Verdaderamente, Vasquiran, tus cartas me
desatinan porque quando miro en ellas
el encarecimiento de tu daño me parece
grande, quando considero la causa dél
lo juzgo pequeño. Pero en esta carta
tuya postrera he conocido en las cosas
que me escribes lo que te engañas, en
especial en quererte hazer ygual en el
martirio con Petrarca y Garcisanchez.
Si supiesses de quan lexos vas errado,
maravillarte yas por cierto. Los tiros de
su combate muy lexos hizieron los golpes
de donde los tuyos dan. De virgines y
martires ganaron ellos la palma si bien
lo miras, que no de confessores de sus
vitorias como tú hazes. Si gozo ellos
han hauido, en la muerte lo habrian;
que en la vida nunca lo houieron. Mi
dolor sintieron e tu gozo ignoraron.
Claro está segun muestran las liciones
del uno e los sonetos del otro, e
quanto ambos escriuieron, porque de
ninguno dellos leemos sino pesares en la
vida, congoxas y dolores en la muerte;
desseos, sospiros, ansias apassionadas,
cuydados e disfauores e desesperados
pensamientos; quando quexando, quando
plañendo, quando pidiendo la muerte,
quando aborreciendo la vida. Destos
misterios dexaron llenos de tinta sus
papeles e de lastimas su memoria, estos
hizieron sus vidas llenos de pena e sus
fines tan doloridos; con estos que son
los males do mis males se engendran, con
estos que fueron martirizados como yo
lo soy; verdad es que de dias vencieron
como tú a quien de amor y fe vencidos los
tuvo e los hizo viuir desseando la muerte
con mas razon que tú la desseas. Assi
que mira lo que por la boca escriuiendo
publicaron e conoceras lo que en el alma
callando encubierto suffrieron, e mira
si hallarás en ellos vn dia de victoria
como tú plañes doze años de gloria que
dizes que perdiste. Yo digo que los
ganaste, mas hate parecido a ti que la
fortuna te era obligada a tenerte queda
la rueda en la cumbre del plazer; yo
te prometo que si de sus bienes no te
houiera hecho tan contento, que de sus
males no fueras tan quexoso sin razon,
como estos e yo lo somos. Tambien me
escriues como soñaste que viste en vision
tu alegria, tus placeres, tu descanso,
tu consentimiento, tu esperança, tu
memoria, tu desseo; beato tú que primero
las gozaste en la vida y en la muerte
las ensueñas, yo te prometo que avnque mi
placer, ni mi alegria, ni mi descanso,
ni mi contentamiento, ni mi esperança
yo los encontrasse a medio dia, que no
los conociesse pues que nunca los vi;
mi desseo y mi memoria no me los cale
soñar, que velando me hazen soñar la
muerte sin dormir cada hora. Tambien me
escribes que viste á Violina e te habló,
e quexaste dello, ¿qué te pudo hazer
viuiendo que muerta no te quiere oluidar?
No me alegraré yo de lo que tú, que ni
agora en vida ni despues de mis dias
acabados de mi tuuo memoria ni terná, no
digo de verme que es impossible, mas avn
de pensar si soy en el mundo. Contentate
pues, recobra tu juyzio, no des mas
causa para que las gentes te juzguen,
no corrompas la reputacion de tu fama,
ni el agudeza de tu ingenio con tan
flaca causa, dando lugar a tu dolor que
de pesar te haya de tener tal que á ti
pierdas e a mi no ayudes, pues que vees
que mi vida penando se consume; sino te
voy a ver es por la necesidad que tengo
que a verme vengas. Lo qual te pido que
hagas tanto caramente quanto rogartelo
puedo, porque avnque soledad busques para
tu descanso, la compañia de mis sospiros
te la dará, e con la mucha confianza que
de ti tengo quedo con tu vista esperando
la respuesta glosando esta cancion:
Sin remedio es mi herida
pues se cansa quando os veo
y en ausencia mi desseo
más dolor me da en la vida.
¿Qué remedio haurá en mi pena
si veros fue causa della
y el dolor de mi querella
vuestra ausencia lo condena?
de suerte que no hay salida
para mi, ni yo la veo,
pues veros é mi desseo
son el cabo de mi vida.
LO QUE VASQUIRAN ORDENÓ DESPUES DE LEYDA
LA CARTA, E COMO SE PARTIO PARA NOPLESANO.
Otro dia Vasquiran despues de leyda la
carta de Flamiano, de gran mañana se
fue a caça de ribera y lleuó a Felisel
consigo, al qual despues de hauer volado
una pieça del dia le dixo tomandole
aparte: Ya sabes, Felisel, como tengo
deliberado de yr a ver a tu señor, porque
pues mis congoxas no bastan para acabarme
quiças las suyas lo haran; quissiera
tenerte comigo para lleuarte por el
camino para mi descanso e no es cosa
que hazerse pueda por la necesidad que
Flamiano tiene de ti, en especial con
mi yda e tambien porque no seria razon
tomalle impensado, assi que más eres allá
menester para seruir a Flamiano que no
acá para mi plazer pues no le tengo, assi
que mañana te parte y darle has aviso, e
pues que yo allá sere tan en breue, no le
delibero escriuir sino que solamente de
mi parte le digas que si su señora le ha
mostrado sospirar que consigo aprendera
bien á llorar; e assi hablando se
tornaron a Felernisa. Otro dia Felisel se
partió e llegado que fue á Noplesano fizo
saber a Flamiano la venida de Vasquiran.
Sabido que Flamiano la houo mandó
aparejar dentro en su posada vn aposento
para Vasquiran, el qual se contenia con
vn jardin que en la casa hauia el qual
mandó adereçar conforme a la voluutad e
vida del que en el hauia de posar.
LO QUE VASQUIRAN HIZO DESPUES DE PARTIDO
FELISEL HASTA LLEGAR A NOPLESANO
Partido Felisel, Vasquiran deliberó de yr
aquel camino por mar e mandó fletar vna
muy buena naue de las que en el puerto
hauia, e mandó meter en ella las cosas
que hauia necessarias para el camino,
y embarcar la ropa e caualgaduras que
deliberaua lleuar; e assi partia á su
heredad ante de embarcar por visitar la
sepultura de Violina. Llegado alli vna
tarde mandó sobre la tumba pussiesen un
titulo con esta letra:
Aqui yaze
todo el bien que mal me haze.
E assi mandó dar orden en todo lo que
en ausencia suya deuia hazer assi en el
concierto de la casa como en los officios
de la capilla, e assi despidiendose a la
partida hizo esta cancion a la sepultura:
Pues mi desastrada suerte
contigo no me consiente,
quiero ver si estando ausente
pudiesse hallar la muerte.
Lo que mi viuir querria
es no verse ya comigo
porque yo estando contigo
más contento viuiria,
e pues que veo qu'en verte
mi pena descanso siente,
cierto so que estando ausente
no verna buscar la muerte.
Otro dia se tornó a Felernisa e queriendo
partirse para Noplesano mandó poner sobre
el portal de su casa un titulo que dezia:
Queda cerrada la puerta
que la muerte halló abierta.
Aquesta noche mandaron embarcar sus
servidores, él se embarcó ante que fuesse
de dia por escusarse de la importunidad
de las visitaciones e de los que al
embarcar le houieran querido acompañar,
hauiendo empero visitado algunas personas
principales a quien la raçon e alguna
obligacion le constriñia. Pues siendo ya
embarcado queriendo la naue hazer vela
ante que amaneciese, hizo esta cancion:
El morir vino a buscarme
para matar mi alegria,
e agora que yo querria
no me quiere por matarme.
El me vino a mi a buscar
teniendole aborrecido
e agora que yo le pido
no le halla mi pesar,
assi que haurá de forçarme
a buscalle mi porfia
pues veo que se desuia
de mi para más matarme.
Hecho que houo vela la naue, en pocos
dias fueron a vista de la tierra de
Noplesano, e por hauer tenido algo el
viento contrario hallaronse algo baxos
del puerto, e no podiendole tomar
acordaron por aquella noche de surgir en
vna costa que está baxo de dicho puerto
a quarenta millas de Noplesano, la qual
es tan aspera de rocas e peñas e alta
montaña que por muy pocas partes se puede
andar por ella a cauallo, empero es muy
poblada de jardines e arboles de diuersas
maneras, en especial de torongeros e
sidras e limones e toda diuersidad de
rosas, e muchas caserias assentadas por
lo alto de las rocas; e a la marina hay
algunos lugares e vna gentil cibdad
que ha nombre Malhaze de donde toma el
nombre la costa. Pues assi llegados, la
naue surgió en vn reparo del viento que
venian muy cerca de tierra, en el qual
lugar, ya otra vez hauia estado Vasquiran
trayendo consigo a Violina hauia mucho
tiempo. Pensar se puede lo que Vasquiran
sentiria viniendole a la memoria, la
qual le renouo infinitos e tristes
pensamientos los quales le sacauan del
coraçon entrañables sospiros e infinitas
lagrimas, las quales porque mejor e mas
encobierto derramallas podiesse, con una
viuela en la mano, de la nao se salio e
sentado sobre una roca muy alta que la
mar la batia, debaxo de vn arbol començo
a cantar esta cancion:
No tardará la vitoria
de mi morir en llegar,
pues que yo vi este lugar
qu'era tan lleno de gloria
quanto agora de pesar.
Yo vi en toda esta riuera
mill arboles de alegria,
veola agora vazia
de plazer de tal manera
que me da la fantasia
qu'el dolor de su memoria
ya no dexará tardar
mi morir de no llegar
para darme tanta gloria
quanto m'a dado pesar.
Estando alli assi cantando e pensando
acordose que en aquel mismo lugar hauia
estado, quando por alli passaron él e
Violina e otras señoras que en la naue
venian, toda vna tarde a la sombra de
aquel arbol jugando a cartas e razonando,
e hauian cenado con mucho plazer mirando
la mar, e assi acordandose dello començo
a cantar este villancico.
Di, lugar sin alegria,
¿quién te ha hecho sin plazer
que tú alegre solias ser?
¿Quién ha hecho tus verdores
e tus rosas e tus flores
boluer todas en dolores
de pesares e tristuras,
quién assi t'a hecho ascuras
tus lumbres escurecer
que tú alegre solias ser?
Passada parte de la noche, ya Vasquiran
recogido en la naue, con el viento de la
tierra hizieron vela e llegaron a hora
de missa al puerto de Noplesano. Mandó
Vasquiran que ninguna señal de alegria
la naue en la entrada hiziesse de las
que acostumbran hazer. Sabido Flamiano
por un paje suyo que de unos corredores
de su casa vio la naue entrar, lo que
en la entrada hauia hecho, penso lo que
podía ser, e con algunos caualleros
mancebos que con él se hallaron, sin más
esperar junto con ellos al puerto se
vino, e llegaron al tiempo que la naue
acabaua de surgir, e assi todos apeados
en vna barca en ella entraron e hallaron
a Vasquiran que se queria desembarcar.
E assi se recibieron con mucho amor e
poca alegria. Estando assi todos juntos
teniendo Flamiano a Vasquiran abraçado,
en nombre de todos ellos le dixo:
Vasquiran, a todos estos caualleros
amigos tuyos e señores e hermanos mios
que aqui vienen o son venidos a verte, no
les duele menos tu pesar que a mi; con tu
vista se alegran tanto como yo. Al qual
él respondió: Plega a Dios que a ti e a
ellos haga tan contentos con la vida,
como a mi con la muerte me fazia. Al qual
respondio el marques Carlerin: Señor
Vasquiran, para las aduersidades estremó
Dios los animos de los caualleros como
vos, pues que no es menos esfuerzo saber
suffrir cuerdamente que osar venzer
animosamente. Vasquiran le respondio:
Verdad es, señor marques, lo que dezis,
pero tambien hizo Dios a los discretos
para saber sentir las perdidas, como
a los esforçados para gozarse de las
ganancias de las vitorias, e no es menos
virtuoso el buen conocimiento que el buen
animo, ni vale menos la virtud por saber
bien doler, que saber bien sofrir e osar
bien resistir.
E assi razonando en muchas otras cosas
semejantes, salieron de la naue, e todos
juntos vinieron a la posada de Flamiano
donde hallaron muchos caualleros que los
esperauan, e todos juntos alli comieron
hablando de muchas cosas. E assi aquel
dia passaron en visitas de los que a ver
vinieron a Vasquiran y de muchos señores
que a visitar le embiaron.
LO QUE VASQUIRAN HIZO DESPUES DE LLEGADO
Á NOPLESANO
Otro dia despues de hauer comido,
Vasquiran acordo de yr a besar las
manos a la señora duquesa de Meliano
e a Belisena, e despues al visorey e
al cardenal de Brujas e a la señora
princesa de Salusana e a algunas otras
personas que sus estados e la raçon lo
requeria. E assi acompañado de algunos
mancebos que con él e con Flamiano se
hallaron, hauiendolo hecho saber a la
señora duquesa se fueron a su posada, y
yendo por el camino, Flamiano se llegó a
Vasquiran e le dixo: agora ymos en lugar
donde tú de tus males serás consolado
e yo de los mios lastimado. Al qual
respondio Vasquiran: mas voy a oyr de
nueuo mis lastimas; tu vás a ver lo que
desseas; yo recibire pena en lo que oyre;
tú recibiras gloria en lo que verás.
Assi razonando llegaron a la posada de
la señora duquesa, a la qual hallaron en
vna quadra con aquel atauio que a tan
gran señora siendo uiuda se requeria,
acompañada de la señora Belisena su
hija, con todas las otras damas e dueñas
de su casa. E como las congoxas de los
lastimados con ver otros llagados de su
herida no pueden menos de no alterar
el dolor de las llagas, alli hauiendo
sido esta noble señora vna de las que
con más raçon de la aduersa fortuna
quexarse deuia, uiendole perder en poco
tiempo el catolico abuelo, la magestad
del serenissimo padre, el clarissimo
hermano en medio del triunfo mas prospero
de su gobierno reynando, e sobre todo
el ylustrissimo marido tan tiranamente
de su estado e libertad con el heredero
hijo desposseidos, de manera que no pudo
menos la vista de Vasquiran hazer que de
mucho dolor su memoria no lastimasse, e
verdaderamente ninguna de las que viuen
para ello mas raçon tiene.
Pues assi llegados, hauiendo Vasquiran
besado las manos a la señora duquesa, e
a Belisena hecho aquel acatamiento que se
deue hazer e a todas las otras señoras
e damas, despues de todos sentados, la
duquesa començó de hablar en esta manera.
LO QUE LA SEÑORA DUQUESA HABLÓ A
VASQUIRAN EN PRESENCIA DE TODOS; E LO QUE
VASQUIRAN LE RESPONDIO E ALLI PASSÓ.
Vasquiran, por vida de mi hija Belisena
qu'es la mas cara cosa que la fortuna
para mi consuelo me ha dexado, que
considerado el valor e virtud e criança
tuya, y el amor e voluntad que al duque
mi señor, que haya santa gloria, e a mi
casa siempre te conoci tener, sabido tu
perdida tanto tu daño me ha pessado,
que con los mios ygualmente me ha dado
fatiga. Esto te digo porque conozcas la
voluntad que te tengo, lo que consolarte
podria remitolo a ti pues te sobra tanta
discrecion para ello quanto a mí me falta
consuelo para mis males.
Vasquiran le respondio: Harto, señora, es
grande mi desuentura quando en tan alto
lugar ha hecho señal de compasion, mas
yo doy gracias a Dios que me ha hecho
tanto bien en satisffacion de tanto mal
qu'en tan noble señora como vos e de tan
agrauiados males combatida mi daño haya
tenido cabida o lugar de doler; lo que yo
señora siempre desseo vuestro seruicio
Dios lo sabe; lo que en vuestras perdidas
yo he sentido ha sido tanto que el dolor
dellas tenia ya en mí hecho el aposento
para quando las mias llegaron.
En esto y en otras cosas hablando llegó
el tiempo de despedirse, en el que nunca
Flamiano los ojos apartó de Belisena.
Pues siendo de pies ya de la duquesa
despedidos, Vasquiran se despidio de
Belisena a la qual dixo: señora, Dios os
haga tan contenta como vos mereceys e yo
desseo, porque ensanche el mundo para
que sea vuestro y en que mi pesar pueda
caber. Al qual ella respondio: Vasquiran,
Dios os dé aquel consuelo que con la vida
se puede alcançar, de manera que tan
alegre como agora triste podays viuir
muchos dias. E assi la señora Yssiana se
llegó a ellos e muy baxo le dixo: señor
Vasquiran, esforçaos, que no juzgo menos
discrecion en vuestro seso que dolor en
vuestro pesar; la fortuna os quitó lo que
pudo, pero no la virtud que en vos queda
que es más.
Señora, dixo Vasquiran, plega á Dios
que tanta parte os dé la tierra quanta
en vuestra hermosura nos ha dado de lo
del cielo, pues que está en vos mejor
aparejado el merecer para ello que en mí
el consuelo para ser alegre. Bien sé yo
que si posible fuera que en mí pudiera
hauer remedio para mi tristeça, el
esperança de vos sola la esperara.
Al qual respondio la señora Persiana:
Vasquiran, por la compasion que tengo de
ver vuestra tristeça, quiero consentir
que me siruays e sin perjuizio mio yo
hare que perdays mucha parte de vuestra
passion con mis fauores.
Assi tornado a la señora duquesa se
despidio con todos aquellos caualleros
que con él hauian venido, e quedose alli
el marques Carlerin. De alli se fueron
a visitar al señor visorey con el que
hallaron al cardenal de Brujas y el
cardenal de Felernisa, los quales todos
con mucho amor le recibieron. El restante
de lo que alli passó, por abreuiar aqui
se acorta. Assi se tornaron á su posada.
Otro dia fue a besar las manos a la
reina Noplesana e a su madre, e despues
a otras muchas señoras que a la sazon en
Noplesano se hallaron.
LO QUE DESPUES DE LAS VISITACIONES E
HAUER REPOSADO ALGUNOS DIAS, ENTRE
FLAMIANO Y VASQUIRAN PASSÓ SOBRE SU
QUESTION
Estando vn dia acabado de comer Vasquiran
e Flamiano en vna huerta de su posada
acostados de costado sobre vna alfombra
debaxo vnos naranjos, comemço Vasquiran
en esta manera de dezir. No quiero,
Flamiano, qu'el plazer de nuestra visita
con su plazer ponga silencio en nuestra
question a sus pesares, porque tanto por
dalle fin a nuestra question soy venido,
quanto por verte; a tu postrera carta
no respondi por hazerlo agora. Muchas
variedades he visto en tus respuestas
assi de lo que en mi contradizes como de
lo que en ti manifiestas, en especial
agora que a Belisena he visto, e digo
que todo el fin de tu mal seria perder
la vida por sus ameres; digote vna cosa,
que si tal perdiesses el más de los bien
auenturados te podrias llamar, ¿pues
si tu muerte seria venturosa, tu pena
no es gloriosa? claro está. Todas las
cosas que me has escripto en cuenta de
tus quexas, agora que lo he visto juzgo
en cuenta de tus glorias; quando nunca
más bien tuuiesses de verte su servidor
es mucho para hacerte ufano, quanto más
que tus ojos la pueden ver muchas veces,
que más bien no le hay. Quantas cosas
me podrias encarecer de los males que
pregonas no son nada, por que Quiral en
tu egloga te ha respondido lo que yo
podria; digote vna cosa, que te juzgo
por mas dichoso penando en seruicio suye
que no si alegre te viese sin seruilla.
Si assi supiesses tú suffrir contento tu
pena como supiste escoger la causa della,
ni comigo competerias como hazes, ni yo
te reuocaria como hago. No plega a Dios
que mi mal sepas a qué sabe, ni de tu
pena sanes porque viuas bien auenturado.
Mirado el lugar do tu desseo e voluntad
possiste, de todo lo possible gozas;
visto lo que quexas, todo lo impossible
desseas. Visto lo que yo perdi no hay mas
bien que perder; visto lo que yo desseo
no hay mas mal que dessear, pues que al
fin con la vida se acaba todo.
A todas las cosas que me has escripto te
he respondido; a lo que agora me querras
dezir tambien lo verás, oyrte quiero.