RESPUESTA DEL AUCTOR Á LERIANO

En tus palabras, señor, as mostrado que

pudo Amor prender tu libertad y no tu

virtud, lo qual se prueua porque segund

te veo deues tener mas gana de morir que

de hablar, y por proueer en mi fatiga

forçaste tu voluntad, iuzgando por les

trabaios pasados y por la cuyta presente

que yo ternía de beuir poca esperança,

lo que sin duda era assí, pero causaste

mi perdicion como deseoso de remedio y

remediastela como perfeto de iuyzio.

Por cierto no he avido menos plazer de

oyrte que dolor de verte, porque en tu

persona se muestra tu pena y en tus

raçones se conosce tu bondad; siempre en

la peior fortuna socorren los virtuosos

como tú agora á mí heziste, que vistas

las cosas desta tu carcel yo dubdaua de

mi saluacion creyendo ser hechas más

por arte diabólica que por condicion

enamorada. La cuenta, señor, que me as

dado te tengo en merced; de saber quien

eres soy muy alegre; el trabaio por

tí recebido he por bien enpleado. La

moralidad de todas estas figuras me ha

plazido saber puesto que diuersas vezes

las ví; mas como no las pueda ver sino

coraçon catiuo, quando le tenía tal

conoscialas, y agora que estaua libre

dubdaualas. Mandasme, señor, que haga

saber á Laureola quál te vi, para lo qual

hallo grandes inconuenientes porque un

onbre de nacion estraña ¿qué forma se

podrá dar para negociacion semeiante?

Y no solamente ay esta duda pero otras

muchas. La rudeça de mi engenio, la

diferencia de la lengua, la grandeza de

Laureola, la graueza del negocio, assí

que en otra cosa no hallo apareio sino

en sola mi voluntad la qual vence todos

los inconuenientes dichos, que para tu

seruicio la tengo tan ofrecida como si

ouiese seydo tuyo despues que nascí. Yo

haré de grado lo que mandas. Plega á Dios

que lieues tal la dicha como el deseo,

porque tu deliberacion sea testigo de

mi diligencia. Tanta aficion te tengo y

tanto me ha obligado á amarte tu nobleza,

que avría tu remedio por galardon de

mis trabaios. Entre tanto que vo, deues

tenplar tu sentimiento con mi esperança

porque quando buelua, si algund bien

te truxere, tengas alguna biua con que

puedas sentillo.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 74 / 605 题