I.

Los dos ejemplos que dejamos expuestos en nuestros anteriores artículos

prueban hasta dónde puede llegar la ternura filial en nuestro sexo.

El uno está rodeado de la aureola del heroismo: el otro, de la suave y

dulce luz de las virtudes privadas; pero uno y otro demuestran que todo

debe posponerse á la gratitud y al amor que debemos á nuestros padres.

Se han visto malos hijos; pero de hijas malas y desnaturalizadas

presenta la historia muy raros ejemplos.

Y esto no es extraño á nuestro parecer; la condicion de la mujer,

blanda é impresionable, la inclina á venerar el ejemplo de su madre y á

seguirle religiosamente; en tanto que los hijos abandonan el hogar y

llevan léjos de él sus pasiones, sus penas y sus alegrías: se alejan de

sus padres, y sólo en las grandes ocasiones pueden dar á éstos pruebas

de su amor.

Pero las hijas, en las que domina ante todo el sentimiento; las hijas,

que por su condicion viven y crecen al lado de los que les han dado el

sér, pueden en todas las situaciones y en todos los instantes probarles

su amor y gratitud.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 263 / 399 题