[405] _Tachado_: Siguesse el quinto canto del Gallo de Luçiano, orador
griego, contrahecho en el castellano por el mesmo autor prete.
[406] G., trabajo.
[407] G., musicos.
[408] G., por.
[409] G., quanto.
[410] G., hagais.
[411] G., Taxo.
[412] G., ofreçen.
[413] G., con.
[414] G., dexemos.
[415] R. (_Tachado_): quatrocientas.
[416] G., començamos a caminar por.
[417] G., montaña.
[418] G., y mandele.
[419] G., del.
[420] G., los.
[421] Lançamos.
[422] G., la qual.
[423] G., que tiene la mesma costumbre que yo en.
[424] G., buena dueña.
[425] G., os digo.
[426] G., esta.
[427] G., hermoso.
[428] G., auia musayco y muçaraues muy perfectos.
[429] G., entiende.
[430] G., en otra.
[431] G., sino en.
[432] G., se ocupan.
[433] G., juuenil.
[434] G., pareçeria.
[435] G., de inestimable valor.
[436] G., jazmines.
[437] G., el.
[438] G., contentauan.
[439] R., ese.
[440] R., se.
[441] R., declare.
[442] G., mis.
[443] G., siguiendo.
ARGUMENTO
DEL SEXTO CANTO
En el sexto canto que se sigue el auctor
descriue por industria admirable de vna
pintura las victorias que el nuestro
inuictissimo Emperador Carlos quinto
deste nombre obo en la prision del Rey
Francisco de Françia en Pauia, y la que
obo en Tunez y en la batalla que dio a
Lansgraue y a Juan duque de Saxonia y
liga de herejes alemanes junto al rio
Albis en Alemania[445].
GALLO.--Si duermes, Miçilo, despierta.
MIÇILO.--Di, gallo; que despierto estoy y
con voluntad de oyrte.
GALLO.--Deseo mucho oy discantar aquella
facunda historia que alli descriuio aquel
pintor. Porque era de tanta exçelençia,
de tanto spiritu, y de tanta magestad;
de tanta extrañeça el puesto y repuesto
de todo quanto alli pintó que no ay
lengua que pueda llegar allá. Dezian
los antiguos que la escriptura era
la Retorica sin lengua; y de aquella
pintura dixeran que era la eloquençia
hablada. Porque tanta ventaja me pareçe
que lleuaua aquella pintura a lo que
Demostenes, Tullio, _Esquines_, y Tito
Liuio pudieran en aquel proposito
orar, como lo verdadero y real lleua
differençia y ventaja a la sonbra y
fiçion. Veras alli los honbres vibos
que no les faltaua sino el spiritu y
lengua con que hablar. Si con grande
affecto hasta agora he hablado por
te conplazer, agora en lo que dixere
pretendo mi interes; que es descriuiendo
la sunptuosidad de aquella casa y el gran
saber de aquella maga discantar el valor
y magestad de Carlos medio Dios; porque
sepan oy los honbres que el gallo sabe
orar.
MIÇILO.--Pues de mí confiado puedes estar
que te prestaré la deuida atençion.
GALLO.--Pues como al mouimiento de la
mi bella Saxe toda aquella corte diuina
se leuantó en pie, tomando yo por la
mano a mi diosa nos fuemos a salir a vn
corredor; y en vn cuarto dél llegamos
a vnas grandes puertas que estauan
çerradas, que mostrauan ser del parayso
terrenal. Eran todas, avnque grandes,
del hebano mareotico sin mezcla de otra
madera; y tenia toda la clabazon de
plata; y no porque no fuesse alli tan
façil el oro de auer, sino porque no es
el oro metal de tanta trabazon. Estauan
por las puertas con grande artifiçio
entretexidas conchas de aquel preçiado
galapago indio, y entresembradas muchas
esmeraldas que variaban el color. Eran
los vnbrales y portada del marmol fino
_y marfil_, jaspe y cornerina; y no
solamente era destas preçiosas piedras
lo que pareçia por los remates del
edefiçio, pero avn auia tan grandes
piezas que por su grandeza tenian fuerça
bastante para que cargasse en ellas parte
del edefiçio. La bella Saxe sacó vna
llaue de oro que mostró traerla siempre
consigo, porque no era aquella sala de
confiar, por ser el secreto y vigor de
sus artes, encanto y memoria; y como
fueron las puertas abiertas hizieron vn
brauo ruydo que a todos nos dió pabor.
Pero al animo que nos dió nuestra diosa
todos con esfuerço entramos. Era tan
sunptuoso aquel edefiçio como el templo
mas rico que en el mundo fue. Porque
excedia sin comparaçion al que descriuen
los muy eloquentes historiadores de
Diana de Effeso y de Apolo en Delphos
quando quieren más encareçer su hermosura
y sumptuosidad. No pienso que diria
mucho quando dixesse exçeder a los
siete edefiçios que por admirables los
llamaron los antiguos los siete milagros
del mundo. Era el techo de artesones
de oro maçiço, y de mozaraues cargados
de riquezas. Tenia las vigas metidas
en grueso canto de oro: y el marmol y
marfil, _jaspe, oro y plata_ no tenia
solamente la sobrehaz y cubierta del
preçiado metal y obra rica, pero la
coluna era entera y maçiça, que con
su groseça y fortaleça sustentaua el
edefiçio; y ansi auia de pedazos de
oro y plata grandes piezas de aquellas
entalladuras y molduras. Alli estaua
la agata, no solo para ser vista, pero
para creçimiento de la obra; y la
colorada sardo está[446] alli que a todo
daua hermosura y fortaleza; y todo el
pabimento era enladrillado de cornerinas
y turquesas y jacintos; yua quatro palmos
del suelo por la pared por orla de la
pintura vn musayco de piedras finas del
Oriente, que desbaratauan todo juizio con
su resplandor. Diamantes, esmeraldas,
rubies, zafires, topazios y carbuncos;
y luego començaba la pintura, obra de
gran magestad; y ansi luego començo la
mi bella Saxe a mostrarnos toda aquella
diuinada historia, cada parte por si,
dandonosla a entender. Dixo: veys alli
ante todas cosas cómo viendo el Rey
Françisco de Françia las alteraçiones que
en Castilla leuantaron las Comunidades
por la ausençia de su Rey, pareçiendole
que era tiempo conueniente en aquella
disension para tomar façilmente el Reino
de Nauarra, enbió su exerçito. El cual
apoderado en la çiudad de Pamplona y en
todas las villas y castillos della han
corrido hasta Estella y puesto çerco
sobre la çiudad de Logroño: la cual
çiudad como valerosa se ha defendido
con gran daño de françeses. Agora veys
aqui como los gouernadores de Castilla
auiendo paçificado las disensiones del
reyno, auiendo nueua del estado en que
al presente está el reyno de Nauarra
determinan todos juntos con su poder
venir a remediar el daño hecho por
françeses y restituir el reyno a su
rey de Castilla que al presente estaua
en Flandes: lo qual todo que veys ha
doçientos años que se pintó; y quierote
agora, señor, mostrar lo que desta tu
guerra, a que ybas agora suçederá. Ves
aqui como sintiendo los françeses venir
los gouernadores de Castilla leuantan el
çerco de Logroño, y retiranse a la çiudad
de Pamplona por hazerse fuertes alli.
Ves aqui como el Condestable y todos los
otros Señores de Castilla, ordenadas
sus batallas los siguen en el alcançe a
la mayor furia y ardid que pueden; ansi
ves aqui como los atajan el camino junto
a la çiudad de Pamplona[447], donde el
miercoles que verna, que seran quinze
deste mes, todos con animo y esfuerço
de valerosos prinçipes los acometen
diziendo: España, España, Sanctiago: y
ansi veslos aqui rotos y muertos mas
de çinco mil _françeses_ sin peligrar
veynte personas de Castilla. Dexote de
mostrar las brauezas que estos capitanes
en particular hizieron aqui conforme
a lo que se pintó: las quales no ay
lengua que las pueda encareçer. Entonçes
le demandé a mi diosa liçençia para
me hallar alli: y ella me dixo: no te
hago, señor[448], poco seruiçio en te
detener: porque yo he alcançado por mi
saber el peligro en que tu persona auia
de venir: y ansi proueyeron tus hados
que yo te aya de saluar aqui. No quieras
más buenauentura que poseerme a mi. Yo
me le rendi por perpetuo basallo y juré
de nunca me reuelar a su imperio. Y ansi
luego prosiguio diziendo: Veys aqui cómo
con esta vitoria quedó desenbaraçado de
françeses todo el reyno de Nauarra, y
los gouernadores se bueluen en Castilla
dejando por virrey deste reyno al conde
de Miranda. El qual va luego sobre el
castillo de Maya y le combate con gran
ardid, y le entra y mata a quantos dentro
estan. Veis aqui cómo siendo Carlos
auisado por los de su reyno la neçesidad
que tienen de su venida y presençia,
despedidos muchos y muy arduos negoçios
que tenia en Alemania se embarca para
venir en España en diez y ocho de julio
del año de mil y quinientos y veynte y
tres con gran pujança de armada. Veys
aqui cómo se viene por Ingalaterra por
visitar al rey y reyna su tia, de los
quales será reçevido con mucha alegria,
y le hazen muchas y muy solenes fiestas.
Las quales acabadas y despedido de
aquellos cristianissimos Reyes se viene
a España aportando a la villa de Laredo,
donde es reçibido con plazer de los
grandes del reyno que le estaran alli
aguardando. Veis aqui cómo viendo el Rey
Françisco de Françia no auer salido con
la empresa de Nauarra, y visto que el
Prinçipe[449] de Castilla Carlos está
ya en su reyno, determina en el año
de mil y quinientos y veynte y quatro
emprender vn acometimiento de mayor
interes, y fue que acuerda con _todo su
poder y muy_ pujante exerçito tomar el
ducado de Milan y teniendo gente de su
valia dentro de[450] la çiudad de Milan
_su mesma persona estando presente_
poner[451] çerco a la çiudad de Pauia,
en que al presente está por teniente el
nunca vençido capitan Antonio de Leyua
con alguna gente española y ytaliana
que tiene para en su defensa. Veys aqui
cómo teniendo el rey de Françia çercada
esta çiudad acuden a su defensa todos
los capitanes y compañías que el Rey de
Castilla tiene en aquella sazon por la
Italia y Lombardia, y todos los prinçipes
y señores que estan en su seruiçio y
liga. Viene aqui en defensa Carlo de
Lanaya, o Charles de Limoy que entonçes
estara por visorrey de Napoles, y el
marques de Pescara, y el illustrissimo
duque de Borbon, y el duque de Traeto, y
don Fernando de Alarcon, y Pero Antonio
conde de Policastro; y avnque todos
estos señores tienen aqui sus capitanes
y compañias en alguna cantidad, no es
tanto como la tercera[452] parte de la
que el Rey de Françia tiene en su campo.
Pues como el exerçito del rey de Castilla
está aqui seys meses en que alcança todo
el inuierno, padeçiendo gran trabajo,
y como el Rey de Françia no acomete ni
haze cosa de que le puedan entender su
determinaçion, determinan los españoles
darle la batalla por acabar de partir
esta porfia; y veys aqui cómo auiendo el
marques de Pescara a los diez y nueue
de hebrero del año de mil y quinientos
y veynte y çinco dado vn asalto en el
campo de los françeses por probar su
cuydado y resistençia, en el qual con dos
mil españoles acomete a diez mil, y sin
perder diez hombres de los suyos les mata
mil y doçientos, y les gana vn bestion
con ocho piezas de artilleria. Pues
viendo esta flaqueza acuerda el virrey
con todos aquellos señores dar la batalla
al rey de Françia en el lugar donde está
fortalezido; y ansi el viernes que son
veynte y quatro dias del dicho mes de
hebrero; vn hora antes del dia trayendo
todos camisas sobre las armas, porque se
conozcan en la batalla, dando alguna poca
de gente con muchos atambores y trompetas
al arma por la puerta del hospital de San
Lazaro, donde estan los fosos y bestiones
de los françeses para estorbar que los
imperiales no entren en Pauia; y mientra
estos hazen este ruydo, la otra gente
rompe con çiertos injenios y instrumentos
por algunas partes el muro del parco; y
dan aqui como veys en sus enemigos. De
todo esto es auisado el Rey de Françia
por secreto que se haze, y ansi manda la
noche antes que todos los mercaderes,
y los que venden mantenimientos y otra
gente inutil para la guerra salgan del
real por dexar esenta la plaza. Los
quales luego se ponen el campo y el
Tesin sobre Pauia, donde el Rey tiene
echo vn puente para passar las vituallas
que vienen de Piamonte. De manera que
quando los imperiales ponen en effecto su
empresa ya el Rey de Françia con todo su
exerçito está armado y puesto en orden
de batalla, y no se rompe tan presto el
muro que no se puedan muy bien conoçer
vnos a otros en la batalla sin diuisa.
El marques de Pescara toma consigo
seteçientos caballos ligeros y otros
tantos arcabuzeros españoles, y la gente
de armas hecha dos partes lleua el virrey
la auanguardia, y el duque de Borbon la
batalla: y los otros caualleros ligeros
lleua el duque de Traeto. El marques del
Gasto lleva la infanteria española; la
infanteria ytaliana y lançenequeneques
se haze tres partes; la vna es cabo el
conde de Guiarna; y de la otra es cabo
Jorge cauallero aleman; y del otro es
cabo otro capitan de alemanes; y ves aqui
cómo en el punto que el muro del parco
es derribado y los imperiales llegan a
la plaza los suyzaros se hazen en contra
de los alemanes y juntos combaten muy
hermosamente de las picas, y juega con
tanto espanto la[453] artillería, que
todo el campo mete a temor y braueza,
y ansí cada qual lleno de yra vusca a
su enemigo: y reboluiendose todas las
esquadras y batallas de gente de armas y
cauallos ligeros, se ençiende vna cruel
y sangrienta contienda[454] y luego del
castillo y çiudad de Pauia, por esta
puerta que se dize de Milan, salen en
fabor de España quatro mil y quinientos
infantes con sus piezas de artilleria y
doçientos hombres de armas, y treçientos
cauallos ligeros. Los quales todos dan
en la gente ytaliana de los françeses,
que está en esta parte aposentada, la
qual façilmente fue rota y desbaratada.
Aqui llega vn soberuio soldado, y sin
catar reuerençia al gran Musiur de la
Palisa le echa vna pica por la boca,
que encontrandole con la lengua se la
echa juntamente con la vida por el
colodrillo. Un arcabuzero español asesta
a Musiur el Almirante que da bozes a sus
soldados que passen adelante: y hallando
la pelota la boca abierta, sin hazer
fealdad en dientes ni lengua le passa
a la otra parte, y cae muerto luego;
yendo Musiur de Alueñi con el braço
alçado a[455] herir con el espada a vn
prinçipe español, llega al mesmo tiempo
vn _otro_ cauallero de España y cortale
el braço por el honbro y juntamente cae
el braço y su poseedor sin la vida.
Musiur Buysi recogiendole con vna herida
casi de muerte le alcançan otra que le
acaba. El conde de Traeto arrojó[456]
una lança a Musiur de la Tramuglia, que
dandole por çima la vedixa le cose con
la brida y cae muerto él y su cauallo.
El duque de Borbon hyere de vna hacha
de armas sobre la cabeça a Musiur el
gran Escuir, que juntamente le echó los
sesos y la vida fuera. Un cauallero
ytaliano, criado de la casa del marques
de Pescara, da una cuchillada sobre la
zelada a Musiur de Cliete que le saltó de
la cabeça: y acudiendo con otro golpe,
antes que se guarde le abre hasta la
nariz. Un soldado español esgrimiendo con
vn montante se encontró _en la talla_
con Musiur de Boys, y derrocando de vna
estocada el cauallo, en cayendo en el
suelo corta al señor la cabeça. Otro
soldado de la mesma naçion, jugando con
vna pica, passa de vn bote por vn lado
al duque de Fusolca y[457] le salio el
hierro al otro; y luego da otro golpe
al hermano del duque de Loren en los
pechos que le derrueca del cauallo: y
la furia de otros cauallos que passan
le matan hollandole. Tambien este mismo
hiere a Musiur de Sciampaña, que venia en
compañia destos dos prinçipes, y le haze
igual y compañero en la muerte. Veis aqui
cómo el Rey de Françia, viendo roto su
campo piensa saluarse por el puente del
Tesin; y otra mucha parte de su exerçito
que ante él van huyendo con intençion de
se saluar por allí: los quales todos son
muertos a manos de los cauallos ligeros
borgoñones, y muchos ahogados en el
rio; porque los mercaderes y tenderos
que el dia antes hazen salir del real,
como ven en rota el campo de Françia, se
passan el rio y quiebran el puente por
asegurar que los españoles no los siguan
y roben; y ansi suçede, que yendo el Rey
_de Françia_ al puente por se saluar,
a çinco millas de donde la batalla se
dio, le encuentran en su cauallo quatro
arcabuzeros españoles, los quales, sin
conoçerle se le ponen delante, y le dizen
que se rinda; y no respondiendo el Rey,
mas queriendo passar adelante, vno de
los arcabuzeros le da con el arcabuz vn
golpe en la cabeça del cauallo de que
el cauallo cae en vn foso, como aqui
le veys caydo; y a esta sazon llega vn
hombre de armas y dos cauallos ligeros
del marques de Pescara: y como ven el
cauallero ricamente atauiado y el collar
de San Miguel al cuello quieren que los
arcabuzeros partan con ellos la presa,
amenaçandoles que donde no la partieren
que les matarán el prisionero. En esto
llegó vn criado de Musiur de Borbon,
y como conoçe al Rey de Françia va al
virrey que viene alli çerca y auisale
el estado en que está el Rey; y llegado
el virrey haze sacar al Rey debajo del
cauallo: y demandandole si es el Rey de
Françia y a quién se rinde, responde,
sabiendo que aquel es el virrey, que el
es el Rey de Françia, y que se rinde al
Emperador; y veys aqui cómo luego le
desarman quedando en calças y jubon,
herido de dos pequeñas heridas, vna en
el rostro y otra en la mano: y ansi es
lleuado a Pauia y puesto en buena guarda
y recado. Y el virrey luego despacha al
comendador Peñalosa que lo haga saber en
España al Rey[458]. El qual es reçebido
con aquella alegria y plazer que tal
nueua y vitoria mereçe. En compañia del
Rey de Françia son presos el que se dize
ser Rey de Nauarra, y Musiur el Gran
Maestre, y Memoransi, y el vastardo de
Sauoya, y el señor Galeazo Visconte, y el
señor Federico de Bozoli, y Musiur San
Pole, y Musiur de Brion, y el hermano del
marqués de Saluzo, y Musiur la Valle, y
Musiur Sciande, y Musiur Ambrecomte, y
Musiur Caualero, y Musiur la Mota, y el
thesorero del Rey, y Musiur del Escut,
y otros muchos caualleros, prinçipes y
grandes de Françia que veys aquí juntos
rendidos a prision, cuyos nombres seria
largo contaros.
Y luego acabado de nos mostrar en aquella
pintura esta vitoria y buenauentura del
nuestro feliçisimo Carlos prinçipe y Rey
de España nos passó a otro quartel, donde
no con menos primor y perfeçion del arte
estaua pintada la imperial coronaçion
y trihunfo Çesarico[459] que hizo en
Bolonia en el año de mil y quinientos y
veynte y nueue _años_, siendo pontifice
el papa Clemente septimo; y tanbien el
viaje que haze luego alli en Alemaña
por resistir al turco que viene con
gran poder hasta Viena por destruir la
cristiandad; y veys aqui todo su campo y
batallas puestas apunto, y cómo le haze
retirar.
Y como nos obo mostrado en todo primor
de la pintura todas estas grandezas nos
passó a otro paño de la pared, y nos
mostró la terçera vitoria igual a las
passadas que obo en el reyno de Tunez
diez años despues, que fue en el año
de mil y quinientos y treynta y çinco;
y ansi nos començó a dezir. Veis aqui
cómo despues que este bienauenturado
prinçipe huuiere hecho vn admirable
alarde de su gente y exerçito en la
çiudad de Barçelona sin dezir a ninguno
donde va: veis aqui cómo vn miercoles
nueue de Junio, estando todo el campo a
punto de guerra y partida como conuiene,
auiendo los tres dias antes auisado,
manda leuantar las uelas: las quales
son treçientas en que va la flor y prez
de España, y con gran musica y bozeria
mueuen soltando mucha artilleria del mar
y tierra, que es cosa marauillosa de
ver. Veis aqui cómo el sabado siguiente
a las seys de la mañana llega toda la
armada a la ysla de Çerdeña, donde hallan
al marques del Gasto que con su armada
y compañia les[460] está aguardando.
Tiene consigo ocho mil alemanes y dos
mil y quinientos españoles de los viejos
de Ytalia; y siendo aqui reçebidos con
muy solene salua se rehazen de todo lo
neçesario, y luego el lunes adelante, que
son catorçe del mes, salen del puerto
alas seys de la mañana con prospero
viento, guardado el orden neçesario; y
el martes alas nueue horas de la mañana
llegan a la vista de la Goleta, que es
en las[461] riberas y costa de Tunez:
puerto y castillo inexpugnable. Pues
tomada tierra avnque con alguna defensa
de los contrarios[462]; porque luego
acudieron al agua gran cantidad de moros,
turcos y genizaros, a defenderles el
puerto. Pero jugando desde los nauios
muy poderosa artilleria apartaron[463]
los enemigos del puerto, tanto, que
todos aquellos señores y prinçipes _sin
peligro_ se pueden saltar a tierra;
y ansi todos recogidos por aquellos
campos con la mejor guarda y miramiento
que pueden se aloxan hasta que todo el
canpo es desembarcado. Despues que en
dos dias enteros han desenbarcado armas
y cauallos y aparejos manda su Prinçipe
bienauenturado[464] que todos se pongan
apunto de guerra: porque los moros los
desasosiegan mucho, que a la contina
estan sobre ellos escaramuçando. Veys
aqui cómo viene a bessar las manos del
Emperador Muley Alhazen Rey de Tunez,
con treçientos de cauallo, y no se
parte de aqui hasta que el Rey[465] le
mete y apodera en su çiudad. Veis aqui
cómo se hazen trancheas y vestiones y
terreplenos para conbatir la Goleta:
en los quales tardan veynte y ocho
dias. Veis aquí muchas y muy cotidianas
escaramuças y rebates que tienen los
moros con los christianos a vista de
su prinçipe: donde cada qual se señala
con gloria eterna de buena fama. Pues
como es acabado este vestion muy fuerte
que aqui veis, en contra deste castillo
de la Goleta, manda el Enperador que
se ponga en orden de vateria; y ansi
ponen en él treynta y seys piezas de
artilleria gruesa, los mejores tiros de
toda la armada, los quales asestan a las
dos torres prinçipales del castillo;
y en los otros vestiones y trancheas
ponen hasta quatroçientos cañones
gruesos y menudos, los quales asestan á
la fortaleza y galeras que tenian[466]
los moros en el estaño de agua que
viene de Tunez hasta la mar. Veis aqui
cómo estando todos apunto para dar la
vateria haze el Emperador vn admirable
razonamiento a todos sus capitanes y
soldados, animandolos al acontecimiento
y prometiendoles grandes premios. Veys
aqui cómo miercoles que seran catorçe del
mes de Julio, quando fue[467] venida la
mañana el Emperador manda que se comiençe
la vateria por la[468] mar y tierra.
La qual es la mas fuerte y contina y
admirable que nunca se dió en campo de
griegos, romanos ni egipçios. Porque
dentro de quatro horas estan deshechos
y hundidos por tierra los muros, çercas
y valuartes mas fuertes que tubo la
antiguedad. Todo es aqui en breue roto y
horadado, que ya no tienen los moros con
que se amparar, cubrir ni defender, y
les es neçesario salir al canpo a pelear
como estan los de fuera. Veys aqui cómo
a las dos horas despues de medio dia los
soldados españoles enbian a suplicar al
Emperador les dé liçencia para entrar
la fuerça, porque ya no es menester
gastar mas muniçion; ya comiençan los
moros a salir al campo viendo poca
defensa en su fuerça, y los españoles
los reciben con gran animo y matandolos
y hiriendolos lançan animosamente en
sus muros _que ya estan_ sin _albergue_
ni defensa, y tanta es la matança _que
en ellos hazen_ que los hazen huyr[469]
por el estaño adelante, donde se hahogan
infinitos dellos. Veys aqui cómo con
gran[470] alegria y esfuerzo ponen _los
españoles_ las vanderas sobre los muros
y fuerça, auiendo muerto más de treynta
mil moros que estauan en aquella defensa
sin morir[471] diez de los cristianos.
Estan tan esforzados y animosos estos
soldados españoles con esta vitoria,
que si en esta coyuntura los tomasse
de aqui el Emperador serian bastantes
para façilmente vençer los exerçitos del
Turco y gran Can y Sophi si todos estos
poderosos prinçipes y sus fuerças se
juntasen en vno. Porque aqui ganan la
mas fuerte y inexpunable fuerça que en
el mundo está en edifiçio. Ganan aqui
treçientas piezas de artilleria gruesa
de bronce muy hermosa, y mucha _muniçion
de_ poluora y pelotas, flechas, lanças
y otros infinitos generos de armas _y
muniçion_. Tomarse ha en esta vitoria la
mejor armada que nunca pagano perdió:
porque estan seteçientos nauios gruesos
y treynta y seis galeras: y la resta
de galeotes y fustas mas de çiento. De
aqui parte luego el Emperador otro dia
adelante a dar combate a la çiudad por
dar fin a esta empresa. Y suçede que le
sale al camino Baruarroxa con çien mil
convatientes por resistirle la entrada:
donde con muy poca dificultad fueron
todos desbaratados, y muerta infinita
multitud dellos; y veys aqui cómo viendo
el mal suçeso el Capitan Baruarroxa huye
por se librar de las manos del Emperador
y se acogió a la çiudad de Bona, vn
puerto vezino alli[472] en _las riberas
de_ Africa; y veys aqui cómo llegado el
Emperador a la ciudad de Tunez se le
abren las puertas sin resistençia, y le
enbian las llaves con los mas antiguos y
prinçipales de la çiudad ofreçiendosele
en su obediençia. Veis aqui cómo resulta
desta vitoria ser libres veynte mil
cristianos que en diuersos tiempos
auian sido presos captiuos por el mismo
Baruarroja: los quales todos estauan en
el alcazaua de veynte años antes presos.
Veys aqui como hechos sus capitulos de
conçiertos, parias y rehenes entre el
Emperador y Rey de Tunez le pone en su
poder la çiudad, dandole las llaues,
mando y Señorio como de su mano; y
despues de auerlo todo pacificado se
embarca para Siçilia: y de alli para
Sauoya por libertar lo que de aquel
ducado tiene vsurpado en aquella sazon el
Rey de Françia a su hermana la duquesa.
Pasando mas adelante dixo: veys aqui
cómo prosiguiendo este bienauenturado
prinçipe en su buen hado trabaja por
juntar conçilio en la çiudad de Trento
en Alemania, por dar buen medio[473] en
los herrores lutheranos que en aquella
tierra estaran arraygados muy en daño de
la iglesia catholica. Y veys aqui cómo
no podiendo atraer[474] por esta via
los prinçipes electores del imperio al
buen proposito, determina de lleuarlos
por fuerça de armas; y ansi el año de
mil y quinientos y quarenta y siete,
a veynte y quatro de Abril les da vna
batalla de grande _ardiz_ y esfuerço:
siendo[475] capitanes de su liga y
confederación aquellos dos cabeças de
su prinçipado: Lansgraue y Juan duque
de Saxonia, a los quales vencio[476] y
prendio junto al rio Albis en _aquella_
batalla campal con grande ardiz[477].
En la qual murieron[478] y son presos
muchos señores y prinçipes[479] de
su compañia, y avnque en los tiempos
adelante viendo los prinçipes alemanes
que las cosas del conçilio se ordenan en
su destruiçion, trabajan a ser vengados
por mano del duque Mauriçio y con fabor
del Rey de Françia, con el qual y de su
liga hazen vn exerçito en el año de mil
y quinientos y çinquenta y dos y vienen
con fuerça determinada, siendo capitan
el duque Mauriçio por desbaratar el
conçilio que está _en effecto_ junto en
la çiudad de Trento: y tanbien procuran
intentar prender al Emperador que está
sin auiso alguno de su atreuimiento y
desuerguença; y avnque esto verna ansi,
pero veys aqui cómo plaze a Dios por
ser buena la intençion y zelo deste
bienauenturado prinçipe y buen hado,
como no tiene algun effecto la dañada
voluntad destos herrados herisarchas. Mas
antes veys aqui cómo luego buelue todo
a nuestro buen prinçipe en prosperidad,
boluiendo a trihunfar de sus enemigos.
Porque sus basallos y prinçipes de
España la proueeran de gente y dinero en
tanta abundançia que le sobren fuerças
para todo y verna en fin a proseguir su
conçilio: donde auida condenaçion de sus
peruersos herrores se les dara el justo
castigo que mereçen cabeças de tanta
peruersidad; y despues de largos años
effectuando en vn hijo suyo Don felipe
sus grandes y cesareos deseos yrá a gozar
con Dios a la gloria. Todas estas son
xornadas en que se muestra admirablemente
su buenauentura y hado, profetizado todo
y diuinado doçientos años antes que cosa
alguna destas suçedan: porque veais el
saber desta mi abuela, y el valor y buen
hado deste bienauenturado prinçipe y
Señor nuestro.
Y estando en esto vino el maestresala
diziendo que estaua la çena aparejada,
y ansi todos engrandeçiendo el saber
de la maga y el injenio admirable de
la pintura y la buenauentura y hado
de nuestro prinçipe nos salimos de la
sala admirados todos de la suntuosidad
del edifiçio: la qual tornó mi diosa
a çerrar y acompañandola por nuestra
guia nos venimos al lugar donde a la
çena soliamos conuenir, donde hallamos
las mesas puestas con el mesmo aparato
y magestad que auia en las passadas; y
ansi començando la musica se siruio con
aquella abundançia que se acostunbraua
hazer: la qual çena duró hasta que
anocheçió, y como fue acabada sentandose
todas aquellas damas y caualleros en sus
proprios asientos y alçadas las mesas del
medio se representó vna comedia de amor
con muchos y muy agraçiados entremeses,
agudezas, inuençiones y donayres de
grande injenio. Fue juzgada de todos
aquellos caualleros y damas por la mas
injeniosa cosa que nunca los humanos
hayan visto en el arte de representaçion:
porque despues de tener en ella passos
y auisos admirables, fue el ornato y
aparato todo en gran cumplimiento. Todas
aquellas damas reçibieron gran deleyte y
plazer con ella: porque notablemente fue
hecha para su fabor, persuadiendo lleuar
gran ventaja a los hombres el natural
de las mugeres. Eran los representantes
de tan admirable injenio que en todo te
pareçiera ver el natural, y conuençido
no pudieras contradezir su persuasion.
En fin en aquella casa no se trataua
otra cosa sino donayres y plazer: y todo
era deleyte nuestro obrar y razonar, y
como el mundo de su cogeta no tenga cosa
que no cause hastio y enhado, y todo no
enoje y harte, aunque mas los mundanos
y viçiosos a el se den, en fin buelue
su tiempo, y los deleytes hazen a su
natural, y como el apetito es cosa que
se enhada _y fastidia_ presto buelue la
razon a se desengañar por el fabor y
graçia de Dios. Esto quiero que veas cómo
en mi passó; lo qual por ser ya venido el
dia dexemos para el canto que se siguirá.
_Fin del sexto canto del gallo de Luçiano._