CARTA 211

De Santa Teresa a su confesor Fray Jerónimo Gracián, llorando la

muerte del General de los Carmelitas Fray Juan Bautista Rubeo.

Fecha en Ávila a 15 de octubre de 1578.

Jesús.

Sea con vuestra paternidad el Espíritu Santo, mi padre[330]. Como

le veo quitado[331] de esas baraúndas, háseme quitado la pena de lo

demás, venga lo que viniere. Harto grande me la ha dado[332] las

nuevas, que me escriben de nuestro padre general. Ternísima estoy; y

el primer día llorar que llorarás[333], sin poder hacer otra cosa,

y con gran pena de los trabajos que le hemos dado, que cierto no

los merecía; y si hubiéramos ido a él, estuviera todo llano. Dios

perdone a quien siempre lo ha estorbado, que con vuestra paternidad

yo me aviniera, anque, en esto, poco me ha creído. El Señor lo trairá

todo a bien; mas siento lo que digo, y lo que vuestra paternidad ha

padecido; que cierto son tragos de la muerte lo que me escribió en la

carta primera, que dos he recibido después que habló al nuncio.

Sepa, mi padre, que yo me estaba deshaciendo, porque no daba luego

aquellos papeles, sino que debe ser aconsejado de quien le duele poco

lo que vuestra paternidad padece[334]. Huélgome, que quedará bien

experimentado, para llevar los negocios por el camino que han de ir,

y no agua arriba, como yo siempre decía: y a la verdad ha habido

cosas por donde lo impedían todo, y ansí no hay que tratar de esto,

porque ordena Dios cosas para que padezcan sus siervos.

Ya quisiera escribir más largo, y han de llevar esta noche las

cartas, y casi lo es ya, que lo he sido[335] con el obispo de

Osma[336], para que trate con el presidente y con el padre Mariano lo

que le escribí, y dije enviase a vuestra paternidad. Ahora he estado

con mi hermano[337], y se le encomienda mucho.

Antología de prosistas castellanos · 第 40 / 79 题