Seluagia, si a los que nos quieren
tenemos obligacion de quererlos, no ay
cosa en la uida a quien más deua que
a ti, pero si las que son causa que
seamos oluidadas deuen ser aborrescidas,
a tu discrecion lo dexo. Querria te
poner alguna culpa, de auer puesto los
ojos en el mi Alanio, mas ¿qué hare
desdichada, que toda la culpa tengo yo
de mi desuentura? Por mi mal te ui. ¡O
Seluagia! bien pudiera yo escusar lo que
passé contigo, mas en fin desembolturas
demasiadas las menos uezes succeden bien.
Por reyr una hora con el mi Alanio,
contandole lo que auia passado, lloraré
toda mi uida, si tú no te dueles d'ella.
Suplicote quanto puedo, que baste este
desengaño, para que Alanio sea de ti
oluidado, y esta pastora restituyda en lo
que pudieres, que no podras poco, si amor
te da lugar a hazer lo que suplico.
Quando yo esta carta ui, ya Alanio me
auia desengañado de la burla que Ysmenia
me auia hecho, pero no me auia contado
los amores que entre los dos auia, de
lo qual yo no hize mucho caso, porque
estaua tan confiada en el amor que
mostraua tenerme, que no creyera jamas,
que pensamientos passados, ni por venir,
podrian ser parte para que él me dexasse.
Y porque Ysmenia no me tuuiesse por
descomedida, respondi a su carta desta
manera: