NOTAS

[305] _Acordarse_, construído como _recordar_ con un dativo

reflexivo y un acusativo, es poco usado,

Y como Ovidio escribe en su epistolio,

que no me acuerdo el folio,

estas heridas del amor protervas

no se curan con hierbas.

LOPE, _Gatom_. 2.

[306] Sobre _pues_, conjunción continuativa que encabeza las

transiciones, v. BELLO. _Gram._ § 1267.

[307] Anticuado por _entrambos_. Esta cláusula _juntábamonos

entramos a leer vidas de santos_ está sin duda trastocada,

debiendo colocarse detrás de _gran amor y ellos a mí_.

[308] _Anque_, forma vulgar por «aunque». Después hallaremos _an_

por «aún».

[309] _Sino que_ en el sentido de _pero_. (V. BELLO. _Gram._ §

1280.)

[310] Nótese a cada paso la ausencia de retoque; este complemento

_con muchas lágrimas_ debiera ir inmediatamente después del verbo.

[311] Después de oraciones temporales, _que_ puede usarse en

vez de la frase adverbial de tiempo _luego que_, _después que_;

por ejemplo: «en estando lejos de aquí, _que_ me vea libre del

peligro, no me meteré yo en otra.» Si la oración temporal no

lleva el verbo en gerundio ni infinitivo, sino en forma personal,

el _que_ es un tanto pleonástico, pues pudiera reemplazarse por

la simple conjunción copulativa: «cuando esté lejos de aquí,

_que_ (y) me vea libre...» Por este mismo giro se explican

modismos tales como estos: «jura que al volver _que vuelva_ al

Andalucía, se ha de estar dos meses en Toledo»; «en llegando _que

llegue_.»

[312] Este _lo_ representa un adjetivo que no existe; Santa

Teresa tomó en su imaginación el substantivo _de virtud_ por el

adjetivo equivalente _virtuoso_.

[313] Es muy común decir _libros de caballería_; ha de decirse

_caballerías_ en plural, que este nombre se da a las hazañas

llevadas a cabo por un caballero. La afición a las novelas

caballerescas fué predominante en España por el espacio increíble

de más de tres siglos. En el siglo XIV el Canciller Pero López de

Ayala, entre sus yerros más grandes, se lamentaba de haber sido

víctima de tan desatinada afición:

Plogome otrosí oir muchas vegadas

Libros de devaneos e mentiras probadas:

_Amadis_, _Lanzalote_ e burlas asacadas,

En que perdí mi tiempo a muy malas jornadas.

(_Rimado de Palacio_, copla 162.)

A mediados del siglo XVI Santa Teresa se acusa de igual pecado,

y a principios del XVII era todavía tan desmedido el apego a

tales novelas, que Cervantes, para amenguarlo, ridiculizó en su

_Quijote_ los extravíos que tan dañosa lectura causaba.

[314] Este _los_ se refiere a _los libros de caballerías_ que,

aunque hace mucho se nombraron, no dejan de estar presentes a

la memoria en todo este pasaje. Otra vez vemos aquí la sintaxis

de la Santa obedecer más a la viveza de la imaginación que a la

lógica gramatical.

[315] El pronombre _ella_ se refiere a _la madre_ aunque no se la

haya nombrado inmediatamente antes. Otra vez cabe la observación

de la nota anterior.

[316] Nuevo descuido de la autora que pensaba haber escrito antes

_me hizo enfriar_, o cosa parecida.

[317] _Créame_ y los verbos que siguen en singular debieran ir en

plural, pues la Autora se dirige a sus monjas, como adelante se

ve.

[318] Santa Teresa trata generalmente a las religiosas de _su

merced_ en tercera persona de plural; aquí las habla en segunda

persona de plural. Es común, en escritores más cuidados, este

cambio de tratamiento. Fray Luis de Granada dice a la Virgen:

«alegra_te_ con esta esperanza y cesen ya _tus_ gemidos... Bien

veo, señora, que no basta nada desto para consola_ros_». (B. Aut.

esp., VIII, pág. 82 _b_).

[319] Esta especie de superlativo formado mediante el prefijo

_re_ que refuerza el sentido del adjetivo simple, es muy propio

del castellano (_refino_, _relimpio_, _remucho_, _remejor_);

muchos escritores lo desdeñan por familiar.

[320] Ante los adverbios _más_ y _menos_ usaban nuestros

clásicos las formas apocopadas _muy_, _tan_, _cuán_ («cuán más

agradable»), en vez de las formas plenas _mucho_, _tanto_,

_cuanto_, que son hoy de rigor (V. BELLO _Gram._ § 1023).

[321] Las leyes lógicas de la concordancia exigirían _se hacen

más nobles y aparejados_; la licencia hoy tolerable sería _se

hace aparejada_.

[322] Serna era el mandadero que llevaba las cartas de don

Lorenzo.

[323] Francisco se llamaba el hijo mayor de don Lorenzo. La Santa

era naturalmente directora de los negocios espirituales de todas

las personas de su familia. Lorenzo había prometido obediencia a

su hermana, como luego se verá.

[324] Este _la_ representa al substantivo _carta_ que la autora

consideraba embebido en el verbo _escribiere_. (Recuérdese lo

dicho página 148 n. 312 y pág. 149, 314 y 315, y véase 153, n.

326.)

[325] El sujeto de este verbo no es _Francisco_, como parece,

sino _don Lorenzo_.

[326] Este _las_ se refiere a las monjas de la comunidad.

[327] _An_ es contracción vulgar por _aun_. Comp. arriba _anque_.

[328] Sobra el _que_ para hacer sentido.

[329] _Guardar_ sin complemento, con el sentido de «guardar la

abstinencia».

[330] Vocativo con el posesivo antepuesto.

[331] _Quitar_ tiene aquí el sentido anticuado de libertar,

eximir, que subsiste en la frase «libre y quito».

[332] Concordancia viciosa.

[333] Frase adverbial, como _llora que llora_ o _llora que

llorarás_, para denotar la continuidad de la acción.

[334] Habla aquí de las persecuciones de que era objeto la

reforma de la Orden que entonces se llevaba a cabo. El entregar

los papeles de la visita al Presidente del Consejo de Castilla

fué un paso poco acertado que dió lugar a conflictos en los que

Gracián quedó comprometido.

[335] El _lo_ se refiere a _larga en escribir_; es decir: «que

he sido larga en escribir al Obispo». La autora pensaba haber

puesto antes: «ya quisiera ser más larga en escribir», en vez de

«quisiera escribir más largo».

[336] El Obispo de Osma, don Alonso Vázquez, confesor de la Santa

en Toledo.

[337] Don Lorenzo de Cepeda.

Antología de prosistas castellanos · 第 41 / 79 题