Todo el bien que la muerte me pudo quitar
me quitó; todo el consuelo e descanso
que la fortuna me podia apartar para mis
trabajos, me apartó en tu partida, y
esta lastima te deue bastar, Flamiano,
viendo con tu ausencia quál me dexas,
sin que con tal pronostico más triste me
dexes como hazes. No son tus virtudes,
siendo tantas, para que tus dias sean
tan breues, porque muy fuera andaria la
razon e la justicia de sus quicios si
tal consintiesse. Tu viuiras e plega a
Dios que tan contento e alegre como yo
agora triste e descontento viuo. Lo que
a mi memoria encomiendas, por dos cosas
es escusado; la una por lo que he dicho,
la otra porque si otro fuesse lo que no
será, quien a tus dias daria fin a los
mios daria cabo, por muchas razones que
escusar no lo podrian; mas en esto no se
hable más porque parece feo. Mandas me
que a la señora Belisena visite; tambien
es escusado mandarmelo, porque quando
tu amistad no me obligara a hazerlo, su
merecimiento me forçara. Lo que me pides
que te escriua, te suplico que hagas como
es razon. Yo me partire lo mas presto que
pudiere para Felernisa, negociado que
alli haya algunas cosas que me conuienen,
trabajaré de ser muy presto contigo si
algun graue impedimento no me lo estorua,
lo que Dios no quiera. Entre tanto viue
alegre como es razon, pues que vas en
tal camino que por muchas causas a ello
te obliga. La una yr en seruicio de la
yglesia como todos ys. La otra en el de
tu rey como todos deuen. La otra por que
vas a usar de aquello para que Dios te
hizo, qu'es el habito militar donde los
que tales son como tú, ganan lo que tú
mereces e ganarás. La otra e principal
que lleuas en tu pensamiento a la señora
Belisena e dexas tu coraçon en su poder,
qu'esto solo basta para fazerte ganar
quantas vitorias alcançar se podrian.
Una cosa temo, que la gloria de verte su
seruidor e las fuerças que su seruicio
te ofreceran, no te pongan en mas
peligro de lo que haurias menester. Yo
te ruego que pues la honrra es la prenda
deste juego, que dexes donde menester
fuere la voluntad e te gouiernes con la
discrecion. E assi te encomiendo a Dios
hasta que nos veamos e siempre.