Atento estuuo el rey á todo lo que
Leriano quiso dezir, y acabada su habla
respondiole que el auria su conseio sobre
lo que deuiese hazer, que en cosa tal con
deliberacion se auie de dar la sentencia.
Verdad es que la respuesta del rey no
fue tan dulce como deuiera, lo qual fue
porque si á Laureola daua por libre
segund lo que vido, él no lo estaua de
enoio; porque Leriano penso de seruilla
auiendo por culpado su pensamiento avnque
no lo fuese su entencion: y asi por esto
como por quitar el escandalo que andaua
entre su parentela y la de Persio mandóle
yr á vna villa suya que estaua dos leguas
de la corte, llamada Susa, entre tanto
que acordaua en el caso. Lo que luego
hizo con alegre coraçon teniendo ya á
Laureola por desculpada, cosa que él
tanto deseaua.
Pues como del rey fue despedido, Persio
que siempre se trabaiaua en ofender su
onrra por condicion y en defenderla por
malicia, llamó los coniurados antes que
Laureola se delibrase y dixoles que
cada vno por su parte se fuese al rey
y le dixese como de suyo por quitar
le dubdas, que él acusó á Leriano con
verdad de lo qual ellos eran testigos,
que le vieron hablar diuersas veces con
ella en soledad. Lo que ellos hizieron
de la manera que él gelo dixo, y tal
forma supieron darse y assi afirmaron su
testimonio que turbaron al rey, el qual
despues de auer sobrello mucho pensado
mandólos llamar y como vinieron, hizo á
cada uno por si preguntas muy agudas y
sotiles para ver si los hallaria mudables
ó desatinados en lo que respondiesen. Y
como deuieran gastar su vida en estudio
de falsedad, quanto mas hablauan meior
sabian concertar su mentira, de manera
que el rey les dió entera fé: por cuya
informacion teniendo á Persio por leal
seruidor, creya que mas por su mala
fortuna que por su poca verdad auia
leuado lo peor de la batalla. ¡O Persio,
quanto meior te estouiera la muerte vna
vez que merecella tantas! Pues queriendo
el rey que pagase la inocencia de
Laureola por la traycion de los falsos
testigos acordó que fuese sentenciada
por iusticia: lo qual como viniese á
noticia de Leriano estouo en poco de
perder el seso, y con vn arrebatamiento
y pasion desesperada acordaua de yr á
la corte á librar á Laureola y matar
á Persio ó perder por ello la vida.
Y viendo yo ser aquel conseio de mas
peligro que esperança, puesto con el en
razon desvielo dél, y como estaua con la
aceleracion desacordado quiso seruirse
de mi parecer en lo que ouiese de
delibrar, el qual me plogo dalle porque
no dispusiese con alteracion, para que
se arrepintiese con pesar, y despues que
en mi flaco iuycio se representó lo mas
seguro, dixele lo que se sigue.