Ponen, Filis, en cuestión
mi corazón y mis ojos,
cuál goza de más despojos,
los ojos ó el corazón.
Los ojos dicen que os vieron,
y de vuestro grado os ven,
y que del presente bien
la primera causa fueron,
prueba en la misma razón
el corazón á los ojos;
¿que gozarán más despojos
_los ojos ó el corazón_?
Poco importa más testigo,
dicen los ojos que á ti;
dice el corazón, ni á mí,
de lo que tengo conmigo;
no les niega su razón,
el corazón á los ojos,
no le nieguen sus despojos
_los ojos al corazón_.
Su contienda es por demás,
pues todos llevan vitoria,
estando llenos de gloria,
sin que á nadie quepa más;
mas viva la presunción
del corazón y los ojos,
por ser de quien son despojos
_los ojos y el corazón_.
Son estos competidores
flacos, aunque liberales,
que en efeto son mortales
y hanlo de ser sus favores;
si pone el alma el bastón
entre corazón y ojos,
verán eternos despojos
_los ojos y el corazón_.
Contenta quedó Filis de la _canción_
de Mendino, de manera que no lo pudo
dissimular, y por pagar á Clori en
su moneda, tomó la lira y diósela á
Cardenio, el cual, aunque menos músico
que enamorado, assí enmendó lo uno con lo
otro: