Acabada de dezir la cancion e desecha lo
menos mal que yo pude, dexé la uihuela,
sin mas pensar lo que deuia hazer, mandé
ensillar, porque me parescia que era
tiempo e bien de partir a mi tierra; e
despedido de los que hallé por la calle,
sali de la corte, más acompañado de
pesar que consolado de plazer. E tanto
mi tristeza crescia e mi salud menguaua,
que nunca pense llegar biuo a Castilla,
e despues que començe a entrar por mi
camino, uinieronme tantas cosas a la
fantasia, que no tuuiera por mal perder
el seso, por perder el pensamiento
dellas. Pero membrandome como no hauia
ningun prouecho pensar más en ello,
trabajaua conmigo quanto podia por me
defender de traellas a la memoria. E assi
trabajando el cuerpo en le camino, y el
ánima en el pensamiento, llegué aqui
a Peñafiel como Diego de Sant Pedro,
do quedo besando las manos de uuestras
mercedes.