Grande y noble es el ejemplo de amor filial que Isabel de Segura dió
casándose con D. Rodrigo de Azagra, por conquistar unas cartas que éste
poseia, y que encerraban la deshonra de su madre; y el poeta eminente
que ha llevado al teatro la lastimera y tierna historia de _Los Amantes
de Teruel_, ha dado el más grande interes á su obra, poniendo como base
de la desdicha de Diego y de Isabel, el santo sacrificio de la hija á
su madre.
Pero si la hija puede y debe en circunstancias excepcionales
sacrificarse moral y materialmente por sus padres, no es ménos cierto
que tambien puede en las naturales de la vida labrar su felicidad.
La mayor libertad que se nota cada dia en las costumbres, y la fe que
se oscurece con esta misma libertad, hace que áun en las familias más
unidas, áun en los hijos más tiernos se note cierto tono irrespetuoso y
ligero, y cierta falta de atencion que las niñas excusan con la
franqueza familiar.
Esto me parece, no sólo anti-cristiano, sino anti-social, y los padres
deben poner el más grande cuidado en evitar el que sus hijos les falten
al respeto y consideracion que les son debidos.
--¡No añadais, dice Silvio Pellico en su libro _Deberes de los
hombres_, no añadais tristeza con vuestro modo de obrar, á las
tristezas que doblegan las cabezas que el tiempo ha blanqueado! ¡Que
vuestra presencia reanime á vuestros padres! Cada sonrisa que llameis
sobre sus labios, cada movimiento de alegría que desperteis en sus
corazones, será para ellos el más bello de los goces y descenderá sobre
vosotros como un rocío bienhechor: Dios confirma siempre las
bendiciones de los padres.
Esta bella exhortacion debe dirigirse con preferencia á las hijas, pues
ellas son las que viven más inmediatamente al lado de sus padres, y las
que más pueden alegrar su corazon, y distraerlos de sus pesares.