NOTAS:

[480] _Tachado_: Siguesse el septimo canto del Gallo de Luçiano orador

griego, contrahecho en el castellano por el mesmo autor.

[481] G., nillados.

[482] G., marchito.

[483] G., miseros.

[484] G., dexaua.

[485] G., a.

[486] G., escape.

[487] G., los seglares teneis.

[488] G., por mi qual por ti.

[489] G., esta tu historia.

[490] G., sieruo sclauo.

[491] G., canto.

[492] G., vltimo.

[493] G., tienpo.

[494] que ninguno me viesse.

[495] G., otras.

[496] G., gran.

[497] G., podría.

[498] G., muerto.

[499] G., alguna.

[500] G., lo.

[501] G., y que si al tiempo de su muerte fuesse viuo vn otro hermano

que era menor, que suçediese en el.

[502] G., la.

[503] G., quatroçientos.

[504] G., a tomar el habito.

[505] G., quatroçientos.

[506] G., la.

[507] G., algún subito espanto.

[508] G., querer bessarme.

[509] G., quatroçientos.

[510] G., a mi madre, la cual le hizo vna çedula.

[511] G., enojado porfiando.

[512] G., por te.

[513] G., tener temor al.

[514] G., si.

[515] G., ganar.

ARGUMENTO

DEL OCTAUO CANTO DEL GALLO

En el octauo canto que se sigue el

auctor se finge hauer sido monja, por

notarles algunos intereses que en daño

de sus conçiençias tienen. Concluye con

vna batalla de ranas en imitaçion de

Homero[517].

GALLO.--Si despertasse Miçilo holgariale

entretener en el trabajo gustando él de

mi cantar; porque la pobreza çiertamente

nos fatiga tanto que con dificultad nos

podemos mantener, y no sé si le soy ya

algo odioso, porque algunas mañanas le

he despertado algo más tenprano que él

acostunbraua, por lo qual padeçiamos

mucha más hanbre, y agora porque esta

maçilenta loba no nos acabe de tragar

tomóme por ocasion para atraerle al

trabajo contarle mi vida miserable; donde

pareçe que ha tomado hasta agora algun

sabor, y plega a Dios que no le enhade

mi dezir; porque avnque sea a costa de

mi cabeza quiera él trabajar y ambos

tengamos que comer.

MIÇILO.--¿Qué dizes, gallo; qué hablas

entre ti? No me has prometido de me

despertar cada mañana, y con tu graçioso

cantar ayudarme en mi trabajo contandome

tu vida?

GALLO.--Y ansi lo quiero yo, Miçilo,

hazer; que no quiero yo por ninguna

ocassion quebrantar la palabra que te di.

MIÇILO.--Pues di, que colgado estoy de tu

habla y graçioso cantar.

GALLO.--Yo me proferi ayer de te dezir

lo que siendo monja passé, y solo quiero

reseruar para mí de qué orden fue, porque

no me saques por rastro. Pero _noramala

se diga_, quiero que sepas que este es el

genero de gente más vano y más perdido

y de menos seso que en el mundo ay. No

entra en cuento de los otros estados y

maneras de viuir; porque se preçia de

mostrar en su habla, trato, traje, y

conuersaçion ser vnica y particular. Lo

que sueñan de noche tienen por reuelaçion

de Dios, y en despertando lo ponen por

obra como si fuesse el prinçipal preçepto

de su ley. Dizense ser orden de religion:

yo digo que es más confusion; y si algun

orden tienen, es en el comer y dormir; y

en lo que toca a religion, es todo ayre

y libiandad, tan lexos de la verdadera

religion de Cristo como de Hierusalen.

No saben ni entienden sino en mantener

parlas á las redes y loqutorio[518]. Su

prinçipal fundamento es hazerse de los

godos y negar su proprio y verdadero

linaxe; y ansi luego que yo entré alli

fue como las otras la más profana y

ambiçiosa que nunca fue muger, y ansi

porque mi padre era algo pobre publiqué

que mi madre auia tenido amistad con vn

cauallero de donde me auia auido a mí,

y por desmentir la huella me mudé luego

el nonbre; porque yo me llamaua antes

Marina, como mula falsa, y entrando en el

monesterio me llamé Vernardina, que es

nombre estraño, y trabajé quanto pude por

llamarme doña Bernaldina, fingiendo la

deçendençia y genealogia de mi prosapia

y generaçion, y para esto me faboreçio

mucho la abbadesa; que de puro miedo

de mi mala condiçion _y desasosiego_

procuraua de me agradar. Acuerdome que

vn dia vn pariente mio enbio a visitarme

con un paje; y preguntandole la portera

a quien vuscaua respondió _el mochacho,

buscaua_ a Bernardina, y yo acaso estaua

alli _junto a la puerta_; y como le oy

sali á él con aquella ansia que tenia

que todos me llamassen doña Bernardina

y dixele: ¡O! los diablos te lleuen,

trapaz, que no te cabe en esa boca vn don

donde cabe vn pedaço de pan mayor que tú.

De lo qual á todas quantas estauan alli

di ocasion de reyr[519] de mi vanidad.

MIÇILO.--Pues tu padre ¿tenia antes don?

GALLO.--Si _tenia_: sino que le

tenia[520] al fin del nombre.

MIÇILO.--¿Como es eso?

GALLO.--Llamauase Françisco remendon. Ves

alli el don al cabo. Mi mayor ocupaçion

era enbiar casi cada dia a llamar los

prinçipales y mas honrrados del pueblo

vuscando negoçios que tratar con ellos;

y dilatabalos por los entretener, y de

alli venia a fingir vn pariente suyo

con el qual dezia que mi padre tubo

gran parentesco o afinidad[521]. Desta

manera con todos los linajes de Castilla

mostraua tener parte; con Mendoças,

Manriques, Ulloas, Çerda, Vaçanes. El dia

que yo no tenia con quien librar a la red

y loqutorio me tenia por menos que muger,

y si la abbadesa me negasse la liçençia

me la yba a las tocas queriendola mesar,

y la llamaua peor de su nonbre. Dos dias

en la semana enbiaua por el confesor

para me _confessar_ y consolar; y desde

que saliamos de comer hasta la noche nos

estauamos en el confessonario tratando de

vidas ajenas; porque no se meneaua monja

que yo no tuviese cuenta con ella. Otra

vez me quexaua de la abbadessa que no

me queria dar ninguna consolaçion, que

estaua para me desesperar, o hazer de

mí vn hecho malo; y amenazauala con la

visita. Aconteçiame a mí vn mes no entrar

en el coro a las horas fingiendo estar

enferma de xaqueca, que es enfermedad de

señoras, y para fingir este dolor hazia

vnos generos de birretes portogueses

afforrados en martas, o grana fina de

poluo[522] demandada a mis seruidores,

y deuotos _y familiares_. Pues para

sustentar mis locuras y intereses lebanté

vn vando en el monesterio de los dos san

Juanes Euangelista y Baptista, y como

yo tube entendido que mis contrarias

con quien yo tenia mis differençias

y pundonores seguian al Euangelista,

tomé yo con mis amigas la devoçion _el

apellido_ y parcialidad del Baptista;

no más de por contradezir. Que de otra

manera nunca tube cuenta ni eché de ver

quál dellos mereçia más, ni quál era

mejor.

MIÇILO.--¡O gran vanidad! Quánto mejor

fuera que trabajaras por imitar a

qualquiera dellos en virtud y costunbres!

GALLO.--Pues quando venia el dia de

San Juan de Junio, quanto era mi

desasosiego y mi inquietud! Reboluia todo

el pueblo vuscando la tapizeria para

la iglesia, claustras y refitorio. El

hinojo, claueles, clauellinas, halelies,

azuzenas y albahacas puestas en mil

maneras de basijas de mucha curiosidad;

y otras frescas y odoriferas yerbas y

flores, yuncos y espadañas. Aparejaua

las pastillas, moxquete, estoraque y

menxui, que truxiessen toda la casa en

grande y suaue olor. Traya aplazado el

predicador de veynte leguas; y vn año

antes negociado, y la musica vnica y

peregrina de muchos instrumentos de

suabe y acordada melodia. Negoçiaua las

bozes de cantores de todos los señores y

iglesias cathredales y colegiales quantas

auia en la comarca. Despues para todos

estos aparejaua casas, camas y de comer.

Vuscaua aues, pescados y frutas de toda

diferençia, preçio y estima. Un mes

antes hazia _los_ mazapanes, bizcochos,

rosquillas, alcorzas y confituras, y

avn mucho sebillo de manos y guantes

adobados, para dar a vnos y a otros

conforme a la calidad y libiandad de cada

qual que interuenia en mi fiesta.

MIÇILO.--Todo eso no se podia hazer sin

gran costa. Dime ¿de dónde auias todo eso?

GALLO.--Por auerlo grangeaua yo vn

año antes los amigos y seruidores por

diuersas vias y maneras. Procurando

negoçios, dares y tomares con todo género

de honbres. De los vnos me aprouechaua

para que me diessen algo; y de los otros

para que demandassen a otros[523], y

a otros queria para que me lleuassen

mis recados y mensajes con que vuscaua

y adqueria lo demas. De manera que yo

me empleaua tan toda en este caso que

nunca me faltaua cosa que hiziesse a mi

menester[524].

MIÇILO.--O quán molida y quebrantada

quedarias passada la fiesta; y más

orgullosa, presuntuosa y profana en auer

cunplido con tu vano interes! O quán

miserable y desuenturada era esa tu

ocupacion, lo que es más de llorar!

GALLO.--Las contrarias hazian otro tanto

por Nauidad dia de San Juan Euangelista,

que es el terçero dia de la pasqua.

MIÇILO.--Pareçe que tenia el demonio vn

censo cada año sobre todas vosotras; la

meytad pagado por las vnas por Nauidad;

y la otra meytad a pagar por las otras

a San Juan de Junio. ¿Qué libiandad

tan grande era la vuestra; que siendo

ellos en el çielo tan yguales y tan

conformes, aya entre sus deuotas acá

tanta desconformidad y disension? Antes

me pareçe que como verdaderas y buenas

religiosas deuieredes preçiaros ser mas

deuotas del Santo quanto mas trabajauades

en su imitaçion. Las baptistas procurar

exçeder a las otras en el ayuno contino,

en el vestido poco; en la penitençia y

sanctidad, y las euangelistas procurar

lleuar uentaja a las otras en el

recogimiento, en la oraçion, en el

amor que tubo a su maestro, en aquella

virginidad santa por la qual le encomendó

Dios[525] su madre virgen. Pero como toda

vuestra religion era palabras y vanidad,

ansi vuestras obras eran profanas y de

mundo, y ansi ellas tenian tal premio y

fin mundano. Porque si vosotras os matais

a chapinazos sobre quál de los dos San

Juanes fue mejor, y vosotras no teneis ni

seguis punto de su bondad seriades como

son dos negras esclauas de dos señoras

que se matassen a puñadas sobre quál

de sus amas era más hermosa; y ellas

dos quedassen negras como un tizon. O

como dos romeros que muy hanbrientos y

miserables con gran enojo se matassen

sobre quál es el más rico desta çiudad, y

ellos quedassen muertos de hanbre sin que

nadie[526] les dé vn pan que comer.

GALLO.--De lo que yo senti entonçes desta

gente tengo por opinion que naturaleza

hizo este genero de mugeres en el mundo

por demas; y por esta causa las echó en

los monesterios como quien las arrima a

vn rincon; y como ellas se ven tan fuera

de cuenta trabajan con estas industrias

de Sathanas darse a entender; y ansi el

primer pensamiento que la monja conçibe

entrando en el monesterio es que le

tienen vsurpado el reyno y que se le

tienen por fuerça; y que por eso la

metieron como en prision alli, y seriale

mas conueniente y prouechoso hazerse

entender que aquella es casa de orates

ó locos, donde fue lançada porque está

sin seso desde que naçio, porque acá

afuera no haga mal. Pues sabras, que yo

fue enferma de vn çaratan de que en los

pechos fue herida, de que padeçí mucha

passion hasta que la muerte me lleuó; y

luego mi alma fue lançada en vn cuerpo

de vna Rana en el lago de Genesareth

que esta en Palestina. Donde por yr tan

acostunbrada a parlar no hazia sino

cantar a la contina: prinçipalmente

quando queria llouer por dar plazer al

labrador que lo tiene por señal. En

aquella vida viuia yo en algun contento

por la gran libertad de que gozamos todas

alli. Tratauanos muy bien vn benignissimo

rey que teniamos; mantenianos el lago

en toda paz y tranquilidad avnque algo

contra la condiçion que yo auia tenido

acá: pero la nueua naturaleza me mudó. No

haziamos sino salir a la orilla al sol y

estendernos con mucho plazer, y a su hora

tornarnos a entrar en toda quietud; y

como en ningun estado en esta vida falte

miseria, tentaçion y trabajo, y creo que

el demonio entiende en desasosegar toda

criatura que en el mundo ay, ansi nos

dio a nosotras vn desasosiego el mayor

que se puede encareçer, y sabras que

como es cosa comun, teniamos alrededor

de nuestro lago mucha copia de ratones

que se vienen por alli a viuir de los

pueblos comarcanos en sus cuebas y

choças, por viuir en más seguridad; y

estos por ser gente de buena conuerzaçion

hizieron con nosotras gran vezindad: y

nosotras los tratamos a la contina muy

bien. Suçedio que vn dia quiso (que no

deuiera) vn hijo de su rey con algunos

otros sus principales y vasallos passar a

la otra parte del lago a visitar çiertos

parientes y amigos y aliados que vibian

allá. Y por ser muy largo el lago tenia

gran rodeo y trabajo y avn peligro para

passar, y comunicando su voluntad vn dia

con çiertas ranas del lago, ellas, o por

enojo que tuuiessen dellos, o por mala

inclinaçion pensaron hazerles vn gran

daño y vurla, y fue que ellas se les

ofreçieron de los passar sin lission,

si fiandose dellas se subian sobre sus

lomos; que cada vna dellas tomaria

el suyo sobre sí y ansi nadando los

passarian a la otra parte, y que por más

asegurar[527] atarian las colas dellos

a las piernas traseras de las ranas,

porque si se deleznassen del cuerpo no

peligrassen en el agua. Ansi ellos

confiados de su buena oferta vinieron

hasta vnos veynte de los prinçipales

de su vasallaje, quedando sus criados

y familiares a la orilla mirando la

lastimosa tragedia; y quando las ranas

tuuieron a los señores ratones en el

medio del lago ante los ojos de todos los

que quedaban a la orilla se van con ellos

a lo hondo, y zapuzandose muchas vezes

en el agua los ahogaron a todos: y luego

como fue auisado su Rey y los padres y

parientes de los otros vinieron al agua a

ver si acaso podrian remediar aquel cruel

aconteçimiento, y como ni por ruegos, ni

por lagrimas, ni promesas, ni amenaças no

pudieron alcançar de nuestras ranas que

no lleuasen aquel daño a execuçion dieron

muy grandes bozes, llantos y alaridos,

jurando por la grandeza del sol su padre,

y por el valor y las entrañas de su madre

la tierra de vengar tan gran traiçion y

alebosia. Protestauan la injuria contra

nuestro Rey pareçiendoles que no podia

ser tan grande atreuimiento sino con su

mandado y espreso fabor; y como nuestro

Rey oyó las bozes y pesquisó la causa y

la supo, salio de su palaçio con algunas

ranas prinçipales que se hallaron con él,

y por aplacar los ratones mandó con gran

diligençia se buscassen los malhechores

a do quiera que los pudiessen auer y los

truxiessen ante su magestad, y avnque

todos no se pudieron auer luego, en fin

fueron presas alguna cantidad dellas: de

las cuales se tomó su confesion por saber

si algun señor particular les mandó hazer

aquel daño; y como todas[528] confessaron

que ellas de su propio motiuo[529] y

maliçia lo auian hecho fueron condenadas

a muerte, y avn se quiso dezir que alguna

de aquellas ranas que fueron presas, por

ser hijas de personas señaladas fueron

secretamente sueltas y ausentadas, porque

vntaron las manos a los juezes, y avn más

los escriuanos en cuya mano dizen que

está más çierto poderse hazer; y ansi

escaparon las vidas del morir.

MIÇILO.--Pues Dios las guardó viban

y hagalas Dios bien. Por çierto gran

descuydo es el que passa en el mundo el

dia de oy: que siendo vn offiçio tan

prinçipal y caudaloso el del escriuano,

y tan neçesario, que sea[530] honbre de

fidelidad para que todos viban en paz

y quietud, consienten y permiten los

prinçipes criar notarios y escriuanos

hombres viles y de ruynes castas y suelo:

los quales por pequeño interes peruierten

el derecho y justiçia del que la ha de

auer; y sobre todo los proueen de los

officios mas principales y de más peligro

en su Reyno: como es de escriuanias

de chançillerias[531] y consejos y

regimientos y gouiernos de su hazienda y

republica: lo qual no se auia de hazer

por ninguna manera, pues en ello va tan

gran interes y peligro.

GALLO.--Y ansi un dia de mañana como

salio el sol fueron las condenadas

sacadas a la ribera y pregonandolas

vn pregonero a alta boz por alebosas,

traydoras, matadoras, _homiçidas_ de sus

bezinos y aliados, que las mandaua su

Rey morir; y ansi ante gran muchedunbre

de Ranas que salieron del lago y muchos

ratones que lo vinieron a ver fueron

publicamente degolladas. Pero el Rey

Ambrocos (_que ansi se llamaua el Rey de

los ratones_) y todos aquellos señores

estauan retraidos en sus cuebas muy

tristes y afligidos por la perdida de

sus hijos; y ansi mandó su rey llamar

a cortes, y luego fueron juntos los de

su Consejo y grandes de su Reyno. Donde

con grande encareçimiento de palabras

les propuso la cruel traiçion que hauian

cometido las ranas: y no en qualesquiera

de su reyno, sino[532] en su mesmo

hijo y de los prinçipales señores y

caualleros de su tierra. Por lo qual

avnque pudieran disimular qualquiera otra

injuria por ser sus bezinas y aliadas,

pero que este caso por ser tan atroz en

la persona real y suçesor del Reyno no

se sufria quedar sin castigo; y ansi los

ratones indignados por las lagrimas y

encareçimientos de su Rey se ofreçieron

con sus personas y estado salir luego al

campo: y que no boluerian a sus casas

hasta satisfazer y vengar su prinçipe

_Rey_ y señor o perder en el campo sus

vidas. Y ansi el Rey les mandó que dentro

de quinze dias todos saliessen al campo

a acompañar su persona real, y mandó

luego auisar con sus patentes, cartas y

prouisiones a todos los ratones bezinos

al lago, que supiessen la injuria hecha

a su rey: y que todos so pena de muerte

saliessen a las orillas y hiziessen el

posible daño en las ranas que pudiessen

auer. Luego todos aquellos señores se

fueron a sus tierras aparejar y venir

con sus compañías al mandado de su rey.

Porque esto tienen los ratones que son

muy obedientes a sus mayores; porque al

que no lo es le despedaçan todos con los

dientes; ni es menester para el castigo

del tal delito que venga particular

pesquisidor ni executor de la corte:

que[533] luego es tal _delinquente_

castigado entre ellos con muerte: y ansi

no se osa ninguno desmandar. Ya nosotras

las ranas de todo esto eramos sabidoras,

porque no faltaron algunos de sus ratones

que por tener con algunas de nosotras

estrecha amistad se lo comunicasen.

Prinçipalmente todo aquel tiempo que

passó antes que se publicasse la guerra,

porque hasta entonçes avn estauan en

pie muchas de las antiguas amistades que

auia entre vnos y otros en particular,

y tanbien lo uiamos por esperiençia en

nuestro daño: porque ningun dia auia

que no pareçiessen a la costa del lago

muchas ranas muertas, porque los ratones

se llegauan a ellas con disimulaçion y

con los dientes las hazian pedaços; _y

prinçipalmente hazian esto vna compañia

de malos soldados que de estrañas

tierras el Rey auia traydo alli de vn

su amigo y aliado: gente muy belicosa y

de grande animo, que ninguna perdonauan

que tomassen delante de si_. Ya eran tan

grandes los[534] daños que se nos hazian

que no se podian disimular, y dentro de

quinze dias pareçieron ante las[535]

riberas de Genesareth más de çien mil

ratones, en tanta manera que el campo

cubrian. Vino alli su[536] Rey _Ambrocos_

con gran magestad con todo el aparato de

tristeza y luto, protestando de no yr

de alli sin vengar muy a su voluntad la

muerte de su hijo; y ansi mandó dar en el

campo vn muy brauo y sangriento pregon.

Traya vn fiero raton por capitan general,

al qual llamauan Lampardo el cruel: viejo

y de maduro juizio, que toda su vida auia

vibido en los molinos y _las_ hazeñas

que estan en el rio Xordan y Eufrates.

Traya debajo de su vandera en nombre de

Ambrocos su rey quarenta mil ratones

de grande esperiençia y valor. Venia

alli Braquimis[537] Rey de los ratones

que habitan toda la tierra de Samaria y

Cana, el qual traya treynta mil. Venia

Aplopetes, Rey de los ratones que moran

Nazareth, Belen y Hierusalen: el cual

traya otros treinta mil y más. Vinieron

otros señores, prinçipes, vasallos y

aliados del Rey Ambrocos que trayan a

çinco mil y a diez mil. De manera que en

breue tiempo todo el campo se cubrio.

Como nos vimos en tanta neçesidad y

aprieto acudimos todos a nuestro Rey

llorando nuestra libertad perdida, al

qual hallamos en la mesma afliçion sin

saber cómo se remediar.

MIÇILO.--Entonces, gallo, hallado auias

oportunidad para executar tu belicosa

condiçion que tenias siendo monja.

GALLO.--Muchas mas fuerças y orgullo

tenia yo en el monesterio para reboluer.

No auia en todo el lago ninguna rana

que no estuuiesse acobardada y como

abscondida y encogida de temor, y ansi

la nuestra reyna, mandó que todas las

ranas sus subditas se juntassen, que se

queria con ellas aconsejar. Las quales

quando fueron juntas les[538] propuso el

aflito y miseria en que estauan[539]. A

algunas dellas les pareçio que seria

bueno dexar aquella ribera a los ratones

y passarse a la contraria, donde les

pareçia que no abria quien las dañasse.

Pero como auia alli ranas de todos los

rededores y partes del lago dieron fe

que no auia dónde huyr ni poder salir

con libertad: porque por todas partes

estauan puestos[540] gran multitud de

ratones a punto de guerra, los quales

procurauan dañar y matar en las ranas

como las podian auer, no dexando alguna a

vida. De manera que como nosotras vimos

el ardid con que nuestros enemigos nos

perseguian determinamos que seria bien

salir al campo y darles una batalla:

porque nos pareçió mejor morir, que no

infames y encerradas y sin libertad

cada dia padeçer. Pero lo que más nos

afligia era el faltarnos armas con que

pelear. Porque esta ventaja tienen de

su naturaleza todos los animales: que a

todos dió armas naturales naçidas consigo

para se defender de sus enemigos y de

aquellos que los quisiessen dañar. Al

leon dió vñas, esfuerço y destreza. A la

sierpe dió concha. A las aues dió vñas y

buelo, y al cauallo herraduras y dientes

con que se defienda, y ansi al raton dió

vñas y dientes con que hiera, y a cada

qual animal en su naturaleza armó; y a la

rana, por hazernos el animal más simple

y miserable, le dexó sin armas algunas

con que pudiese defender de quien le

procurasse dañar.

MIÇILO.--A mí me parece, gallo, que en

todo eso prouelló con gran prudencia

naturaleza, porque como quiso criar la

rana simple y sin perjuizio y daño, ansi

lo crió sin enemigo que la dañasse; y

porque alguna vez se podia ofreçer que

con furia la acometiesse otro algún

animal la proueyó de ligereça para nadar,

y el salto para huyr. ¿Que culpa tiene

naturaleza si vosotras enrruynais y

corrompeis la sinpleza con que ella os

crió?

GALLO.--Tú tienes mucha razon, _porque

en el mundo no ay animal que no aya

corrompido con su maliçia las leyes que

su naturaleza le dió_; y ansi por vernos

confusas en este caso sin poder alcançar

a sabernos dar remedio, acordose que

nos socorriessemos del consejo y ayuda

de çiertos generos de pescados que en

aquel lago andauan en nuestra compañia, y

prinçipalmenmente de vnos grandes barbos

que alli se criauan y a estos nos fuemos

contandoles nuestra miseria, y ellos como

es gente muy honrrada y bien inclinada y

trabajan vibir sin perjuizio de nadie,

que hasta oy no se quexó dellos alguna

naçion. Por esta causa pareçioles tan mal

la traiçion que nuestras ranas hiçieron á

los ratones que casi con disimulaçion se

determinauan ver de nosotros (sic)[541]

vengados los ratones.

Pero ya por la estrecha y antigua

amistad que por la contina vibienda

entre nosotros auia nos estimaban por

parientes y naturales, y ansi se dolieron

de nuestra neçesidad y se proferieron a

la remediar, ayudandonos[542] con consejo

y fuerças; y puestos luego en esta

determinaçion se leuantó vn baruo ançiano

y de buen consejo y nobleza y ante todos

propuso ansi: Honrradas dueñas[543],

_vezinas, amigas y parientas_, a mí

me pessa auer de seguir y faboreçer

en esta empresa parte tan sin razon y

justiçia: pues vosotras aueis injuriado

y ofendido a vuestros amigos vezinos

y comarcanos tan sin os lo mereçer;

yo nunca pensé que vuestra simpleza

tuuiera acometimiento de tanto doblez.

Ni sé quien os dió lengua ni alma para

fingir, ni manos para ansi dañar con _tan

aleuoso_ engaño. ¿Quién no se fiara de

vuestra flaqueza, pensando que vuestra

humildad seria tal como la mostrais?

Quán justo fuera faboreçer antes a[544]

vuestro castigo que a vuestra defensa?

Pero de oy más neçesitais nos a vivir

con vosotras con auiso; y por venir á

demandarnos[545] socorro; porque es la

ley de los nobles no le negar á quantos

afligidos le pidan, es razon que se os

dé: y ansi es mi pareçer que ante todas

cosas tratemos de os dar armas con que

peleis y os defendais; porque çiertamente

os tienen en esto gran ventaja los

ratones en dientes y vñas. Por lo qual

auiendolo mirado bien, es mi consejo;

que hagais capaçetes de las caxcaras de

huebos que se pudieren auer, que muchas

hay en este lago, que los pescadores

nos[546] echan por çeuo para nos pescar;

y estas caxcaras puestas en la cabeza os

será alguna defensa para las heridas;

y por lanças lleuareis unos yuncos que

ay en esta ribera, que tienen buenas

puntas con que podais herir; que nosotros

con nuestros dientes os los cortaremos

quantos tengais neçesidad, y vosotras

trabajad por os hazer diestras con estos

yuncos como podais con destreza herir;

aprended con la boca y manos como mejor

os aprouecheis dellos. Saldreis al campo

con estas armas; y si os vieredes en

aprieto recogeros eis al agua, donde

estara gran copia de nosotros[547] a la

costa escondidos; y como ellos vengan

con furia siguiendo su vitoria caeran

en nuestras manos; y con nuestras colas

y dientes el que en el agua entrare

perderá la vida. De todos fue aprobado el

consejo del buen pez, y ansi deshecha la

consulta cada cual se fue a aprouechar

de lo que más pudiesse auer. Las ranas

todas nos dimos a vuscar caxcaras de

huebos por mandado de nuestra Reina;

y los barbos á cortar yuncos; y avnqve

se hallaron alguna cantidad de caxcaras

no fueron tantas que pudiessen armar a

todas; por tanto se mandaron primero

proueer las Señoras[548] y prinçipales

_ranas_; y despues fueron repartidas las

armas por vanderas y compañias. Pero

ninguna fue sin lança, porque los barbos

proueyeron de gran copia de yuncos; y

ansi proueydas las vanderas y capitanias

por aquellas Señoras[549], a mi como

sabia la Reyna que yo era la mas diestra

en armas de todas quantas auia en el

lago[550], porque del monesterio yua yo

ya diestra por la mucha costumbre en que

estauamos a jugar de chapinazo y remeson

por dame aca esa paja, prinçipalmente

sobre quién soys vos, mas quién soys

vos, quando començauamos a apurar los

linajes. Ansi que por conoçerme a mi más

industriada _en las armas_ que a todas

me rogó quisiesse açeptar el offiçio

de capitan general; y ansi ordenadas

las esquadras que cada vna acometiesse

a su tienpo y coyuntura; porque avn

siendo mucha gente si va desordenada

va perdida. Quanto mas siendo nosotras

pocas en conparaçion de los ratones era

más neçesario el buen orden y conçierto;

y ansi yo me tomé a Marfisa marquesa de

la costa de Galilea que lleuaua veynte

mil, y a Marula duquesa de la costa de

Tibiriades que lleuaua otras veynte mil,

y yo que de mi costa tomé otras diez mil.

Con estas çinquenta mil ranas las mejor

armadas que auia en la compañia salimos

del agua al campo. Salimos vna mañana en

saliendo el sol con gran canto y grita.

Quedaua la nuestra Reyna[551] con otras

veynte mil ranas dentro en el lago para

socorrer en la neçesidad: y con otras

muchas señoras[552] y prinçipales del

lago; y esto porque las ranas en sus

batallas y guerras no consienten que sus

reyes salgan al peligro hasta que no

se puede escusar: que sus capitanes y

señores hazen primeros acometimientos y

rompimientos de la guerra; y demas de la

gente dicha estaua vna buena compañia de

çinco mil barbos todos escogidos y muy

platicos en la guerra, _que se hallaron

en las batallas que vuieron los atunes

en tiempo de Lazaro de Tormes con los

otros pescados_, los quales estauan

encomendados por el Rey a Galafron[553],

Duque de la costa de genesareth, por su

capitan, barbo de grande esperiençia

y ardid; ya de nuestra salida tenian

notiçia los ratones que no se les

pudo esconder, y estauan a punto para

nos reçebir, y pensando nosotras ser

ventaja acometer arremetimos con grande

esfuerço, grita y animo, cubiertos[554]

bien de nuestros yelmos, puestas las

puntas de nuestras lanças en ellos[555]

para que se lançassen por ellas, y ansi

començamos con mucho compas y orden a

caminar para ellos. Venia en la delantera

de toda la compaña aquel fuerte Lampardo

su Capitan general dando grandes saltos

por el campo, que no pareçia sino que era

aqueste[556] su dia, y yo con aquella

sobra de animo que se podia comparar con

el de vn fuerte varon sali a él, y como

él no era auisado de aquella nuestra arma

vinose derecho por me dañar: pero como

le puse la punta del yunco[557] y le

piqué saltó afuera hasta reconoçer bien

el arma con que le heri; ya se juntaron

las hazes de la una parte y de la otra

donde las nuestras mostraron tratar a

los ratones mal, porque como ellos no

auian pensado que nosotras tuuieramos

armas tomaron algun temor: y ansi se

començaron a detener, y en alguna manera

se sentia de nuestra parte ventaja:

porque si les dieramos ocasion de nos

temer no quisieramos más. Pero de nuevo

Lampardo y Brachimis y Aplopetes tornaron

a nos acometer: y como sintieron que

nuestras lanças y armas eran de ninguna

fuerça ni valor lançaronse por nosotras

con façilidad. Matauan y despedaçaban

quantas querian, en tanta manera que no

los podimos resistir su furia, y ansi

fue neçesario recojer el exerçito al

lago; y los ratones con aquel animo que

la vitoria les daua vinieron a se lançar

por el lago adelante: donde saliendo los

barbos dieron en ellos con tanta furia

que hiriendo con las colas y dientes

en breue tiempo mataron _y ahogaron_

más de diez mil; y quiso mi ventura que

yo quedase en la tierra por recoger mi

gente que venia huyendo desmandada[558] a

lançarse _sin orden_ al lago, y sucedió

que como Lampardo me vido _en el campo_

se vino para mí: y avnque yo le reçebi

con algun animo no me pudo negar mi

naturaleza de flaca rana y no exerçitada:

por lo qual no le pudiendo resistir se

apoderó en mí, y tropellandome con la

furia que traya me hizo saltar el yelmo

de la cabeça, y hincó con tanta furia los

dientes y vñas en mí que luego espiré;

y ansi no supe en aquella batalla lo

que mas passó. Avnque sospecho que por

bueno[559] que fuesse el fauor de los

barbos no quedarian los ratones sin

satisfazerse bastantemente.

MIÇILO.--Por çierto gran deseo me queda

de saber el suçeso de la batalla: porque

no puedo yo creer que no tuuiesse[560]

satisfazion la justiçia de Dios. Cosa

marauillosa es, que un animal tan sin

manos, _y ser simple y pusilanime_ tenga

atreuimiento para ansi con tanto daño

engañar. Vn animal tan callado, tan

humilde, tan sin alteracion, de tanta

religion y recogimiento acometa vn tan

atroz y nefando insulto, speçie tan

calificada de traiçion. ¿Quién no fiara

dellas? A quién no engañaran con su

fingida[561] simpleza? No en vano dizen:

que más daño haze un rio manso, que vn

hondo y furioso. Porque á la contina se

vio por esperiençia estar la hondura y

çienago en el remanso y quietud _del

agua_. Pero sobre todo lo que me has

contado, gallo, estoy espantado quando

considero quán estremado animal es la

muger. Tan presuntuoso, tan vanaglorioso,

tan desasosegado, tan cobdiçioso de

estima, mando y veneraçion, _aviendo

sido criado por Dios para tanta bajeza y

humildad: que poca differencia y ventaja

ay entre la rana y este animal_ que no

ay[562] muger por pobre y miserable que

sea que no presuma de si ser mereçedora

y poderosa para mandar y gouernar

la monarchia del vniuerso, y que es

pequeño el mundo para lo mucho que tiene

entendido de si. _Çiertamente tú tienes

mucha razon en sustentar auer toda

criatura corrompido la carrera y regla de

su viuir._

GALLO.--Çiertamente tú dizes la verdad;

que no saben tener en sus cosas templança

ni medio; mas en todo son amigas del

estremo.

MIÇILO.--Hasta[563] vna monja que está

en vn monesterio ençerrada, auiendo

professado la humildad y menospreçio de

los mandos y preheminencias y ventajas

con que el mundo faboreçe a sus mas

incumbrados naturales, y auiendo

prometido a Dios y a la religion de

negarse a sí y a su proprio interes; y

que solamente hará la voluntad ajena

_y de su perlada y mayor_, y veys con

quanto estremo se sacude de su profesion

y en alma y obras y pensamiento vibe

al reues; y porque me pareçe que es

especie de estremada vileza dezir mal

de mugeres quiero acortar en este

proposito[564]; porque los honbres

honrrados antes las deuen defender _por

ser flaco animal_[565]; que de otro

materia se nos auia ofreçido de que

pudieramos largo hablar. Pues, ¿qué

si dezimos en el estremo que tienen

en el amar y aborrecer? En el qual

ningun inconueniente ni estoruo se le

pone delante para dexar de effectuar

su voluntad; y sino las obedeçeis y

respondeis quando os llaman con igual

amor vueluen en tanto odio y yra que se

arriscan al mayor peligro del mundo por

se satisfazer.

GALLO.--Ay Miçilo, que en mentarme ese

proposito me has lançado vn espada por

las entrañas, porque me has acordado de

vn amigo que por esa causa perdi[566],

_el mayor y más fiel que nunca tuuo la

antiguedad_. Que si mi coraçon sufriesse

a te lo contar marauillarte yas cómo

acordandome dello no reuiento de passion.

MIÇILO.--Gran deseo me pones, gallo,

de te lo oyr, y ansi te ruego que te

esfuerçes por amor de mí a me lo contar:

que segun me lo has encareçido deue de

ser cosa digna de saber.

GALLO.--Pues avnque sea a costa de mis

ojos y coraçon yo te lo quiero contar por

te obedeçer. Cantarte he vn amigo qual

nunca otro como el se vio. En fin, qual

deven los buenos amigos ser, y lo demas

que a este proposito acompañare en el

canto que se sigue lo oyras.

_Fin del octauo canto del gallo de Luçiano._

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 219 / 605 题