Yo amo á la mujer sonriente; pero me disgusta mucho riendo á
carcajadas, porque la risa destemplada, brutal, por decirlo así, está
siempre inspirada por el ridículo, es decir, por la muerte moral de
alguno ó quizá de muchos seres.
Y ademas, ¿qué ternura puede existir en el corazon de una mujer que se
burla de todo?
¿Qué hay para ella de sagrado, de noble é interesante?
La reputacion de chistosa es mortal para una jóven, porque se halla en
completa oposicion con todas las leyes del pudor, de la dulzura y de la
reserva.
El amor y la amistad huyen de ella asustados, porque el amor busca las
almas que le ofrecen un nido de bellas y perfumadas flores, y la
amistad no tiene la abnegacion que impide ver los defectos y que los
perdona aunque los vea.
Reconveníase en cierta ocasion á una madre porque en vez de moderar la
excesiva sensibilidad de su hijo, la excitaba, llevándole á socorrer á
los pobres y á los enfermos y contándole historias tristes, y le decian
que lo haria desgraciado afinando así las fibras más delicadas de su
alma.
--Prefiero,--respondió aquella tierna madre,--el que mi hijo sea bueno
á que sea feliz.
Admirable respuesta, y que prueba el temple de alma de aquella mujer
superior.