EL AVCTOR

Acabada de dezir la cancion e desecha lo

menos mal que yo pude, dexé la uihuela,

sin mas pensar lo que deuia hazer, mandé

ensillar, porque me parescia que era

tiempo e bien de partir a mi tierra; e

despedido de los que hallé por la calle,

sali de la corte, más acompañado de

pesar que consolado de plazer. E tanto

mi tristeza crescia e mi salud menguaua,

que nunca pense llegar biuo a Castilla,

e despues que començe a entrar por mi

camino, uinieronme tantas cosas a la

fantasia, que no tuuiera por mal perder

el seso, por perder el pensamiento

dellas. Pero membrandome como no hauia

ningun prouecho pensar más en ello,

trabajaua conmigo quanto podia por me

defender de traellas a la memoria. E assi

trabajando el cuerpo en le camino, y el

ánima en el pensamiento, llegué aqui

a Peñafiel como Diego de Sant Pedro,

do quedo besando las manos de uuestras

mercedes.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 135 / 605 题