Por cierto, señor, con mayor voluntad
sufriera el castigo de tu iusticia que
la verguença de tu presencia, si ayer
no leuara lo meior de la batalla, donde
si tú lo ouieras por bien, de la falsa
acusacion de Persio quedara del todo
libre: que puesto que á vista de todos yo
le diera el galardon que merecia, gran
ventaia va de hizieralo á hizolo. La
razon por que despartir nos mandaste no
la puedo pensar, en especial tocando á mi
mismo el debate, que aunque de Laureola
deseases vengança, como generoso no te
faltaria piedad de padre, comoquiera
que en este caso, bien creo quedaste
satisfecho de tu descargo. Si lo heziste
por conpasion que auias de Persio, tan
iusto fuera que la vuieras de mi onrra
como de su vida, siendo tu natural. Si
por ventura lo consentiste por verte
aquexado de la suplicacion de sus
parientes, quando les otorgaste la merced
deuieras acordarte de los seruicios que
los mios te hizieron, pues sabes con
quanta costança de coraçon, quantos
dellos en muchas batallas y combates
perdieron por tu seruicio las vidas.
Nunca hueste iuntaste que la tercia
parte dellos no fuese. Suplicote que por
iuyzio me satisfagas la onrra que por mis
manos me quitaste: cata que guardando
las leyes se conseruan los naturales. No
consientas que biua onbre que tan mal
guarda las preeminencias de sus pasados,
porque no corronpan su benino los que
con él participaren. Por cierto no tengo
otra culpa sino ser amigo del culpado, y
si por este indicio merezco pena, damela
avn que mi inocencia della me asuelua,
pues conserué su amistad creyendole bueno
y no iuzgandole malo. Si le das la vida
por seruirte del, digote que te sera el
mas leal cizañador que puedas hallar en
el mundo. Requierote contigo mismo, pues
eres obligado á ser ygual en derecho, que
en esto determines con la prudencia que
tienes y sentencies con la iusticia que
vsas. Señor, las cosas de onrra deuen ser
claras, y si á este perdonas por ruegos,
ó por ser principal en tu reyno, ó por lo
que te plazera, no quedará en los iuyzios
de las gentes por desculpado del todo;
que si vnos creyeren la verdad por razon,
otros la turbarán con malicia: y digote
que en tu reyno lo cierto se sepa. Nunca
la fama leua lexos lo cierto; como sonará
en los otros lo que es pasado, si queda
sin castigo publico; por Dios, señor,
dexa mi onrra sin disputa, y de mi vida y
lo mio ordena lo que quisieres.