TAURISO

Pues ya se esconde el sol tras las montañas,

dejad el pasto, ovejas, escuchando

las voces roncas, ásperas y extrañas

que estoy sin tiento ni orden derramando.

Oid cómo las míseras entrañas

se están en vivas llamas abrasando

con el ardor que enciende en la alma insana

la angélica hermosura de Diana.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 289 / 605 题