LLANTO DE SU MADRE DE LERIANO

¡O alegre descanso de mi vegez, o dulce

hartura de mi voluntad, oy dexas dezir

hijo[282] y yo de más llamarme madre, de

lo qual tenia temerosa sospecha por las

nueuas señales que en mi vi de pocos dias

a esta parte. Acaesciame muchas vezes

quando mas la fuerça del sueño me vencia,

recordar con vn tenblor supito que hasta

la mañana me duraua; otras vezes quando

en mi oratorio me hallaua rezando por tu

salud, desfallecido el coraçon me cobria

de un sudor frio en manera que dende a

gran pieça tornaua en acuerdo. Hasta los

animales me certificauan tu mal. Saliendo

vn dia de mi camara vinose vn can para mi

y dió tan grandes aullydos que assi me

corté el cuerpo y la habla que de aquel

lugar no podia mouerme, y con estas cosas

daua mas credito a mis sospecha que a tus

mensaieros, y por satisfazerme acordé de

venir a veerte donde hallo cierta la fe

que di a los agueros. ¡O lunbre de mi

vista, o ceguedad della misma, que te veo

morir y no veo la razon de tu muerte;

tú en edad para beuir, tú temeroso de

Dios, tú amador de la virtud, tú enemigo

del vicio, tú amigo de amigos, tú amado

de los tuyos! Por cierto oy quita la

fuerça de tu fortuna los derechos a

la razon pues mueres sin tienpo y sin

dolencia. Bienauenturados los baxos de

condicion y rudos de engenio, que no

pueden sentir las cosas sino en el grado

que las entienden, y malauenturados los

que con sotil iuyzio las trascenden,

los quales con el entendimiento agudo

tienen el sentimiento delgado. Pluguiera

a Dios que fueras tú delos torpes en

el sentir, que meior me estuviera ser

llamada con tu vida madre del rudo que

no a ti por tu fin hijo que fue de la

sola. ¡O muerte cruel enemiga, que ni

perdonas los culpados ni asuelues los

inocentes! Tan traydora eres que nadie

para contigo tiene defensa; amenazas

para la vejez, y lieuas en la mocedad;

a vnos matas por malicia y a otros por

enuidia, avnque tardas nunca olbidas,

sin ley y sin orden te riges. Más razon

auia para que conseruases los veynte

años del hijo moço que para que desases

los sesenta de la vieia madre. ¿Por qué

volviste el derecho al reues? Yo estaua

harta de estar biua y él en edad de

beuir. Perdoname porque asi te trato,

que no eres mala del todo, porque si

con tus obras causas los dolores, con

ellas mismas los consuelas leuando a

quien dexas con quien leuas, lo que si

comigo hazes mucho te seré obligada. En

la muerte de Leriano no ay esperança y mi

tormento con la mia recebira consuelo.

¡O hijo mio, que será de mi veiez

contenplando en el fin de tu iouentud?

Si yo biuo mucho será porque podran mas

mis pecados que la razon que tengo para

no bivir; ¿con qué puedo recibir pena mas

cruel que con larga vida? Tan poderoso

fue tu mal que no tuviste para con él

ningund remedio. Ni te valio la fuerça

del cuerpo, ni la virtud del coraçon, ni

el esfuerzo del animo; todas las cosas

de que te podias valer te fallecieron.

Si por precio de amor tu vida se pudiera

conprar, mas poder tuviera mi deseo que

fuerça la muerte. Mas para librarte della

ni tu fortuna quiso, ni yo triste pude.

Con dolor será mi beuir y mi comer y mi

pensar y mi dormir basta que tu fuerça y

mi deseo me lieuen a tu sepoltura.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 115 / 605 题