dichas en otros capítulos, y por abreviar, solamente aquesta postrera
que dice el Almirante se debe notar: que la tierra halló populatísima
cuando vino, pero que estaba algo despoblada, porque probaron guerra
contra él los indios; y quiere decir, que por la guerra que él les
hizo la habia despoblado algo. Y no es maravilla que la despoblase,
pues enviaba los navíos cargados de esclavos, y lo tenia y entendia
tener por granjería, ignorando tan malamente la justicia que los indios
tenian de hacerle á él guerra y echarlo de la tierra á él y á todos
los cristianos, y tambien del mundo, pues tantos agravios y males,
él y ellos, les hacian, y la servidumbre durísima en que los ponian
estragándoles y desordenándoles totalmente su mansedumbre, su concierto
pacífico, su ser todo, y humilde y natural policía, y finalmente con
tanto daño de sus vidas, y de mujeres, y hijos; y él ni los cristianos
contra ellos no tenian alguna justicia, ántes iniquísima y contra
toda razon natural injusticia. A lo otro que dijo arriba, que habia
avisado en Sevilla á los que querian venir acá, que no venia á esta
isla, sino á conquistar, etc.; no mostrará el Almirante provision ni
mandado de los Reyes, que le mandasen conquistar estas gentes, por
vía de hacerles guerra y destruirlas por guerras, porque no se las
encomendaba la Sede Apostólica para esto, sino para convertirlas y
salvarlas, trayéndolas á Jesucristo muerto y vivo por ellas. Esto claro
parece por el primer capítulo de la Instruccion que le dieron, que
arriba en el cap. 81 pusimos. Item, ¿como habian de mandar los Reyes
católicos y píos, que conquistase por guerras á gente que el Almirante
mismo habia loado, predicado y encarecido por humilísimas, graciosas,
humanas, hospitales, liberales, dadivosas, caritativas, bonísimas y
simplicísimas? Manifiesto es que no se debe creer, que teniendo tal
noticia, dada por el mismo Almirante, y con verdad y mucha razon, pues
tan buen acogimiento halló en todos los lugares destas islas donde
llegó, mayormente cuando perdió la nao en el puerto de la Navidad,
reino del Rey piadoso Guacanagarí, como parece en los capítulos 59 y 60
y en los siguientes, y esta relacion hicieron los Reyes al Papa, de la
bondad y mansedumbre de estas naciones, que no le habian de mandar que
las conquistase con guerra; y si los Reyes le dieron tal provision, él
no la habia, como injusta, de cumplir, arbitrando que habian sido mal
informados.
CAPÍTULO CLXIV.
Necesario es, ántes que pasemos adelante, tornar un poco atras para
que la historia no deje olvidada cosa de las que son señaladas.
Volviendo, pues, al efecto que salió, sin lo dicho, de los cinco navíos
que despachó con las nuevas, el Almirante, del descubrimiento de la
tierra de Paria y firme, y perlas, y del acaecimiento que mezcló el
alegría que los Reyes recibieran de las tales nuevas, sino supieran la
rebelion de Francisco Roldan; como Alonso de Hojeda, que ya estaba en
Castilla, el cual, creo yo, que debiera de irse cuando mi tio Francisco
de Peñalosa, supo que el Almirante habia la dicha tierra descubierto y
las perlas, y vido la figura que el Almirante envió á los Reyes della,
y decia en sus cartas que era isla, y con duda (ó alguna creencia)
que era tierra firme, como le favorecia y era aficionado el Obispo de
Badajoz, D. Juan de Fonseca, que todo lo rodeaba y proveia, suplicóle
que le diese licencia para venir á descubrir por estas partes, islas
ó tierra firme, ó lo que hallase. El Obispo se la dió firmada de su
nombre y no de los Reyes, ó porque los Reyes se lo cometieron que él
diese las tales licencias ó aquella sola, lo cual es duro de creer,
ó porque de su propia autoridad se la quiso dar no dando parte á los
Reyes dello, porque como el año de 95 el Almirante se habia quejado
á los Reyes ser contra sus privilegios dar licencia á alguno para
descubrir, porque muchos la pedian, y le dieron sobrecarta para que
cerca de aquello se le guardasen sus privilegios, si era contra ellos,
y así se suspendió, segun arriba en el cap. 125 dijimos, y dar esta
licencia al Obispo de esta manera, no sé como lo pudo hacer; puesto
que tambien siento, que como era hombre muy determinado y acelerado, y
no estaba bien con las cosas del Almirante, que darla temerariamente,
sin consultar los Reyes, pudo ser, pero todavía dudo de ello, porque,
aunque era muy privado de los Reyes, cosa era esta que no osara por
sola su autoridad hacer. Dióla, empero, con esta limitacion, que no
tocase en tierra del rey de Portugal, ni en la tierra que el Almirante
habia descubierto hasta el año de 95. Tambien ocurre aquí otra
dificultad, que ¿porqué no salvaba la tierra que agora el Almirante
habia descubierto, pues constaba por la pintura y cartas que della
enviaba á los Reyes? A esto no sabré responder. De traer su licencia
solamente firmada del dicho Obispo y no de los Reyes, ninguna duda
hobo, porque Francisco Roldan la vido y lo escribió al Almirante, y yo
vide la carta original, como luego se dirá. Habida, pues, la licencia
Hojeda, hobo personas en Sevilla que le armasen cuatro carabelas ó
navíos, porque habia muchos ávidos y codiciosos de ir á descubrir el
ovillo por el hilo que le puso en las manos el Almirante, por haber
sido el primero que abrió las puertas deste, cerrado tantos siglos
habia, mar Océano. Partió del puerto de Sancta María ó de Cáliz, por el
mes de Mayo, y, sino dice contra la verdad Américo Vespucio en los dias
del mes, como no la dice cuanto al año, fué su partida á 20 de Mayo de
499; no de 97 como Américo dice, usurpando la gloria y honra que al
Almirante pertenecia, y aplicándosela á sí mismo sólo, queriendo dar á
entender al mundo, que él habia sido el primer descubridor de la tierra
firme de Paria, y no el Almirante, á quien todo el descubrimiento de
todas estas Indias, islas y tierra firme, justa y debidamente se le
debe, como arriba en el cap. 140 queda probado. En el cual capítulo
trabajé de poner por dudoso, si el Américo habia de industria negado,
tácitamente, este descubrimiento primero haber sido hecho por el
Almirante y aplicado á sí sólo, porque no habia mirado lo que despues
colegí de los mismos escritos del Américo, con otras escrituras que de
aquellos tiempos tengo y he hallado, por lo cual digo haber sido gran
falsedad y maldad la del Américo, queriendo usurpar, contra justicia,
el honor debido al Almirante, y la prueba desta falsedad por esta
manera y por el mismo Américo quedará clarificada. Supongamos lo que
arriba en el cap. 140 queda probado, conviene á saber: Lo primero,
el testimonio de tanta multitud numerosa de testigos, que de vistas
sabian que el Almirante fué el primero que descubrió la tierra firme
de Paria, y por consiguiente, ninguno por toda la tierra firme llegó
ántes, y esto afirma tambien Pedro Mártir, en los capítulos 3.º y 9.º
de su primera Década. Item, el mismo Hojeda, en su deposicion, tambien
lo testifica sin poder negarlo, diciendo que, desque vido la figura ó
pintura en Castilla, vino él á descubrir, é halló que habia llegado
á Paria y salido por la Boca del Drago el Almirante. Lo segundo, que
Américo vino con Hojeda, ó por piloto, ó que sabia algo de la mar,
pues lo cuenta junto con Juan de la Cosa y otros pilotos, ó, por
ventura, que vino como mercader poniendo algunos dineros y teniendo
parte en el armada. Lo tercero, supongamos lo que Américo confiesa en
su primera navegacion, y es, que llegó á la tierra que llamaban los
indios moradores della, Paria; item, que en cierta parte ó provincia de
la costa de la tierra firme, ó en la isla donde hicieron guerra, los
indios della le hirieron 22 hombres y matáronle uno, y esto acaesció
en el año 99, como luego se probará. Pues digamos así: el Almirante
fué el primero que descubrió á tierra firme y Paria, Hojeda fué el
primero despues del Almirante, y Américo fué con Hojeda, y confiesa que
llegaron á Paria. Pues el Almirante partió de Sant Lúcar á 30 de Mayo
de 98 años, luego Hojeda y Américo partieron de Cáliz el año siguiente
de 99 años, porque si el Almirante partió á 30 de Mayo de Sant Lúcar, y
Hojeda y Américo á 20 de Mayo de Cáliz, y el Almirante partió primero,
no pudo ser la partida de Hojeda y Américo en aquel año de 98, sino en
el siguiente de 99 años; ni se pudo decir en contra que pudo ser haber
partido Hojeda y Américo primeramente á 20 de Mayo el año mesmo de
98, que partió el Almirante, puesto que fuese verdad que el Almirante
llegase primero y descubriese á Paria, porque ya terniamos confesado
el intento, conviene á saber, que el Almirante hobiese descubierto á
Paria, y quedaria el dicho de Américo falso tambien, por él confesado,
que dice que partió el año de 97 años; luego, sin duda, ni partieron
de Cáliz el año de 97, ni tampoco el de 98, sino el de 99, y por
consiguiente, queda manifiesto que no fué Américo el que descubrió
primero la tierra firme de Paria, ni otro ninguno sino el Almirante.
Esto se confirma, por lo que arriba en el capítulo 140 se vido, que
Hojeda en su deposicion tomado por testigo en favor del Fisco, dijo,
conviene á saber, que despues que vido la pintura de la tierra, que el
Almirante habia descubierto, en Castilla, vino á descubrir y halló ser
verdad la tierra como en pintura la habia visto, y pues esta pintura
y relacion envió el Almirante á los Reyes el mismo año de 98, á 18
de Octubre que partieron los dichos navíos y llegaron por Navidad, y
en ellos fué mi padre, como parece en el cap. 155, arriba. Luego si
partió Hojeda y Américo por Mayo, á 20 dél, como escribe Américo mismo,
no pudo ser sino al año siguiente del 99. Item, por otra razon se
confirma: el Almirante fué avisado de los cristianos que estaban por
la provincia de Yaquimo, que se decia la tierra del Brasil, que habia
llegado allí Hojeda, á 5 de Setiembre, y así lo escribió el Almirante á
los Reyes en los navíos donde fueron los Procuradores del Almirante y
de Roldan; y esto fué en el año de 99, al tiempo que andaba acabándose
ó era acabada la reduccion de Francisco Roldan y de su compañía á la
obediencia del Almirante, y este es el primer viaje que Américo hizo
con Hojeda; luego no pudo haber partido Hojeda ni Américo de Cáliz el
año de 97, sino de 99. Que fuese este el primer viaje que hizo Hojeda
y Américo en busca de la tierra firme, parece por las dos cosas que
arriba se pusieron, que el mismo Américo en su primera navegacion
dice; la una, que llegaron á la tierra que llamaban los moradores
della, Paria; la segunda, que les hirieron los indios en cierta isla
22 hombres y los mataron uno, y esto dijeron á Francisco Roldan los de
la compañía de Hojeda cuando entró en los navíos de Hojeda el mismo
Francisco Roldan, el cual envió el Almirante á ello luego que supo que
habia llegado Hojeda á la tierra del Brasil, desta isla, como se dirá
en el cap. 168. Escribió Francisco Roldan al Almirante, desde allá,
estas, entre otras palabras, las cuales yo vide, firmadas del Francisco
Roldan, y era su firma bien cognoscida de mí; comienza así la carta:
«Hago saber á vuestra señoría, como yo llegué adonde estaba Hojeda, el
domingo, que se contaron 29 de Setiembre, etc.» Y más abajo: «Así que,
señor, yo hobe de ir á las carabelas y fallé en ellas á Juan Velazquez
y á Juan Vizcaino, el cual me mostró una capitulacion que traian para
descubrir, firmada del señor Obispo, en que le daba licencia para
descubrir en estas partes, tanto que no tocase en tierra del señor rey
de Portugal, ni en la tierra que vuestra señoría habia descubierto
fasta el año de 95. Descubrieron en la tierra que agora nuevamente
vuestra señoría descubrió; dice que pasaron por luengo de costa 600
leguas, en que hallaron gente que peleaba, tantos con tantos, con
ellos, y hirieron 20 hombres y mataron uno; en algunas partes saltaron
en tierra y les hacian mucha honra, y en otras no les consentian saltar
en tierra, etc.» Estas son palabras de Francisco Roldan al Almirante.
Américo en su primera navegacion, dice aquestas: _Ex nostris autem
interempto duntaxat uno, sed vulneratis vigint duobus; qui omnes ex Dei
adjutorio sanitatem recuperaverunt_. Que Hojeda y Américo llegasen á
esta isla Española, cuenta luego el mismo Américo, como luego parecerá.
Resta, luego, claro, por el Américo dicho, y la concordancia de lo que
dijeron sus compañeros á Francisco Roldan, conviene á saber, que le
habian herido 20 ó 22 y muerto uno, que aqueste fué su primer viaje; y
tambien por ambos que habian ido y visto á Paria, y tierra nuevamente
por el Almirante descubierta. Pues si este fué su primer viaje de
Américo y vino á esta isla el año de 99, á 5 de Setiembre, partido de
Castilla á 20 de Mayo en el mismo año de 99, como queda claramente
visto, síguese quedar Américo, de haber falsamente puesto que partió
de Cáliz el año de 97, confusamente convencido. Á este propósito hace
lo que escribió tambien á los Reyes el Almirante, como supo que era
Hojeda venido y que habia partido por Mayo cinco meses habia, habiendo
tan poco tiempo, y dijo así: «Hojeda llegó há cinco dias al puerto
adonde es el brasil; dicen estos marineros que, segun la brevedad del
tiempo que partió de Castilla, que no puede haber descubierto tierra,
bien pudieran cargar de brasil ántes que se lo pudieran prohibir, é así
como es él, así pueden hacer otros extranjeros.» Estas son palabras del
Almirante, y yo las vide escritas de su propia mano; quiso decir, que
en cinco meses poca tierra podia haber descubierto, y tambien, que si
él no enviara á Francisco Roldan para que le prohibiera que no cargase
los navíos de brasil, que pudiera cargarlos é irse, y que así podian
hacer cualesquiera extranjeros, sino se ponia en ello remedio. Todas
estas probaciones traidas de las cartas de Roldan y del Almirante,
no pueden ser calumniadas porque son ciertísimas, y no hay que dudar
de algunas dellas, porque nunca se pensó haberse de alegar y traer á
este propósito, como haya cincuenta y seis ó cincuenta y siete años
que fueron á otro propósito, refiriendo la verdad, escritas, ni habia
para qué fingirlas. Pero lo que Américo escribia para cobrar nombre
y aplicar á sí, usurpando tácitamente el descubrimiento de la tierra
firme, que al Almirante pertenecia, de industria lo hacia; esto, por
muchas razones puestas en este capítulo y en el 140, arriba, se colije,
y dejadas las dichas, quiero asignar otras manifestísimas: una es, que
trastrocó los viajes que hizo, aplicando lo del primero al segundo, y
las cosas que en el uno les acaescian, como si en el otro acaescieran,
las referia. Cuenta que en el primer viaje tardaron diez y ocho meses,
y esto no es posible, porque á los cinco meses que habia partido de
Castilla vino á esta isla, y de esta isla no podia volver á la tierra
firme, para andar tanto por ella, por los vientos que siempre corren
contrarios, que son las brisas y las corrientes, sino con grandísima
dificultad y en mucho tiempo, por manera, que lo que anduvo por
tierra firme, fué dentro de cinco meses, dentro de los cuales vino á
ella, puesto que, como abajo se dirá, dijo el Hojeda á algunos de los
españoles que aquí estaban, ántes que desta isla se partiesen, que iba
á hacer una cabalgada, la cual hizo salteando los indios de algunas
de las islas de estos alredadores, de las cuales llevó á Castilla,
segun cuenta el mismo Américo, 222 esclavos, y esto dice en fin de su
primera navegacion: _Nosque, Hispaniæ viam sequentes, Calicium tandem
repetivimus portum, cum ducentis viginti duobus captivatis personis_,
etc. Otra es, que ciertos daños y fuerzas que Hojeda hizo y los que
con él vinieron, á indios y á los españoles en Xaraguá, en su primer
viaje, púsolos en el segundo y segunda navegacion, en el fin de ella,
donde dice: _Obplurimarun rerum nostrarum indigentiam venimusque ad
Antigliæ insulam, quam paucis nuper ab annis Christophorus Columbus
discooperuit: in qua reculas nostras ac navalia reficiendo, mensibus
duobus et diebus totidem permansimus: plures interdum Christicolarum
in ibi conversantium contumelias perpetrando, quas prolixas ne
nimium fiam hic omitto_. Antilla llamaban los portugueses entónces
esta isla Española, y porque este Américo escribia esto en Lisboa,
la llama Antiglia. Que estas injurias que dicen que pasaron allí de
los españoles, las cuales se excusa decir, porque no le cumple, y la
causa por qué se las hicieron, lo cual luego se dirá en el capítulo
siguiente, acaesciesen en el primer viaje, claro, luego, asimismo se
verá. Otra es, que llegaron por 5 de Setiembre, como se dijo, á esta
isla, y dice que estuvieron dos meses y dos dias en ella, y estos, de
necesidad, habian de ser todo Setiembre y Octubre, y algun dia andado
de Noviembre; y dice allí, que salieron desta isla á 22 de Julio y que
tornaron al puerto de Cáliz á 8 de Setiembre; todo esto consta ser
falsísimo. Lo mismo se puede averiguar de todos los otros números de
los años, meses y dias que asigna de sus navegaciones, facilísimamente,
y así, parece que de industria quiso llevar sólo la gloria y nombre
del descubrimiento de la tierra firme, áun callando el nombre de su
Capitan, Alonso de Hojeda, usurpando tácitamente, como queda dicho,
el honor y gracias que al Almirante se le debe por este insigne
hecho, engañando al mundo, como escribia en latin, y al rey Renato
de Nápoles, y para fuera de España, y no habia (cubiertos los que
entónces esto sabian), quien los resistiese y declarase. Y maravíllome
yo de D. Hernando Colon, hijo del mismo Almirante, que siendo persona
de muy buen ingenio y prudencia, y teniendo en su poder las mismas
navegaciones de Américo, como lo sé yo, no advirtió en este hurto y
usurpacion que Américo Vespucio hizo á su muy ilustre padre.
CAPÍTULO CLXV.