[23] Para construir este minarete derribó un antiguo alminar que tenia

240 pies de altura. Entre los embellecimientos del patio debe contarse

la construccion de las fuentes. La memoria de estas nuevas obras se ha

conservado en una inscripcion árabe que se halla á un lado del Arco de

las Bendiciones, en su parte superior, inscripcion que, segun la version

hecha por el orientalista D. José Antonio Conde, dice asi: En el nombre

de Dios clemente y misericordioso mandó Abdalá Abderramen, príncipe de

los fieles, amparador de la ley de Dios (prolongue Dios su permanencia),

edificar este atrio proveyendo á su conservacion y engrandeciendo el

lugar consagrado á la divinidad, esmerándose en el decoro, y

reverenciando su casa conforme á la voluntad de Dios, pues en ella se

alcanza y celebra su nombre, confiando recibir por esto grandes premios

é indulgencia con perenne acrecentamiento de prosperidad y buena fama.

Acabóse esto con la ayuda de Dios en la luna dylhagia (j), año 346, por

mano de su siervo Wazir y Hagib (k) de su palacio Abdala-Ben Batu y del

arquitecto Said-ben-Ayud (l).

[24] Estas molduras interiores no significan para nosotros mas que el

respeto guardado á este monumento árabe por los conquistadores

cristianos. Es, si no cierto, muy probable que estos fueron quienes

restauraron la capilla: nos da lugar á creerlo: 1.º la identidad de

líneas que se observa entre el interior de esta pieza y los interiores

mas modernos de la Alhambra: 2.º la consideracion de que estos adornos,

á haber sido obra de los mismos árabes, debiéramos suponerlos del mismo

siglo de la conquista, siglo en que, como hemos visto, Córdoba gimió sin

cesar bajo el yugo de la guerra civil y la anarquía.

[25] _Si yo tuviera noticia de lo que hacíades no lo hiciéredes_, dijo

el emperador; _porque lo que quereis labrar hallarase en muchas partes;

pero lo que aqui teníades no lo hay en el mundo_.

[C] Comienza desde aqui su tarea D. Pedro de Madrazo, encargado de

sustituir al Sr. Pi y Margall en la narracion histórica y descriptiva

correspondiente á este tomo.

[26] _Azazil_, segun la fé musulmana, es un ángel que no habiendo

querido tributar homenage á Adam, primero de los Profetas, fué

precipitado del cielo al infierno, donde con el nombre de _Eblis_ es el

gefe de los demonios. Suponemos, pues, que el ángel del orgullo, el

Luzbel de los mahometanos, es quien sugiere á Abde-r-rahman el

pensamiento de erigir la gran mezquita.

[27] Sabido es que los primeros sultanes ó soberanos de la dinastia de

los Omeyas se contentaron al principio con el modesto título de _Emires,

hijos de los Califas_ (Omará-bnú-l-kolafá).--Despues que afirmaron su

poder con las conquistas de Africa, ya se denominaron _Califas,

príncipes de los creyentes_ (Omará-l-mumenin).

[28] En el año 759, dice Conde (tomo 1, cap. XI de su Hist.), el dia 3

de la luna Safar, dió Abde-r-rahman á los cristianos de Castilla la

carta de proteccion y seguridad en virtud del tributo que debian

pagarle, y que consistia en lo siguiente: 10 mil onzas de oro, 10 mil

libras de plata, 10 mil cabezas de buenos caballos y otros tantos mulos,

mil lorigas y mil espadas, y otras tantas lanzas cada año por espacio de

cinco años. Escribióse este pacto en Córdoba.

[29] El walí de Cairvan Alí ben Mogueith invadió con numerosa hueste las

costas de España para restablecer en ella la autoridad del Califa de

Oriente. Fué batido el año 763 con sus siete mil africanos en los campos

de Algarbe, por los cordobeses, sevillanos y jerezanos reunidos, y su

cabeza, desmeollada y canforada, fué enviada á Cairvan, y puesta de

noche por orden de Abde-r-rahman en el rollo ó columna de la plaza de

aquella ciudad con un letrero que decia: _Así castiga Abde-r-rahman ben

Moavia ben Omeya á los temerarios como Alí ben Mogueith walí de Cairvan_

(Conde, hist. cit., cap. XV.--Petit Baroncourt, Histoire resumée du

moyen-âge, t. 1.).

[30] Los historiadores árabes suponen que la rota sufrida por Carlomagno

en Roncesvalles fué obra de los walíes de Zaragoza, Huesca, Lérida y

otras fronteras. Nuestros historiadores y romanceros hacen vencedores á

los vascones. Lo cierto es que habiendo entrado en España Carlomagno,

llamado por los cristianos, tuvo que retroceder ante la resistencia de

Zaragoza y desistir de su empresa. Suponen tambien los franceses que las

paces ajustadas entre Abde-r-rahman y Carlomagno fueron buscadas y

promovidas por el árabe; Al-Makkari, al contrario, asegura que Karoloh

(asi llama al gran rey franco) solicitó al Emir brindándole con un

enlace de familia, que este no admitió por causa de una enfermedad que

padecia. (Véase _Ahmed Ibn Mohammed Al-Makkarí_, historia de las

dinastias mahometanas en España, traducida al inglés y diligentemente

anotada por el Sr. D. Pascual de Gayangos, Londres, 1843.)

[31] Conocido es de todos el trágico fin de los Omeyas en Oriente: los

vengativos Abassides con un falso seguro reunieron en un banquete á

noventa de aquellos, los mandaron azotar hasta que cayeron desfallecidos

en el suelo, hicieron estender los estrados sobre ellos, y comieron

sobre aquellas alfombras oyendo los gemidos de sus víctimas hasta que

espiraron. El citado Al-Makkarí, copiando á otros historiadores árabes,

hace un curiosísimo relato del modo maravilloso como esquivó la muerte

el fundador del Califato de Occidente, burlando las pesquisas de los

emisarios de As-Seffáh, atravesando á nado el Eufrates con su hijo, y

llegando á la costa de Africa, donde la profecía de un astrólogo judío,

que determinó su nombre y sus señas personales, fué causa á un mismo

tiempo de que el gobernador Ibn Habib intentare matarle, y de que el

descendiente de Merwan se salvase. El Sr. Gayangos en sus apéndices al

tomo 2.º extracta de otra obra histórica una tradicion novelesca y

entretenida sobre el motivo que movió á Abde-r-rahman á desconfiar de

las falsas promesas de paz de los de la bandera negra, y de esta hemos

tomado pié para escribir lo que sigue, si bien suponiendo que el amigo

que le sale al camino al futuro rey de Andalucía es el mismo ángel

Azazil.

[32] Tierra de Afranc, Francia. Es el nombre que se le da en la historia

de Conde.

[33] Algufia, la parte del norte. Idem.

[34] Las fundaciones de templos y monasterios cuya memoria nos han

legado tantos respetables y diligentísimos escritores de nuestras

antigüedades y de las cosas de la Iglesia desde los primeros

historiadores de la monarquía restaurada como el monge de Albelda y el

obispo D. Sebastian, justifican sobradamente nuestra suposicion. El

erudito D. José Caveda enumera en su _Ensayo histórico sobre los

diversos géneros de arquitectura empleados en España_ una multitud de

piadosas fundaciones de estos tiempos, algunas de las cuales ostentaban

«muy ricos mármoles y jaspes de diversos colores. como los godos

usaban.»

[35] Véase en Batissier _Histoire de l'art monumental_ la descripcion de

la suntuosa basílica de Aquisgram erigida en el siglo VIII por

Carlomagno.

[36] Aunque los imperiales habian dominado bajo Justiniano en las costas

meridionales de España, cedidas por Atanagildo en recompensa de los

auxilios recibidos de Constantinopla durante su contienda con Agila, la

influencia de sus prácticas en la arquitectura visigoda debió ser muy

escasa, porque ademas de que sus establecimientos fueron principalmente

marítimos, y se estendieron solo desde Alicante á Gibraltar, no duraron

mas que 63 años, desde el 552 en que tuvo que hacer la entrega

Atanagildo, hasta el 615 en que recobró la tierra Sisebuto, segun se

colige de S. Isidoro, _Hist. Gothorum_. No existen los comprobantes de

la introduccion del gusto bizantino en la monarquía de Asturias y Leon

antes de la época en que se fundó el Califato de Córdoba; es sin embargo

posible que el trato y comunicacion de nuestros monarcas con los

franceses de las dos dinastías Merovingia y Carlovingia favoreciese

algun tanto la inoculacion de ciertos rasgos de la ornamentacion

neogriega en la severa arquitectura asturiana. Pero las descripciones de

nuestros antiguos historiadores confirman la opinion de que la

disposicion de las fábricas y sus lineamientos dominantes eran puramente

latinos, y asi hay fundamento bastante para creer que el reflejo

oriental que tomaron nuestras construcciones desde el siglo IX (y no

antes) vino á España por el mediodia con los ostentosos Califas de

Occidente. La restauracion de Carlomagno no habia tenido aun lugar en el

siglo VIII, que es el siglo de Abde-r-rahman, puesto que para fabricar

su basílica de Aquisgram tuvo que valerse de arquitectos y artífices de

Bizancio. Véase Meibomius, Script. Rer. Germ., t. 1, pág. 257.

[37] _Ad cujus sculpturam, quum columnas et marmora aliunde habere non

posset, e Roma et Ravenna descendere curavit._ (Script. Rer. Franc., t.

5.)

[38] _Sunnah_ equivale á tradicion. Habia entre los musulmanes dos

famosas sectas, los _Sunnitas_ y los _Schiitas_. Los primeros reconocian

como sucesores legítimos de Mahoma á los tres Califas Abu-Beckr, Omar y

Othman, al paso que los segundos sostenian que habian sido usurpadores

de una soberanía que solo pertenecia de derecho á Ali, primo del

Profeta, y á quien este llamaba su hermano. Los Schiitas, pues, son los

sectarios de Ali, y ambas sectas se trataban con inaudito encono, los de

Ali fulminando imprecaciones contra los usurpadores de la sagrada

herencia, y los Sunnitas escribiendo en el libro de la tradicion: «es

mas grata á Dios la muerte de un Schiita que la de 36 Cristianos.»

[39] Asi llaman los árabes á la peregrinacion santa, viaje forzoso á la

Caaba de la Meka, que es uno de los cuatro preceptos impuestos por el

_dim_, ó práctica de la ley del Koran, y que todo muslin tiene que

cumplir una vez al menos en su vida. «Esta peregrinacion, dice Mahoma, y

el sacrificio de las víctimas, son un testimonio de sumision á la

voluntad de Dios que los ha prescrito y de fidelidad al Profeta que los

ha consumado para ejemplo de todos, ademas una expiacion de los pecados

y el camino para conseguir el cielo.»

[40] Refiere la tradicion que cuando reconciliados Abraham y su hijo

Ismael construían la Caaba de la Meka, faltándoles los andamios para

levantar las paredes, el ángel Gabriel les trajo una larga piedra que se

sostenia en el aire sin apoyo alguno, subiendo ó bajando á voluntad de

los arquitectos. Esta piedra era un jacinto blanco, mas habiéndola

tocado despues una muger en estado impuro, se volvió negra. Siendo

Mahoma mancebo, el prestigio de su santidad hizo que los Coreixies

reservasen para él el honor de colocar esta famosa piedra negra cuando

quisieron construir de nuevo la Caaba ó casa de Dios con mayor

magnificencia. A la piedra negra de la Caaba se refieren desde los

postreros días de la vida del Profeta una porcion de ritos y ceremonias

que pueden verse prolijamente detalladas en las eruditas notas de

Gagnier, edicion de Abulfedá, pág. 130, copiando la interesante relacion

de Gjaher, hijo de Abdallah, testigo presencial de la última visita de

Mahoma á la _casa de Dios_.

[41] La noche de _Al-Kadar_, ó noche del _Decreto de Dios_, es aquella

en que Mahoma supuso haber recibido el Koran. Tomando consigo unos

cuantos de sus fieles adeptos, se retiró una noche el Profeta al monte

Hera: no bien llegó al medio de la montaña, apareciósele Gabriel. Tenia

en la mano el Koran, libro guardado en el sétimo cielo en la mesa del

Altísimo, y que al descender á la tierra habia sido recogido por el

arcángel. «Lée aqui, dijo Gabriel á Mahoma.--No sé leer, respondió el

Coreixi.» Entonces el ángel le asió del cabello y le derribó tres veces

de cara contra el suelo: á la tercera ya Mahoma sabia leer, y oyó una

voz celestial que repitia: «Mahoma, tú eres el apóstol de Dios, ¡y yo

soy Gabriel!» Quedó el Profeta abismado en su contemplacion y

desapareció el ángel. (Véase Abulfedá, edicion de Gagnier.)

[42] _Alkhatib_ equivale á predicador.

[43] Sabido es que las mezquitas no tienen campanas: los _Almuedanes_

llaman á la oracion á los fieles desde los terrados ó galerías de los

alminares, y esto se repite cinco veces cada dia. Las oraciones ó azalas

son: _Azohbí_, la del alba; _Adohar_, la del mediodia; _Alasar_, la de

la larde; _Almagrib_, la del sol poniente; y _Alatema_, la del

anochecer.

[44] Las campananas empezaron á usarse en las basílicas cristianas desde

el siglo V, aunque los primeros campanarios aislados no datan sino desde

el siglo VIII ó IX. Véase Peyré, _Manuel d'architecture religieuse au

moyen-âge_. Paris, 1848.

[45] «Pasarán las almas, dice el Koran, por un puente llamado el

_Sirath_, mas sutil que un cabello, mas cortante que el filo de una

espada: los justos lo atravesarán con la rapidez del relámpago; los

malos titubearán y caerán en el infierno abierto bajo sus piés.»

[46] Este nombre de _almalekes_ se conserva en los escritos de mística

árabe-hispanos ó _aljamiados_ para designar á los ángeles encargados por

Dios de recibir á su entrada en el cielo á las almas de los justos.

Segun las promesas del falso Profeta el Paraiso es el jardin de los

placeres (_gennat al naïm_), y en él concede á sus elegidos cuantos

deleites materiales y carnales puede concebir la voluptuosa imaginacion

del pobre Beduino del desierto, exaltada por las privaciones de su vida

nómade. En el Paraiso corren rios de leche, de miel, y de un vino que se

puede beber sin embriagarse; en él crecen árboles cuyos ramages brindan

á placer con dátiles, uvas y granadas de sabor esquisito. En aquella

encantada morada el suelo es de azafran, el empedrado de perlas y

jacintos. Al presentarse en ella el fiel creyente, ofrécense á su

servicio diligentes mancebos de sorprendente hermosura, y uno de ellos

le conduce las _hijas del Paraiso_, criaturas etéreas á cuyo solo nombre

se extasia el férvido muslim. Estas vírgenes incomparables no fueron

formadas de barro como las criaturas mortales, sino del mas puro

almizcle, y estan exentas de todas las imperfecciones propias de su

sexo: su modestia es sin igual, y en palanquines de una sola perla se

recatan de las miradas profanas. Cada elegido tendrá 72 de estas divinas

criaturas, las cuales se disputarán sus caricias y le darán largos dias

de amorosa embriaguez al son de los acordes del ángel Israfil y de las

campanas del Paraiso. Alli hay placeres para todos los sentidos:

trescientos platos diversos para cada comida, con trescientas especies

distintas de licores en trescientas copas de oro y pedrería; rozagantes

vestiduras de seda y de brocado, perfumes de suavidad desconocida en la

tierra, y por último una perpetua juventud.

Hemos tenido ocasion de copiar en la Biblioteca real de Paris un curioso

M. S. aljamiado señalado con el núm. 290, que prescribe cierta oracion

de mucha virtud contra el demonio en la hora de la muerte, la manera de

leerla y la colocacion que ha de dársele cuando uno muere. Este

documento, en que se retratan las supersticiosas prácticas de una

religion gastada y sin vida, cual era la de los Mahometanos andaluces en

el siglo XVI, hace mencion de los Almalekes ó ángeles mancebos que

reciben en el Genna las almas de los justos. «Quien leyrá esta carta,

dice, arredrarlo há Allah del fuego, e cuando entrará en la fuesa

apercurarle há Allah setenta Almalekes que le escusarán su razon: e non

será guerreado de Munkar Uanakir en la fuesa, nin será avergonzado

cuando le demandarán cuenta. Sea escripta esta rogaria en papel ó

pergamino limpio, e séale puesta debajo de su cabeza en su fuesa, e será

dicho: duerme como duerme el novio cuando se casa, que no hay sobre tí

miedo ni tristeza: e no salirá su _arrúh_ (su alma) de su cuerpo fasta

que vea su lugar en la _Genna_. E vestirlo han setenta Almalekes

apercuradores con él, y vernan con atabales de la _Genna_ y presentes, y

albriciarlo han. E cuando salirá el dia del juicio, salirá con su carta

á su man derecha, y su cara como luna de catorce noches, y su claridad

andará entre sus manos,» etc.

[47] _Genna_, Paraiso. Véase la nota precedente.

[48] La descripcion mística de los siete cielos, cuyas maravillas fueron

reveladas al Profeta en su viaje nocturno sobre el Borak, puede leerse

en la _Exposicion de la fé musulmana_ de Mohammed Ben Pir Alí, traducida

últimamente al francés por M. Garcin de Tassy.

[49] Véase la nota 2.ª de la página 72.

[50] Abde-r-rahman I no tenia propiamente hablando wizires que

administrasen el Estado en su nombre: solo tenia cierto número de jeques

que tomaban asiento en su consejo y le auxiliaban con su esperiencia y

sabiduría. Tambien concedió asiento en el consejo á algunos de sus

secretarios ó _Catibes_, como sucedió con Umeyyah Ibn Yazíd, _mauli_ ó

favorito de Moavia Ibn Merwan, su próximo pariente. Véase Al-Makkarí,

libro VI, cap. II, traduccion inglesa de Gayanges arriba citada.

[51] Este gigante sin corazon ni culto es la China: sabido es que en

ella no ha prevalecido jamás de una manera constante religion alguna. La

dinastía de los _Thang_ que habia puesto la China á la cabeza del Asia

degenerada, tocaba en la época de que vamos hablando al término de su

poderío. La escesiva tolerancia, ó por mejor decir, la esclusion de toda

religion dominante en el Estado, producia su fruto, y el Asia central

volvia al indiferentismo filosófico que desde Confucio la venia

incapacitando para todo progreso moral y político.

[52] Alúdese a la famosa reforma de Tai-Tsoung, emperador chino, que

hizo los mayores esfuerzos por desterrar de su nacion la filosofía atea,

á que se mostraba tan apegada, y vivificarla con la doctrina evangélica.

La famosa inscripcion de _Sin-guan-fou_ descubierta en 1625 en unas

escavaciones por los misioneros jesuítas, prueba de una manera

irrecusable la introduccion del cristianismo en China el año 635 y su

duracion hasta el 781. Véase el P. Kircher, _China ilustrada_; el P.

Visdelou, _Suplem. á la bibliot. orient. de d'Herbelet_; Abel de

Remusat, _Miscelánea asiática: Anales de filosofía cristiana_, t. IV y

XII.

[53] Proverbio árabe que alude á la rota de Roncesvalles. Véase Conde,

t. 1, p. 201.

[54] Alude á la secta de los Iconoclastas ó _destructores de imágenes_,

principalmente poderosa en el octavo siglo bajo Leon el Isáurico,

emperador de Constantinopla, y que subsistia en la época en que se

supone habla Abde-r-rahman, puesto que solo fué condenada desde un

concilio celebrado en 787.

[55] Así escriben los árabes el nombre de Carlomagno.

[56] Irene, emperatriz de Constantinopla, célebre por su belleza y por

sus nobles esfuerzos en favor de la Iglesia maltratada por los

iconoclastas, ó _destructores de imágenes_, era viuda de Constantino

Copronimo desde el año 780, y decíase que habia brindado con su mano á

Carlomagno con el objeto de unir los dos imperios de Oriente y

Occidente, y salvar de este modo á la cristiandad, amenazada por el

creciente poderío de los Mahometanos. En el año en que habla

Abde-r-rahman (786) aun no se habia reunido en Nicea por excitacion de

esta emperatriz el concilio que restableció el culto de las imágenes; de

modo que los iconoclastas seguian aun desahogando en los templos del

imperio griego su asoladora manía, aunque no ya con la delirante furia

que habian desplegado bajo su protector Leon el Isáuro.

[57] Pocos ignorarán sin duda las grandes victorias de Carlomagno contra

los pueblos indómitos de la Germania. Antes de dirigir el célebre rey

franco sus fuerzas hácia España, habia alcanzado en Paderborn un ruidoso

triunfo, que mencionamos aqui por lo mucho que redundó en gloria y

propagacion del cristianismo. Distinguíase entre los pueblos germanos

por su valor y ferocidad la belicosa tribu de los Sajones. Estos eran

idólatras, habian martirizado al pié de la estátua de su divinidad

Hirmensul á los misioneros que les habia enviado Pipino, entregado á las

llamas la iglesia de Deventer, y lanzado su salvage grito de guerra

desde el advenimiento de Carlomagno al trono. Pero los Francos juraron

esterminarlos si no abandonaban sus ídolos, y cumplieron su juramento.

No referiremos las sangrientas batallas y costosas conquistas con que

los Francos desempeñaron aquel memorable compromiso: diremos tan solo

que lo llevaron á cabo, y que en el año 777, reuniendo Carlomagno una

asamblea de Sajones sojuzgados en medio de una espaciosa llanura regada

por cristalinos manantiales, dentro de la propia tierra de los vencidos,

los caudillos Germanos recibieron el bautismo para revestir la blanca

túnica de los Catecúmenos. Casi todos juraron fidelidad: solo se declaró

independiente el intrépido y desleal Witikindo. Véase _Eginhart, Annal.

Carol. mag. vitæ_.

[58] Temeroso el emperador de la China Te-Tsoung del rápido crecimiento

de las hordas del Thibet, que ya una vez le habian salteado y saqueado

su capital, pidió auxilio contra ellas á los Califas de Oriente, y Aroun

al Raschid mandó sus diputados á la corte del celeste imperio. Las

tribus del Thibet fueron batidas por los ejércitos del Califa, de los

Tártaros y de los Chinos reunidos, y despues los Mahometanos aspiraron á

la conquista del Asia Central. Véase _el P. Gaubil. Histoire de la

grande dynastie Thang_.

[59] Alude á la derrota de Roncesvalles, cuya gloria se atribuyen los

Arabes.

[60] Los Arabes mahometanos desde sus primeras conquistas sojuzgaron la

Síria, el Egipto y la Persia. El antiguo imperio de Ciro, regido á la

sazon por la degenerada dinastía de los Sassanidas, de cuya raza habia

nacido mas de medio siglo antes el gran Cosroës, cayó bajo la cimitarra

de Khaled, á quien denominaban: «Espada de las espadas de Dios.» Mahoma

habia dicho á uno de sus compañeros: «Tu altivez y gloria serán

completas cuando ostente tu cuello el collar de Cosroës,» y esta promesa

habia estimulado de tal manera los brios de aquel terrible caudillo del

ejército de Omar, que obligó á sus Arabes á fiar la victoria á una sola

funcion contra todas las fuerzas de la monarquía persa reunidas.

Decidióse la gran contienda en la sangrienta batalla de Cadesiah, que

duró dos dias y una noche, y durante la cual los Arabes _rugieron como

el leon del desierto_. Fueron derrotados los Asirios, y en testimonio de

su triunfo levantaron los Musulmanes junto á las ciudades de Madain y

Clesifon saqueadas las dos poblaciones célebres de _Bassorah_ y

_Kuffah_.

Las 25 coronas de los reyes de Iberia son las que dicen los

historiadores árabes que encontró Tarik en el alcázar de Rodrigo,

guarnecidas de jacintos y otras piedras preciosas, y pertenecientes á

los 25 reyes godos que habia tenido España hasta el tiempo de la

conquista.

[61] Créese que en el solar que ocupaba el alcázar viejo, y que es hoy

Campo-Santo en Córdoba, estuvo el plátano que plantó Julio César despues

de la batalla de Munda, y al cual hizo Marcial su elegante epigrama

(62--lib. IX), que principia:

In Tartessiacis domus est notissima terris,

Qua dives placidum Corduba Baetin amat;

Vellera nativo pallent ubi flava metallo.

Et tinit Hesperium bractea viva pecus;

Ædibus in mediis totas amplexa Penates

Stat platanus densis Cæsariana comis;

Hospitis invicti posuit quam dextera felix,

Coepit et ex illa crescere virga manu.

En vez del plátano de César ostentaba ahora Córdoba la palma de

Abde-r-rahman, objeto de los sentidos versos reproducidos en una de las

notas anteriores. Por la palabra _Andalús_ se significa entre los Arabes

toda la España Sarracena.

[62] Carlomagno, genio organizador que tanto civilizó á los Francos, que

sojuzgando á los Aquitanos, á los Germanos y á los Longobardos sacó del

caos de la barbarie la gigantesca unidad del Imperio de Occidente, no

sabia ni aun leer cuando consumó sus mas ruidosas conquistas. Quizás

estaba aprendiendo á deletrear bajo la direccion del diácono Alcuino

cuando ideaba la restauracion de las artes y de las ciencias en Europa,

y fundaba por inspiracion de aquel sabio eclesiástico, denominado en su

siglo el _Santuario de todas las artes liberales_, las primeras

academias y escuelas que conoció la Francia de la edad media.

Córdoba · 第 36 / 53 段