NOTAS:

[816] G., podeis.

[817] G., tanto.

[818] G., oyeren.

[819] G., mi desuentura.

[820] G., graçiosa.

[821] G., antes.

[822] G., atormentaua.

[823] G., salí.

[824] G., verle tan amargamente llorar su.

[825] G., estaua en su real.

[826] G., forçada.

[827] G., y.

[828] G., hauian.

[829] G., Françisco françes.

[830] G., que no.

[831] G., le.

[832] G., respondi.

[833] G., mejorado.

[834] G., condenados.

[835] G., ahumana.

[836] G., frequentauan mucho los.

[837] G., chançelleria.

[838] G., adelantarse a otros enobleçiendose.

[839] G., ouo.

[840] G., numidas.

[841] G., Pues.

[842] sueño muy profundo.

[843] G., con.

[844] G., más.

ARGUMENTO

DEL DEÇIMO SEPTIMO CANTO DEL GALLO

En el deçimo septimo canto que se sigue

el auctor imitando a Luçiano en el

dialogo llamado _Conuiuiun

philosophorum_, sueña auerse hallado

en vna misa nueua, en la qual descriue

grandes aconteçimientos que entre

clerigos en ella passaron[847].

MIÇILO.--Despierta, gallo, que pareçe

ser hora para que con tu promesa me

restituyas en mi pristina alegria, porque

el peregrino y nueuo proçeso y manera

de dezir de tu prodigiosa narraçion

infernal me tiene tan espantado que

por ninguna contraria manera de dezir

pienso poder boluer en mí para oyr y

hablar con mi primera libertad; y es

ansi qve aunque por su admiraçion el

cuento mueue a atençion contina hazesse

más estimar quando se considera el

credito que se deue a tu ser por auer

sido çelestial. Porque no pareçe ni se

puede dezir que solo me le has contado

por darme deletaçion, como hazen los

fabulosos inuentores de mentiras en

las prestigiosas y monstruosas[848]

narraçiones que escriuen solo por agradar

y dar a los lectores _oçiosos_ con que el

tiempo se pueda entretener[849] _aunque

sea con vana ocupaçion_. Porque me dizen

que han sido muchos philosophos auctores

_de semejantes obras_; como Cthesias y

Jamblico[850]; de los quales el vno ha

escripto cosas admirables de las Indias;

y el otro del mar oçeano[851] sin que

ninguno dellos huuiesse visto, ni en

algun auctor leydo cosa de las que cada

qual dellos escriuió. Pero fue tan grande

su eloquençia y admirable manera de dezir

que quanto quiera que manifiestamente

escriuian[852] fiçion, por escreuir en

aquel estilo hizieron graçiosa y estimada

su obra. Otros dizen que ha hauido que

con ingenio espantoso han contado de si

grandes viajes y peregrinaciones, fiereza

de vestias y diuersidad de tierras y

costunbres de hombres, _sin auer ninguna

cosa de las que descriuen en el mundo_,

que[853] por la dulçura de hablar[854]

los han tenido en veneraçion. Como aquel

ingenioso inuentor[855] Homero escriuió

de su Ulixes auer visto animales, y

gigantes monstruosos Poliphemos con solo

vn ojo _en la frente_ que se tragauan

los hombres enteros y vibos; y esto sin

los auer engendrado hasta oy naturaleza.

Desto estoy bien seguro yo que _tú_ no

imitas a estos en tu passada historia,

porque no es de presumir que infames los

çelicolas como tú con[856] mentirosa

narraçion. Por tanto despierta y prosigue

que yo te oyré. Cuentame aquella

sangrienta batalla, aquel suçeso canpal

que ayer me propusiste[857] dezir, pues

de tu promesa no te puedes excusar.

GALLO.--Por çierto Miçilo, mucho estoy

arrepentido en auerte propuesto esa

sacrilega tragedia, pues en ella hago

ser publicos los desatinos tan excesiuos

que el vinático furor causó en aquellos

religiosos juizios y habito saçerdotal,

lo qual más conuenia ser callado y

sepultado en el profundo del oluido por

auer aconteçido en personas que auian

de ser exemplo de templança, prudençia

y honestidad: antes que ser yo agora

relactor de las deshonestas y desuariadas

furias que passaron entre su beber. Mal

pareçe dar yo ocasion con mi lengua a

que auiendo tú plazer te rias y mofes

de aquella consagrada caterua que está

en la tierra en lugar de la diuina

magestad[858]. De manera que si yo me

huuiere flaca y friamente en el persuadir

y demostrar este aconteçimiento corro

peligro en mi persona de tiuio orador; y

quando por el contrario en el encareçer y

esaxerar me mostrare eloquente será para

más augmentar tu risa y mofa, haziendo

en mayor infamia de aquella religiosa

gente. Por tanto mira, Miçilo, si es más

conueniente a hombre bien acostumbrado

como tú dexar de inportunarme que te

cuente semejantes aconteçimientos; porque

a mí me pareçe ser obligado a los callar.

MIÇILO.--¡O gallo! quiero que sepas que

quanto más niegas mi petiçion tanto más

augmentas en mí el deseo de te lo oyr.

Por lo qual proçediendo en la costumbre

de nuestra buena conuersaçion y tu

graçioso dezir podras començando luego

ganar el tienpo que se podria con la

dilaçion perder.

GALLO.--Agora, pues ansi quieres y tanto

me importunas yo te quiero obedeçer: pero

con vna condiçion, que con juramento te

tengo de ligar á ella; y es que no se ha

de[859] publicar fuera de aqui.

MIÇILO.--Agora comiença, que yo lo

prometo, que no sea[860] más publico

por mí, ni seré causa que otro lo sepa.

Dime por orden todas las cosas: qué fue

la causa[861] de la cena[862]: y qué

personas fueron alli en el combite, y que

passó en el suçeso.

GALLO.--Pues començando por el prinçipio

sabras que la causa fue vna misa nueua:

porque Aristeneto cambiador, hombre rico,

tiene[863] vn hijo que se llama[864]

Zenon: hombre estudioso y sabio, como

sabes, el qual[865] por tener ya edad

conueniente para elegir estado vino a

cantar misa y para esto el padre de

su parte combidó todos sus parientes,

vezinos y amigos, juntamente con sus

mugeres, y Zenon[866] misa cantano de la

suya[867] llamó a todos sus preceptores

_que auian sido de las sçiençias_,

gramatica, logica, philosophia y

theologia, y despues _con estos_ combidó

a todos los curas y benefiçiados _casi_

desta çiudad que eran en gran copia[868]

y con estos auia dos religiosos de cada

orden.

MIÇILO.--Yo nunca vi conpañia de tanto

santidad.

GALLO.--Pues viniendo al proçeso del

aconteçimiento[869] sabras que el dia

señalado que fue vn domingo primero

de mayo, que es el mes más apacible y

graçioso a todos,[870] conuenimos luego

por la mañana todos los combidados a

casa de Aristeneto para acompañar a

Zenon hasta el templo; fuemos con gran

çelebridad[871] de cançion de clerigos,

y gran musica de instrumentos, laud, de

arco, rabel, vihuela, psalterio, y otras

agraciadas sonajas que tañian hombres

que para semejantes autos se suelen

alquilar. Quando fue acabada aquella

diuina celebraçion _de la missa_, con

el orador que _con ingenio_ discantó

el merito y grandeça de la dignidad, y

ofreçimos todos al misa cantano, nos

boluimos[872] juntos _con la mesma

musica_ a casa de Aristeneto. Donde

despedidos aquellos que solo fueron

conbidados para el acompañamiento, se

llegó Aristineto a mi y a la oreja me

dixo que me quedasse a comer allá[873]

_con él_. Dios sabe quanto me holgué,

porque çierto que sobraua en mi casa la

raçion; prinçipalmente porque despues que

en el templo ofreçi no fue mucho lo que

en la bolsa me quedó. Fuemos lançados

todos a vn gran palaçio muy adornado y

dispuesto para el conbite. En el qual

auia dos messas a la larga de la sala,

la vna que yua a la vna pared, y otra

por otra. En la frontera de la sala yua

vna[874] messa como cabeçera de las otras

dos, en la qual se sento en el medio

Zenon[875] tomando a su mano derecha a su

padre Aristeneto; y a la izquierda[876]

estaua su padrino que era aquel Cleodemo,

antiguo y honrado varon que fue cura del

abogado de las estrenas[877] San Julian.

MIÇILO.--¡O qué monarcha y prinçipe de

saçerdotes me has contado!

GALLO.--A los lados ocupauan esta

mesa de la cabeçera, a la vna mano el

guardian y compañero de San Françisco

y á la otra el Prior de Sancto Domingo

con vn[878] conpañero de grande[879]

auctoridad. En la mesa de la mano derecha

se sentaron[880] por orden los maestros

de Zenon y clereçia que fuemos[881]

muchos en numero; y a la otra mano se

sentaron los casados, cada qual con su

muger; _y quando fuemos todos sentados_

començaronse las mesas a seruir _con

grande abundançia de frutas del tiempo_.

MIÇILO.--¿Pues entre los dos perlados de

San Françisco y Sancto Domingo no uvo

differençia sobre la mano a que cada

qual se auia de sentar.

GALLO.--Mucho antes se consultó con

ellos y diffinió. Entre los dos curas de

Sanctesidro y San Miguel uvo un poco de

contienda; porque preferiendo Aristeneto

en el asiento el de Sanctesidro al de San

Miguel por su mayor antiguedad[882] se

leuantó en pie el de San Miguel porque

era preçeptor de Gramática y presumia de

philosopho y dixo: sy _a ti_, Aristeneto,

te pareçe que el cura de Sanctesidro se

ha de preferir a mí, engañaste; y por

no lo consentir me voy y os dexo libre

el combite. Porque avnque él sea viejo

por dos razones se me deue _a mí_ la

uentaja, pues dize Salomon que canas muy

antiguas son[883] en el hombre el saber

_quanto quiera que sea moço_, y ansi

tomó por la mano su mochacho y començó a

fingir querer caminar y luego el cura de

Sanctesidro dixo: nunca plega a Dios que

por mí dexes de te holgar; y apartandose

afuera le hizo lugar en la delantera y él

se sentó[884] atrás.

MIÇILO.--Conuenieron presto _esos dos_

por gozar.

GALLO.--Fue a todos ocasion de gran risa,

y no se podiendo[885] sufrir Zenothemo

maestro de Philosophia[886] dixo en alta

voz ser aquello exemplo de _la_ figura

Antiptosis isteron proteron[887] de lo

qual todos aduertiendo se rieron mas[888].

MIÇILO.--Pues entre los casados ¿no se

ofrecio cosa que pudiesses notar?

GALLO.--Los casados solamente tenian ojo

y atençion en aquellos hombres sabios

y religiosos, su ambiçion, su puesto,

hablar, beber y comer y conuersaçion; en

fin, todos aquellos seglares se fingian

tener cuenta con el plato, pero más la

tenian con lo que entre los clerigos

passaua[889]. Porque como todos al

prinçipio començamos a comer de aquellos

sabrosos y bien aparejados manjares,

todos mirauamos al cura de San Miguel

que todo quanto delante le seruian lo

daua al mochacho que tenía junto[890] a

si, pensando que ninguno lo via, y el

mochacho lo echaua en vna talega. El

comia con insaçiable agonia y lançaua en

los pechos y fatriguera medias limas y

naranjas, y algunas guindas que andauan

rodando[891] por la messa.

Daua a mochacho piernas de perdiz y

de pato; pedaços de vaca y de carnero,

y algunos suelos de pasteles[892] y

pedaços de pan y torta. Diole pañizuelo,

la copa en que bebia; hasta el cuchillo

y el salero _le dio_. Desto reyan todos

los casados y sus mugeres, que les

era muy gran pasatiempo. Estando pues

todos ocupados en esto con gran solaz

y deleyte, porque ya auia llegado de

mano en mano hasta la mesa de Aristeneto

y _missa cantano_ que mucho se reyan

dello, suçedio que entró por la puerta

de la sala Alçidamas cura de San

Nicolas, sin ser llamado, y puesto en

medio de todos[893] el rostro a Zenon

y a Aristeneto su padre dixo: señores,

perdonadme que no vengo más temprano a

vuestro plazer porque agora disiendo

la misa mayor a mis perrochanos,

saliendo[894] a ofreçer _en mi iglesia_

me dixo vn feligres mio que haciades esta

fiesta; y ansi luego me apresuré, que

no tardé en lo que restaua de la misa

vn momento; que casi no me vagaua[895]

desnudarme la casulia por venir a

honrraros por ser tan vuestro amigo;

que los tales no emos de aguardar á

ser combidados, pero sin ser llamados

vengamos[896] de los primeros.

MIÇILO.--Por çierto cosa digna de risa me

cuentas.

GALLO.--Cada qual le començó a dezir su

donayre dando a entender su desuerguença;

pero él lo disimuló por gozar del

combite; porque luego acudió Aristeneto

encareçiendo su buena amistad y acusando

su descuydo y el de su hijo pues de

combidarle se auian oluidado, y ansi le

mandó dar vna silla y que se sentasse

en aquellas mesas junto[897] aquellos

hombres reuerendos y honrrados[898].

Alçidamas era vn mançebo grande,

membrudo, robusto y de grandes fuerças;

y ansi como le pussieron delante la

silla arroxandola[899] lexos _de sí_ que

casi la quebrara[900] y diera con ella

al cura de Santispiritus y dixo que las

dueñas y hombres regalados se auian de

sentar a comer en silla, que[901] vn

hombre moço y robusto como él, que por

alli queria comer passeandose; y que si

acaso se cansasse, que él se sentaria en

aquella tierra sobre su capa. Respondiole

Aristeneto: anssi sea pues te plaze.

_Todo esto hazia Alçidamas mostrando

querer regoçijar la fiesta y dar plazer

a los combidados pensando él de si mesmo

ser graçioso fingiendose loco y beodo_;

y ansi Alçidamas rodeó[902] en pie[903]

todas las mesas mirando por los mejores

manjares, como lo hazen los musicos

chocarreros en los combites de fiesta.

Ansi comia Alçidamas donde más le plazia

si via cosa que bien le pareçiesse a

su apetito, mezclandose con aquellos

que seruian las copas y manjares, y

como a las vezes se aprouechasse de las

copas que estauan llenas en la messa, y

otras[904] vezes de las que passauan en

el seruicio, hallauase beber doblado;

y ansi con el vino demasiado començó

a _más_ salir de sí. Dezia maliçias y

atreuimientos en todos los que en el

combite estauan. A Hermon, cura de Sancto

Thome dixo que a cabo de su vejez echasse

la mançeba de casa que tenía diez años

auia so color de moça; y a Eucrito, cura

de San Dionisio, dixo que si pensaua

lleuar al otro mundo los çien ducados

que tenía dados a Aristeneto a cambio.

Mofaua de aquellas copas de plata,

mesas, sillas, tapiçes y grande aparato

llamando a Aristeneto el gran[905]

vsurero; engrandeçiale con maliçia su

grande injenio y industria pues por su

buena soliçitud tenía por el cambio[906]

tan grande hazienda y riquezas auiendo

sido poco antes muy pobre. Y Aristeneto

ya mohino y afrontado _que lastimauan

los donayres_ mandó a dos criados suyos

que le tomassen y echassen fuera de casa

y çerrassen las puertas porque no los

afrontasse más. Pero como Alçidamas lo

sintio apartóse a vn lado y con vn vanco

que estaua vaçio juró que le quebraria

en la cabeça del que llegasse; y ansi

de consejo de todos fue que agora le

dexassen, esperando tiempo más oportuno

para hazer la pressa neçesaria. Pero de

cada momento se fue empeorando, diziendo

injurias a los frayles, y despues

passando a los casados _los afrontaua_

vituperandolos[907] en sus mugeres; dijo

delante del rico Menedemo a su muger

que quién le auia dado más faldrillas,

Demócrito, cambiador, su amigo, ó

Menedemo su marido. De lo qual la dama se

afrontó mucho, y Menedemo reçibio grande

injuria; y ansi Aristeneto, pensandolo

remediar y que le haria su amigo mandole

dar muy bien a beber, por que pensó que

ansi no le afrontaria más y por esta

causa mandó a vn criado suyo[908] que

tomasse vna gran copa de vino añejo y

muy puro y se la diesse, no pensando que

fuera ocasion de mayor mal, como fue.

Pero tomando Alçidamas el vaso con ambas

manos porque era grande se boluio con él

a la mesa de los casados y en alta voz

dijo, que todos con silençio le quisieron

oyr: señora Magençia, muger de nuestro

huesped Aristeneto, y madre de Zenon

nuestro misa cantano: yo bebo a ty, y

mirad, señora, que aueis de beber otro

tanto del vaso que yo bebiere so pena

que no lo cunpliendo no ayas más hijo;

y si lo cumplieres, por la bendiçion de

mi San Nicholas, auras un hijo fuerte

gentil hombre sabio como yo; y alçando la

copa bebió della casi vn azumbre y luego

estendiendo el braço la daua a Magençia

diziendo que si no bebia que caeria en la

maldiçion, y Magençia encogiendose con

gran verguença reusó el vaso con algun

miedo que Alçidamas no la afrontasse;

y los combidados temiendole hizieron

por apartarle afuera; pero él juró por

sus ordenes que si no daua vn fiador

que bebiesse por ella, que se lo auia

de derramar acuestas; y el cura de San

Miguel que era vn gran bebedor dando a

entender que lo hazia mouido de piedad,

dijo que él queria beber por ella, y

ansi tomando el vaso en sus manos bebio

vn terrible golpe que a juizio de todos

igualó[909]. Pero Alçidamas que estaua ya

sentado en el suelo recostada la cabeça

sobre el braço derecho dixo a grandes

vozes: mostradme el vaso, que quiero ver

si cunplio conforme a su obligaçion. Y

leuantandose en pies todos los pechos

y zarahuelles desabrochados, de manera

que casi todo estaua desnudo, que se

le pareçian las partes vergonçosas,

_y perdido el bonete de la cabeça_,

tomó el vaso en sus manos y afirmando

con juramento que no auia cunplido el

fiador amagó para mojar con el vino

que quedaua a Magençia, y el[910] cura

de San Miguel pareçiendole que estaua

obligado a responder saltó por çima las

mesas, dexadas sus lobas y pantufos, y

tomando[911] por los cabellos a Alçidamas

le hizo[912] por fuerça boluer para sy,

y Alçidamas hirio de vn tan fiero golpe

con el vaso al cura de San Miguel que

dandole en la frente hizo vn arroyo de

sangre y de vino mezclado que todos nos

pensamos anegar. Luego vierades las

hazes de ambas partes rebueltas, _porque

los vnos faboreçiendo a Alçidamas, y

los otros al cura de San Miguel que no

auia quien los pudiesse apartar_. Porque

contra Alçidamas se leuantaron Hermon,

cura de Sancto Thomé, y Eucrito cura de

San Dionisio porque estauan injuriados

de las afrentas que les auia dicho, y

tanbien Eustochio cura de San Martin por

que le auia dicho Alçidamas que si auia

acabado de jugar el asegur y afilador que

su padre le dexó de la carneçeria; y ansi

estos se leuantaron lleuando los manteles

tras si; y en favor de Alçidamas se

leuantaron el cura de San Juan y el cura

de Sancta Marina y el cura de San Pedro y

el sacristan de San Miguel.

MIÇILO.--¿Qué, tanbien estaua allí el

sacristan de San Miguel? yo seguro que no

faltassen uozes.

GALLO.--Alli vino con grande

importunidad; que en vna silla le

truxieron porque estaua enfermo[913].

Reboluyeronse todos trabados por los

cabellos que no pareçia sino la pelea

de los andabatas. Digo de aquellos que

entran en el palenque a se matar sin

poderse vnos a otros ver. Andauan los

xarros, los saleros, las syllas y vancos

arroxados[914] de la vna parte a la otra

tan espesos que cubrian el sol[915]. En

fin se leuantaron Aristeneto y el padrino

Cleodemo, y el prior y el guardian, y

en conclusion todos aquellos maestros y

sabios, y de la otra parte los casados,

avnque estauan confusos de ver lo que

passaua. Los quales todos metiendose en

el medio los apartaron y pusieron en

paz, y lleuaron luego a curar al cura

de San Miguel, _porque Alçidamas le

descalabró mal quando con la copa le

dio_. Luego Alçidamas se tendio en el

suelo que pareçia a Hercules como le

pintan los antiguos en el monte Pholo

acabando de pelear con aquella brauosa

hydria, sierpe famosa, y muy sosegados,

ygualadas las mesas se tornaron todos

a sentar y luego a Zenothemo maestro

de la gramatica començó a cantar vna

ensalada de[916] romançe y de latin que

neçesitaua a çerrar las damas los ojos

y avn las orejas tanbien[917], _por no

ver peruertida la grauedad de tanto

maestro_. Pero como es costumbre en los

tales lugares en el proçeso de la comida

cantar los clerigos semejantes donayres a

su misa cantano, no pareçe que les hazia

asco aquel lenguaje a sus paladares:

porque si[918] vno _lo_ començaua suçio,

el otro lo ensuçiaua mas; y ansi acabando

Zenothemo su cançion prosiguió el cura de

Sanctesidro con toda su vejez vn cantar

que no ay lengua tan desuergonçada que

fuera de alli le pueda referir.

MIÇILO.--_Maldita sea costumbre tan

mala y tan corrupta y deshonesta, y tan

indigna de bocas y lenguas de hombres que

han de mostrar la regla del buen hablar y

viuir. No se deurian en esto los perlados

descuydar._

GALLO.--En esto[919] auia en la sala

mucha paz, porque ya Alçidamas se començo

a dormir, y por las partes inferiores

y superiores començo a roncar con gran

furor. Entonçes dixo el prior: _salua

res est_; y de consejo de todos fue que

le atassen pies y manos por poder passar

su fiesta más en paz, y ansi se leuantó

Dionico maestro de capilla de la iglesia

mayor con otros seys cantores que estauan

alli, los quales todos puestos en calças

y jubon le ataron[920] fuertemente las

manos y pies con vn cordel.

MIÇILO.--Nunca de cantores se pudo tan

buen consejo esperar.

GALLO.--Ni por esto Alçidamas despertó.

Dionico con sus seys compañeros quedando

ansi en medio de las mesas desnudos

como estauan[921] començaron a cantar y

vailar: cantauan cantares del mesmo jaez

y peor, y despues çelebraron la fiesta

que dizen de los matachines, hazian

puestos y visajes tan desuergonçados y

suçios que avn acordandome _agora_ estoy

por bomitar. Porque en el proçeso de

su dança se desnudó el maestro Dionico

hasta quedar en carnes y vinieron los

compañeros a poner sus bocas, rostros

y manos en partes y lugares que por

reuerençia del saçerdoçio de que eran

todos señalados no lo quiero dezir, y avn

no me querria acordar. Pues como estos

acabaron su suçia y deshonesta[922]

fiesta se fueron a sentar cada qual en

su lugar: y començaron de nueuo[923] el

comer y beber, _que avn no se auia dado

fin_ porque de nueuo los començaron a

seruir.

MIÇILO.--Dime por tu vida[924] gallo:

desto todo que estos clerigos hazian, que

sentian y dezian[925] los casados?

GALLO.--Todos dexaron[926] de comer

y mirauan en los clerigos con gran

atençion. Las dueñas con sus pañizuelos

fingiendose limpiar del[927] sudor

cubrian su rostro no queriendo de empacho

ver aquellas suçias desuerguenças que en

juglares fueran notable deshonestidad.

Estando en esto que todos comian y

callauan[928] entró vn mochacho en medio

de la sala, y saludando con el bonete en

la mano a Aristeneto en alta boz le dixo:

Señor Aristeneto, mi amo Etemocles, cura

de Sancto Eugenio me mandó que delante

de todos quantos estan en este combite

te lyesse este carta que te embia: por

tanto mira si me das liçençia. Aunque

Aristineto pensó si sería bueno tomar la

carta al mochacho y despues leerla, en

fin de consejo de todos aquellos varones

graues que estauan a los lados se le dio

liçençia para la leer, _y prinçipalmente

porque todos la deseauamos oyr_; y ansi

el mochacho en alta voz, callando todos,

començó.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 228 / 605 题