[710] R. (_Tachado_), _entretexido_.
[711] R. (_Tachado_), _entretexido_.
[712] G., duodeçimo.
[713] Falta en el ms. R.
[714] (_Tachado_). Siguesse el treçeno canto del Gallo de Luçiano,
orador griego, contrahecho en el castellano por el mesmo autor. (_Antes
se leía_), interprete.
[715] G., confiaua.
[716] G., que.
[717] G., fatigandose.
[718] G., en la sala real, donde hallando al rey, puesta de rodillas
ante él.
[719] G., dos.
[720] G., la çiudad.
[721] G., diziendo.
[722] G., como supiesse.
[723] G., se entro en el reyno de.
[724] G., en pago el.
[725] G., vna.
[726] G., y le.
[727] G., a todos.
[728] G., reyna de Lydia.
[729] G., luego como entraron en el mar les vino una tormenta muy
furiosa, por la qual.
[730] G., en el mar Egeo.
[731] G., dias del mar.
[732] G., auiendo çenado, Drusila mando sacar.
[733] G., la.
[734] R. (_Tachado_), juntos.
[735] G., deleznandose por la cama se leuantó.
[736] G., a los marineros y gente.
[737] G., echando.
[738] G., vuscando.
[739] G., lo.
[740] G., rasgando.
[741] G., que habita y resuena por aquellas concauidades.
[742] G., das a.
[743] G., pues.
[744] quantas naturaleza tiene formadas hasta agora.
[745] G., y como no era avn.
[746] G., animales, hombres y fieras.
[747] G., pueda.
[748] R. (_Nota al pie de la página_): Gregorius _super_ Job, cap.
14. Et vide Johanem Echium super Euangelium secunde dominice post
Pentecosten, homilia 4.
[749] G., de.
[750] G., o de.
[751] G., de.
[752] G., ser tu.
[753] G., entrassen.
[754] G., al.
[755] G., hazer.
[756] G., haze oraçion la iglesia, diziendo.
[757] G., se ria Dios.
[758] G., pues es ansi, gallo.
[759] G., en esta deuoçion.
[760] G., siguira.
[761] G., deçimo terçio.
ARGUMENTO
DEL DEÇIMO QUARTO CANTO DEL GALLO[762]
En el deçimo quarto canto que se sigue
el auctor concluye con la subida del
çielo y propone tratar la bajada del
infierno[763] _declarando muchas cosas
que açerca dél tuuieron los gentiles
historiadores y poetas antiguos_.
MIÇILO.--Ya estoy esperando, ¡o graçioso
gallo y celestial Menipo! que con tu
dulçe y eloquente canto satisfagas mi
spirito tan deseoso de saber las cosas
del çielo como de estar allá. Por lo qual
te ruego no te sea pesadumbre auer de
satisfazer mi alma que tanto cuelga de lo
que la has oy de dezir.
GALLO.--No puedo, Miçilo, negar oy tu
petiçion, y ansi digo que si bien me
acuerdo me pediste ayer te dixesse
el asiento y orden que los angeles y
bienauenturados tienen en el cielo se
conoçe allá entre ellos la ventaja de
su bienauenturança. Para lo qual deues
entender que todo aquel lugar en que
angeles y santos estan ante Dios está
relumbrando de oro muy marauilloso
que excede sin comparaçion al de acá,
juntamente con el resplandor inestimable
de que su cogeta da el çielo en que
está, como te dixe en el canto passado;
y este lugar está todo adornado de muy
preciosas margaritas conuenientes a
semejante estancia. Estan pues todos
aquellos moradores ocupados en ver a
Dios, del qual como de vna fuente perenal
proçede y emana sumo goço y alegria la
qual nunca los da hastio; pero mientra
mas della gozan mas la desean. En esto
está su bienauenturança y la ventaja
conoçela en sí cada qual en la más, o
menos comunicaçion en que se les da Dios.
Cada vno está contento con ver a Dios,
y ninguno tiene cuenta con la ventaja
que otro le pueda[764] tener, porque
alli ni ay delantera, ni lugar en que la
preheminençia se pueda conoçer. No ay
asientos ni sillas, porque el spiritu
no reçibe cansançio sentado ni en pie,
ni ocupa lugar, y do quiera que el
bienauenturado está tiene delante y a su
lado y junto a si a Dios, y ninguno está
tan çerca de si mesmo como está Dios dél.
De manera que sillas y lugares y orden y
preheminençia del çielo no está en otra
cosa sino en el pecho de Dios, quanto a
su mayor o menor comunicaçion; y todo lo
demas que vosotros en este caso por acá
dezis es por via de metaphora, o manera
de dezir, porque lo podais mejor entender
en vuestra manera de hablar. En esta
presençia vniuersal de Dios que te he
dado a entender están en coros los santos
ante su magestad, a los quales todos
mi angel me guió por los ver. Estaua en
lo mas çercano (a lo que me pareçió) al
trono y acatamiento de Dios la madre
benditissima del Saluador rodeada de
aquella compañia de los viejos padres de
la religion cristiana, doze apostoles
y discipulos de Cristo y euangelistas,
rodeados de angeles que con gran musica
y melodia de diuersos instrumentos y
admirables bozes continuan sin nunca
çesar gloria a Dios. Siguen a estos
grandes compañas de martires con palmas
en las manos y vnas guirnaldas de roble
çelestial en las cabezas, que denotaua
su fortaleza con que sufrieron los
martirios por Cristo. Por el semejante
estos estauan acompañados de la mesma
abundançia de musica, y enbelesados
y arrebatados en la vision diuina.
Estaua luego vna inumerable multitud
de confessores, pontifiçes, perlados,
saçerdotes y religiosos que en vidas
honestas y recogidas acabaron y se fueron
a gozar de Dios. En vn muy florido y
ameno prado de flores muy graçiosas y de
toda hermosura y deleyte estaua vna gran
compaña de damas, de las quales demas de
su veldad echauan de si vn tan admirable
resplandor que pribara todo juizio humano
si de beatitud no comunicara. Estas,
sentadas en torno en aquella çelestial
verdura, hazian gran cuenta de vna
prniçipal guia que las entonaua y ponia
en una musica que con altissimo orden
loaua á Dios. Tenian todas muy graçiosas
guirnaldas en sus cabeças, entretexidas
rosas, violetas, jazmines, halhelies
y de otro infinito genero de flores
naçidas allá que no se podian marchitar
ni corromper. Dellas tañian organos,
dellas clauicordios, monacordios,
clauiçimbanos _y otras diuersas sonaxas
acompañados_[765] con vozes de gran
suauidad. Estas, me dixo mi angel que
era la bianauenturada Santa Ursula con
su compañia de virgenes; porque demas de
sus honze mil auia alli otro inumerable
cuento dellas. Aqui conoçi las almas de
mis padres y parientes y de otras muchas
personas señaladas que yo acá conoçi, que
dexo _yo_ agora de nombrar por no te ser
importuno. A las quales conoçi por vna
çierta manera de alumbramiento que por su
bondad Dios me comunicó, la cual es vna
manera de conoçerse los bienauenturados
entre sí para su mayor gozo y gloriosa
comunicaçion. En esta alta y soberana
conuersaçion que tengo contado estuue
ocho dias por preuillegio y don soberano
de Dios.
MIÇILO.--Por çierto, gallo, mucho me has
dicho; y tanto que humano pensamiento
nunca tal conçibió; bien pareçe que
has estado allá; por lo qual bien te
podemos[766] llamar çelestial. Dime
agora que deseo mucho saber; allá en el
cielo ay noches y dias differentes entre
sí?
GALLO.--No, pero despues venido acá me
saludauan mis amigos como ausente de
tanto tiempo, y por la cuenta que hallé
que contauan en el mes. Que allá todo
es luz, claridad, alegria y plazer. No
ay tinieblas, obscuridad ni noche donde
está Dios que es luz y lumbre eterna a
los que viben allá. En estos ocho dias
vi, hablé y comuniqué con todos mis
parientes, amigos y conocidos, y a todos
los abracé con mucho plazer y alegria,
y me preguntaron por los parientes y
amigos que tenian acá, y yo los[767]
dezia todo el bien dellos con que más los
podia complazer y deleytar, y no era en
mi mano dezirles cosas que los pudiesse
entristecer, avnque de ninguna cosa
reçibieran ellos turbaçion ya que se la
dixera: porque allá estan tan conformes
con la voluntad de Dios que ninguna cosa
que acá suçeda los puede turbar, porque
tienen entendido que proçede todo de
Dios, porque en Dios y ellos sola ay vna
voluntad y querer.
MIÇILO.--Dime agora, gallo, ¿qué manera
de habla y lenguaje vsan allá?
GALLO.--Mira, Miçilo, que los
bienauenturados que no tienen sus
cuerpos allá no hablan lenguaje ni por
boz esterior: porque esta solo se puede
hazer y formar por miembros que como
instrumentos dio naturaleza al cuerpo
para se dar a entender como lengua,
dientes y paladar. Pero las almas que no
tienen cuerpo, cada qual queriendo puede
comunicar y manifestar sus coçibimientos
sin lengua a quien le plaze, tan claros
como cada vno se puede asimesmo entender,
y ansi Cristo y la virgen Maria y San
Juan euangelista que tienen sus cuerpos
allá hablan con bozes como nosotros
hablamos aqui, y ansi será despues del
juizio vniuersal de todos los buenos que
tiene consigo Dios, que hablarán como
agora nosotros quando despues del juizio
tuuieren sus cuerpos allá. Pero en el
entretanto con sola su alma se pueden
entender.
MIÇILO.--Dime más que deseo saber: ¿si
esas almas desos bienauenturados, si
algun tiempo vienen acá?
GALLO.--Quando yo subi allá muchas almas
de buenos subieron a gozar, en cuya
compañia entramos en el çielo: pero al
boluer ninguna vi que boluiese aca:
porque creo que no seria cordura que
siendo el alma del defunto libertada de
tan cruel carçel y mazmorra como es la
del mundo, poseyendo tanto deleyte y
libertad allá desee ni quiera boluer acá.
Bien es de presumir que el demonio muchas
vezes viene al mundo haziendo[768]
ylusiones y apariciones diziendo que
es algun defunto por infamarle, o por
engañar a sus parientes.
MIÇILO.--Pues dime, gallo: ¿qué dezian
allá en el çielo de las bulas y
indulgençias? Que casi quieren dezir los
theologos deste tiempo que el Papa puede
robar el purgatorio absolutamente.
GALLO.--Dexemos esas cosas, Miçilo,
que no conuiene que se diga todo a ti;
y sabe que otro lenguaje es el que se
trata acá differente del que passa allá.
Que muchas cosas tiene en el çielo Dios
y haze, cuya verdad y fin reserua para
sí, porque quiere él, y porque deue
ansi de conuenir para el suçeso, orden
y dispusiçion del mundo y a la grandeza
de su magestad, y nuestra saluaçion. Por
lo qual no deuen los hombres escudriñar
en las cosas la causa, fin y voluntad de
Dios, pero deuense en todo remitir a su
infinito y eterno saber, y prinçipalmente
en las cosas que determina y tiene la
iglesia y ley que profesas; no inquieras
más porque es ocasion de herrar; y
boluiendo al proçeso de mi peregrinaçion
sabras que como huuimos andado todas
las estançias y choros de angeles y
sanctos me tomó el ángel de mi guia
por la mano y me dixo: vn gran don te
otorga Dios como a señalado amigo suyo,
el qual deues estimar con las gracias
que te ha hecho hasta aqui; y es que te
quiere comunicar vna vision de grandes
y admirables cosas que estan por venir;
y diziendo esto llegamos á vn templo de
admirable magestad, el qual sobre la
puerta prinçipal tenia vna letra que a
quantos la leyan mostraua dezir. Este es
el templo de propheçia y diuinaçion. Era
por defuera adornado de toda hermosura,
edificado de jaspes muy claros, de ambar
y veril transparente más que vidrio muy
preçioso. Era tan admirable su resplandor
que turbaua la vista; y como entramos
dentro y vi tanta magestad no me pude
contener sin me derrocar a los pies de
mi angel queriendole adorar, y él me
leuantó diziendome: no hagas tal cosa,
que soy criatura como tú. Leuantate y
adora al criador y hazedor de todo esto,
que tan gran merçed te conçedio. Era
fundado y adornado por dentro este diuino
templo de muchas piedras preçiosas:
de zafires, calçedonias, esmeraldas,
jaçintos, rubies, carbuncos, topacios,
perlas, crisotoles, diamantes, sardo
y veril; y luego se me representó en
diuina vision todo el poder de la tierra
quanto del oriente al poniente, medio
dia y septentrion se puede imaginar, y
estando ansi atento por ver lo que se me
mostraua vi deçendir de lo alto de los
montes Ripheos a las llanuras de Traçia
vna grande y disforme vestia llena de
cuernos y cabeças, con cuyo siluo y
veneno tenia corrompida y contaminada la
mayor parte del mundo: arabes, egiçios,
syros y persas: hasta Trasiluania y
Bohemia: teutonicos, anglos y galicos
pueblos. Esta trae cabalgando sobre sí
vn monstruoso serpiente que la guia y
ampara, adornado de mil colores y nombres
de gran soberuia, y estos juntos son
criados para examen, prueba y toque
de los verdaderos fieles y secaçes de
Dios, y será el estado y señorio desta
fiera más estendido por causa de las
cobdiçias y disensiones y intereses
de los principes de la tierra, porque
ocupados en ellos tiene mas lugar sin
auer quien le aya de resistir. Lleuaua
este serpiente en su cabeça vna gran
corona adornada de muchas piedras
preçiosas, y vestido de purpura y de muy
ricos jaezes, y en la mano un çeptro
imperial con el qual amenaça subjetar
todo el uniuerso. Lleuaua en vna divisa
y estandarte vna letra de gran soberuia
que dize. Ego regno a Gange et Indo vsque
in omnes fines terre. Que quiere dezir.
Yo reino desde[769] los rios Ganges y
Indus hasta los fines de la tierra.
Lleuaua las manos y ropas teñidas de
sangre de fieles, y dauale a beuer en
vasos de oro y de plata a sus gentes por
más las encrueleçer. Entonçes sonaron
truenos, grandes terremotos y relampagos
que ponian gran temor y espanto, que
pareçia desolarse el trono y templo y
venir todo al suelo, y tan grande que
nunca los hombres vieron cosas de tan
grande admiraçion, y fue tanta que yo
cay atonito y espantado a los pies de
mi angel. El qual leuantandome por la
mano me dixo. ¿De qué te espantas y te
marauillas? Pues mira con gran atencion,
que aunque este monstruo y vestia tiene
agora gran soberuia muy presto caerá; y
no lo acabó de dezir quando mirando vi
salir de las montañas hespericas vn gran
leon coronado y de gran magestad que con
su bramido juntó gran muchedumbre de
fieras generosas y brauas que estan sobre
la tierra, las cuales juntas vinieron
contra el fiero serpiente resistiendo su
furia; y a otro bramido que el fuerte
leon dio juntó en los valles teutonicos
todos los viejos fieles que auia en la
tierra; por cuya sentençia (aunque con
alguna dilaçion) fue condenada la vestia
y sus secaçes á muerte cruel, y ansi vi
que a deshora dio vn terrible trueno que
toda la tierra tenbló, y deçendiendo de
la gran montaña vn espantoso y admirable
fuego los abrasa todos conuertiendolos
en zeniza y pauesa. En tanta manera que
en breue tiempo ni pareçió vestia ni
secaz, ni avn rastro de auer sido alli;
y ansi todo cumplido vi deçendir de la
alta montaña gran compaña de angeles que
cantando con gran melodia subieron a los
çielos al leon, donde le coronó Dios y
le asentó para sienpre jamas junto á sí;
y acabada la vision me mandó Dios llamar
ante su tribunal y que propussiese la
causa porque auia subido allá, porque
cualquiera cosa que yo pidiesse se me
haria la razonable satisfazion.
MIÇILO.--Querria que antes que pasasses
adelante me declarasses esa tu vision
o propheçia. ¿Quién se entiende por la
vestia que deçendio de aquellas montañas,
monstruo y leon?
GALLO.--La interpretaçion deste enigma
no es para ti: a los que toca se les
dará. Vamos adelante que me queda mucho
por dezir. Como ante Dios fue puesto me
humillé de rodillas ante su tribunal
y luego propuse ansi. Sacra y diuina
magestad, omnipotente Dios. Porque no
ay quien no enmudezca viendo vuestra
incomparable çelsitud, querria, señor,
demandaros de merçed, que de alguno de
vuestros cortesanos más acostunbrados a
hablar ante vuestra grandeza mandassedes
leer esta petiçion; la qual estendiendo
la mano mostré; y luego salio alli
delante el euangelista San Juan, que creo
que lo tenia por offiçio, y ansi en alta
voz començó.
Sacra y diuina magestad, omnipotente
Dios. Vuestro Icaromenipo, griego de
naçion, la más humilde criatura que en
el mundo teneis, besso vuestro sacro
tribunal y suplico a vuestra divina
magestad tenga por bien de saber, en como
el vuestro mundo está en necesidad que
le remedieis mientra no tuuieredes por
bien de le destruir llegado el juizio
vniuersal; el tiempo del qual esta segun
nuestra fe reseruado a vuestro diuino
saber. Soy venido de parte de todos
aquellos que en el mundo tenemos deseos
de alcanzar la vuestra alta sabiduria
y especular con nuestro miserable
injenio los secretos incumbrados de
nuestra naturaleza. Para lo qual sabra
vuestra magestad, que avnque de noche
y de dia por grandes cuentos de años
no hagamos sino trabajar estudiando,
no se puede por ningun injenio quanto
quiera que sea perpicaçissimo alcançar
alguna parte por pequeña que sea en
estas buenas letras, artes y sçiençias.
Porque han salido agora en el mundo vn
genero de hombres somnoliento, dormilon
imaginatiuo, rixoso, vanaglorioso,
lleno de ambiçion y soberuia, y estos
con gran presunçion de sí mesmos hanse
dotado de grandes títulos de maestros
philosophos y theologos, diziendo que
ellos solos saben y entienden en todas
las sçiençias y artes la suma verdad;
riendose a la contina de todo quanto
hablan, dizen, comunican, tratan, visten
la otra gente del comun. Diziendo que
todos deuanean y estan locos, sino ellos
solos que tienen y alcançan la regla y
verdad del vivir; y venidos al enseñar de
sus sçiençias, muestran segun pareçe,
querernos confundir[770]. Porque han
inuentado vnos no sé qué géneros de
setas y opiniones que nos lançan en
toda confusion. Unos se llaman reales y
otros nominales. Que dexado aparte las
niñerias y arguçias de sophistas[771],
actos sinchategorematicos, y reglas
de instar del Maestro Enzinas y los
sophismas de Gaspar Lax y las sumulas de
Zelaya y Coroneles que absolutamente,
señor, deueis mandar destruir, y que
ellos y sus auctores no salgan mas a
luz. En la philosophia es verguença
de dezir la diuersidad de prinçipios
naturales que ponen; insecables atomos,
inumerables formas, diuersidad de
materias, ydeas. Tantas questiones de
vacuo y infinito que no estan debajo
de numero conque se puedan contar. En
la theologia ya no ay sino relaçiones,
segundas intinçiones, entia rationis;
cosas que solamente tienen ser en el
entendimiento y imaginaçion[772]; en fin
cosas que no tienen ser. Es venido el
negoçio a tal estado que ya diuididas
estas gentes en quadrillas, glosan y
declaran segun sus dos opiniones real y
nominal, vuestra sagrada Escriptura y
Ley; y segun tengo visto, Señor, en esta
xornada que he hecho acá, que en todo
devanean y sueñan, sin nunca despertar;
y esto, sagrada magestad, suçede en gran
confusion de los que nos damos al estudio
de las sçiençias[773]. En lo qual creo
que entiende Sathanas por la perdiçion y
daño del comun. En esto pues suplicamos
a vuestra sagrada magestad proueais que
Luçifer mande a Sathanas que sobresea y
no se entremeta en causar tan gran mal,
y los auctores se prendan destas setas,
y se les mande tener perpetuo silençio,
y que sus libros y scripturas en que
estan sus barbaras opiniones las mandeis
quemar y destruir, que no parezcan más; y
pedimos en todo se nos sea hecha entera
justiçia. Para la qual imploramos el
soberano poder de vuestra diuina magestad.
Luego como la petiçion fue leyda proueyo
Dios que yo y el mi angel fuessemos
por el infierno y notificassemos a
Luzifer lo hiziesse ansi como se
pedia por mí, y mandó que se lleuasse
luego de alli al mundo al consejo de
la Inquisiçion y que lo cumpliessen
y hiziessen cunplir conforme a la
petiçion[774]. El qual aucto luego
escriuio San Juan en las espaldas de la
peticion, y la refrendó y rubricó de
su mano como por Dios omnipotonte fue
proueydo; y luego abraçando a todos
nuestros amigos y parientes y conoçidos,
despidiendonos[775] de todos ellos nos
salimos del çielo para nos bajar, y
quando nos fueron abiertas las puertas
de los çielos para salir hallamos junto
a ellas infinita multitud de almas que
con grandes fuerças y inportunidad nos
estorbauan, que ellas por entrar no nos
dexauan salir; hasta que un angel con
gran poder, furia y magestad las apartó
de alli, y yo pregunté a mi angel qué
gente era aquella que estaua aqui, que
con tanto deseo y inportunidad hazian por
entrar y no las abrian; y el me respondio
que eran las almas de los que en el mundo
tienen toda la vida buenos deseos de
hazer bien, hazer obras de virtud, hazer
penitençia y recogerse en lugares santos
y buenos con deseo de se saluar y en toda
su vida no passan de alli ni hazen más
que prometer y mostrar que desean hazer
mucho bien sin nunca començar, ni avn se
aparejar a padeçer. A estos tales danles
la gloria en la mesma forma, porque los
ponen a la puerta del parayso con el
mesmo deseo de entrar, y aqui tienen la
mayor pena que se puede imaginar: porque
tanto quanto mucho desearon hazer bien
sin nunca lo començar tanto mucho más en
infinito sin comparaçion les atormenta
el deseo de entrar sin nunca los querer
abrir; y en el tormento deste deseo
prouee Dios de su gran justiçia y poder,
porque en esta manera los quiere castigar
para siempre jamas abrasandoles con el
fuego de la justiçia diuina. Pues como
del çielo salimos lleuóme mi angel y guia
por un camino sin huella ni sendero y
avn sin señal de auer pisado ni caminado
por él alguno, de que me marauillé,
y preguntele qual fuesse la causa de
aquella esterilidad y respondiome que
no se continuaua mucho despues que
Cristo passó por alli quando resuçitó,
y la compaña de los santos padres que
entonçes sacó del limbo. Aunque tanbien
le passan los angeles que se bueluen
al çielo dexando despues de la muerte
sus clientulos _y encomendados_ allá.
Repliquele yo: ¿dime angel, el purgatorio
no está a esta parte? Respondiome: si
está: pero avn los que de ay passan son
tan pocos que no le bastan trillar ni
asenderar. Por çierto mucho deseo he
tenido, Miçilo, de llegar hasta aqui.
MIÇILO.--En verdad yo lo deseaua mucho
más, porque espero que con tu injeniosa
eloquençia me has de hazer presente a
cosas espantosas y de grande admiraçion
que deseamos acá los honbres saber.
Espero de ti que harás verdadera
narraçion como de çierta esperiençia,
y no de cosas fabulosas y mentirosas
que los poetas y hombres prestigiosos
acostumbran fingir por nos lo _más_
encareçer.
GALLO.--Mucho me obligas ¡o Miçilo!
a te complazer quando veo en ti la
confianza que tienes dezirte yo verdad;
y ansi protesto por la deydad angélica
que en esta xornada me acompañó de no
te contar cosa que salga de lo que
realmente vi y mi guia me mostró, porque
no me atreuere a hazer tan alto spiritu
testigo de falsedad y fiçion. Contarte
he el sitio y dispusiçion del lugar:
penas, tormentos, furias, carçeles,
mazmorras, fuego y atormentadores que a
la contina atormentan alli. En conclusion
descriuirte he la suma y puesto del
estado infernal, con aquellas mesmas
sombras, espantos, miedos, tristezas,
gritos, lloros, llantos y miseria[776]
que los condenados padeçen allí, y
trabajaré por te lo pintar y proponer con
tanta esaxeraçion y orden de palabras que
te haré las cosas tan presentes aqui como
las tube yo estando allá. Pero primero
quiero que sepas que no ay allá aquel
Pluton, Proserpina, Æaco y Cançerbero,
ni Minos, ni Rhadamanto[777], juezes
infernales. Ni las lagunas ni rios que
los poetas antiguos fingieron con su
infidelidad: Flegeton, Coçiton, Sthigie
y Letheo. No los campos Eliseos de
deleyte differentes de los de miseria.
Ni la varca de Acheron que passe[778]
las almas a la otra riuera. Ni ay para
qué vestir los muertos acá porque no
parezcan allá las almas desnudas ante los
juezes, como lo hazian aquellos antiguos:
pues siempre que fueran a los sepulcros
hallaran sus defuntos vestidos como los
enterraron. Ni tampoco es menester poner
a los muertos en la boca aquella moneda
que otros vsauan poner porque luego los
passasse Acheron en su varca, pues era
mejor que no lleuando moneda no los
passara en ningun tiempo y se boluieran
para siempre acá. O que si las monedas
que algunos defuntos lleuauan no corrian
ni las conoçian allá por ser de lexas
prouinçias, como aconteçe las monedas de
vnos reynos no valer en otros, neçesario
seria entonçes no los passar, lo qual
seria auentajado partido a muchos[779]
que ally en el infierno vi. Todo esto,
Miçilo, cree que es mentira y fiçion de
fabulosos poetas y historiadores de la
falsa gentilidad, los quales con sus
dulçes y apazibles versos han hecho
creer á sus vanos secaçes y lectores.
Avnque quiero que sepas que esto que
estos poetas fingieron no careçe del
todo de misterio algo dello, porque
avnque todo fue fiçion, dieron debajo de
aquellas fabulas y poesias a entender
gran parte de la verdad, grandes y muy
admirables secretos y misterios que
en el meollo y en lo interior querian
sentir. Con esto procurauan introduçir
las virtudes y desterrar los viçios
encareçiendo y pintando los tormentos,
penas, temores, espantos que los malos y
peruersos padeçen en el infierno por su
maldad; y ansi dixeron ser el infierno
en aquellas partes de Syçilia, por causa
de aquel monte ardiente que está alli
llamado Ethna[780] que por ser el fuego
tan espantoso y la syma tan horrenda les
dio ocasion a fingir que fuesse aquella
vna puerta del infierno; y tanbien porque
junto a este monte Ethna _y syma_ dizen
los historiadores que Pluton, rey de
aquella tierra, hurtó a Proserpina hija
de Çeres que siendo niña donzella andaua
por aquellos deleytosos prados a coxer
flores. Ansi con estos sus nombres y
vocablos de lugares, rios y lagunas que
fingian auer en el infierno significauan
y dauan a entender las penas, dolores y
tormentos que se dan a las almas por sus
culpas allá. Ansi fingian que Acheron
(que significa pribaçion de gozo) passa
las almas por aquella laguna llamada
Stigie, que significa tristeza perpetua.
En esto dan a entender que desde el punto
que las almas de los condenados entran
en el infierno son pribados[781] de gozo
y consolaçion spiritual y puestos en
tristeza perpetua. _Este es el primero
y prinçipal atormentador de aquel, en
contrario del estado felicissimo de la
gloria que es contina alegria y plazer._
Tanbien fingen que está adelante el rio
Flegeton que significa ardor y fuego,
dando a entender el fuego perpetuo
conque entrando en el infierno son
atormentadas las almas por instrumento y
execuçion de la justiçia diuina; fingen
más que adelante está el rio Letheo,
que significa oluido, al qual llegan a
beber todas las almas que entran allá,
diçiendo que luego son pribadas de la
memoria de todas las cosas que le pueda
dar consolaçion. Y dizen que todos estos
rios van a parar en la gran laguna
Coçiton, que significa derribamiento
perpetuo, dando a entender la suma de la
miseria de los malauenturados que son
perpetuamente derribados y atormentados;
avnque prinçipalmente significa el
derribamiento de los soberuios. Tanbien
dizen que este varquero Acheron hubo tres
hijas en su muger la noche obscura y
çiega; las quales se llaman Aletho, que
significa inquietud, y Thesifone, que
significa vengadora de muerte, y Megera,
que significa odio cruel. Las quales
tres hijas dizen que son tres furias, o
demonios infernales, atormentadoras[782]
de los condenados. En esto quisieron
_dezir y_ dar a entender y descreuir
la guerra que cada alma consigo tiene
entrando allí, y en estas tres hermanas
se descriuen los males que trae consigo
la guerra que son odio, vengança de
muerte y inquietud; que son tres cosas
que más atormentan en el infierno[783]
y avn acá en el mundo es la cosa de mas
daño y mal, porque demas de aquellos
trabajos y miserias que consigo trae la
guerra, que por ser todos los hombres
que la siguen y en ella entienden el más
peruerso y bajo genero de hombres que en
el mundo ay, por tanto a la contina la
siguen robos, inçendios, latroçinios,
adulterios, inçestos, sacrilegios,
juegos y continuas blasfemias; y demas
del espanto que causa en el soltar de
las lombardas y artilleria, el relinchar
de los cauallos, la fiereza con que se
acometen los hombres con enemiga sed y
deseo de se matar; de manera que si en
aquel encuentro mueren van perdidos con
Luzifer. Demas de todos estos males que
siguen a la guerra ay otro mayor que es
anexo a su natural, que es el desasosiego
comun. Que toda aquella prouinçia donde
al presente está la guerra tiene alterado
los spiritus; que ni se vsan los ofiçios,
ni se exerçitan los sacrifiçios; çesan
las labranças del campo, y los tratos de
la republica; pierdese la honestidad y
verguença. Acometense infinitas injurias
y desafueros y no es tiempo de hazer a
ninguno justiçia. En conclusion es la
guerra vna furia infernal que se lança en
los coraçones humanos que los priba de
razon; porque con razon y sin furia no se
puede pelear. Esto quisieron entender y
significar algunos de aquellos antiguos
en aquellas sus fiçiones; y todo lo demas
es poetico y fabuloso _y fingido_ para
cumplir sus metros y poesías; y otros
ritos gentilicos como vestir los muertos
y ponerles dineros[784] en la boca y
ofreçerles viandas que ellos coman[785]
_allá_ en el infierno, todo esto es
mentira y vanidad de gentiles _herrados
por el demonio que los engañaua_; lo
qual[786] todo tiene[787] reprobado la
cristiana religion conforme a la verdad
que te contaré y oyras como yo lo vi, si
me tienes atençion; y porque el dia es
venido dexemoslo para el canto que se
seguira.
_Fin del deçimo cuarto canto del Gallo._