Verdaderamente con mas coraçon e mejor
uoluntad me despidiera de la uida e
tomara la muerte, que salir de tu posada,
sino creyesse que saliendo me hauia de
salir el alma. Porque cierto es que si
creyera que viendo a Leriano tal me
hauia de uer, nunca en tal me pusiera,
antes suffriera la pena de su ausencia
que la gloria de uelle, pues no podia
remediarle, que nunca pense que assi me
penara, porque quanto mas sus seruicios
e lealtad delante mi ponia para algo
querelle, tanto mi bondad e la grandeza
de mi estado me lo estoruaua; e no porque
contra esto esperaua yr, antes la uida
de mi fe uaya, saluo que con más trabajo
e menos oluido trabajara con el rey mi
señor en libertad, aunque a mi no era
dado, para que entrasse en la corte e
huuiera lugar de uerme, e con esto segun
se dezia y en muerte manifestaua, e con
la esperança que le daua huuiera lugar de
no desesperar; pero si yo con mi crueza
lo consentia, con la passion lo he pagado
y espero pagar tambien, que para mi salud
estuuiera tambien hazello como para mi
bondad por qualquiera parte negallo.
Mas de la hermosura que Dios me dió me
quexo, y él deue quexarse, que esta pudo
más ayna que mi condicion ni uoluntad
engañarse; e porque el tiempo es corto
e la passion es larga, no quiero mas
dezirte, saluo que te hago cierto, que
aunque Leriano segun mi estado e linaje
por mujer no me merescia, nunca deuiera
él perder la esperança. E pues a él no
puedo pagar sus obras e buenos seruicios,
a ti te ruego que de la corte no te
partas, aunque el desseo de tu naturaleza
te pene, porque conozcas en las mercedes
que te haré aqui si biuieres, las honras
que a Leriano hiziera biuiendo.