BRUNO

Con Amor, niño rapaz,

_ni burlando ni de veras

os pongáis á partir peras_

si queréis la pascua en paz.

Por verle niño pensáis

que está la vitoria llana,

burláis dél entre semana,

mas la fiesta lo pagáis.

Convertíseos ha el solaz

en fatigas lastimeras.

_Sobre el partir de las peras

perderéis sossiego y paz._

Yo me vi que Amor andaba

tras robarme la intención,

y mirando la ocasión

dél y della me burlaba;

fué mi confianza el haz

donde encendió sus hogueras,

_el fuego el partir las peras

y la ceniza mi paz_.

Prometióme sus contentos,

y al fin vencióme el cruel,

y fuí perdido tras él.

Cuando me daba tormentos,

llamóme y fuí pertinaz

á las demandas primeras,

_una vez partimos peras

y mil me quitó la paz_.

Ya que estoy desengañado

tan á propia costa mía,

su tristeza ó su alegría

no se arrime á mi cuidado;

para las burlas capaz,

inútil para las veras,

_otro le compre sus peras,

que yo más quiero paz_.

Tanta fué la dulzura con que los pastores

dixeron sus cantares, que Pradelio

suspendió un poco su tristeza, y con

pesar de que tan presto acabassen, salió

á ellos y con mucha cortesía, sentándose

entre los dos, les pidió que tornassen

á su canto, y ellos, con no menos amor,

se lo otorgaron, y con otras dos letras

viejas tornaron á su intención, como

primero.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 495 / 605 题