Nació en la ciudad de San Juan, el 9 de Diciembre de 1830. Procedía de
una familia distinguida y bien acomodada, y obtuvo desde joven la más
esmerada educación que podía darse aquí en aquel tiempo.
Se hizo notar bien pronto el joven Vizcarrondo por la generosidad de sus
sentimientos humanitarios: emprendió una campaña vigorosa contra los
malos tratos que solían recibir los negros esclavos en algunas haciendas
de la isla, y concluyó por hacer pública manifestación de sus ideas
abolicionistas. Por este motivo fué desterrado del país en 1850, cuando
apenas había cumplido veinte años de edad.
Vivió cuatro años en los Estados Unidos, y se saturó allí su espíritu de
las ideas liberales que se agitaban en aquel gran pueblo, mientras se
preparaba la famosa epopeya de la redención de los esclavos. Contrajo
entonces matrimonio con una joven americana de cultura exquisita y de
excelentes condiciones de carácter. Regresó Vizcarrondo á Puerto Rico en
1854; dió libertad á sus esclavos, para apoyar con hechos la eficacia de
su propaganda abolicionista; fundó el Asilo de San Ildefonso, para la
educación de niñas pobres, y escribió algunos libros para las escuelas
de instrucción primaria. Fundó más tarde un periódico titulado "El
Mercurio", y en él se dió á conocer como escritor ingenioso y ameno, y
como propagador de ideas políticas y sociales incompatibles con la
estrechez de miras del régimen colonial.
Por ellas volvió á molestarle el gobierno con advertencias y
persecuciones, y entonces Vizcarrondo buscó en la misma capital de
España un campo más espacioso y propicio para desarrollar sus ideas y
poner en práctica sus nobles propósitos.
Allí se dedicó á trabajos de política y de beneficencia con actividad,
inteligencia y eficacia verdaderamente admirables. Fué Secretario
General del Comité revolucionario que preparó en Madrid la Revolución
del 68; fundó la Sociedad Abolicionista Española, de glorioso recuerdo;
fundó La Sociedad Protectora de Niños y el Hospital del Niño Jesús, y
echó las bases del Hospital de Niños incurables, con la cooperación de
las duquesas de Santoña y Pastrana. Durante la invasión del cólera en
Madrid (1865) hizo verdaderas heroicidades, auxiliando á los pobres
atacados de aquel terrible mal. En medio de la consternación pública
fundó la sociedad de Amigos de los Pobres, que inició sus trabajos dando
abrigos, alimentos y asistencia á los coléricos indigentes.
Como publicista fundó en Madrid la _Revista Hispano Americana_, que tuvo
gran importancia en su tiempo; fué redactor de los diarios matritenses
_El Bien Público_, _La Discusión_ y _La Democracia_; fué corresponsal de
varios periódicos importantes de Londres, Nueva York y Lisboa, y
escribió correspondencias celebradísimas para _El Agente_, _El Clamor
del País_, _La Democracia_ y otros periódicos de Puerto Rico, haciendo
popular con ellas el pseudónimo de "César de Bazán".
Fué diputado á Cortes por el distrito de Ponce, prestó servicios de gran
importancia á Puerto Rico durante su vida, y figuró siempre entre los
directores del partido republicano de España.
Su estilo como escritor era sencillo, claro y discretamente sazonado con
ingenio y gracia. El artículo suyo que va á continuación contiene rasgos
pintorescos de la vida social portorriqueña de mediados del siglo
anterior, y describe un tipo muy curioso, del que aún quedan recuerdos
en algunas comarcas del país.