Una de las palabras más bellas que contiene el diccionario de la lengua
es la que sirve de epígrafe á estas líneas, cuando no se la da una
aplicacion viciosa, como suele acontecer; y, sin embargo, si hubiera un
diccionario aparte para nuestro sexo, era la primera que en él debiera
suprimirse.
La dependencia, si es un yugo para la mujer, es tambien para ella el
amparo, la proteccion, y debe desear solamente que no se lo impongan de
hierro, y que aunque ciña su cuello, deje á su corazon y á su
pensamiento la facultad de obrar los prodigios de bondad que nuestro
sexo sabe llevar á cabo.
Por eso la emancipacion de la mujer es un sueño peligroso, y llegaria á
ser una gran desgracia si se realizase.
La mujer para ser dichosa necesita de amparo y proteccion, moral y
materialmente hablando, y el dia que lo olvide, puede decir que ha
arrojado al abismo todas sus probabilidades de dicha, y debe resignarse
á una vida solitaria y triste, que debe considerarse como una muerte
moral.