NOTAS

[374] Véase G. CIROT, _Mariana historien_, 1915, p. 366.

[375] _Dalle_ por _dar-le_. En los siglos XVI y XVII la _r_ final

del infinitivo se solía convertir en _l_ ante la _l_ inicial

del pronombre enclítico, y así se decía _decillo_, _servilla_,

_escribilles_, _mostrallas_, etc.

[376] _Tener voz de uno_ equivalía a ‘seguir su causa’, ‘mantener

su derecho’, pues _voz_ significó el derecho o el título que

alguno tiene sobre alguna cosa.

[377] Este rey era Carlos II.

[378] Hijo menor de Don Alfonso XI y Doña Leonor de Guzmán. Casó

en 1353 con Doña Juana de Lara, asesinada por orden de Don Pedro.

Luego, Don Enrique le instituyó heredero del condado de Vizcaya y

del señorío de Lara, como viudo de Doña Juana.

[379] En vez de _se estaba a la mira_, ponen algunas ediciones

modernas _se entretenía_, y diez veces más eliminan el verbo

_estar_ en los fragmentos de Mariana que aquí se publican. La

repetición de vocablos no era entonces defecto tan molesto como

hoy lo es; en el párrafo siguiente nótese la repetición del verbo

_suceder_ con dos acepciones diferentes.

[380] Hoy úsase como activo _apoderar_ sólo en el sentido de

«dar poder a una persona para que represente en juicio a otra»;

antiguamente significaba «poner en posesión de algo, hacer dueño»

y Mariana lo emplea mucho, por más que en su tiempo ya era poco

frecuente. El real o campo de Don Enrique estaba en la Vega; la

_Torre de los Abades_ (en el Paseo de la Vega Alta, cerca de la

Puerta del Cambrón) fué efectivamente ocupada por soldados de Don

Enrique, pero los partidarios de Don Pedro le pegaron fuego para

rescatarla. El relato circunstanciado de estos hechos se halla en

la Crónica del Canciller Don Pero López de Ayala, contemporáneo

de Don Pedro; Mariana le sigue paso a paso, abreviándole.

[381] Nótese el significado (no registrado en el Diccionario

de la Academia) del verbo _suceder_, ‘tener feliz éxito’;

respondiendo al significado de _suceso_ ‘éxito’. Este significado

tiene en latín _succedere_ y _successus_ (res succedit, successus

rerum). En otras ediciones se pone _les sucediese_, que parece

mejor lección.

[382] Los de Don Pedro quitaron las llaves del arco del puente

y éste duró caído hasta que lo reedificó el Arzobispo Don Pedro

Tenorio en tiempo de Felipe II. El _Puente de San Martín_ al

Oeste y el de _Alcántara_ al Este, son las dos entradas que

Toledo tiene por la parte del río.

[383] _¡Mal pecado!_ es una exclamación anticuada de indignación

o enojo. Los moros, que seguían a Don Pedro, eran de Granada,

cuyo Rey Mohamad fué aliado de Don Pedro.

[384] Sobre las profecías de Merlín, v. adelante la nota al

_Quijote_ p. II, cap. 23. Claro es que ésta es una de tantas

profecías forjadas en tono solemne después que han sucedido los

sucesos que vaticinan; Ayala ya la pone en su Crónica, y parece

que no la inventó tampoco él, pues otras Crónicas contienen otra

profecía análoga.

[385] _Gormar_ es anticuado (Mariana lo copia de Ayala) por

‘vomitar’, o figurado ‘volver uno por fuerza lo que retenía sin

justo título’. _Gormarlo ha_ está por _gormarálo_ (v. atrás pág.

93, nota 192); adelante se halla _caérsele han_ = _caeránsele_;

estas formas, corrientes en tiempo de Ayala, eran ya desusadas en

el de Mariana. _Péñolas_ por _plumas_ es otro arcaísmo.

[386] Es el famoso caballero francés Beltrán Du Guesclin.

[387] _Al tanto_ parece equivaler a ‘otrosí’, ‘también’.

[388] Era el maestre a nombre de Don Enrique. Había otro a nombre

de Don Pedro, llamado Don Martín López de Córdova, ejecutado al

ser tomada Carmona, en 1371, por las tropas de Don Enrique.

[389] La preposición _a_ denota muchas veces la causa u ocasión:

«a las voces de Constanza salió a los corredores la Argüello».

(Cervantes); hoy decimos _a causa de esto_ en vez de _a esta

causa_.

[390] Este discurso falta en Ayala y es de la propia invención de

Mariana. Tales arengas eran adorno indispensable de la historia

al estilo clásico.

[391] La preposición _de_ indicando el medio (morir de muerte

violenta, herir de una cuchillada, etc.)

[392] _Tener_ como _venir_, _poner_ y otros verbos análogos,

hacían su futuro _terné_, _verné_, _porné_.

[393] Este orden de los dos adjetivos, uno antepuesto y otro

pospuesto (supone la elipsis _mejor fiesta ni más alegre fiesta_)

era antes corriente, en vez del giro que hoy se usa en la lengua

escrita: _mejor ni más alegre fiesta_.

[394] En _habémoslo_, el pronombre _lo_ nos ofrece el uso natural

del neutro, pues hace el oficio de representar una proposición

entera, ya que equivale a «habemos lo que litigamos», «esto

que defendemos», «este negocio o causa que sostenemos». Pero

el femenino _la_ se generalizó mucho en lugar del neutro, por

sobreentenderse _cosa_ y en vez de _el más diestro lo yerra_, se

dijo _la yerra_, _¡la hicimos buena!_, _hacérsela_, _pegársela a

uno_ (v. DIEZ, _Gram._ III, 47); aun el plural femenino es muy

usado: _pagárselas a uno_; y en el ejemplo de Mariana diríamos

hoy: «nos las habemos con una bestia feroz».

[395] El pronombre _nos_ en tiempo de Mariana ya no se usaba

ordinariamente sino por _yo_ en documentos redactados por

personas de alta dignidad; pero tal como aquí Mariana lo usa, es

decir, como plural efectivo en vez del moderno _nosotros_, era un

arcaísmo casi sólo conservado en poesía.

[396] Esta calificación que Enrique da a su hermano, según

Mariana, es histórica. En los diplomas de la cancillería

enriqueña nunca se nombra a Don Pedro con más suaves epítetos:

«el traidor tirano que se llamaba Rey», o «aquel mal tirano», o

«el traidor hereje tirano».

[397] Hoy decimos: «los moros huyeron los primeros». En ambos

casos _primero_ tiene funciones de adjetivo, pero significado de

adverbio («los moros huyeron primeramente»), cosa que sucede muy

a menudo, lo mismo que en latín, con _solus_, _primus_, _ultimus_

(DIEZ, _Gram._ III, 7), v. gr. «solos Don Antonio y Don Juan

no quisieron»; aquí y en el ejemplo de Mariana es evidente la

función adjetiva de _solos_, _primeros_, por estar en plural;

en el otro ejemplo que ofrece Mariana unas líneas más abajo:

«murió sólo un caballero» se puede dudar si _solo_ es adjetivo

de caballero, o un adjetivo adverbializado que no hace funciones

de adjetivo, sino de adverbio, por lo cual no dejaría de ser

masculino aunque se mudara el género del substantivo: «murió sólo

una mujer».

[398] El _alcance_ es la persecución del enemigo que huye.

[399] Véase la nota 397, pág. 189. Mariana dió aquí una

interpretación exagerada al texto de la Crónica de Ayala, para

hacer más prodigiosa la narración. Ayala no dice que muriera sólo

un cristiano, sino sólo uno de los principales: «en esta batalla

non morieron de los del Rey Don Pedro omes de cuenta, salvo un

caballero de Córdoba que decían Juan Ximénez; e la razón porque

pocos morieron fué porque los unos posaban en las aldeas, e non

eran llegados a la batalla, e los otros que y eran recogiéronse

con el Rey al castillo de Montiel.»

[400] «Hacer una cosa _de industria_, hacerla a sabiendas y

adrede, para que de allí suceda cosa que para otro sea acaso y

para él de propósito.» (Covarrubias.)

[401] _A su salvo_ equivale a _en salvo_, _a mansalva_, sin

peligro.

[402] Sobre este _Men Rodríguez_, fantaseó una novela famosa Don

Manuel Fernández y González.

[403] La ayuda prestada por Du Guesclin al fratricida fué, en

efecto, liberalmente pagada por una de esas famosas _mercedes

enriqueñas_, por la que el Caballero francés recibió las villas

de Soria, Almazán, Atienza y otras, las mismas que Don Pedro le

había ofrecido por mediación de Men Rodríguez.

[404] Aun en tiempo de Mariana existía, si bien muy mitigada, la

antigua superstición de que los astros influían en los hechos

de los hombres; hacíase por los doctos la salvedad de que su

influencia no llegaba a anular el libre albedrío.

[405] El antecedente de _cuya_ está callado, como en la frase

de Coloma; «temiendo que entregaría la ciudad a cuya era» (V.

BELLO, _Gram._, § 1053); pero lo más singular de la construcción

de Mariana es, que ese mismo antecedente tácito es el poseedor a

que se refiere el posesivo _su_; es decir, que el antecedente de

_cuyo_ va envuelto en el posesivo de la proposición principal (v.

CUERVO, _Dicc._ II. 713 _b_) y hay que construir: «fué saludable

su muerte de aquel cuya vida fué tan dañosa (aquel cuya vida fué

dañosa, su muerte fué saludable)». En el texto latino escribió

Mariana: «sed cuius funesta Hispaniæ vita fuerat, mors extitit

salutaris».

[406] La reina viuda de Enrique III era Doña Catalina de

Lancáster. El infante Don Fernando es el llamado «de Antequera»,

hijo de Juan I y de su primera mujer Doña Leonor, hija de Pedro

IV de Aragón. El Obispo de Cartagena es el judío converso Don

Pablo de Santa María, autor de sabias obras de controversia.

[407] _Poner mala voz_, poner tacha, hablar mal, desacreditar.

[408] Acerca del orden de estos dos complementos _de la congoja y

de la cuita_, compárese lo dicho en la nota 393 de la pág. 188.

[409] «Virtudes =que= cada cual =les= daba el nombre» está

por: «virtudes =a que= cada cual daba el nombre»: en lugar

del relativo con preposición _a que_ se puso simplemente la

conjunción _que_ y luego se indicó la relación de caso, que la

conjunción no podía expresar, por medio del pronombre _les_.

Analícese este otro ejemplo de la Diana de Montemayor: «un valle

=que= toda cosa =en él= me daba gloria». (V. DIEZ, _Gram._ III.

350).

[410] La frase «tenía recelo en qué pararían aquellas cosas» está

por: «tenía recelo de (aquello) en que pararían»; la agrupación

desagradable de preposiciones _de en que_ hizo que se suprimiera

_de_.

[411] _Cumplidero_ ‘que cumple o conviene’, ‘conveniente.’

[412] «Al que entendían los podría amparar»; a pesar de

omitirse la conjunción _que_, las dos proposiciones resultan

gramaticalmente unidas por el hecho de estar en subjuntivo el

verbo de la subordinada. Es giro bastante común (creo no venga,

ordenóle le entretuviese) y que se usa en latín (concedo sit

dives, oro dicas). (Véase DIEZ, _Gram._ III, 313). Mariana usa de

él a menudo; más abajo dice «para suplicalle aceptase.»

[413] Mariana aprovecha a menudo estos discursos de su propia

invención para deslizar en boca de otros sus propias ideas

políticas, y aquí sienta el pacto social como origen del poder

real, en contra de la opinión del derecho divino de los reyes.

[414] Covarrubias, contemporáneo de Mariana, da como anticuada

_alcuña_; «vale linage, casta, descendencia; latine, genus,

stemma. Es muy usado término en la lengua castellana antigua, así

en las crónicas como en las leyes y contratos».

[415] Era anticuado ya en tiempo de Mariana; el mismo Covarrubias

dice: «_ledo_, vocablo castellano antiguo; vale alegre, contento;

de la palabra latina _lætus_.»

[416] «Despojaba un niño» y «menospreciaba la reina» son casos

raros de acusativo sin preposición, tratándose de nombres de

persona cierta y determinada. (Véase CUERVO, _Dicc._ I, 12 _b_).

Lope dijo: «no disgustemos mi abuelo», y Fray Luis de León:

Yo con alegre canto

mi Dios celebraré y su nombre santo.

Adelante se verá cuánto usaba Quevedo este acusativo sin

preposición.

[417] Ediciones modernas corrigen: «camino por donde se

enderezó»; y en la pág. 205, línea 8, «sus edictos por los cuales

citaron», se corrige en «sus edictos con que citaron». Véase

arriba p. 89, n. 172.

[418] _Echar cargo_, compárese _ser uno en cargo_ que vale ‘ser

deudor’, frase no apuntada en los Diccionarios.--Tampoco figura

en ellos _obligarse_ con el sentido de ‘ganarse el agradecimiento

de alguno’; el texto latino de Mariana dice: «novumque Regem

officio obstrictum habere.»--En fin, tampoco está en los

Diccionarios el adjetivo substantivado _particulares_ con el

sentido que usa Mariana de ‘negocios privados o personales’.

[419] Aquí _en que_, y más abajo, equivale a ‘en lo que’,

representándose con el neutro _(lo) que_ toda la oración que

antecede. La supresión del artículo neutro _lo_ parece más común

si le precede preposición _en_: «llamáronla Isla de San Juan, por

haber llegado a ella el día del Bautista y por tener su nombre

el general; en que andaría la devoción mezclada con la lisonja.»

(Solis). Con otras preposiciones disuena: «me preguntó si iba; a

(lo) que no respondí», y es imposible sin preposición: «me mandó

ir; lo que hice de buen grado».

[420] _Parar_ equivale a _preparar_.

[421] _Declarar_ en el sentido de ‘decidir públicamente sobre la

categoría o condición de algo’ se construye hoy, ordinariamente,

con un predicado sin _por_: «le declararon y coronaron Rey»; «lo

eligieron Rey», al lado de «lo eligieron por Rey». (DIEZ, _Gr._

III, página 11.) En el período clásico ese predicado llevaba

ordinariamente preposición _por_; Quevedo dice: «y declararon por

tres enemigos del cuerpo a los médicos». (V. CUERVO, _Dicc._ II,

página 829.)

[422] Berenguer de Bardají, gran Justicia de Aragón y uno de los

principales promovedores del compromiso.

[423] Jurista valenciano, no nombrado desde el comienzo, sino

luego, en sustitución de Ginér Rabaxa, que enfermó.

[424] 24 de Enero de 1412.

[425] El aragonés Pedro de Luna o Benedicto XIII.

[426] «Gaudeamus et exultemus et demus gloriam Deo, quia venerunt

nuptiæ Agni.» Este versículo del Apocalipsis fué realmente el

tema del discurso de San Vicente; pero el discurso en sí mismo es

invención de Mariana.

[427] _Acuciar_ por ‘apurar’ o ‘dar prisa para que se haga alguna

cosa’, es un arcaísmo que Mariana resucitó con acierto, ya que no

tiene buen equivalente en la lengua moderna.

Antología de prosistas castellanos · 第 49 / 79 题