Tanto cansado de enojo e menguado
del consuelo quedé de mi habla, que
desatinado, sin sentir qué hazia, me
traspassé y entre muchas cosas que
comenzé a soñar, que mas pesar que plazer
que dauan, soñaua que ueya a Leriano
delante de mi en esta manera uestido.
Trahya vn bonete de seda morada muy
encendido, con vna ueta de seda uerde
de mala color que a penas se podia
determinar, e con vna letra bordada que
dezia:
Ya está muerta la esperança,
e su color
mató uuestro desamor.
Llegando mas cerca de mi, ui que trahya
vna camisa labrada de seda negra, con
vnas cerraduras y vnas letras que desta
manera dezian:
Fue cresciendo mi firmeza
de tal suerte
que en el fin halló la muerte.
Trahya vn jubon de seda amarilla e
colorada, con vna letra que dezia:
Mi passion a mi alegria
satisfaze
en hazella quien la haze.
Trahya mas vn sayo de terciopelo negro
con vna cortadura de raso de la misma,
con vna letra que dezia:
En la firmeza se muestra
mi mal e la culpa uuestra.
Trahya mas vn cinto de oro con vna letra
que dezia:
Muy mas rica fue mi muerte
que mi uida
si della quedays seruida.
Trahya mas vn puñal los cabos e los
cuchillos de azero dorado con vna letra
que dezia:
Mas fuerte fue la passion
que me distes
y nunca os arrepentistes.
Vile mas vna espada con la uayna e
correas de seda azeytunada, con vnas
letras bordadas que dezian:
Dió a mi uida mi tristura
tal tormento,
que muerto biuo contento.
Vile mas vnas calças francesas, la vna
blanca e la otra con vna letra bordada
que dezia:
Castidad quedó zelosa
de la uida
por no dexaros seruida.
Trahya mas vnas agujetas de seda leonada,
con vnos ñudos ciegos, con vnas letras
que dezian:
Vedes aqui mi congoxa
que en uida ni en muerte afloxa.
Vi que trahya mas en cima de todo esto,
vna capa negra bordada de vna seda
pardilla escura, con vna letra que dezia:
No pudo tanto trabajo
ni tristeza
que muden la mi firmeza.
Mirele mas que trahya calçados vnos
çapatos de punta con vnas letras en ellos
muy menudas que dezian:
Acabados son mis males
por seruicio
de quien niega el beneficio.
Mirele mas las manos, e ui que trahya
vnos guantes con vnas eles e aes, e con
la letra que dezia:
Assi comiença e fenesce
el nombre que mas meresce.
Despues de bien mirado lo que trahya
uestido, e lo que las letras dezian, e
la firmeza e pesar que señalauan, miré a
la cara e uile el gesto tan hermoso que
parescia que nunca pesar hauia passado,
e con amoroso semblante, después de muy
cortesmente saludarme, con el mismo tono
que antes me solia hablar, començó á
dezir en esta manera.