Ha muerto en el retiro despues de 55 años de carrera pública. Su
fin ha sido digno del varon fuerte y del cristiano. (Orden, 30 de
Noviembre 1857.)
D. MANUEL MORENO, que falleció en Buenos Aires, su ciudad natal, el 18 de
Diciembre de 1857 á la edad de 77 años, se recomienda muy especialmente
por su dedicacion á ilustrar la memoria y los trabajos de su distinguido
hermano el Dr. D. Mariano Moreno, secretario de la primera Junta. Él
recojió las últimas palabras de éste, y yendo en clase de secretario de la
legacion á Inglaterra despachada en 1811, en nombre del gobierno de las
Provincias Unidas del Rio de la Plata. Apesar de las impresiones dolorosas
de semejante catástrofe á que el Oceano mismo daba solemnidad, tuvo D.
Manuel bastante fuerza de espíritu para publicar inmediatamente en Lóndres
el volúmen que lleva por título: “Vida y memorias del Dr. D. Mariano
Moreno etc.” en cuyo testo dió oportunamente una idea de la revolucion
del Plata y de las repúblicas hermanas, contribuyendo á despertar en
Inglaterra el interés público á favor de las colonias españolas que se
levantaban contra una Metrópoli que no merecia gobernarlas. Estas memorias
se tradujeron al inglés en 1813 y se publicaron en la Revista titulada
_Monthly Magazine_, vol. 33, en la parte consagrada al recuerdo de
_personas ilustres_. En la larga residencia que D. Manuel Moreno hizo en
Inglaterra desde principios de 1829, dió otra forma á aquel primer estudio
sobre su hermano, y dió á luz en 1836 el primer tomo de la “Coleccion de
arengas en el foro y escritos del Dr. D. Mariano Moreno etc.” adornado de
un prefacio maduramente escrito, en el cual se enlaza la biografía con la
historia del pais y con muchos curiosos accidentes hasta fines del primer
año de la revolucion. Estos dos libros harán eterna entre nosotros la
hermandad de la sangre como del ingénio, vinculada en las personas de D.
Mariano y D. Manuel Moreno.
Era ya este un empleado distinguido cuando se le nombró secretario de la
Legacion primera á Inglaterra. Perseguido en 1817 por sus opiniones en
la ardorosa cuestion de la invasion portuguesa en el Estado Oriental,
espatriado tambien por la misma causa, permaneció en Estados Unidos hasta
mediados de 1821. “Alli ha estudiado la facultad médica, (dice el _Argos_
de 11 de Setiembre de aquel año, anunciando su regreso á Buenos Aires)
y se asegura que en los últimos meses estaba al servicio del enviado
de Colombia cerca de los Estados Unidos, en clase de secretario y que
viene en una comision muy importante.” Inmediatamente despues, fué electo
diputado á la Junta de Representantes; cargo que desempeñó en todas las
lejislaturas por reelecciones sucesivas hasta el año 1826. Entonces pasó á
representar á la Provincia Oriental en el Congreso constituyente en donde
perteneció al partido que sostenia en el seno de aquella corporacion la
ventaja de la forma federal sobre la unitaria. En aquel mismo año se negó
á aceptar el cargo que le confería el Presidente Rivadavia, de Ministro
Plenipotenciario cerca del gobierno de Washington.
Elevado al mando de la Provincia el Coronel Borrego, aceptó el Sr. Moreno,
el puesto de ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, que llegó
á hacérsele insoportable como se advierte de sus repetidas renuncias,
de las cuales la última tiene la fecha de Diciembre de 1827. El 13 de
Noviembre del año siguiente, hecha ya la paz con el Brasil, salió de
Buenos Aires á bordo del paquete británico _Nocton_ con el carácter de
Enviado Estraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de
S. M. B. A consecuencia del movimiento militar de primero de Diciembre fué
suspendido de sus funciones por la administracion de D. Juan Lavalle; pero
no por eso salió de Inglaterra. Allí escribió un opúsculo defendiéndose
de lo que él llamó “calumnias del _Tiempo_ y el _Pampero_,” que ilustra en
algo la triste historia de aquella época: pamfleto escrito con moderacion
y que prueba que el Sr. Moreno no aspiraba á los empleos á que ponen la
mira los ambiciosos turbulentos y que preferia vivir lejos de su pais
espuesto á la dolencia de las revueltas, para curar las cuales, no se
queria aplicar la medicina que él habia aprendido en Estados Unidos.
Parece que lo mas importante de su cómoda comision á Inglaterra fué la
discusion que sostuvo sobre los títulos argentinos á la posesion de
Malvinas. Publicó sobre esta interesante materia una memoria con un mapa,
que si en nada ha mejorado nuestro sufrido desaire de 1833, ha servido
para dar muestras de que el diplomático porteño podia habérselas en
erudicion sobre descubrimientos marítimos en el Continente Meridional de
América, con los Lores mas espertos del almirantazgo.
El Sr. Moreno, como Ministro Plenipotenciario en Lóndres desempeñó una
comision importante y laboriosa--la de examinar y juzgar las reclamaciones
británicas por causa del corso marítimo de la República durante la guerra
con el Brasil. La discusion de las reclamaciones duró desde Noviembre de
1831 hasta Setiembre de 1832, en cuyo periodo se liquidaron 27 casos,
cuyo valor ascendió á 23,501 libras. En el curso de esta negociacion tuvo
lugar un incidente curioso. El comisionado por parte de Inglaterra era un
Mr. Bruce. Al emitir este su opinion sobre la captura del bergantin Anna
se deslizó y maltrató no solo al gobierno argentino sino á la República,
declarándola incapáz de gobernarse por sí misma atendidos sus antecedentes
coloniales. El Sr. Moreno, resentido de que en desempeño de una comision
de reparacion voluntaria se insultase al pais que representaba, declaró
al gabinete de S. M. que no continuaria desempeñando su comision mientras
tuviese por asociado á aquel gratuito denigrador de su patria. El Ministro
Palmerston hizo justicia á la enérgica nota de nuestro plenipotenciario y
mandó testar todas las claúsulas ofensivas en el parecer firmado por Mr.
Bruce.
El proceso de estas negociaciones puede estudiarse en un libro que
publicó el mismo Sr. Moreno en Lóndres en 1835 con el siguiente título:
“Reclamaciones examinadas y juzgadas por la comision mista, reunida en
Lóndres por parte del gobierno de S. M. Británica, y el de las Provincias
Unidas del Rio de la Plata, en virtud de la convencion de 19 de Julio de
1830, sobre indemnizacion de súbditos británicos por actos de corsarios
de la República en la última guerra con el Brasil: _que comprende varias
cuestiones de derecho público naval_. Publicacion hecha de los documentos
oficiales.” Este libro está en español é inglés, y como se advierte en
su título, merece un lugar en toda biblioteca de escritos sobre materias
de derecho público internacional, especialmente en cuanto á corso y
apresamiento de naves mercantes.
D. Manuel Moreno, amaba el retiro y el estudio. Era un verdadero hombre
de letras como lo prueban sus escritos y la escojida biblioteca que dejó
á su muerte, la primera en nuestro concepto entre cuantas pertenecen á
particulares en Buenos Aires sin hablar de los de ciencias especiales. Era
un verdadero conocedor de los libros curiosos y raros, sin despreciar los
útiles.
El Dr. Moreno desempeñó por muchos años el cargo de bibliotecario,
cuidando con celo intelijente de la mejora y conservacion de un
establecimiento que se liga á la memoria de su ilustre hermano su
verdadero creador y primer protector oficial. Contribuyó á la redaccion de
la Abeja Argentina en clase de miembro de la Sociedad Literaria fundada en
1822, y fué el primero en Buenos Aires que enseñó en público la química
esperimental, servicio que el espíritu de partido le retribuyó con un
apodo que aun se conserva en la memoria de los lectores del _Granizo_.
En la reciente publicacion de los escritos históricos del Sr. D. Ignacio
Nuñez, puede verse una biografia de Moreno donde se hace prolija reseña de
los destinos públicos que desempeñó.