DIA 6.

Serian las dos de la noche cuando metí el bote á bordo, y me hice á la

vela para el Rio Negro. A las cuatro de la mañana llegué á Punta

Rubia, á donde hallé la mar sumamente gruesa; y en medio de la

rompiente seguí con la chalupa por la proa, y toqué con la quilla en

la cabeza del N de los bancos: con otro golpe de mar salimos, y seguí

gobernando al S 1/4 SE por entre el rompidero de la costa, y el de los

bajos, que tiene 50 brazas de latitud. Al salir el sol ya habia

montado los bajos, y seguí con fuerza de vela y viento N fresco, por

lograr la pleamar de dia en el Rio Negro, y poder lograr entrar en él,

por estar la mar muy gruesa y el viento contrario para aventurarse á

embestir su barra. De noche las doce llegué la barra que rompia de

punta á punta, y la embestí por la canal del N por entre las

reventazones. La menos agua que hallé fueron dos brazas, y con todo,

era tanta la marejada que tocó algunas veces la embarcacion, no

calando esta mas que 71/2 palmos: pasé la barra y navegué por 3 brazas

de fondo hasta la punta del N del rio, que me dió el viento de proa, y

á fuerza de muchos bordos logré dar fondo dentro del rio. A las dos de

la tarde ya emparejó seguro, mediante Dios, no pudiendo seguir mas

adentro por tener la corriente encontra.

A la chalupa no le fué posible embestir la barra por donde nosotros,

por la mucha mar que podia sumergirla, y dió vuelta á los bajos, y

desde afuera á remo vino á amarrarse á nuestro costado con mucho

trabajo, y á no tener tan buena gente no lo hubiera logrado, ni

tampoco entrar en el Rio Negro.

A las once de la noche me hice á la vela, y con la creciente fuí á

fondear mas adentro, y en mejor paraje.

Diario de la navegacion empredida en 1781 Desde el Rio Negro, para reconocer la Bahia de Todos los Santos, las Islas del Buen Suceso, y el desague del Rio Colorado · 第 101 / 104 题