FILARDO

Poco precia el caudal de sus intentos

el que no piensa en el contrario estado;

el capitán que duerme descuidado

poco estima su vida y sus intentos.

El que no teme á los contrarios vientos,

pocos tesoros ha del mar fiado;

pocos rastros y bueyes fatigado

el que no mira al cielo por momentos.

Poco ha probado á la fortuna el loco

que en su privanza no temiere un hora

que se atraviesse invidia en la carrera;

Finalmente de mí y por mí, señora,

creed que el amador que teme poco,

poco ama, poco goza y poco espera.

En cuanto dixo Silvia: será para FILIDA

el soneto. Sólo esto me descontenta de

SIRALVO, ser tan demasiado altanero: en

el Henares á Albana, en el Tajo á FILIDA;

á otra vez que se enamore será de Juno

ó Venus. Amigo es de mejorarse, dixo

Dinarda, que aunque Albana no es de menos

suerte y de más hacienda, FILIDA es muy

aventajada en hermosura y discreción.

Pues yo sé quién la pide en casamiento,

dixo Finea; y si se ha de casar no tomará

otra cosa que mejor le esté. FILIDA,

dixo Dinarda, no lo hará de su voluntad;

y si la apremia, dejará los deudos y se

consagrará á Diana, y si considera lo

que con tanta razón puede, que es no

haber hombre que la merezca, hará muy

discretamente. Unas coplas sé yo, dixo

Pradelio, que hizo _Siralvo_ á su DESEO,

aprobadas por dos claríssimos ingenios:

uno el culto _Tirsi_, que de _Engaños y

Desengaños de Amor_ va alumbrando nuestra

nación española, como singular maestro

dellos, y otro el celebrado _Arciolo_,

que con tan heroica vena canta del

_Arauco_ los famosos hechos y vitorias.

Esso tienen las _coplas_, dixo Silvia,

que por parecer de uno aplacen á muchos;

pero si a mí no me agradan, poco me mueve

que grandes poetas las alaben, que por

la mayor parte gustan de cosas que no

son buenas para nada. ¿Qué poesía ó

ficción puede llegar á una _copla_ de

la _Propaladia_, de ALECIO y FILENO, de

las _Audiencias de Amor_, que todos son

verdaderamente ingenios de mucha estima,

y los demás, ni ellos se entienden

ni quien se la da? ¿Y los dos de un

nombre, dijo Pradelio, el _Cordobés_

y el _Toledano_, y el claro espejo de

la poesía que cantó _Tiempo turbado y

perdido_? No falta, dixo Filardo, quien

los murmure, y aun al que por mayoría es

llamado el _Poeta Castellano_, porque

hasta ahí llega la ciencia de los que á

sola su opinión lo entienden. Esta es

la mía, dixo Silvia; dínos las coplas,

Pradelio, que para mí no quiero mejor

_Tirsi_ ni _Arciolo_ que mi gusto; con lo

cual, sacándolas el pastor del seno, las

leyó, y decían:

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 386 / 605 题