CARTA DE ETEMOCLES A ARISTENETO[929]

Muy noble Aristeneto. Este tu Etemocles

antiguo capellan y padre de confession,

como a hijo muy querido, te enbian

a saludar, y no quiero que tengas

presunçion que por esto que te escriuo

y a tal tiempo sea yo muy cobdiçioso de

combites, porque de mi vida pasada, y

de otras vezes que ya me has combidado

ternas entendida mi templada condiçion,

y tanbien lo tienen mucho antes bien

conoçido de mi otros muy más ricos que

tú que de cada dia me combidan a sus

çenas y comidas, y las reuso porque sé

bien los desmanes y desbarates que en

semejantes congregaçiones y lugares se

suelen ofreçer. Pero agora mueuome a te

escreuir porque como me has hecho la

afrenta publica, y en ese lugar donde

estás, es mucha razon que publicamente y

en ese lugar _donde estás_ me aya[930]

de satisfazer. A todos es notorio,

señor Aristeneto, ser yo tu confesor

desde que agora diez años te quisiste

morir. Que publico fue en esta çiudad

que yo solo hallandote vsurero publico

cambiador, porque no te negassen la

sepoltura sagrada como a tal, te hize

prestar cauçion, y pregonar publicamente

que porque estauas en el articulo de

morir viniessen a tu casa todos quantos

a tu hazienda por canbios, o intereses

vsurarios tuuiessen hazion _y derecho_,

que tú se lo querias restituir; y como

éste fuesse tan famoso consejo y vnico

para tu salud fue por todos devulgado por

consejo de mí[931] que era tu confessor,

y despues que tú tornaste a conualeçer

corri peligro en[932] mi honrra por verte

todos a boluer a canbiar, diziendo tener

la culpa yo[933]; y esto todo sufrí y

passé por conseruar tu buena amistad, y

es publico que yo solo contra todo el

comun sustenté, que en nonbre y como

criado de otro podias vsurar no vsurando

por tí; y agora sobre todas estas mis

industrias[934] y publica amistad has

procurado en tu combite nueuos amigos,

de hombres que avnque mil vezes les[935]

des de comer no auenturarán por tí sus

conçiençias como yo. Sino pregunta

al prior y al guardian y a los otros

letrados y curas que tienes ay, cómo te

sabran sustentar, _cómo se puede sufrir_,

sin ser publico vsurero ser _en ferias_,

_ni avn en la çiudad_ cambiador? Pues

bien sabes que esto yo lo he defendido al

perlado por ti. Pues acuerdate que tienes

tú publicado en esta çiudad, que tienes

veynte mil ducados por mí; porque[936]

confessandome tú que los auias ganado con

çinquenta mil marauedis que tu suegro

en dote te dio, lo[937] poseyas tú por

solo no te los mandar yo restituir, _lo

qual todo era injuriarme a_ mí; pues,

¿pareçete que con[938] todas estas cosas

me das buen pago de nuestra publica

amistad? Pareçeme a mi que no; porque en

fin no han de pensar sino que en mí ay

meritos de tu ingratitud, y por tanto te

pido que pues publicamente me afrentas

sin darte yo a ello causa, publicamente

me hagas la satisfaçion, _todos_ quantos

tienes en ese[939] combite me buelue[940]

en mi honrra; sino de aqui protesto que

ni ante Dios ni ante los hombres en mi

vida te lo perdonaré. Al mochacho mandé

que aunque le des torta, o xarro de

vino, o capon, o perdiz, o pernil de

tozino no le[941] tome, so pena que le

dare de cozes y se lo haré boluer, porque

no pienses satisfazer con tan pocas cosas

tan grande injuria como me has hecho. Ni

tanpoco te puedes escusar diziendo que te

oluidaste por auer mucho _tiempo_ que no

me viste, pues ayer te hablé dos vezes;

vna a tu puerta pasando yo, y otra en

el templo de Sanctiago donde yo fue a

dezir[942] misa y tu fueste a oyrla[943].

No alargo más por no ser molesto con

larga carta a los que procuras ser

graçioso con tu combite, del qual salgas

tan prospero como yo satisfecho de mi

injuria.--VALE.

Como el mochacho ouo leydo la carta se

la demandó Aristeneto y le dixo: anda

y dy á tu señor Etemocles que ansi lo

haré como me lo enbia a mandar: y ansi

se fue el mochacho quedando la carta en

Aristeneto, la qual le demandé para leer,

_que la deseaua ver_ porque á mi pareçer

es la más donosa que yo nunca ví. Estando

todos murmurando[944] sobre la carta cada

qual segun su ingenio, los vnos[945] la

loauan de aguda maliçiosa; otros dezian

ser neçia; otros acusauan a Etemocles

de hombre gloton, por se afrontar por

no le auer combidado a comer. En fin,

estando todos ocupados en esta diuersidad

de juizios, aunque la mayor parte y de

los mas cuerdos fue que fue escripta

con animo de afrontar a Aristeneto,

estando todos ansi entró en la sala

vno de aquellos chocarreros que para

semejantes cenas y combites se suelen

alquilar, disfraçado de xoglar, y con vn

laud en la mano entró con vn puesto tan

graçioso que a todos hizo reyr, y con

admirable[946] industria comencó a dar a

todos plazer. Representó ingeniosamente

en portogues el sermon de la batalla de

Aljubarrota[947], en el qual dixo cosas

muy graçiosas y agudas con la proçesion

del Cuerpo de Dios. Despues que este

ouo representado su habilidad se salio

y entró otro que por el semejante traya

otra differençia de agraçiado disfraz

y en la mano vn laud y alliante todos

representó vn graçioso coloquio en cuatro

lenguas: ytaliana, española, françesa

y portuguesa; en el qual con grandes

donayres y entremeses mostró vn tema

que propuso provar: que los ytalianos

pareçen sabios y sonlo; y los españoles

pareçen sabios y no lo son; y los

franceses pareçen locos y no lo son; y

los portugueses pareçen locos y sonlo.

Fue juzgado por todos por ingeniosa esta

representacion por orden, començando

del misa cantano, padre y padrino, no

perdonando frayles, clerigos ni casados;

y aunque a vnos era graçioso y apazible

a otros fue en esto molesto y enojoso

y aun injurioso. De lo qual reyendo

algunos[948] donayres se començaron entre

sí a alborotar en tanta manera que dieron

ocasion a que despertase Alçidamas de

su sueño y elevamiento profundo, y como

desperto y él se echó de ver atado, y

vio que el xoglar se reya con todos y

todos dél[949], dixo con vna boz muy

horrenda lo que dixo aquel Syleno;

Soluite me; y ansi el xoglar dexando

en el suelo su[950] laud entendió en

le[951] desatar, y como Alcidamas se vio

desatado arrebató[952] del laud antes

que el xoglar le pudiese tomar, y dale

tan gran golpe sobre la cabeça con él

que bolandole en infinitas pieças dio

con el xoglar en el suelo sin juizio ni

acuerdo de sí, y con el mastil y trastes

que en la mano le quedó como vio que sus

tres enemigos se reyan arrebató dél,

Ermon, Eucrito y Eustochio curas antiguos

y muy honrrados dio a cada vno su palo

que a todos descalabró mal, y de aqui

partio para la mesa principal y hirio al

guardian y prior, y ya eran levantados

los amigos de los tres heridos que se

venian para Alçidamas a se vengar; y de

la otra parte el xoglar que bolviendo en

sí tomó un palo que halló a vn rincon

y haziendo campo por entre todos viene

rostro a rostro con Alçidamas tirandose

muy fuertes golpes ambos a dos. Vieras

un consagrado saçerdote cura dar y

reçibir palos de un xoglar; cosa por

çierto digna de lagrimas; y porque todos

estavan injuriados, qual del vno, qual

del otro, no auia quien entre ellos se

quisiesse meter, ni avn osauan[953] por

no tener armas con que los despartir;

_tanta era la furia con que se herian

y andauan trauados_. Arrojauanles los

manteles, sillas, vancos, vasijas. Vieras

vna batalla tan sangrienta y trabada qual

de la Pharsalica[954], puedes imaginar.

Las mugeres y niños dando gritos echaron

a la calle a huyr, por lo qual alterado

todo el pueblo acudieron[955] a los

socorrer. Despartidos todos hallamos que

estando trabados Alçidamas con el xoglar

le auia rompido la boca y descalabrado

con el laud[956]: pero el xoglar arrancó

a Alçidamas con la vna mano vn gran

pedaço de vna oreja y con la otra mano le

arrancaua la nariz. De todos los otros

curas, no quedó hombre sin sangrienta

herida particular, qual en la cabeça,

qual en el rostro, qual en otra parte de

su cuerpo, y siendo todos presos por el

eclesiastico juez se sentenció ninguno

auer incurrido en irregularidad, porque

aueriguó ninguno estar en su libre poder

y juizio. Pues plazio a Dios que echados

fuera de la sala todos los heridos,

porque todos fueron embiados a sus casas

a se curar y luego quedó sosegado todo

el campo. Que esto tiene de bueno esta

gente saçerdotal: que tan presto como

la colera o fuego los ençiende y se

enojan, tan presto son desenojados: y

cualquiera persona que se meta en medio

los hará amigos: por que dizen que no

puede en ellos durar enemistad porque

ganan de comer en officio que no sufre

enemigo; que es dezir misa. Y ansi el

sacerdote cuando ryñe, no tiene más que

el primer golpe, del qual sino hiere,

sed seguro que no tirará más. Pero como

no estaua avn asentado lo bebido y cada

momento bebian más tenian avn los animos

prestos y aparejados por qualquiera

oportunidad a batalla. Y ansi Cleodemo

que estaua al lado de su ahijado Zenon

boluiendo a la carta de Etemocles, porque

sintio afrontado a Aristeneto, y avn

a aquellos religiosos que junto a sí

tenía dixo: ¿Qué os parece señores de la

elegançia de Etemocles en su escrivir

piensa que no entendemos su intinçion

y dónde va a parar su eloquençia. Por

çierto sy Aristeneto le embiasse agora

vna gallina[957] y vn xarro de vino

con que le matasse la[958] hambre yo

le asegurasse su[959] amistad. En esto

Zenothemides _que era_ cura de San

Leandro que tenía la perrocha junto a

la de Sancto Eugenio respondio por su

vezino Etemocles, y dixo: por cierto,

Cleodemo, mal miras lo que dizes, pues

sabes bien que a Etemocles no le falta

muy bien de comer y beber, y que no tiene

neçesidad de la raçion de Aristeneto

como tú. Dixo Aristeneto: _señores no

riñais_, _ni tomeis passion_: por cierto

la carta fue muy buena, elegante, que

muestra bien ser de letrado[960], yo me

conozco culpado, y[961] protesto purgar

mi pecado satisfaziendo a mi acreedor.

Dixo Cleodemo; por cierto poca obligacion

tiene Zenothemides de responder aqui por

Etimoclides, pues si aqui se le huuiesse

hecho injuria en lo que yo he dicho auria

muchos que respondiessen por él; y no me

marauillo que responda Zenothemides por

él, pues ambos tienen hecho concierto de

no enterrar los feligreses muertos[962]

sin que primero le enbien prenda por

el tañer y sacar la cruz. Respondio

Zenothemides; por çierto peor es lo que

tú hazes, Cleodemo, que los tienes en

la carçel hasta que te hayan de pagar

_quexandote al juez_; y diziendo esto se

leuantó de la mesa donde estaua sentado

y se vino para él; _y_ Cleodemo tenía

la copa en la mano que queria beber,

y dixole: Zenothemides, en esa arte

es más çierto, Cleodemo, que morirás

_tú_ que no piloto en el mar; que ansi

tienes tú çinquenta cofradias en esta

çiudad que en todo el año no vas a tu

casa a comer. Y como Cleodemo tuuo a

Zenothemides junto a sí le arrojó todo

el vino acuestas, que todo el rostro y

cuerpo le inchó dél; luego Zenothemides

rompiendo por la mesa tomó a Cleodemo por

los vestidos y sobrepelliz y le truxo al

suelo sin le poder ninguno quitar. No

pareçia sino garza debajo del halcon.

Daua el desuenturado grandes vozes

diziendo: que me mata, que me ahoga;

valeme Aristeneto y Zenon; y aquellos

religiosos se le quitaron, que le mataua;

y cuando debajo salio no tenía pluma, ni

aun hueso en su lugar. El rostro todo

arañado y un ojo casi fuera, del qual

se sintio muy lastimado y fué neçesario

que luego le llevassen a su casa á se

proueer, y hizieron que Zenothemides se

fuese tanbien, pensando que la Justiçia

acudiera alli. Pues purgada la casa de

todos aquellos arriscados y belicosos

curas, porque todos fueron de tres

recuentros heridos y sacados del canpo,

como te he contado...[963].

MIÇILO.--_¿No supiste si el perlado

los castigó? Porque çierto en vn tan

desuaratado aconteçimiemto auia con

grandes penas de proueer._

GALLO.--_Supe que ese otro dia los auia

el vicario lleuado a la carçel todos

y que se sentençió que ninguno auia

incurrido en irregularidad, porque se

aueriguó ninguno estar en su juizio y

libre poder. Pero fin a cada vno dellos

condenó qual en seys ducados, y a otros

a diez para la camara del obispo que la

tenía necesidad de se trastejar._

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 229 / 605 题