I
Yo aplaudo al ruiseñor cuando á la hora
en que despierta perezosa el Alba,
él vierte trinos, de alborozo llenos,
como la aurora lágrimas.
Yo aplaudo al ruiseñor al medio día
porque, de árbol en árbol cuando salta,
quema, creyente, en el altar de Febo
no incienso, alas...
Yo aplaudo al ruiseñor cuando á la Tarde
--su novia--ofrece quejumbrosa cántiga,
y le aplaudo también cuando á la Noche
entona una plegaria...