Mucho fueron marauillados los que se
hallaron presentes oyendo el concierto
que Leriano tuvo en su habla por estar
tan cercano a la muerte, en cuya sazon
las menos vezes se halla sentido; el qual
quando acabó de hablar tenia ya turbada
la lengua y la vista casi perdida. Ya
los suyos no podiendose contener dauan
bozes, ya sus amigos comenzauan a llorar,
ya sus vasallos y vasallas gritauan por
las calles, ya todas las cosas alegres
eran bueltas en dolor. Y como su madre
siendo absente, sienpre le fuese el mal
de Leriano negado, dando mas credito a
lo que tenia que a lo que le dezian,
con ansia de amor maternal partyda de
donde estaua llegó a Susa en esta triste
coiuntura, y entrada por la puerta todos
quantos la veyan le dauan nueuas de su
dolor mas con bozes lastimeras que con
razones ordenadas, la qual oyendo que
Leriano estaua en ell agonia mortal,
falleciendole la fuerça, sin ningun
sentido cayó en el suelo y tanto estuvo
sin acuerdo que todos pensauan que a la
madre y al hijo enterrarian a un tiempo,
pero ya que con grandes remedios le
restituyeron el conocimiento fuese al
hijo y despues que con traspasamiento de
muerta con muchedumbre de lagrimas le
viuio el rostro[281], començo en esta
manera a dezir.