Para que las niñas tengan aficiones más elevadas que la pasion del
lujo, debe procurarse que se acostumbren á la lectura y al trabajo;
aunque la principal ocupacion de las niñas debe sér la costura y el
cuidado de las cosas útiles, como la confeccion de la lencería de la
casa, y la de sus propios vestidos, es tambien utilísimo bajo el punto
de vista de su dicha y de su tranquilidad, el que tomen aficion y apego
á las labores de adorno, como toda clase de bordados, flores
artificiales, disecacion de flores y pájaros, y cuidado de macetas
delicadas, jardineras, etc., etc.
Estos cuidados que ocupan la imaginacion mucho más que la costura,
estas labores de capricho y agradables, absorben la atencion de las
niñas y les hacen pasar horas deliciosas, porque disfrutan del goce de
crear cosas bonitas, y hallan en estas obras un inocente orgullo,
cuando las han terminado, y en tanto las llevan á cabo.
Sabido es lo mucho que entretienen las obras de tapicería, por la
combinacion de los colores y primor de los detalles; y estas obras, muy
caras, casi imposibles, para las niñas hijas de las familias modestas,
son para las de opulenta fortuna un antídoto, un preservativo
saludable. ¡Tan cierto es que las cosas varian de carácter, segun á
quien se refieren!
Es tambien muy útil el procurar que las niñas cultiven las artes y
hagan de ellas un estudio serio; ya porque en nuestra época todo es
mudable y pueden servirles un dia de medios de vida, y ya porque las
distraen agradable y constantemente, haciéndolas amables á todos.
La música y la pintura ocupan de tal suerte á las jóvenes que han
nacido verdaderamente artistas, que en su arte cifran toda su dicha, y
á veces el arte les hace las veces de los afectos perdidos, ó no
hallados en este valle de tristezas.