todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él. Mas aun no vemos que todas
las cosas le sean sujetas.
9 Empero vemos á aquel Jesus, coronado de gloria y de honra, que es hecho un
poco menor que los ángeles por pasion de muerte, para que por gracia de Dios
gustase la muerte por todos.
10 Porque convenia, que aquel por cuya causa [son] todas las cosas, y por el
cual [son] todas las cosas, habiendo de traer en [su] gloria á muchos hijos,
hiciese consumado por aflicciones al autor de la salud de ellos.
11 Porque el que santifica y los que son santificados de uno [son] todos:
por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
12 diciendo: Anunciaré á mis hermanos tu nombre, en medio de la congregacion
te alabaré.
13 Y otra vez: Yo confiaré en él. Y otra vez: Hé aquí yo, y los hijos que me
dió Dios.
14 Así que por cuanto los hijos comunicaron de carne y sangre, él tambien
participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenia el imperio de
la muerte, es á saber, al diablo;
15 y librar á los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida
sujetos á servidumbre.
16 Que no tomó á los ángeles, mas á la simiente de Abraham tomó.
17 Por lo cual debia hacerse en todo semejante á los hermanos, para ser
hecho misericordioso y fiel pontífice en lo que es para con Dios, [es á
saber,] para expiar los pecados del pueblo.
18 Porque en cuanto él mismo padeció, y fué tentado, es poderoso tambien
para socorrer á los que son tentados.
CAPITULO 3
1 POR tanto, hermanos santos, participantes de la vocacion celestial,
considerad el Apóstol y Pontífice de nuestra profesion, Cristo Jesus,
2 fiel al que le constituyó sobre toda su casa, como tambien Moisés.
3 Porque de [tanto] mayor gloria que Moisés este es estimado digno, cuanto
tiene mayor dignidad que la casa el que la fabricó.
4 Porque toda casa es edificada de alguno: y el que crió todas las cosas,
Dios es.
5 Y Moisés á la verdad fué fiel sobre toda su casa, como criado, para
testificar lo que se habia de decir:
6 mas Cristo, como hijo sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta
el cabo retuviéremos firme la confianza y la gloria de la esperanza.
7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyéreis hoy su voz:
8 no endurezcais vuestros corazones como en la irritacion, en el dia de la
tentacion en el desierto,
9 donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras durante
cuarenta años.
10 A causa de lo cual me enemisté con esta generacion, y dije: Perpetuamente
yerran de corazon, ni ellos han conocido mis caminos;
11 y les juré en mi ira: No entrarán en mi reposo.
12 Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazon malo de
incredulidad para apartarse del Dios vivo;
13 antes exhortáos los unos á los otros cada dia, entre tanto que se dice
Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca con engaño de pecado.
14 (Porque participantes de Cristo somos hechos, si empero retuviéremos
firme hasta el cabo el principio de su sustancia.)
15 Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcais vuestros
corazones, como en la irritacion.
16 Porque algunos de los que habian salido de Egipto con Moisés, habiéndolo
oido, le irritaron; aunque no todos.
17 Mas, ¿con quiénes se enemistó por cuarenta años? ¿no fué con los que
pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?
18 ¿Y á quiénes juró que no entrarian en su reposo, sino á aquellos que no
obedecieron?
19 Y vemos que no pudieron entrar á causa de la incredulidad.
CAPITULO 4
1 TEMAMOS, pues, que alguna vez, dejando la promesa de la entrada en su
reposo, alguno de nosotros parezca haberse apartado.
2 Porque tambien á nosotros nos ha sido anunciado como á ellos: mas no les
aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fé.
3 Entramos empero en el reposo los que hemos creido, de la manera que dijo:
Así que les juré en mi ira, no entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras
desde el principio del mundo.
4 Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo dia: Y reposó Dios de todas
sus obras en el séptimo dia.
5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
6 Así que pues que resta que algunos han de entrar en él, y que aquellos á
quienes primero fué anunciado, no entraron por causa de la incredulidad,
7 determina otra vez un cierto dia, diciendo por David, tanto tiempo
despues: Hoy, como está dicho: Si oyéreis Hoy su voz, no endurezcais vuestros
corazones.
8 Porque si Jesus les hubiera dado el reposo, no hablara despues de otro
dia.
9 Así que queda el sabatismo para el pueblo de Dios.
10 Porque el que ha entrado en su reposo, tambien él ha reposado de sus
obras, como Dios de las suyas.
11 Procuremos, pues, de entrar en aquel reposo, que ninguno caiga en
semejante ejemplo de incredulidad.
12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y mas penetrante que todo
cuchillo de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu,
y las coyunturas, y tuétanos; y que discierne los pensamientos, y las
intenciones del corazon.
13 Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia: antes todas
las cosas [están] desnudas y abiertas á sus ojos, del cual hablamos.
14 POR tanto teniendo un gran pontífice, que penetró los cielos, Jesus el
Hijo de Dios, retengamos [esta] profesion.
15 Que no tenemos pontífice que no se pueda resentir de nuestras flaquezas:
[mas] tentado en todo segun [nuestra] semejanza, sacado el pecado.
16 Lleguémonos, pues, confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar
misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna.
CAPITULO 5
1 PORQUE todo pontífice es tomado de los hombres, constituido en lugar de
los hombres en lo que á Dios toca, para que ofrezca presentes y sacrificios
por los pecados:
2 que se pueda compadecer de los ignorantes y errados, porque él tambien
está rodeado de flaqueza:
3 por causa de la cual deba, así tambien por sí como por el pueblo, ofrecer
por los pecados.
4 Ni nadie toma para sí la honra, sino el que es llamado de Dios, como
Aarón.
5 Así tambien Cristo no se glorificó á sí mismo, haciéndose pontífice, mas
el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy.
6 Como tambien dice en otro lugar: Tú [eres] sacerdote eternamente, segun el
órden de Melchisedéc.
7 El cual en los dias de su carne, ofreciendo ruegos y suplicacion con gran
clamor y lágrimas al que le podia librar de la muerte, fué oido de [su]
miedo.
8 Y aunque era hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia:
9 en la cual consumado, fué hecho causa de eterna salud á todos los que le
obedecen:
10 nombrado de Dios pontífice segun el órden de Melchisedéc.
11 Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto
sois flacos para oir.
12 Porque habiendo de ser ya maestros, si miramos al tiempo, teneis
necesidad de volver á ser enseñados, de cuáles sean los primeros rudimentos
de las palabras de Dios; y sois hechos [tales] que tengais necesidad de
leche, no de mantenimiento firme.
13 Que cualquiera que se mantiene de leche, es inhábil para la palabra de la
justicia, porque es niño.
14 Mas de los perfectos es la vianda firme, [es á saber,] de los que por la
costumbre tienen [ya] los sentidos ejercitados á la discrecion del bien y del
mal.
CAPITULO 6
1 POR lo cual dejando ya la palabra del comienzo [en la institucion] de
Cristo, vamos adelante á la perfeccion, no echando otra vez el fundamento de
penitencia* de las obras de muerte, y de la fé á Dios, {* Enmienda de
vida.}
2 de la doctrina de los bautismos, y de la imposicion de manos, y de la
resurreccion de los muertos, y del juicio eterno;
3 y esto haremos, á la verdad, si Dios lo permitiere.
4 Porque es imposible que los que una vez recibieron la luz, y que gustaron
aquel don celestial, y que fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,
5 y que asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo
venidero,
6 y recayeron, puedan ser renovados de nuevo por penitencia, crucificando
otra vez para si mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole á vituperio.
7 Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y
que engendra yerba á su tiempo á aquellos de los cuales es labrada, recibe
bendicion de Dios:
8 mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de
maldicion, y su fin [será] por fuego.
9 Pero de vosotros, ¡oh amados! esperamos mejores cosas que estas, y mas
cercanas á salud, aunque hablamos así.
10 Porque Dios no es injusto que se olvide de vuestra obra, y del trabajo de
la caridad que habeis mostrado en su nombre, habiendo ayudado á los santos, y
ayudándoles.
11 Mas deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el
cabo para cumplimiento de [su] esperanza:
12 que no os hagais perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fé y la
paciencia heredarán las promesas.
13 Porque prometiendo Dios á Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró
por si mismo,
14 diciendo: Que te bendeciré bendiciendo; y multiplicando te multiplicaré.
15 Y así esperando con longanimidad alcanzó la promesa.
16 Porque los hombres ciertamente por el que es mayor que ellos juran: y el
fin de todas sus controversias es el juramento para confirmacion.
17 En lo cual queriendo Dios mostrar mas abundantemente á los herederos de
la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento;
18 para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios
mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acojemos á trabarnos de
la esperanza propuesta;
19 la cual tenemos como por segura y firme ancla del alma, y que entra hasta
dentro del velo:
20 donde entró por nosotros [nuestro] precursor Jesus, hecho pontífice
eternamente segun el órden de Melchisedéc.
CAPITULO 7
1 PORQUE este Melchisedéc, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el
cual salió á recibir á Abraham que volvia de la matanza de los reyes, y le
bendijo:
2 al cual asimismo repartió Abraham los diezmos de todo: primeramente él se
interpreta, Rey de justicia; y luego tambien, Rey de Salem, que es, Rey de
paz;
3 sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de dias, ni fin
de vida; mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda sacerdote eternamente.
4 Mirad pues cuán grande sea este, al cual aun Abraham el patriarca haya
dado diezmos de los despojos.
5 Que ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen
mandamiento de tomar del pueblo los diezmos segun la ley, es á saber, de sus
hermanos, aunque tambien ellos hayan salido de los lomos de Abraham.
6 Mas aquel, cuya genealogía no es contada en ellos, tomó de Abraham los
diezmos, y bendijo al que tenia las promesas.
7 Que sin contradiccion alguna lo que es menos es bendecido de lo que es
mas.
8 Y aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos: mas allí, aquel
del cual está dado testimonio, que vive.
9 Y, por decirlo así, en Abraham fué diezmado tambien el mismo Leví que
recibe los diezmos:
10 porque aun [Leví] estaba en los lomos de [su] padre, cuando Melchisedéc
salió á recibir á Abraham.
11 Pues si la perfeccion era por el sacerdocio Levítico, (porque debajo de
él recibió el pueblo la ley,) ¿qué necesidad habia aun de que se levantase
otro sacerdote segun el órden de Melchisedéc, y que no fuese llamado segun el
órden de Aarón?
12 Luego traspasado el sacerdocio, necesario es que se haga tambien
traspasamiento de la ley.
13 Porque [aquel] del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie
presidió al altar.
14 Porque manifiesto es que el Señor nuestro nació de la tribu de Judá, en
la cual tribu nada habló Moisés [tocante] al sacerdocio.
15 Y aun mas manifiesto es, si se levante otro sacerdote que sea semejante á
Melchisedéc:
16 el cual no es hecho conforme á la ley del mandamiento carnal, mas por
virtud de vida sin muerte.
17 Porque el testimonio es de esta manera: Que tú [eres] sacerdote para
siempre segun el órden de Melchisedéc.
18 El mandamiento precedente cierto se abroga por su flaqueza é inutilidad:
19 porque nada perfeccionó la ley, sino la introduccion de mejor esperanza,
por la cual nos acercamos á Dios:
20 [y tanto mas] en cuanto no [es] sin juramento:
21 (porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas
este, con juramento por aquel que le dijo: Juró el Señor, y no se
arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente segun el órden de Melchisedéc:)
22 tanto de mejor testamento es hecho prometedor Jesus.
23 Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no
podian permanecer:
24 mas este, por cuanto permanece eternamente, tiene el sacerdocio eterno.
25 Por lo cual puede tambien salvar eternamente á los que por él se allegan
á Dios, viviendo siempre para rogar por ellos:
26 porque tal pontífice nos convenia tener, santo, inocente, limpio,
apartado de los pecadores, y hecho mas sublime que los cielos.
27 Que no tuviese necesidad cada dia, como los [otros] sacerdotes, de
ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo:
porque esto hizo una vez ofreciéndose á sí mismo.
28 Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos: mas la palabra del
juramento, despues de la ley, al Hijo perfecto eternamente.
CAPITULO 8
1 ASÍ que la suma acerca de lo dicho [es:] Que tenemos tal pontífice que se
asentó á la diestra del trono de la Majestad en los cielos:
2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor
asentó, y no hombre.
3 Porque todo pontífice es puesto para ofrecer presentes y sacrificios: por
lo cual es necesario que tambien tuviese algo que ofrecer.
4 Así que si estuviese sobre la tierra, ni aun seria sacerdote, habiendo aun
los otros sacerdotes que ofrecen los presentes segun la ley.
5 (los cuales sirven por dechado y sombra de las cosas celestiales, como fué
respondido á Moisés cuando habia de acabar el tabernaculo: Mira, dice, haz
todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte.)
6 Mas ahora [tanto] mejor ministerio es el suyo, cuanto de mejor testamento
es mediador, el cual es hecho de mejores promesas.
7 Porque si en aquel primero no hubiera falta, cierto no se hubiera
procurado lugar para el segundo.
8 Porque reprendiéndolos, dice: Hé aquí, vienen dias, dice el Señor, y
consumaré para con la casa de Israél, y para con la casa de Judá, un nuevo
testamento:
9 no como el testamento que hice á vuestros padres el dia que los tomé por
la mano que los sacaria de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron
en mi testamento, y yo los menosprecié, dice el Señor:
10 por lo cual este es el testamento que ordenaré á la casa de Israél
despues de aquellos dias, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos,
y sobre el corazon de ellos las escribiré; y seré á ellos por Dios, y ellos
me serán á mí por pueblo:
11 y ninguno enseñará á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo:
Conoce al Señor: porque todos me conocerán desde el menor de ellos hasta el
mayor.
12 Porque seré propicio á sus iniquidades, y á sus pecados; y de sus
iniquidades no me acordaré mas.
13 Diciendo nuevo, dió por viejo al primero. Y lo que es dado por viejo y se
envejece, cerca está de desvanecerse.
CAPITULO 9
1 TENIA empero tambien el primero [sus] justificaciones del culto, y [su]
santuario mundano.
2 Porque el tabernáculo fué hecho: el primero, en que [estaban] las
lámparas, y la mesa, y los panes de la proposicion, lo que llaman el
santuario.
3 Tras el segundo velo [estaba] el tabernáculo que llaman el lugar
santísimo,
4 que tenia un incensario de oro, y el arca del concierto cubierta de todas
partes al rededor de oro: en que [estaba] una urna de oro que tenia el maná,
y la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del testamento,
5 y sobre ella los querubines de la gloria que cubrian el propiciatorio: de
las cuales cosas no se puede ahora decir en particular.
6 Y estas cosas así ordenadas, en el primer tabernáculo siempre entraban los
sacerdotes para hacer los oficios de los sacrificios:
7 mas en el segundo, solo el pontífice una vez en el año, no sin sangre, la
cual ofrece por su ignorancia, y la del pueblo:
8 dando en esto á entender el Espíritu Santo, que aun no estaba descubierto
camino para el [verdadero] santuario, entre tanto que el primer tabernáculo
estuviese en pié.
9 Lo cual [era] figura de aquel tiempo presente, en el cual se ofrecian
presentes y sacrificios, que no podian hacer perfecto al que servia [con
ellos:]
10 sino en viandas, y en bebidas, y en diversos lavamientos, y justicias de
la carne, impuestas hasta el tiempo de la correccion.
11 Mas estando ya presente Cristo, pontífice de los bienes que habian de
venir, por [otro] mas ámplio y mas perfecto tabernáculo, no hecho de manos,
es á saber, no de esta creacion:
12 y no por sangre de machos de cabrío ni de becerros, mas por su propia
sangre entró una vez en el santuario inventado para eterna redencion.
13 Porque si la sangre de los toros y de los machos de cabrío, y la ceniza
esparcida de la becerra, santifica á los inmundos para limpiamiento de la
carne,
14 ¿cuánto mas la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se
ofreció á sí mismo sin mancha á Dios, limpiará vuestras conciencias de las
obras de muerte para que sirvais al Dios vivo?
15 así que por eso es mediador del nuevo testamento, para que entreviniendo
muerte para la remision de las rebeliones que habia debajo del primer
testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
16 Porque donde el testamento es, necesario es que intervenga muerte del
testador.
17 Porque el testamento con la muerte es confirmado: de otra manera no es
valido entre tanto que el testador vive.
18 De donde [vino] que ni aun el primero fué consagrado sin sangre.
19 Porque habiendo leido Moisés todos los mandamientos de la ley á todo el
pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos de cabrío, con
agua, y lana de grana, é hisopo, roció á todo el pueblo, y juntamente al
mismo libro,
20 diciendo: Esta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado.
21 Y ademas de esto, el tabernáculo tambien, y todos los vasos sacros roció
con la sangre.
22 Y casi todo es purificado segun la ley con sangre; y sin derramamiento de
sangre no se hace remision.
23 Así que necesario fué que las figuras de las cosas celestiales fuesen
purificadas con estas cosas: empero las mismas cosas celestiales, con mejores
sacrificios que estos.
24 Porque no entró Jesus en el santuario hecho de mano, que es figura del
verdadero, mas en el mismo cielo, para presentarse ahora por nosotros en la
presencia de Dios:
25 y no para ofrecerse muchas veces á sí mismo; como entra el pontífice en
el santuario cada un año por la sangre ajena;
26 de otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el
principio del mundo: mas ahora una vez en la consumacion de los siglos, para
deshacimiento del pecado se presentó por el sacrificio de sí mismo.
27 Y de la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez; y
despues, el juicio:
28 así tambien Cristo es ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos:
la segunda vez sin pecado será visto de los que le esperan para salud.
CAPITULO 10
1 POR lo cual la ley teniendo la sombra de los bienes venideros, no la
representacion misma de las cosas, nunca puede hacer perfectos á los que se
llegan por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año.
2 De otra manera cesarian de ofrecerse; porque los que sacrificasen, limpios
de una vez, no tendrian mas conciencia de pecado.
3 Empero en estos cada año se hace [la misma] conmemoracion de los pecados.
4 Porque la sangre de los toros y de los machos de cabrío no puede quitar
los pecados.
5 Por lo cual entrando en el mundo, dice: Sacrificio y presente no quisiste;
mas me apropriaste el cuerpo:
6 holocaustos y [expiaciones] por el pecado no te agradaron:
7 entonces dije: Héme aquí, (en la cabecera del libro está escrito de mí,)
para que haga, ¡oh Dios! tu voluntad.
8 Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos, y [expiaciones] por
el pecado, no quisiste, ni te agradaron, las cuales cosas se ofrecen segun la
ley:
9 entonces dijo: Héme aquí para que haga, ¡oh Dios! tu voluntad. Quita lo
primero, para establecer lo postrero.
10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesu
Cristo [hecha] una vez.
11 Así que todo sacerdote se presenta cada dia ministrando y ofreciendo
muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:
12 pero este, habiendo ofrecido por los pecados un [solo] sacrificio, está
asentado para siempre á la diestra de Dios,
13 esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado
de sus piés:
14 porque con una solo ofrenda hizo consumados para siempre á los
santificados.
15 Y nos contesta lo mismo el Espíritu Santo: que despues que dijo:
16 Y este es el testamento que testaré á ellos despues de aquellos dias,
dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones y en sus almas las escribiré;
17 y nunca mas ya me acordaré de sus pecados é iniquidades.
18 Pues donde hay remision de estos, no hay mas ofrenda por pecado.
19 ASÍ que, hermanos, teniendo atrevimiento para entrar en el santuario por
la sangre de Jesu Cristo,
20 por el camino que él nos consagró, nuevo y vivo, por el velo, es á saber,
por su carne;
21 [y teniendo] aquel gran sacerdote sobre la casa de Dios:
22 lleguémonos con corazon verdadero, y con fé llena, purificados los
corazones de mala conciencia:
23 y lavados los cuerpos con agua limpia, retengamos firme la profesion de
nuestra esperanza, que fiel es el que prometió:
24 y considerémonos los unos á los otros para provocarnos á la caridad, y á
las buenas obras:
25 no dejando nuestra congregacion, como algunos tienen por costumbre, mas
exhortándonos: y tanto mas, cuanto veis que aquel dia se acerca.
26 Porque si pecáremos voluntariamente despues de haber recibido la noticia
de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado;
27 sino una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de tragar
á los adversarios.
28 El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos ó de tres
testigos muere sin ninguna misericordia.
29 ¿de cuánto mayor castigo pensais que será digno el que hollare al Hijo de
Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento en la cual fué
santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de la gracia?
30 Sabemos [quién es] el que dijo: Mia es la venganza, yo daré el pago, dice
el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo.
31 Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo.
32 Traed empero á la memoria los dias pasados en los cuales despues de haber
recibido la luz, sufristeis gran combate de aflicciones:
33 de una parte ciertamente con vituperios y tribulaciones sacados en
teatro; y de otra parte hechos compañeros de los que estaban en tal estado.
34 Porque de mis prisiones tambien os resentisteis conmigo, y el robo de
vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que teniais en vosotros una
mejor sustancia en los cielos, y que permanece.
35 No perdais pues esta vuestra confianza, que tiene grande remuneracion de
galardon:
36 porque la paciencia os es necesaria, para que, habiendo hecho la voluntad
de Dios, tengais la promesa.
37 Porque aun un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
38 Mas el justo vivirá por la fé: mas el que se retirare, no agradará á mi
alma.
39 Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdicion, sino
fieles para ganancia del alma.
CAPITULO 11
1 ES pues la fé la sustancia de las cosas que se esperan, la demostracion de
las cosas que no se ven.
2 Porque por esta alcanzaron testimonio los viejos.
3 Por la fé entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de
Dios, siendo hecho lo que se ve de lo que no se veia.
4 Por la fé Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Cain: por la cual
alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio á sus presentes; y
difunto aun habla por ella.
5 Por la fé Enoc fué trasladado para no ver muerte, y no fué hallado, porque
le trasladó Dios: y antes que fuese trasladado tuvo testimonio de haber
agradado á Dios.
6 Sin fé empero es imposible agradar á Dios: porque menester es que el que á
Dios se llega, crea que le hay; y que es galardonador de los que le buscan.
7 Por la fé Noé, habiendo recibido respuesta de cosas que aun no se veian,
aparejó el arca en que su casa se salvase: por la cual [arca] condenó al
mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fé.
8 Por la fé Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que habia
de recibir por herencia; y salió sin saber donde iba.