares de Francia, guareciéndolos en una torre

donde se mantuvieron contra todo el poder de los infieles, hasta

que Carlomagno los socorrió. Esta fábula que procede de poemas

franceses del siglo XII, figura en la novelesca _Historia de

Carlomagno_ que puso en castellano Nicolás de Piamonte.

[460] Fierabrás (en francés «el de los fieros brazos») era, según

los poemas franceses de la Edad Media, un descomunal gigante,

que peleó en singular combate con el caballero de Carlomagno,

Oliveros; vencido por éste, fué su mejor amigo después de hacerse

bautizar. Esta patraña pasó también a la ya citada historia

fabulosa de Carlomagno, con la de la puente de Mantible, donde

cobraba el Almirante Balán (el ya mencionado padre de Floripés)

un pontazgo humillante a los cristianos, que por allí tenían que

pasar: sesenta perros de caza, cien doncellas, cien halcones

mudados y cien caballos con sus jaeces, y el cristiano que no

podía pagar ésto perdía su cabeza. Carlomagno ganó la puente con

grande estrago y perdición de hombres.

[461] La leyenda de Troya fué popular en la Edad Media, y en

sus héroes se buscó ascendencia para los modernos; Artús era

descendiente de Eneas. Este rey bretón, llamado también Arturo,

fué centro de un gran ciclo de leyendas divulgadas por toda

Europa; es el fundador de la fabulosa caballería de la _Tabla

redonda_ o _mesa_ redonda a que se sentaban los caballeros. A

su metamorfosis en cuervo atribuye Cervantes en otro lugar del

_Quijote_, y en el _Persiles y Sigismunda_, el que los ingleses

se abstuviesen de matar cuervos.

[462] Otro héroe de poemas franceses en la Edad Media (Garín

Mesquin) que sufrió también una adaptación al castellano en uno

de tantos libros, que según decía Juan de Valdés en tiempo de

Carlos V, «demás de ser mentirosísimos, ~tienen tan mal estilo~

que no hay buen estómago que los pueda leer».

[463] _Demanda_, en términos caballerescos, es el acto de

empeñarse en una empresa. El _Grial_ era la copa en que había

recogido la sangre de Cristo José de Arimatea; cuando éste fué a

evangelizar la Bretaña llevó consigo el Grial, pero andando el

tiempo heredó la reliquia un rey indigno; entonces se empeñaron

en la demanda del Santo Grial Artús y los caballeros de la Tabla

redonda; Perceval (el Parsifal de la ópera de Wagner) mereció por

su castidad y demás virtudes dar fin a la aventura, ganando la

santa reliquia, que después de su muerte fué arrebatada al cielo.

[464] Otra ficción bretona como la de Artús y el Santo Grial.

Tristán esperaba una nave que le traía noticias de Iseo; los

navegantes se olvidan de poner en el mástil la señal convenida

para anunciar que las noticias eran buenas, y Tristán, creyendo

por esto que Iseo era muerta, expira de dolor; pero en la nave

venía la misma Iseo, la cual al ver a su amante muerto, cae a su

lado sin vida.

[465] Otra leyenda del ciclo bretón. _Ginebra_ era la mujer del

rey Artús, _Lanzarote_ su amante, y la dueña o aya _Quintañona_

la que favorecía sus amores. Bien conocido es el romance cuyo

comienzo recuerda el mismo Quijote.

Nunca fuera caballero

de damas tan bien servido,

como fuera Lanzarote

cuando de Bretaña vino,

que dueñas cuidaban dél

doncellas de su rocino,

esa dueña Quintañona

esa le escanciaba el vino.

[466] Muchos dirán: _y tan es así esto_; construcción incorrecta,

pues para que se pueda usar _tan_ en vez de _tanto_, es preciso

que le siga inmediatamente un adjetivo o adverbio. Se puede

decir, por lo tanto, _tan así es_ o _tanto es así_, pero no _tan

es así_. (CUERVO. Apuntac. críticas, § 416.)

[467] Giro muy común en los siglos XVI y XVII, _un mi amigo_ por

lo que hoy decimos _un amigo mío_. _Agüela_ por _abuela_ es hoy

muy vulgar, como _güelta_, _güeno_, _gomitar_, y otras voces en

que la _g_ sustituye a la _b_ o _v_.

[468] Así dicen todas las ediciones antiguas. Las de este siglo

modernizaron _de parte_. Es giro arcaico que hallamos en el

_Fuero de Navarra_: «de partes de la madre», «de partes de sierzo

nin de buchurno».

[469] Era personaje tan popular, que _dueña Quintañona_ servía

para denominar a cualquier dueña: «¡miren la dueña Quintañona!

¡Daca la dueña Quintañona!» La toca era distintivo de viudas y

dueñas como hoy lo es de monjas.

[470] La novela de _Pierres_, hijo del Conde de Provenza, y de

_Magalona_, hija del Rey de Nápoles, trasladada en 1526, procede

de un antiguo poema francés del siglo XII. Más adelante dice

Cervantes que el caballo de madera se regía por una clavija que

tenía en la frente; en él hizo Pierres grandes viajes «y robó a

la linda Magalona, llevándola a las ancas por el aire, dejando

embobados a cuantos desde la tierra los miraban.» Según advierte

después el canónigo, es pura invención de Don Quijote el que la

tal clavija se enseñase en la Armería Real; en cambio es muy

cierto que, hasta hace no muchos años, se enseñaba allí la silla

del caballo del Cid, la espada de este héroe, las de Bernardo del

Carpio, del Rey Pelayo y otras cosas más estupendas.

[471] Según la historia cierta, Roldán iba en la retaguardia

del ejército de Carlomagno, que fué deshecha en Roncesvalles;

las leyendas francesas (popularizadas desde antiguo en España)

añadían que Roldán, al verse en peligro, había querido avisar a

la vanguardia tañendo su cuerno, pero sopló en él con tal fuerza,

que reventó las venas de sus sienes y murió. Este cuerno se

pretendía custodiar en la iglesia de Roncesvalles.

[472] Versos de Alvar Gómez, de Ciudad Real, en su traducción de

los _Triunfos del Petrarca_.

[473] Esto es: _el del Paso Honroso_, personaje histórico. Era

un valiente leonés, que en 1434, y previa licencia de Juan II,

mantuvo junto al puente del río Orbigo el _paso honroso_, en el

que se había comprometido, para honra de su dama, a romper 300

lanzas con los caballeros que se presentaran; acudieron a esta

quijotesca empresa 68 aventureros de España, Portugal, Francia,

Italia y Bretaña.

[474] Mayordomo de Alfonso V de Aragón, que en 1428 combatió ante

la corte de Don Juan II contra Gonzalo de Guzmán.

[475] Obispo de Reims, muerto en el año 600, a quien las fábulas

carolingias suponen inseparable compañero de Carlomagno; es el

autor fingido de una crónica latina del Emperador y sus Pares

forjada en el siglo XII por algún clérigo de nación francesa.

[476] El canónigo cree más en Bernardo que en el Cid, y sin

embargo, el Bernardo del Carpio, vencedor de Roncesvalles, es de

todo punto fabuloso; sólo existió un Bernardo Conde de Ribagorza,

que, auxiliado por gente franca, reconquistó de moros este

condado, suministrando algunas hazañas a la leyenda del fabuloso

Bernardo leonés o del Carpio.

[477] Esto es «se remitieron para ser juzgados y aprobados».

Cuenta Melchor Cano de un buen clérigo, a quien no cabía en

la mollera que un libro impreso con las licencias necesarias

contuviera mentiras, así que tenía por tan verdadera y probada la

historia de Amadis, como las fábulas de Esopo.

[478] Hartzenbusch corrigió con gran desenfado: _o tales

caballeros_, sin duda porque hoy se haría resaltar más la

duplicidad del sujeto, poniendo: «que tal caballero hizo o tales

caballeros hicieron».

[479] _Leyendas_ es hoy desusado en la acepción de _lectura_, por

más que el Diccionario de la Academia no señala esta acepción

como anticuada.

[480] A la viveza con que habla Don Quijote cuadra bien la

supresión del segundo _que_ en: «hay mayor contento que ver

aquí se muestra delante de nosotros un lago». Hartzenbusch, sin

embargo, suplió: _que aquí_; no hace falta. Podía Cervantes

haber suprimido también consecuentemente el _que_ de las frases

siguientes: _y_ =que= _andando andando_... _y_ =que= _del medio

del lago, y_ =que= _apenas el caballero_; pero una vez que no

quiso hacerlo, no tenemos motivo alguno para censurarle por esos

_ques_, como hace implacablemente Clemencín.

[481] El _hada_ (voz derivada del latín _fata_, plural del

neutro _fatum_, _hado_), es un ser fantástico de la mitología

moderna bien conocido. El número _siete_, como el _tres_, aparece

consagrado en multitud de invenciones populares (siete infantes

de Lara; un venablo cortador, siete veces fué templado en la

sangre de un dragón, etc.), el bellísimo romance de la Infantina

encantada dice:

Fija soy yo del buen rey,

y la reina de Castilla;

_siete_ fadas me fadaron

en brazos de un ama mía

que andase los _siete_ años

sola en esta montiña.

[482] _Negregura_, hoy anticuado por negrura.

[483] _Apenas_ seguido de _no_ es giro hoy chocante que no debe

imitarse, según nota BELLO, § 1209. Para usar el _no_ habría que

escoger otro adverbio como _casi, aun no ha acabado de oir...

cuando se arroja_.

[484] Cuando Eneas baja a los infiernos se describe así el Elíseo

(_Eneida_, VI, 638):

devenere locos laetos, et amoena vireta...

Largior hic campos aether et lumine vestit

purpureo; solemque suum, sua sidera norunt.

[485] En consonantes como _floresta_ y _compuesta_, no reparaban

nunca nuestros grandes prosistas; hoy somos más meticulosos y los

evitamos cuidadosamente. También hoy se evitaría repetir tres

veces seguidas el verbo ver: «hay más que ver, después de haber

visto esto, que ver salir...»

[486] Frase de Garcilaso:

y las aves sin dueño

con canto no aprendido

hinchen el aire de dulce armonía.

Fray Luis de León también la imitó:

Despiértenme las aves

con su cantar sabroso no aprendido.

[487] _Intricados_, como el _entricadas_ que escribió antes, pág.

223, nota 440.

[488] _Jaspe variado_, esto es «de varios colores».

[489] Acordándose de _bruto_, se dijo _brutesco_ por _grutesco_,

o cosa hecha a modo de la rusticidad de las grutas; hoy

_grotesco_.

[490] _Ferviente_ por _hirviente_, como antes _fadas_ por

_hadas_, eran arcaísmos ya mucho tiempo antes de Cervantes,

quien de intento los pone, remedando el estilo de los libros

de caballerías, que usaban de estos arcaísmos para dar aspecto

de antigüedad a la narración. Cosa igual hacían los autores

de romances del siglo XVII; v. gr., el de aquel tan sabido

que empieza: «Non es de sesudos homes... facer denuesto a un

fidalgo». La _f_ en el siglo XV ya no se pronunciaba en _facer_,

_fijo_, etc., sino como una ligera aspiración representada por

_h_, _hacer_, _hijo_; hoy hasta esta aspiración ha desaparecido y

la _h_ no tiene valor alguno.

[491] _Menos menos_ es el refuerzo por repetición de que hablamos

arriba, pág. 111, n. 247.

[492] Recuerda graciosamente Cervantes un lugar común de romances

y libros de caballerías, usados para ponderar el valor de una

cosa. Por ejemplo el romance de Palmero dice:

Una esclavina trae rota

que no valía un reale,

y debajo traía otra,

bien valía una ciudade.

Hoy decimos «vale un imperio».

[493] Esta expresión anticuada, que hoy exigiría el uso del

artículo «agua a las manos» o «para las manos», se ha fundido en

una sola palabra: _aguamanos_.

[494] «Verle servir todas», esto es: «ver todas las doncellas

servirle». El dativo enclítico, cuando un infinitivo rige a otro,

se coloca indistintamente en cualquiera de los dos infinitivos.

No tenía razón ninguna Hartzenbusch para creerse obligado a

corregir «¿Qué verle servir de todas las doncellas?»

[495] _Cuál será oír_; Clemencín y Hartzenbusch dicen que _cuál_

debe corregirse en _qué_ para uniformar ésta con las anteriores

interrogaciones. Don Quijote es muy dueño de cambiar un relativo

por otro, cuando bien le parezca, y de suprimir el substantivo

concertado con _cual_, lo mismo que lo suprimió con _que_, y así

la frase «¿Qué (maravilla) es ver cuando nos cuentan...» puede

muy bien estar seguida de la otra «¿Cuál (placer) será oír la

música...»

[496] El _gabán_ usábase para andar en el campo y de camino; en

la ciudad sólo servía de ropa de casa.

[497] Llamábanse _jirones_, o, como dice Covarrubias, _gironas_,

«ciertos pedazos triangulados que ingerían en el ruedo de

los sayos para que hiciesen más ruedo, y en los que eran de

terciopelo echaban estos jirones de brocados o telas, y se

llamaban _sayos agironados_».

[498] El _asimismo_ se refiere sólo al color _verde_, que era el

que predominaba en el vestido del caminante, pues nada tienen que

ver los dos colores accesorios _leonado_ y _morado_.

[499] Se llama _chapado_ «el hombre de hecho y de valor, porque

va guarnecido con su virtud y esfuerzo». (Covarrubias.)

[500] Aquí _prendas_ no parece significar ‘partes o dotes

naturales’ según costumbre, sino ‘posición social’.

[501] Rodríguez Marín corrige «de su cuello», enmienda rechazada

por la enumeración semejante que luego hace Don Quijote, en la

cual se repiten los términos «caballo», «amarillez», «flaqueza»,

y se habla de las armas. Conocida es la longura de Rocinante,

caballo «largo y tendido», como se dice en el cap. IX.

[502] _En estampa_ equivale a ‘en letras de molde’. Cuando se

publicó la segunda parte del _Quijote_, en 1615, llevaba la

primera ya 10 ediciones en Madrid, Valencia, Lisboa, Bruselas y

Milán, y se había traducido al francés en 1614, y al inglés en

fecha incierta.

[503] _Puesto que_ significaba antiguamente ‘supuesto que’, ‘por

más que’ o ‘aunque’. Hoy se usa con la significación de ‘pues

que’.

[504] Hoy diríamos «la profesión que sigo», esto es, «a la cual

me dedico.» _Hacer profesión_ de una cosa es «preciarnos della y

cumplirla a todo trance» (Covarrubias).

[505] _Causar maravilla_ por ‘causar admiración o sorpresa’, es

expresión vulgar, nacida por confusión de las dos equivalentes:

_causar admiración_ y _maravillar_. _Admiración_ es la suspensión

de ánimo que produce la cosa maravillosa, y _maravilla_ es

la cosa que causa admiración; sin embargo, ambos términos

se confunden, y lo mismo que Cervantes usó _maravilla_ por

_admiración_, es muy común usar _admiración_ por _maravilla_ o

cosa admirable: «esa escultura es una admiración».

[506] Hoy se pondría en subjuntivo.

[507] _Perdigón manso_, pollo de perdiz, propio para cazar con

reclamo. El de lo Verde quiere decir que no caza con grande

pérdida de tiempo y dinero, sino modestamente, con un simple

reclamo para las perdices y un hurón para los conejos.

[508] _Puesto que_ ya se ha dicho que significaba _por más que_.

[509] Sobre alguna variante de esta palabra, véase _Celestina_,

página 71, n. 137.

[510] La Cueva de Montesinos está en el término de Osa de Montiel

y cerca de la ermita de San Pedro de Saelices y de una laguna de

las llamadas de Ruidera, nacimiento del Guadiana.

[511] _Estado_, medida tomada de la estatura de un hombre. Se

medían por estados las paredes de cantería, los pozos u otra cosa

honda. (Covarrubias.)

[512] Las reglas de concordancia, fijadas hoy con una rigidez

enteramente artificial, exigen _en él_; algunas líneas adelante

repite la concordancia con _cavidad_, preferida a _espacio_, como

voz más significativa e importante.

[513] Antiguamente se usaba mucho el adverbio _además_ para

encarecer la significación del adjetivo a que se junta con el

valor de ‘sumamente’, ‘muy’, ‘en gran manera’; en general se

posponía al adjetivo: «se levantó de la mesa mohino además». Hoy

se usa en su lugar _por demás_.

[514] El Diccionario de Sebastián de Covarrubias, compuesto

por los mismos años que el _Quijote_, dice: «_Capuz_, una

capa cerrada, larga, que hoy día traen algunos por luto, y

antiguamente era el hábito de los españoles honrados en la paz,

como lo era la toga de los romanos.»

[515] Gorra fina de lana que se traía de Milán.

[516] En el entremés del _Retablo de las maravillas_, dice

Cervantes de un gobernador que tenía «peripatética y anchurosa

presencia».

[517] _Quien_, en el período clásico se refería lo mismo a

personas que a cosas. (BELLO, _Gr._, § 329.) Abundan los ejemplos

en todos estos extractos.

[518] _Guarda_, _guía_, _escucha_ y otros substantivos verbales

por el estilo, son femeninos por su terminación, y masculinos por

su significación.

[519] Montesinos es un héroe peculiar de nuestros romances; a

pesar de pertenecer a la leyenda de Carlomagno, no es conocido

este personaje en la literatura francesa. Habiendo sido su padre

acusado falsamente por Tomillas al Emperador, fué arrojado al

destierro; allí nace el héroe en un monte despoblado, lo que le

valió el nombre de _Montesinos_, y ya crecido, marchó a París

y mató al traidor Tomillas. Otros romances nos dan a conocer

a Montesinos como primo y grande amigo de Durandarte.--Este

Durandarte, lo mismo que su amigo Montesinos, es parto de la Musa

castellana, desconocido en la literatura carolingia francesa;

su origen es muy singular: el nombre de Durandarte se aplicaba

antiguamente a la espada de Roldán (pues las espadas de los

caballeros llevaban nombres propios, como las dos del Cid: Colada

y Tizón), pero un poeta vulgar castellano, poco enterado de esto,

tomó el nombre como de persona, y fantaseó sobre él la historia

de un héroe, suponiéndole muerto también en Roncesvalles, como

Roldán; supo adornar su invención con el sangriento legado que

Durandarte hace al morir, lo cual dió al asunto una excepcional

fama y popularidad; quizá se inspiró en el _Amadis_, quien al

verse en un peligro, encarga a su escudero que si muere le saque

el corazón y lo lleve a su señora Oriana, cuyo era.

[520] Don Quijote alude al romance siguiente:

Muerto yace Durandarte

al pie de una alta montaña,

llorábalo Montesinos

que a su muerte se hallara;

quitándole está el almete,

desciñéndole la espada;

hácele la sepultura

_con una pequeña daga_;

sacábale el corazón,

como él se lo jurara,

para llevar a Belerma,

como él se lo mandara.

Vemos que Don Quijote punteaba mal en su memoria los versos; los

romanceros afirman sólo que la pequeña daga sirvió para hacer la

sepultura.

[521] Hartzenbusch corrigió sin necesidad: _ni pequeña ni

grande_. La humorística contradicción de Montesinos, no para

en desmentir el substantivo, sino que niega superfluamente el

adjetivo. La aclaración de Montesinos es de gran substancia, si

atendemos a que, como dice Covarrubias, la _daga_ y el _puñal_

«todo viene a ser una cosa». Sin embargo, bueno será distinguir:

como la daga tiene filo, necesita guarnición y gavilanes para

proteger la mano, cosa que el puñal no lleva, pues hiere sólo de

punta.

[522] _Buído_ no era voz muy usual; no sabía Covarrubias,

coetáneo de Cervantes, lo que quería decir. Significaba,

probablemente, hoja con la punta estriada en tres canales: la

punta buída de las espadas estaba prohibida, como más dañosa, por

las pragmáticas reales del tiempo de Cervantes.

[523] _Sobremodo_ y el moderno _sobremanera_ son usados

indistintamente por Cervantes.

[524] Compárese la frase corriente y usada por Cervantes (II,

capítulo XXI) «hombre de valor y de pelo en pecho», así como la

voz francesa _poilu_ ‘valiente’, tratada en _Modern Language

Notes_ XXXII, 375.

[525] _Tenía la mano_, _preguntase_ y _me dijo_ son tres

verbos que tienen tres sujetos diferentes, los cuales debieran

expresarse en los dos últimos, o cambiarse el giro: «y

Montesinos, viéndome suspenso, antes que yo preguntase, me dijo».

[526] Personaje que figura en las leyendas del ciclo bretón (o

sea del Rey Artús, de Tristán e Iseo, etc.). No era _francés_

o de _Galia_, sino de _Gaula_, que es el nombre caballeresco

de Gales o Bretaña en general. A Merlín se atribuían cuantas

profecías se forjaban en la Edad Media sobre grandes

acontecimientos; por eso Don Quijote fué también profetizado por

Merlín, según dice luego Montesinos a Durandarte. (Véase atrás,

pág. 184, n. 384).

[527] _Mayor de_ por _mayor que_; es construcción usada todavía

con el comparativo, especialmente con los numerales. (v. BELLO,

_Gr._, § 1016 y 1017).

[528] Esto es lo que admira a Montesinos, quien rompió el hilo

sintáctico de sus palabras, distraído por la digresión sobre el

peso de la entraña de su amigo.

[529] Estos versos son de un romance viejo, salvo los dos

últimos, de tono un tanto burlesco, que son invención de

Cervantes, y suponen la imaginación de Don Quijote preocupada

con la noticia recién aprendida de que Montesinos había sacado

el corazón de su amigo, no, como decían todos los romances, con

daga, sino con puñal.

[530] Parodiando a uno de los romances de Montesinos, que dice:

Por el costado siniestro

el corazón le sacara...

_envolvióle en un cendal_

y consigo lo llevaba.

_Entierra primero al primo;_

con gran llanto lamentaba

la su tan temprana muerte

y su suerte desdichada.

[531] No hay que suplir la preposición _a_ como hacen algunas

ediciones modernas, suponiéndola embebida en la _a_ final de

Belerma. El pronombre _nos_ representa cerca del verbo el largo

complemento directo que va antepuesto, y determina, a la vez, el

caso en que debiera estar ese complemento.

[532] Aunque antes de Cervantes existían localizadas en las

lagunas de Ruidera tradiciones referentes a Montesinos, parecen

invención de Don Quijote la dueña Ruidera y el escudero Guadiana

con su metamórfosis en río.

[533] Una de las lagunas de Ruidera se llama _del Rey_. Parece

que dos de ellas pertenecían a la orden de San Juan, y las

restantes al Rey. En total no son, como dice Cervantes nueve,

sino 13, y dos más que se secan por el verano.

[534] El Guadiana tiene fama de criar mucho pescado, aunque

malsano.

[535] _Paciencia y barajar_ es una expresión proverbial con

que se exhorta a la paciencia a los perdidosos en el juego de

naipes. Nótese el uso del infinitivo con valor de imperativo, muy

peculiar del español y portugués, aunque se presenta también en

francés «prendre tant de grammes de cette potion».

[536] Por _alguna_ se diría hoy mejor _cualquiera_ con

significado de _ninguna_. Del uso de _alguno_ por _ninguno_

en frases negativas como: «sin ser visto de alguno» se pasó a

darle este valor en otras que sólo son negativas por la idea que

envuelven: «contribuyó más que otro alguno a su adelantamiento».

[537] Durandarte al morir y encargar a Montesinos que llevase

a Belerma su corazón, le mandaba también que se lo recordase

incesantemente:

y traelde a la memoria

dos veces cada semana.

[538] Endechas eran canciones tristes que se lloraban sobre los

muertos de cuerpo presente. Solían ser cuartetas de seis sílabas,

y algunas tenían cierto encanto lúgubre y plañidero, como esta

que, al decir de Covarrubias, era ejemplo casero y sabido de

todos en tiempo de Cervantes:

Parióme mi madre

una noche obscura,

cubrióme de luto,

faltóme ventura...

[539] _Tener_ equivalía a ‘opinar’; en latín «fama tenet». Hoy se

dice «tengo para mí que...» Rodríguez Marín, en su edición del

Quijote IV (1916), interpreta de otro modo: ‘como tenía fama de

serlo’.

[540] _¡Cepos quedos!_ expresión del lenguaje truhanesco y

carcelario; voz dirigida al criminal que remueve el cepo tratando

de huir. La comparación «quedo como un cepo», que usa la _Pícara

Justina_, alude a la pesadez e inmovilidad de los cepos.

[541] _Pasar razones_, _coloquios_, etc., era muy usado por

‘cruzarse palabras’.

[542] Es descuido de Cervantes por «como ha estado allá abajo».

[543] Eran perros que guardaban el Hospital de la Resurrección en

Valladolid, fundado en tiempo de Carlos V, en 1553; hoy le llaman

Hospital de Esgueva. Los perros acompañaban también, de noche, a

los hermanos de la capacha, para pedir limosna, y les alumbraban

llevando en su boca una linterna.

[544] Hoy los indefinidos _uno_, _otro_ no suelen llevar

artículo, cuando forman una cláusula distributiva de más de

dos miembros; v. BELLO, _Gr._ § 1172. Nótese que el repetir la

preposición para empezar la enumeración es familiar. En el estilo

limado de hoy se repetiría colocándola al fin del primer miembro

de la enumeración: «en las camas estaban: un alquimista en una,

en otra un poeta», etc., o mejor simplemente, «un alquimista, un

poeta», etc.

[545] Alquimista era el químico antiguo que se empeñaba en hallar

la piedra filosofal, o sea cierta sustancia con la cual pudiese

componer y sacar artificialmente el oro de otros minerales.

[546] Los arbitristas eran economistas ramplones, que se

dedicaban a imaginar _arbitrios_ o proyectos tan sencillos como

disparatados, con los que pretendían curar los más complicados

males de la hacienda y la administración de los últimos reyes

de la casa de Austria. El nombre noble para designar a los

hacendistas era el de _políticos_. La palabra _economista_ es

sólo de nuestros días.

[547] Igual observación que en la nota 544 de la pág. 262. Hoy _de

uno_.

[548] Ars poet. 388. «Nonumque prematur in annum, membranis intus

positis.»

[549] Esto es, que le había costado veinte años de _ocupación_, y

que había _pasado_ más de los diez años consabidos esperando la

publicidad; a esta espera la llama con juego de palabras estado

_de pasante_.

[550] _Sujeto_ por ‘asunto’ pasa hoy por galicismo a ojos de

muchos. Cervantes dice en otro lugar: «dar sujeto a sus versos».

[551] _Brial_, túnica usada en la antigüedad por hombres y

mujeres. _La demanda del Santo Brial_, en lugar del _Santo Grial_

(véase página 230, n. 463), es desatino intencionado, como lo es

el decir que el arzobispo Turpín escribió la historia de Artús

(véase página 233, n. 475).

[552] Es decir, sin valerse para el consonante del verso de las

fáciles terminaciones esdrújulas que ofrece la conjugación, como

_mandábamos_, _mandándome_, _mándale_, etc.

[553] De la confusión de las dos expresiones _poco se me alcanza_

+ _poco entiendo_, resultó la frase extraña, de Cervantes, _poco

se me entiende_.

[554] La construcción: _manando en oro_, es resultado de la

confusión de las dos frases _manando oro_ y _nadando en oro_,

sin que tenga nada que ver con la construcción intransitiva del

latín: «culter manans _sanguine_». El _Guzmán de Alfarache_, por

ejemplo, dice: «todos manábamos oro.»

[555] _Potencia propincua_, ‘posibilidad próxima, a pique, muy

cerca’.

[556] _El punto fijo_ o _de longitud_ es el medio de determinar

exactamente la longitud en alta mar. Como resolver el problema de

la longitud en las cartas de marear era tan interesante para las

grandes navegaciones de los españoles y portugueses, el gobierno

de Felipe III ofreció varios premios a los que hicieran este

hallazgo; siendo muchos los que gastaban su vida en tal estudio,

que entonces parecía quimérico e imposible, dado el atraso de las

ciencias y que aun para Newton fué irresoluble.

[557] ‘Cuando menos lo pienso’. El _Diccionario de Autoridades_

dice: «_Cuando menos se cata_ o _cuando no se cata_, frases para

explicar una cosa impensada, que sucede cuando menos se espera o

piensa.»

[558] _Carnero_ es la sepultura común destinada en los

cementerios a los cadáveres que no tienen enterramiento propio.

Díjose de _carne_, como _osero_ o _huesera_ de hueso, sitio

destinado en los cementerios a amontonar los huesos. Covarrubias

añade: «y los papeles que no son de provecho, y por ser antiguos

no se queman, poniéndolos en alguna parte retirada, dicen

_echarlos en el carnero_; a imitación del de los muertos.» Esta

frase no está en el Diccionario Académico.

[559] _Reduzga_ por _reduzca_, es forma extraña de conjugar los

incoativos que se conserva hoy en _yazgo_ al lado de _yazco_.

Nació por analogía con verbos tales como _valgo_, _tengo_, etc.

[560] La población de la Península a principios del siglo XVII,

antes de la expulsión de los moriscos, se calcula en nueve

millones y pico. (DON JOSÉ GARCÍA BARZANALLANA, _La población de

España_, pág. 19.)

[561] _Al menorete_ equivale a ‘por lo bajo, por lo poco’.

[562] Hoy se escribe _aechar_, limpiar en el harnero las

semillas, quitándoles el polvo, paja y piedras.

[563] El demostrativo _tal_ tiene aquí valor del indefinido

_alguno_. Nótese la elipsis siguiente _que (el ayunar) le fuese

conveniente_.

[564] _Riyo_, _riyes_ llevaba una _y_ eufónica para evitar el

hiato: _río_, _ríes_.

Antología de prosistas castellanos · 第 56 / 79 题