NOTAS

[159] El nombre del protagonista _Lazarillo_ pasó a ser

sustantivo apelativo para designar al guía de ciego; y la frase

_oler el poste_ (= prever un peligro), alude a una aventura

de esta novela, pues Lazarillo se vengó del ciego en Escalona

guiándole a que se descalabrase contra un poste, y diciéndole:

«¿Cómo olistes la longaniza y no el poste?» Esta aventura se

recuerda en un cuento popular, terminado con el dístico «y usted

que olió la sardina, ¿por qué no ha olido la esquina?», FERNÁN

CABALLERO, _Cuentos y poesías populares andaluces_, Madrid,

Romero, 1907, pág. 174 (comp. _Revue Hispanique_, VII, p. 92-93).

[160] V. MOREL-FATIO en el Prefacio de su traducción francesa del

_Lazarillo_.

[161] El protagonista _Lázaro_ se llamó _de Tormes_ por haber

nacido en Tejares, aldea de Salamanca, a la orilla del río

Tormes. No se dijo _del Tormes_, porque en castellano antiguo

los nombres de los ríos solían no llevar artículo: «las aguas de

Duero, sobre Tajo», etcétera. Véase adelante cómo Fray Luis de

León dice «en la ribera de Tormes».

[162] Nótase poca habilidad en la unión de los párrafos. En vez

de esta conjunción _y_, tan poco apropiada, puso el ya citado

corrector Juan de Luna: «que fuera mejor no se me cerrara porque

mientras...»

[163] _Gallofa_ es la comida que reparten en los conventos a los

pobres, y _gallofero_, según Covarrubias (1610), «el pobretón que

sin tener enfermedad se anda holgazán y ocioso, acudiendo a las

horas de comer a las porterías de los conventos».

[164] El demostrativo sólo indica muchas veces, en el uso

familiar (por esto Juan de Luna lo suprimió aquí), extrañeza

o desconocimiento de la cosa a que se refiere. Recuérdese la

inurbanidad de la pregunta «¿quién es ése,?», por «quién es ese

señor».

[165] _Escudero_, según Covarrubias, que escribía a principios

del siglo XVII, era «el hidalgo que lleva el escudo al caballero

en tanto que éste no pelea con él. En la paz los escuderos

sirven a los señores de acompañar delante sus personas, asistir

en la antecámara o sala; otros se están en sus casas y llevan

acostamiento (o salario) de los señores, acudiendo a sus

obligaciones a tiempos ciertos. Hoy día más se sirven dellos las

señoras, y los que tienen alguna pasada huelgan más de estar en

sus casas, que de servir, por lo poco que medran y lo mucho que

les ocupan». Recuérdense bien todas las palabras de Covarrubias,

para entender mejor las conversaciones que Lázaro tendrá con su

amo.

[166] Hoy tiene también _que_ el sentido causal de _porque_.

[167] Hoy habría que poner el artículo: _la hora propia_.

[168] Aquí se sobreentiende como sujeto «el reloj», según dice

unas líneas más abajo: «En este tiempo dió el reloj la una.»

Véase en la p. 98 dos casos más. Hoy tomamos como sujeto el que

realmente es acusativo, y decimos: «dieron las once».

[169] Las ediciones de B. y Al., omiten la conjunción.

[170] Más común es _por junto_, como ponen las ediciones

posteriores, o sea _por mayor_.

[171] Esta perífrasis era ya anticuada en tiempo de J. de Luna,

que pone simplemente: «dió la una y llegamos...»

[172] Véase lo que decimos acerca de este relativo en los

extractos de Fray Luis de Granada y de Mariana, págs. 126 y 201.

Luna corrigió: «entramos por una entrada obscura».

[173] Para Luna era ya desusado este sustantivo, pues pone

_aposentos_.

[174] Esta ambigüedad la salva Luna: _y me preguntó_.

[175] _No ser para en cámara_, significa «no ser correcto o

cortés». Era muy corriente entonces un cantarcillo para motejar a

los poco cortesanos:

No sois vos para en cámara, Pedro;

no sois vos para en cámara, non,

sino para en camaranchón.

[176] _Luego_ significaba ‘entonces’, y no ‘después’.

[177] Nótese la frase _mostrar aliento de hacer algo_, por ‘tener

aire de’ o ‘trazas de’. No se halla en los Diccionarios, y no era

tampoco conocida de Luna que puso «no tenía más talle de comer...»

[178] La conjunción _ni_ equivale a veces a _y no_, aun cuando

la proposición antecedente no lleve negación. Si la lleva, este

sentido es evidente; _No quiso ni querrá_ es lo mismo que _No

quiso y no querrá_.

[179] Alude al _arca_ del clérigo de Maqueda.

[180] «_Caer de su estado_, el que, turbada la cabeza, cae en

tierra amortecido» (Covarrubias). Hoy más bien significa ‘venir a

menos’ o ‘descaecer de su estado’.

[181] Otras ediciones añaden _le dije_; pero no es indispensable,

pues se omitía a veces la frase introductora del discurso directo.

[182] Elipsis muy usual en vez de «bendito sea Dios por ello».

[183] El demostrativo _deso_, regido de _alabar_, anuncia toda

la proposición _por de mejor garganta_. La construcción es: «me

podré alabar de esto: por ser de mejor garganta».

[184] Nótese la descuidada naturalidad de este giro, que Luna

trocó impertinentemente así: «tomóme el mejor pedazo de tres que

tenía».

[185] Esta conjunción condicional anunciando una interrogación

era ya desusada en tiempo de Luna.

[186] _Fiero_ tenía el significado general de _grande_.

[187] _Coxquear_, ‘cojear’.

[188] _Comedirse_, «anticiparse a hacer algún servicio sin que

se lo adviertan o pidan» (Covarrubias), usado aun hoy en Ecuador

(Tobar) y Argentina (Segovia). El sentido de ‘anticiparse’ vese

también en las págs. 100 y 108.

[189] Luna veía, con razón, este párrafo superabundante, y puso:

«acabamos casi a una; sacudióse unas migajas menudas que en los

pechos se le habían quedado». En lo que no estuvo acertado, fué

en no hacer resaltar, como el texto, que las migajas eran _pocas_

y _muy menudas_.

[190] _Parar_ tenía en lo antiguo casi todas las acepciones de

_poner_: pararse en pie, pararse delante, etc.

[191] _Capear_ es lo que hoy decimos _atracar_; según

Covarrubias: «Quitar por fuerza la capa al que topan de noche

en escampado; esto se hace dentro de los lugares y de noche; y

si les dan lugar, quitan con las capas los sayos, y siempre las

bolsas si traen algo en ellas.»

[192] Hoy se diría _harémoslo_ o _lo haremos_. El futuro

_haré_, _harás_, se compone de _hacer he_, _hacer has_, pues el

infinitivo se contraía antiguamente en _fer_ o _her_, _har_, y

entre el infinitivo y el verbo auxiliar se podían colocar los

pronombres enclíticos, como aquí sucede.

[193] El correlativo propio de _tal_ es _cual_; pero también

se usan _que_ (amenazó hacer tal cosa _que_ sería muy sonada)

y _como_, que emplearíamos hoy en el caso del texto, a no ser

cacofónico antes de _comer_.

[194] Las _calzas_ eran el abrigo de las piernas, en lugar de

nuestros pantalones, que por ser más anchos que las antiguas

calzas se llamaron _calzones_. «_Jubón_, vestido justo y ceñido

que se pone sobre la camisa y se ataca (o ata por medio de

agujetas) con las calzas» (Covarrubias).

[195] Otra vez J. de Luna borró este _lo cual_, y puso _yo lo

hice_.

[196] Esto es: se encendían en ira los huesos de Lázaro y reñían

con el cañizo del lecho, por estar el colchón tan falto de lana.

«En toda la noche dejaron de rifar», giro familiar que Luna

corrigió añadiendo la negación omitida _no dejaron de_.

[197] «_Servir de pelillo_, hacer servicios de poca importancia y

de mucha curiosidad» (Covarrubias).

[198] Espadero famoso que firma la espada de Fernando el

Católico, que se conserva en la Armería Real de Madrid (_Antonius

me fecit_), y la atribuída a Garcilaso de la Vega, el de la

hazaña del Ave María. V. _Catálogo de la Real Armería_, por el C.

DE VALENCIA DE D. JUAN, 1898, págs. 213 y 256.

[199] Varias veces se podrá observar en este fragmento del

Lazarillo la supresión de la preposición _a_ cuando le precede o

sigue otra _a_ final o inicial de palabra: «me obligo con ella a

cercenar».

[200] _So_ era ya anticuado para Luna, que puso _debajo_.

[201] Luna decía, como nosotros, _en el quicio_.

[202] Las ediciones dicen _Conde Alarcos_ o _Conde de Arcos_,

héroe de un romance en que para nada se habla de lujo y galas.

Hay que corregir _Conde Claros_, protagonista de otro romance que

cuenta los amores funestos del Conde con la Infanta Claraniña,

y describe largamente como el Conde se viste ayudado por el

_camarero_ que recuerda Lazarillo:

Media noche era por filo,

los gallos querían cantar,

Conde Claros con amores

no podía reposar,

que amores de Claraniña

no le dejan sosegar.

Cuando vino la mañana,

que quería alborear,

salto diera de la cama,

que parece un gavilán;

voces da por el palacio

y empezara de llamar:

«levantá, mi _camarero_:

dáme vestir y calzar.»

Presto estaba el camarero

para habérselo de dar:

diérale calzas de grana,

borceguís de cordobán,

diérale jubón de seda

aforrado en zarzahán,

diérale un manto rico

que no se puede apreciar,

trescientas piedras preciosas

alrededor del collar;

tráele un rico caballo

que en la corte no hay su par,

que la silla con el freno

bien valía una ciudad,

con trescientos cascabeles

alrededor del petral,

los ciento eran de oro

y los ciento de metal

y los ciento son de plata

por los sones concordar.

[203] Debiera decir _cuente_, como _piense_; pero cometióse esta

incongruencia porque el _quien_ tiene aquí un sentido colectivo:

_Todos los que le encuentren le contaran_...

[204] «_Sayo_, vestidura que recoge y abriga el cuerpo, y sobre

ella se pone la capa para salir de casa» (Covarrubias).

[205] _Por la negra que llaman honra_ es una frase anticuada que

corresponde a la que hoy se usa «por la negra honrilla».

[206] Es decir, _y ver si viniese_.

[207] Otras ediciones ponen _y que no venía_; pero la conjunción

_que_ se omite muchas veces aun hoy, y muy bien se puede decir

«desque vi no venía».

[208] _Ensilar_ es propiamente guardar el trigo en los silos o

cuevas, y metafóricamente engullir o comer mucho.

[209] _Do_, aquí ‘de donde’.

[210] Véase línea 6, y pág. 88, nota 168.

[211] Está el personal neutro, con valor de demostrativo,

representando una proposición anterior, que es _el pedir

limosna_. Hoy diríamos _eso me parece bien_.

[212] Hoy el genitivo partitivo forzosamente ha de ir precedido

de _uno_, _alguno_, _poco_, _mucho_, _cual_, etc. Luna corrigió

también el arcaísmo poniendo _una dellas_. En un romance, dice

Fernán González altaneramente al enviado del rey: «villas y

castillos tengo, todos a mi mandar son; _dellos_ me dejó mi

padre, _dellos_ me ganara yo; esto es, _algunos de ellos_ los

heredé, _otros_ me los gané yo.

[213] Esto es, _a aquella_; véase atrás pág. 95, nota 199.

[214] Otro caso de omisión de la conjunción _que_. (Sigue un

juego de palabras en que _trabajo_ se toma en el doble sentido

de necesidad o aflicción del cuerpo, o sea hambre del amo, y de

fruto del trabajo o mendicidad del criado: «deseaba que aquel

pecador socorriese su miseria con el miserable fruto de mi

trabajo».)

[215] «_Aparejo_, lo necesario para hacer alguna cosa»

(Covarrubias).

[216] Alusión al refrán _ayúdate y ayudarte he_ o _ayúdate y te

ayudará Dios_.

[217] En _lo había gana_ se mezclan dos construcciones antiguas:

_había gana de ello_ + _lo había en gana_; en la primera se usa

_haber_ en el sentido de tener, y la segunda es análoga a otras:

_haber en voluntad_, _haber en deseo_. Para Luna el giro era ya

anticuado, y puso: «como aquel que tenía buena gana».

[218] _Almodrote_, cierta salsa que se hace en aceite con ajos,

queso y otras cosas machacadas en el mortero.

[219] Alusión al hambre llamada _salsa de San Bernardo_, y al

refrán «No hay mejor salsa que el buen apetito».

[220] Esto es, ‘paso compasado’; hoy se dice «por sus pasos

contados», con toda regularidad, orden y lentitud.

[221] _Cabeza de lobo_, la ocasión que uno toma para aprovecharse

de ella más de lo razonable, como el que mata un lobo y lleva la

cabeza por los lugares de la comarca para que todos le den algo

en recompensa del bien que ha hecho en matar un animal dañino.

Así lo explica Covarrubias. Antes, en el Diccionario de Alonso

Sánchez de la Ballesta, Salamanca, 1587, hallamos: «_La cabeza

del lobo_; cuando buscamos algún artificio para sacar dineros, le

llamamos cabeza de lobo, porque los que la muestran sacan de los

lugares sus provechos por haber quitado la vida al enemigo del

ganado.» El Diccionario de la Academia, hasta su edición 14.ª, no

traía más que la frase, evidentemente corrompida, _ser cabeza de

bobo_.

[222] _Pasar_ significa tener lo necesario para vivir. No hace

falta para nada corregir, como hace Luna, _con que él lo pasase

bien_.

[223] _Cornado_, una moneda que tenía grabada una corona

(_coronado_); la usaron los reyes desde Sancho IV; era de muy

baja ley la que mandó batir Alfonso XI en 1331, para remediar

la falta de dinero, por lo cual se siguió gran carestía. Por

desprecio se dice «no valer un cornado». No es conocida la frase

_de trueco_, que Luna desecha, escribiendo: «aunque no haya

cornado ni blanca»; claro es que _trueco_ tiene aquí la acepción

de ‘cambio’ de la moneda.

[224] Véase pág. 109, sobre cuánto regateaba un hidalgo el quitar

su bonete para saludar.

[225] ‘Llevando esta vida’ o ‘haciendo tal vida’.

[226] Lugar de Toledo, no lejos de la Catedral, entre la calle de

las Cordonerías, de la Chapinería, de la Obra Prima y del Hombre

de Palo.

[227] _Lacería_ vale trabajo, miseria, y metafóricamente el

sustento con que se pasa miserablemente la vida.

[228] Se notará que Lázaro abusa un poco de los juegos de

palabras; aquí creo que quiere decir: ‘muy pasado, enjuto o

demacrado, como la fruta pasa, me pasaba la vida con aquello’.

[229] En vez de _los_, la edición de Burgos pone _lo_, que

pudiera ser un pleonasmo representando a la frase siguiente: _sin

comer_.

[230] _Quebrar el ojo al diablo_, hacer lo mejor, más justo y

razonable, pues así se le disgusta y da tormento; se usa, en

general, _quebrar los ojos a uno_ por desplacerle o desagradarle.

[231] Este _le_ se refiere a objeto demasiado lejano, así que

otras ediciones corrigieron: «en qué emplearía mi real que fuese

mejor...»

[232] _Su_ pleonástico precediendo al genitivo posesivo, como hoy

«su padre de usted».

[233] Este _me_ es lo que se llama un _dativo ético_, muy usado

para indicar, por medio de un pronombre en dativo, la persona que

moralmente se interesa en la acción del verbo. Es frecuente en

griego y latín: «Depresso incipiat jam tum _mihi_ taurus aratro

ingemere.» (_Georg._ I, 45.)

[234] «Este modo de llorar los muertos se usaba en toda España

(dice Covarrubias, s. v. «endecha» en 1610), porque iban las

mujeres detrás del cuerpo del marido, descabelladas, y las hijas

tras el de sus padres, mesándose y dando tantas voces, que en

la iglesia no dejaban hacer el oficio a los clérigos, y así se

les mandó que no fuesen; pero hasta que sacan el cuerpo a la

calle están en casa lamentando, y se asoman a las ventanas a dar

gritos cuando le llevan, ya que no les dejan ir tras él.» Hoy día

todavía se hace cosa semejante en algunas aldeas.

[235] Luna quitó el arcaísmo, poniendo _con gran priesa_. Hoy se

conserva el uso de _a_ para indicar el modo, en vez de _con_ en

la frase adverbial _aprisa_, que está por _a prisa_. Compárese

también _a voces_, _a empujones_, etc., etc.

[236] Elipsis familiar: ‘ve por algo de comer’, ‘por lo de

comer’. Luna retocó: «ve a buscar de comer».

[237] Hoy, _hacienda_, significa, comúnmente, finca rural o

riquezas de otra clase; pero antes valía también negocio en

general.

[238] Giro ya desusado para Luna, que corrigió «no más sino por

no quitar el sombrero». Hoy diríamos: «no más que por no quitar

el sombrero». Los comparativos hoy se construyen, ordinariamente,

con _que_; pero también a veces con _de_: «más grande _de_ lo que

parece»; y siempre que a _más_ le sigue un numeral cardinal, y

no está en una frase negativa, es obligatorio el _de_: «iban más

_de_ veinte hombres»; con negación, es potestativo.

[239] Nótese la vacilación leísta; antes dijo _quitárselo_ y _os

lo quitaba_.

[240] Esto es _en el día de hoy_. La relación de tiempo se

expresa muchas veces sin preposición, y aquí se suprime para

evitar la repetición: _en que en el día_.

[241] _Hidalgo_ era sinónimo de _noble_, en general; pero más

concretamente designaba el ínfimo grado de nobleza; es decir, la

persona de linaje noble que no tenía título ninguno especial.

Como dependían directamente del Rey, sus personas, casas y

heredades estaban exentas de la jurisdicción señorial; de ahí el

orgullo del pobre amo de Lázaro.

[242] La fórmula _manténgaos Dios_ y _Dios mantenga_, es saludo

rústico muy usado en nuestro teatro antiguo. Fray Antonio de

Guevara, en una de sus epístolas familiares, fechada en Avila,

1533, dice: «Acá, en nuestra Castilla, es cosa de espantar y

aun para se reir las maneras y diversidades que tienen en se

saludar... Unos dicen _Dios mantenga_, otros dicen _manténgaos

Dios_, otros _en hora buena estéis_... Todas estas maneras de

saludar se usan solamente entre los aldeanos y plebeyos, y no

entre los cortesanos y hombres polidos; porque si, por malos

de sus pecados, dijese uno a otro en la Corte _Dios mantenga_

o _Dios os guarde_, le lastimarían en la honra y le darían una

grita. El estilo de la Corte es decirse unos a otros: _Beso las

manos de vuestra merced_.»

[243] Que me hartaba con tanto «manténgaos Dios»; juego de

palabras, basado en el sentido propio de «mantenimiento»,

‘alimento’.

[244] La Academia sólo registra el significado moderno de

limitado, hombre de cortos alcances. Covarrubias no conoce éste,

y sólo nos da el que conviene a las palabras del Lazarillo; «ser

un hombre limitado, es ser corto y poco liberal».

[245] _Todo el mundo_, aunque gramaticalmente es singular, es por

el sentido un plural.

[246] Las ediciones posteriores: _servir a éstos_.

[247] _Lo más más cierto_, refuerzo del adverbio por repetición;

como si dijera: «lo muy más cierto» (comp. adelante pág. 239, n.

491, _menos menos_).

[248] _Ser librado_, recibir libranza u orden de pago; _librar_,

expedir la libranza el que debe una cantidad. _Recámara_, el

aposento que está más adentro de la cámara donde duerme el señor,

y donde el camarero le tiene sus vestidos y joyas.

[249] _Asienta hombre_, esto es, «se asienta uno»; _hombre_ era

muy usado en sentido pronominal indefinido, como el francés _on_.

[250] Hoy _gran privado suyo_, como ya modernizó Luna.

Antiguamente el posesivo se podía colocar entre el sustantivo y

otro determinante; v. gr.: _un mi amigo_ por _un amigo mío_.

[251] _Malsinar_ es delatar, y _malsín_ el cizañero o delator.

(«El que de secreto avisa a la justicia de algunos delitos con

mala intención y por su propio interés», Covarrubias.)

Antología de prosistas castellanos · 第 28 / 79 题