SYRENO

Ojos, que estáis ya libres del tormento,

con que mi estrella pudo enbelesaros,

¡oh, alegre! ¡oh, sossegado pensamiento!

¡oh, esquivo corazón!, quiero avisaros,

que pues le dió á Diana descontento

veros, pensar en vos y bien amaros,

vuestro consejo tengo por muy sano

de no mirar, pensar ni amar en vano.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 325 / 605 题