Muy dudoso estuue quando recebí esta
carta de Laureola sobre enbialla á
Leriano ó esperar á leualla yo, y en fin
hallé por meior seso no enuiargela por
dos inconuenientes que hallé. El vno era
porque nuestro secreto se ponia á peligro
en fiarla de nadie, el otro porque las
lastymas della le pudieran causar tal
aceleracion que errara sin tiempo lo
que con el acertó, por donde se pudiera
todo perder. Pues boluiendo al proposito
primero, el dia que llegué á la corte
tenté las voluntades de los principales
della para poner en el negocio a los
que hallase conformes a mi opinion; y
ninguno hallé de contrario deseo saluo á
los parientes de Persio, y como esto vue
sabydo supliqué al cardenal que ya dixe
le pluguiese hazer suplicacion al rey por
la vida de Laureola, lo qual me otorgó
con el mismo amor y compasion que yo gelo
pedia. Y sin mas tardança iuntó con él
todos los perlados y grandes señores que
allí se hallaron, y puesto en presencia
del rey, en su nombre y de todos los que
yuan con él hizole vna habla en esta
forma.