EL AVCTOR

Despves que miré al derredor e ui que

hauia quedado solo, halléme tan triste e

tan embeleñado, que no sabia lo que de

mi hiziesse, ni de lo que hauia soñado

que pensasse. E como no tenia con quien

hablar, estaua tan pensatiuo que mill

uezes con mis manos quisiera darme la

muerte, si creyera hallar en ella lo

que con ella perdi; e como pense que

con mi muerte no se cobraua la uida del

muerto, ui que era yerro perder el anima

sin gozar del cuerpo; e como es cierta

esperiencia que la musica cresce la pena

donde halla, e accrescienta el plazer en

el coraçon contento, tomé la uihuela,

e mas como desatinado que con saber

cierto lo que hazia, començe a tañer esta

cancion e uillancico:

_Cancion._

No te pene de penar,

coraçon, en esta uida,

que lo que ua de uencida

no puede mucho durar.

Porque segun es mortal

el mal que se muestra, e fuerte,

¿para qué es tomar la muerte

pues la uida es mayor mal?

Comiença te a consolar,

no muestres fuerça uencida;

que lo que mata la uida

con muerte se ha de ganar.

_Uillancico._

Pues porque es buena la uida

sin la muerte,

se toma por mejor suerte.

Quien muere muerte biuiendo

no haze mucho su suerte,

mas el que biue muriendo

sin la muerte,

¿qué mal ni pena hay mas fuerte?

Quien puede suffrir su mal

o quexallo a quien lo haze,

con su mal se satisfaze

su uida aunque es mortal,

pero el dolor desigual

de mal e pena tan fuerte

¿quien lo suffre que no acierte?

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 134 / 605 题