III.

Nunca se deben confiar á otra persona ni pensamientos, ni sentimientos,

hasta estar bien segura de que los puede comprender, ni jamas debe dar

el dulce título de amiga una mujer más que á la que ha dado muestras de

merecerlo: hay penas y alegrías que no deben dividirse con ningun sér

indiferente, con ninguna persona de cuyo afecto no estemos

completamente seguros. Mas si debe procederse con mesura ántes de dar

nuestra amistad, una vez concedida, no se debe huir ante ninguno de los

sacrificios que esta amistad impone.

Se deben disimular á una amiga todos aquellos defectos que, no naciendo

del corazon, no pueden lastimar el nuestro; porque la indulgencia y la

moderacion son las principales cualidades de toda mujer distinguida, y

que se estima á sí misma.

He visto personas tan extremadamente indulgentes, que más bien que

estar dotadas de un bello y dulce carácter, parecian poseer un orgullo

lleno de nobleza. Hubiérase dicho que estas personas estaban colocadas

en un pedestal tan alto, que nada podia ofenderlas; que todo lo miraban

desde inmensa distancia, y que despreciaban las mezquindades de los

demas; y sin embargo, no tenian enemigos, y eran, por el contrario,

universalmente estimadas.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 191 / 399 题