[71] Vid. Adam Schneider, _Spaniens Anteil an der Deutschen Litteratur

des 16 und 17 Jahrhunderts_, Strasburgo, 1898, pp. 149-152.

[72] Recuérdense, por ejemplo, el viaje aéreo del mágico Torralva

(canto XXX y ss.), la contienda sobre las armas del marqués de Pescara

entre Diego García de Paredes y el capitán Juan de Urbina (canto XXVII:

germen de una comedia de Lope de Vega), la caballeresca aventura que

atribuye á Garcilaso (canto XLI) y otros varios trozos del _Carlo

Famoso_ (Valencia, por Juan Mey, 1566).

[73] _Miscelánea_, p. 57.

[74] Véanse, por ejemplo, las extrañas noticias del mágico Escoto,

personaje distinto del Miguel Escoto tenido por nigromante en el siglo

XIII (_Miscelánea_, 478-480), y el raro caso de espiritismo que da por

sucedido en Llerena el año 1592 (pág. 99).

[75] En el tomo XI del _Memorial Histórico Español_ que publica la Real

Academia de la Historia, Madrid, 1859. Es lástima que este tomo carezca

de un índice razonado de materias y de personajes.

El códice de la Biblioteca Nacional que sirvió para la edición (único

que se conoce) no sólo está falto de varias hojas, sino que debió de

ser retocado ó interpolado muchos años después de la muerte del autor,

puesto que en la página 16 están citados libros de Fr. Prudencio de

Sandoval y de don Alonso Núñez de Castro, los cuales de ninguna manera

pudo conocer D. Luis Zapata, que escribía antes de 1592.

[76] «Aunque los libros de caballerías mienten, pero los buenos autores

vánse á la sombra de la verdad, aunque de la verdad á la sombra vaya

mucho. Dicen que hendieron el yelmo, ya se ha visto. Y que cortaron las

mallas de las lorigas: ya tambien en nuestros tiempos se ha visto...

Una higa para todos los golpes que fingen de Amadís y los fieros hechos

de los gigantes, si hubiese en España quien los de los españoles

celebrasen» (pp. 20 y 21). «Del autor del famoso libro poético de

_Amadis_ no se sabe hasta hoy el nombre, honra de la nacion y lengua

española, que en ninguna lengua hay tal poesía ni tan loable» (p. 304).

[77] De los _alumbrados_ de Llerena; de las dos monjas milagreras de

Córdoba y Lisboa, Magdalena de la Cruz y Sor María de la Visitación, y

de ciertos «falsos apóstoles» que se presentaron en las cercanías de

Madrid, trata largamente en el capítulo «de invenciones engañosas» (pp.

69-76).

[78] _Miscelánea_, pp. 331-334.

[79] PP. 350-360.

[80] P. 365.

[81] Pág. 209, «De fe, firmeza y constancia», y 224, «Del cerco de

París».

[82] Pág. 40.

[83] _La Philosophia Vulgar de Ioan de Mal Lara, vezino de Sevilla. A

la C. R. M. del Rey Don Philippe nuestro señor dirigida. Primera parte

que contiene mil refranes glosados. En la calle la Sierpe. En casa de

Hernando Díaz. Año 1568._

(Al fin): _Acabo se de imprimir esta primera parte de la Philosophia

Vulgar, que contiene mil refranes de los que se usan en Hespaña. En

casa de Hernādo Diaz. Impressor de libros. En la muy noble y muy leal

ciudad de Sevilla, en la calle de la Sierpe. A veynte y cinco dias del

mes de Abril 1568._ Fol. 30 hs. prls. y 294 folios.

Es la única edición en que el texto de Mal Lara está completo. Las de

Madrid, por Juan de la Cuesta, 1618, y Lérida, por Luis Menescal, 1621,

añaden los _Refranes_ del Comendador Hernán Núñez, pero carecen de los

importantísimos preámbulos de Mal Lara.

[84] Novelas «de la tinta», «de las flores», «del portazgo», «de

los bandos», «del ahorcado», etcétera. Creo que también pertenece á

Tamariz la «del _Corderito_» (el «enxemplo de Pitas Payas» que ya había

contado el Arcipreste de Hita). Son varias las copias antiguas de estas

_novelas_ ó _fábulas_, como también se intitulan.

[85] _El Sobremesa y alivio de caminantes de Joan Timoneda: en el qual

se contienen affables y graciosos dichos, cuentos heroycos y de mucha

sentencia y doctrina._

(_Al fin_): _Çaragoça, en casa de Miguel de Guesa_, 1563, 8.º, let.

gót. Las dos partes del _Sobremesa_ tienen respectivamente XXII y XXI

hojas foliadas. En otras 21 hojas sin foliar van, á modo de apéndice,

dos tratadillos de noticias históricas: _Memoria hispana copilada por

Joan Timoneda, en la qual se hallaran cosas memorables y dignas de

saber y en que año acontecieron.--Memoria Valentina._

Esta edición, descrita por Brunet, ha de ser, por lo menos, la segunda,

reimpresa de una de Valencia, donde Timoneda publicaba todos sus libros.

--_Alivio de caminantes compuesto por Iuan de Timoneda. En esta última

impression van quitadas muchas cosas superfluas, deshonestas y mal

sonantes que en las otras impressiones estavan. Con licencia. En Medina

del Campo impresso por Francisco del Canto. Año de 1563._

12.º En la hoja 3.ª signat. t. 3 empiezan los cuentos de _Joan

Aragones_. (Salvá.)

--_El Sobremesa y alivio de caminantes de Ioan Timoneda... Agora de

nuevo añadido por el mismo autor, assí en los cuentos como en las

memorias de España y Valencia_ (Retrato de Timoneda). _Impreso con

licencia. Vendese en casa de Joan Timoneda._

(_Al fin_): «Acabo se de imprimir este libro del _Sobremesa y Alivio de

Caminantes_ en casa de Joan Navarro, a 5 de Mayo. Año de 1569».

8.º let. gót. sign. _a g_, todas de ocho hojas, menos la última, que

tiene doce. (Salvá.)

Además de las dos _Memorias Hispana y Valentina_, contiene este raro

librito una _Memoria Poética: que es mui breve compendio de algunos de

los más señalados Poetas que hasta hoy ha huvido_ (sic). (Ejemplar que

fue de Salvá y hoy pertenece á la Biblioteca Nacional).

--Valencia, por Pedro de Huete, 1570 (Citada por Ximeno, _Escritores

del reino de Valencia_).

--_Alivio de Caminantes, compuesto por Juan Timoneda. En esta ultima

impresion van quitadas muchas cosas superfluas, deshonestas y mal

sonantes que en las otras estavan. Con licencia. Impresso en Alcalá

de Henares por Sebastiā Martinez. Fuera de la puerta de los sanctos

Martyres. M.D.LXXVI._

12.º, 72 pp. dobles.

Hasta setenta y cinco cuentos de los que hay en la edición de Valencia

faltan en ésta.

«_Epístola al lector._ Curioso lector: Como oir, ver y leer sean tres

causas principales, ejercitándolas, por do el hombre viene a alcazar

toda sciencia, esas mesmas han tenido fuerza para comigo en que me

dispusiese a componer el libro presente, dicho _Alivio de Caminantes_,

en el qual se contienen diversos y graciosos cuentos, afables dichos

y muy sentenciosos. Asi que facilmente lo que yo en diversos años he

oido, visto y leido, podras brevemente saber de coro, para decir algun

cuento de los presentes. Pero lo que más importa para ti y para mí,

porque no nos tengan por friáticos, es que estando en conversacion,

y quieras decir algun _contecillo_, lo digas al propósito de lo

que trataren; y si en algunos he encubierto los nombres á quien

acontescieron, ha sido por celo de honestidad y evitar contiendas. Por

tanto, ansi por el uno como por el otro, te pido perdon, el cual pienso

no se me podrá negar. Vale». (Biblioteca Nacional).

--Amberes, 1577. Sigue el texto de las expurgadas.

--Sevilla, en casa de Fernando de Lara, 1596. (Biblioteca Nacional,

procedente de la de Gayangos. Pertenece al número de las expurgadas).

--Pamplona, 1608 (Catálogo de Sora).

Aribau reimprimió el _Sobremesa_, pero no íntegro, en el tomo de

_Novelistas anteriores á Cervantes_ (3.º de _Autores Españoles_). Sigo

la numeración de loa cuentos en esta edición, por ser la más corriente.

[86] _Boccaccio and the «Decameron» in castilian and catalan

literature_, pp. 129, 133, 145.

[87] «Juan de Ayala, señor de la villa de Cebolla, voló una grulla: su

cocinero la guisó, y dió una pierna de ella á su mujer. Sirviéndosela

á la mesa, dixo Juan de Ayala: «¿Y la otra pierna?» Respondió el

cocinero: «No tenia más de una, porque todas las gullas no tienen sino

una». Otro dia, Juan de Ayala mandó ir á caza al cocinero; y hallando

una bandada de grullas que estaban todas en un pie, dixo el cocinero:

«Vea v. md. si es verdad lo que dixe». Juan de Ayala arremetió con su

caballo, diciendo: «ox, ox». Las grullas volaron y estendieron sus

piernas, y dixo: «Bellaco, mira si tienen dos piernas ó una». Dixo el

cocinero: «Cuerpo de Dios, señor, dixérades «ox, ox» á la que teníades

en el plato, y entonces ella extendiera la pierna que tenia encogida».

(_Floresta Española_, ed. de Madrid, 1790, p. 73).

Casi en los mismos términos, pero sin atribuir la anécdota á persona

determinada, se refiere en los _Cuentos de Garibay_, y de allí la tomó

probablemente Santa Cruz. (_Sales Españolas_, de A. Paz y Melia, tomo

II, pág. 61).

[88] Es la que comienza:

Huvo un cierto mercader

Que en Valladolid vivia,

El qual mercader tenia

Una hermosa muger...

(_Romancero General_, Madrid, por Luis Sanchez, 1600, fol. 344-345 vto.)

[89] «Quiero deziros en breves palabras una novela, que quando niño

me acuerdo que me contaron. Un Rey que huvo en los tiempos antiguos,

de cuyo nombre no tengo memoria, tuvo un criado que le sirvió muchos

años con aquel cuidado y fidelidad que tenia obligacion, y viéndose ya

en la vejez y que otros muchos que no avian servido tanto tiempo, ni

tan bien como él, avian recevido grandes premios y mercedes por sus

servicios, y que el solo nunca avia sido galardonado, ni el Rey le avia

hecho merced ninguna, acordó de yrse a su tierra y passar la vida que

le quedava en grangear un poco de hazienda que tenia. Para esto pidió

licencia, y se partió, y el Rey le mandó dar una mula en que fuesse:

y quedó considerando que nunca avia dado nada aquel criado suyo, y

que teniendo razon de agraviarse, se yva sin averle dicho ninguna

palabra. Y para experimentar más su paciencia invió otro criado suyo

que haziendose encontradizo con él fuese en su compañia dos o tres

jornadas y procurase de entender si se tenia por agraviado; el criado

lo hizo assi y por mucho que hizo nunca pudo saber lo que sentia, mas

de que passando por un arroyo la mula se paró a orinar en él, y dandole

con las espuelas, dixo: «Harre allá mula de la condicion de su dueño,

que da donde no ha de dar». Y passado de la otra parte, aquel criado

del Rey que le seguia sacó una cedula suya, por la qual le mandava que

se bolviesse, y él lo hizo luego. Y puesto en la presencia del Rey (el

qual estava ynformado de lo que avia dicho) le preguntó la causa que le

avia movido decir aquello. El criado le respondió diciendo: «Yo, señor,

os he servido mucho tiempo lo mejor y más lealmente que he podido,

nunca me aveis hecho merced ninguna, y a otros que no os han servido

les aveis hecho muchas y muy grandes mercedes, siendo más ricos y que

tenian menos necessidad que yo. Y assi dixe que la mula era de vuestra

condicion, que dava donde no avia de dar, pues dava agua al agua, que

no la avia menester, y dexava de darla donde avia necessidad della, que

era en la tierra». El Rey le respondió: «¿Piensas que tengo yo toda

la culpa? La mayor parte tiene tu ventura, no quiero dezir dicha o

desdicha, porque de verdad estos son nombres vanos, mas digo ventura,

tu negligencia y mal acertamiento fuera de sazon y oportunidad. Y

porque lo creas quiero que hagas la esperiencia dello». Y assi lo metió

en una camara, y le mostró dos arcas yguales, ygualmente adereçadas,

diziéndole: «La una está llena de moneda y joyas de oro y plata, y la

otra de arena: escoge una dellas, que aquella llevarás». El criado

despues de averlas mirado muy bien, escogió la de la arena. Y entonces

el Rey le dixo: «Bien as visto que la fortuna te haze el agravio tan

bien como yo, pero yo quiero poder esta vez más que la fortuna», y assi

le dió la otra arca rica con que fue bienaventurado».

_Los colloquios satíricos... hechos por Antonio de Torquemada_... 1553

(Mondoñedo), fols. IV y V.

[90] Fac. CCXI: «_Cujusdam pueri miranda responsio in Angelottum

cardinalem_».

Algunas otras _Facecias_ del humanista florentino se encuentran también

en el _Sobremesa_, por ejemplo la 60.ª, que es el cuento primero en

la colección de Timoneda: «_de eo qui uxorem in flumine peremptam

quaerebat_».

«Alter, uxorem quae in flumine perierat quaerens, adversus aquam

proficiscebatur. Tum quidam admiratus, cum deorsum secundum aquae

cursum illam quaeri admoneret: «Nequaquam hoc modo reperietur», inquit.

«Ita enim, dum vixit, difficilis ac morosa fuit, reliquorumque moribus

contraria ut nunquam nisi contrario et adverso flumine etiam post

mortem ambulasset».

_The Facetiae or jocose Tales of Poggio_... Paris, Liseux, 1879, t. I,

p. 100.

Algunas de estas _Facecias_ estaban traducidas desde el siglo XV en

la colección del infante D. Enrique de Aragón. Aun en las últimas

ediciones de las Fábulas de Esopo, v. g., en la de Segovia, 1813, se

encuentran en la última sección («Fábulas Coletas») las siguientes

_Facecias_:

X. «_De muliere quæ virum defraudavit_».--Fábula XV. «De la mujer y del

marido encerrado en el palomar».

I. «_Fabula prima cujusdam Cajetani pauperis naucleri_».--Fábula XVI.

«De la mujer que parió un hijo, siendo su marido ausente».

II. «_De medico qui dementes et insanos curabat_».--Fábula XIX. «Del

loco y del cavallero y cazador».

XXXVI. «_De Sacerdote qui caniculum sepelivit_».--Fábula XX. «Del

Sacerdote y de su perro, y del Obispo».

En las ediciones antiguas hay más, entre ellas la indecentísima 43:

«_De adolescentula quæ virum de parvo Priapo accusarit_».

[91] «Messer Valore quasi tutto scornato, udendo le parole di questo

fanciullo, dice verso la brigata: e' non fu mai nessun fanciullo savio

da piccolino, che non fusse pazzo da grande. Il fanciullo, udendo

questo, disse: in fe di Dio, gentiluomo, voi dovest' essere un savio

fantolino».

(_Delle Novelle di Franco Sacchetti Cittadino Fiorentino. Parte Prima.

In Firenze_, 1724. pp. 109-110. «Messer Valore de' Buondelmonti è

conquiso e rimaso scornato da una parola, che un fanciullo gli dice,

essendo in Romagna»).

[92] Novella C.XCVIII. «Un cieco da Urvieto con gli occhi mentali,

essendoli furato cento fiorini, fa tanto col suo senno, che chi gli ha

tolti, gli rimette donde gli ha levati».

(_Delle Novelle di Franco Sacchetti_... Parte Seconda, pp. 142-147).

_Ct. Hieronymi Morlini, Parthenopei Novellae, fabulae, comoedia. Editio

tertia emendata et aucta._ París, Jannet, 1855, p. 86.

[93] Muy rápidamente he hablado de ellos. Su estudio más minucioso

queda reservado para quien publique el _Fabulario_ ó _Novelero

español_, empresa digna de tentar la ambición de cualquier aficionado

lo mismo á los estudios populares que á los de tradición erudita.

Apenas hay anécdota del _Sobremesa_ que no pueda dar motivo á una

curiosa nota. No quiero omitir que entre ellos figura (1.ª parte,

cuento 72) el apólogo clásico del poeta y el menestral que le

estropeaba sus versos, aplicado por D. Juan Manuel, en el prólogo

general de sus obras, á un trovador de Perpiñán, y por Sacchetti á

Dante:

«Filogeno, famosísimo poeta, viendo que unos cantareros cantaban sus

versos trastrocando y quebrando de ellos, con un báculo que llevaba dió

en los jarros y quebrólos, diciendo: «Pues vosotros dañais mis obras,

yo tambien dañaré las vuestras».

Todavía es más curioso el siguiente ejemplo, en que un cuentecillo de

Timoneda viene á ilustrar un episodio de una comedia de Lope de Vega,

cuyo argumento está tomado de la antigüedad romana.

En el tercer fasciculo de la _Zeitschrift für romanische Philologie_

(1905, t. XXIX) se ha publicado una nota de Stiefel sobre las fuentes

del Episodio de la Capa en el acto 2.º de _El Honrado Hermano_.

Está en Timoneda, _Alivio de caminantes_ (núm. 29, parte 1.ª) y en el

_Libro de chistes_ de Luis de Pinedo (_Sales Españolas_ de Paz y Melia,

pp. 310 y 312).

_Timoneda_: «Venido un embajador de Venecia á la corte del gran turco,

dándole audiencia á él, juntamente con otros muchos que habia en su

corte, mandó el gran turco que no le diesen silla al embajador de

Venecia, por cierto respecto. Entrados los embajadores, cada cual se

sentó en su debido lugar. Viendo el veneciano que para él faltaba

silla, quitóse una ropa de majestad que traia de brocado hasta

el suelo, y asentóse encima della. Acabando todos de relatar sus

embajadas, y hecho su debido acatamiento al gran turco, salióse el

embajador veneciano, dejando su ropa en el suelo. Á esto dijo el gran

turco: «Mira, cristiano, que te dejas tu ropa». Respondió: «Sepa su

Majestad que los embajadores de Venecia acostumbran dejarse las sillas

en que se asientan».

_Pinedo_: «Dicen que un Embajador de Venecia, en presencia de la

Reina Doña Isabel, y visto que no le daban silla, se desnudó la ropa

rozagante que llevaba, y la puso en el suelo doblada, y sentóse; y

despues que hubo negociado, se fué en cuerpo. La Reina envió un mozo de

cámara que le diese la ropa. El Embajador respondió: «Ya la Señoría no

necesita de aquel escabel». Y no quiso tomar la ropa».

_Pinedo_ (p. 312): «D. Juan de Velasco, hijo del Condestable D.

Bernardino, entró á visitar al Duque de Alba y á otros grandes. No le

dieron luego silla: dobló su capa, y sentóse en el suelo».

Confieso que ambos textos se me pasaron por alto al escribir el prólogo

de la comedia de _El Honrado Hermano_ en la colección académica, aunque

tanto el libro de Timoneda, como el de Pinedo, me fuesen familiares;

el primero desde mi infancia y el segundo desde que el Sr. Paz y Melia

le sacó del olvido. Pero también el Sr. Stiefel, que tan agriamente

censura los descuidos ajenos, olvidó en el presente caso otro librejo

todavía más vulgar en España, la _Floresta_ de Melchor de Santa Cruz,

en cuya séptima parte (_De dichos graciosos_) se lee el mismísimo

cuento, siendo verosímil que de allí le tomase Lope, que cita más de

una vez aquella colección popular de apotegmas y chascarrillos.

«Un escudero fué á negociar con el Duque de Alba, y como no le diesen

silla, quitóse la capa, y asentóse en ella. El Duque le mandó dar

silla. Dixo el Escudero: «V. Señoria perdone mi mala crianza, que

como estoy acostumbrado en mi casa de asentarme, desvanecióseme la

cabeza». Como hubo negociado, salióse en cuerpo, sin cobijarse la capa.

Trayéndosela un page, le dixo: «Servíos de ella, que á mí me ha servido

de silla, y no quiero llevarla más á cuestas».

Los versos de Lope de Vega que corresponden á esto son los siguientes:

CURIACIO 1.º Vuelve, Horacio, fuerte.

HORACIO. ¿Á qué?

CURIACIO 1.º Toma el manto.

HORACIO. ¿Para qué?

CURIACIO 1.º Pues ¿por qué le has de dejar?

HORACIO. No me acostumbro llevar

La silla en que me asenté.

[94] Novella CXCV. «Uno villano di Francia avendo preso uno sparviero

del Re Filippo di Valois, e uno maestro uscier del Re, volendo parte

del dono a lui fatto, ha venticinque battiture». (Sachetti, _Novelle_,

Parte 2.ª, pp. 134-137).

[95] _Geschichte der Prosadichtungen._ Berlin, 1851, p. 257.

[96] En el _Libro de los enxemplos_ (n. 146 de la ed. de Gayangos) hay

un apólogo que tiene el mismo sentido y que se halla también en el

_Poema de Alexandre_ (coplas 2197-2201).

«Es enxemplo de un rey que conocia dos omes, uno muy codicioso, otro

muy invidioso, é prometióles que les darie cualquier don que le

demandasen, en tal manera que el postrimero hobiese el don doblado. E

esperando el uno al otro que demandase, el rey mandó al invidioso que

demandase primero, é demandó que le sacasen un ojo porque sacasen al

otro amos los suyos, e non quiso pedir cosa buena porque el su prójimo

non la hobiese doblada».

[97] _El Buē aviso y portacuentos de Ioan Timoneda: en el qual se

contienen innumerables y graciosos dichos, y apazibles acontescimientos

para recreacion de la vida humana, dirigidos al sabio y discreto

lector_ (Retrato de Timoneda, el mismo que va en el _Sobremesa_).

_Con privilegio Real. Impresso en Valencia en casa de Ioā Mey. M.

D.LXiiij_(1564). _Vendense en casa de Ioan Timoneda._ 8.º, 56 folios.

La licencia del santo oficio es de 12 de Setiembre de 1563.

En el fol. 29 comienza con nueva portada la «Segunda parte del Porta

eventos de Ivan Timoneda, en el qual se contienen diversas sentencias,

memorables dichos, y graciosos cuentos, agora nuevamente compuestos.

Año 1564».

Ximeno cita una edición de Valencia, por Pedro de Huete, 1570, y Fuster

otra de la misma ciudad, por Juan Navarro, á 5 de Mayo de 1569.

[98] _Alivio de caminantes_ (así en la parte superior de las páginas).

La cuarta parte contiene «otros cuentos sacados de la Floresta Española

de Melchor de Sta. Cruz» y la _Memoria Hispanea_.

[99] Sólo el canónigo Mayans, en su prólogo de _El Pastor de Filida_,

cita un _Patrañuelo_ de Valencia, 1566, pero la existencia de tan rara

edición está indirectamente comprobada por la aprobación que se copia

en las siguientes (Valencia, 22 de Setiembre de 1566).

--_Primera parte de las Patranyas en las quales se tratan admirables

cuentos, graciosas marañas y delicadas invenciones para saber las

contar el discreto relatador. Con licēcia en Alcalá de Henares, en casa

de Sebastian Martinez. 1576._ (Biblioteca Nacional).

8.º 127 fols.

Tasa.--Aprobación de Joaquín Molina.--Licencia del canónigo Tomás

Dasi.--Privilegio.--Soneto «entre el auctor y su pluma».--Soneto

de Amador de Loaysa, en loor de la obra.--Epístola al amantissimo

Lector.--Texto.--Tabla.--Una hoja sin foliar con dos quintillas

tituladas «Disculpa de Joan Timoneda a los pan y aguados de la

prudencia colegiales del provechoso Silencio».

--Barcelona. Año 1578.

_Al fin_: «Fue impresso el presente _Patrañuelo_ en la insigne ciudad

de Barcelona en casa de Jayme Sendrat. Año 1578». 8.º, 103 folios.

(Biblioteca Nacional, ejemplar de Salvá).

--Bilbao, 1580. Por Matías Mares. (Biblioteca Nacional).

--_El discreto tertuliante; primera parte de las Patrañas de Joan de

Timoneda, en las cuales se trata de admirables Cuentos graciosos,

Novelas ejemplares, marañas y delicadas invenciones para saber contar

el sabio y discreto relatador. Sacadas segunda vez a luz por José de

Afranca y Mendoza. Con licencia en Madrid en la oficina de Manuel

Martin. Se hallará en la libreria de P. Tejero, calle de Atocha, junto

a San Sebastian_ (1759).

La licencia se dió «con calidad de que no se imprima la patraña

octava». Es edición incorrecta, además de mutilada. El ridículo cambio

del _Patrañuelo_ en el _Discreto Tertuliante_ no pasa de la portada: en

lo alto de las páginas se da al libro su título verdadero.

En el ejemplar que tuvo Salvá un curioso moderno había anotado

las fuentes de varias patrañas, pero no siempre son exactas sus

indicaciones.

--El _Patrañuelo_ está integramente reimpreso en la colección de Aribau

(_Novelistas anteriores á Cervantes_).

[100] Me refiero á la patraña novena.

[101] _Geschichte der prosadichtungen_... pp. 500-501.

[102] «Indignado el rey de semejante traicion, juntó muy gran hueste

y vino sobre Ciro y Harpago, y llevándolos de vencida á los soldados

que iban huyendo, salian las madres y sus mujeres al encuentro, que

volviesen á la batalla. Y viendo que no querian, alzándose las madres

sus faldas y mostrando sus vergüenzas, á voces altas decían: «¿Qué es

esto? ¿Otra vez quereis entrar en los vientres de vuestras madres?» Los

soldados de vergüenza desto volvieron á la batalla con grande ánimo»

(Timoneda).

«_Pulsa itaque quum Persarum acies paullatim cederet, matres et uxores

eorum obviam occurrunt; orant in praelium revertantur. Cunctantibus,

sublata veste, obscoena corporis ostendunt, rogantes «num in uteros

matrum vel uxorum velint refugere». Hac repressi castigatione, proelium

redeunt: et facta impressione, quos fugiebant, fugere compellunt_»

(Just., _Hist._, I, 6).

[103] Vid. mis observaciones preliminares sobre esta comedia en el tomo

VI de la edición académica de Lope de Vega.

[104] _Gesta Romanorum_, ed. de Hermann Oesterley (Berlín, 1872), pp.

399-409 (_De mirabili divina dispensatione et ortu beati Gregorii

Papae_), y las versiones que cita el mismo Oesterley, p. 725.

[105] _Le Violier des histoires romaines. Ancienne traduction françoise

des «Gesta Romanorum». Nouvelle édition, revue et annotée par M. G.

Brunet_ (Paris, 1858), pp. 197-198.

[106] «En tiempo deste dicho rey Don Ramiro hera abad de Montemayor un

noble omne e grand fidalgo e de buena vida, que avia nombre don Johan.

Yendo un dia á maitines la noche de Navidad, falló un niño que yacía

á la puerta de la iglesia echado; este niño era fijo de dos hermanos,

fecho en grand peccado. Como el abad lo vió, ovo dél grand piedad;

tomólo en sus braços e metiólo en la iglesia é fízolo bautizar e púsole

nonbre Garçia. Criolo muy viçiosamente, atanto e más que si fuera su

fijo».

Así Diego Rodríguez de Almela, en su _Compendio Historial_, que es el

primer texto que consigna esta novela.

Vid. _La leyenda del abad Don Juan de Montemayor, publicada por

R. Menéndez Pidal._ Dresden, 1903 (t. II de la _Gesellschaft für

romanische literatur_), p. 5.

[107] Cf. en el _Gesta Romanorum_, ed. de Oesterley, pp. 510-532, y la

lista de paradigmas, p. 737. El Apolonio no formaba parte del primitivo

texto del Gesta. Era una novela aislada: _De tribulatione temporali,

quae in gaudium sempiternum postremo conmutabitur_.

[108] Por D. Pedro José Pidal en la _Revista de Madrid_, 1844.

[109] En su tesis tantas veces citada acerca de Boccaccio, pp. 84, 152,

163.

[110] Pudo manejarle en la edición de Milán, 1558. La de Venecia, 1565,

es posterior al _Patrañuelo_.

[111] «Novella II. Una matrigna fa preparare da un suo schiavo il

veleno al figliastro perchè non vuol condescendere alle sue voglie. Per

iscambio lo beve un suo proprio figliuolo minore d' età. Il figliastro

n' è accusato e lo schiavo depone contro di esso. Un vecchio medico

comparisce, e confessa aver egli dato allo schiavo quel beveraggio,

che è un sugo da far dormire. Si corre allora alla sepoltura, ed il

fanciullo è trovato vivo. Condanna dello schiavo, e della donna».

_Il Pecorone di Ser Giovanni Fiorentino nel quale si contengono novelle

antiche belle d'invenzione e di stile._ Milán, 1804. (De la colección

de Clásicos Italianos), tomo II, pág. 138.

[112] Véase lo que de ella decimos en el tomo primero de los _Orígenes

de la novela_, pág. CLIX.

[113] «Novella I. Il Re d'Inghilterra sposa Dionigia figliuola d'un Re

di Francia, che trova in un convento dell'isola. Partorisce due maschi

in lontananza del marito, ed obbligata, per calunnie appostele dalla

suocera, a partirsi, con essi va a Roma. In quale occasione riconobbero

i due Re con estrema gioja, l'uno la moglie e l'altro la sorella».

_Il Pecorone_... Tom. I, p. 203.

[114] Compárese la _patraña_ tercera de Timoneda con la novela primera

de Masuccio, cuyo argumento dice así:

«Mastro Diego è portato morto da messer Roderico al suo convento.

Un altro fratre credendolo vivo gli dà con un sasso, e crede averlo

morto. Lui fuggesi con una cavalla, e per uno strano caso se incontra

col morto a cavalla in uno stallone, lo quale con la lanza alla resta,

seguelo per tutta la città. Lo vivo è preso, confessa lui essere stato

l'omicida; volesi giustiziare. Il cavaliere manifesta il vero, e al

fratre è perdonata la non meritata morte».

_Il Novellino di Masuccio Salernitano restituito alla sua antica

lezione da Luigi Settembrini_, Napoli, 1874. Pág. 7.

En Masuccio la acción de la novela pasa en Salamanca, y el protagonista

es un fraile, el Maestro Diego de Arévalo. Timoneda, que por otra parte

abrevia mucho el cuento, le traslada á París y el héroe es «un quistor

llamado Sbarroya».

La _patraña_ 18 es la novela 20 de las _Porretane_ de Sabadino degli

Arienti:

«Misser Lorenzo Spaza cavaliero Araldo se la fa convenire denanti

al pretore da uno notaro: il qual è dimostrato non esser in bono

sentimento: et Misser Lorenzo libero se parte lassando el notaro

scernito et desperato».

Fol. XVII de las _Settanta Novelle_.

(Al fin): _Qui finiscono le dolce et amorose Settanta nouelle del

preclaro homo misser Iohanne Sabadino degli Arienti Bolognese.

Intitulate a lo inuictissimo signore Hercule Estēse Duca de Ferrara.

Nouamēte historiade et correcte per el doctissimo homo Sebastiano

Manilio. Et con grande attentione in la inclyta Cita de Venetia

stampate. Nel M.CCCCCX (1510) a di XVI de Marzo._

[115] «Novella XXII. Narra il sign. Scipione Attellano come il sig.

Timbreo di Cardona, essendo col Re Piero d' Aragona in Messina, s'

innamora di Fenicia Lionata, e i varii e fortunevoli accidenti che

avennero prima che per moglie la prendesse».

_Novelle di Matteo Bandello_, Milano, Silvestri, 1813. T. II, pp.

99-156.

[116] Vid. _Orígenes de la novela_, t. I, p. CCLVII.

[117] Dunlop-Liebrecht, p. 288.

[118] «Vi narrerò una mirabile istoria che già da un cavaliere

Spagnuolo, essendo io altre volte in Spagna, mi fu narrata».

Vid. _Novelle di Matteo Bandello... Volume sesto_, Milán, 1814, pp.

187-145.

[119] La más antigua é importante de estas leyendas es la de la

libertad de la emperatriz de Alemania por el Conde de Barcelona, sobre

la cual he escrito largamente en el tomo II de mi _Tratado de los

romances viejos_ (pp. 271-276). En la _Rosa Gentil_ del mismo Timoneda

(n.º 162 de la Primavera de Wolf) hay un largo y prosaico romance

juglaresco sobre este tema.

Es leyenda de origen provenzal, y debió de popularizarse muy pronto en

Cataluña; pero antes que Desclot la consignase en su _Crónica_ existía

ya una variante castellana (la falsa acusación de la Reina de Navarra

defendida por su entenado D. Ramiro), que recogieron el arzobispo D.

Rodrigo y la _Crónica general_.

[120] Vid. _Tres comedias de Alonso de la Vega_, con un prólogo de

D. Marcelino Menéndez y Pelayo. Dresden, 1905 (_Gesellschaft für

romanische literatur_. Band. 6).

[121] _Cultura Española_, Mayo de 1906, pág. 467.

[122] Vid. los paradigmas que apunta Oesterley en sus notas al _Gesta

Romanorum_, p. 730.

[123] _Virgilio nel Medio Evo_ (Liorna, 1872), t. II, pp. 120-123.

[124] «Argumento. Glauco cavallero de Athenas recibio por adoptiva

esposa a Philenia Cēturiona, y por el grande celo que della tenia

la acusó por adultera ante el juez, y por intercession y astucia de

Hipolito su amigo fué libre, y Glauco su marido condenado a muerte».

_Parte primera del honesto y agradable entretenimiento de Damas y

Galanes_... Pamplona, 1612, p. 146 vta. Es la traducción de Francisco

Truchado.

[125] Vid. Gamba (Bartolommeo), _Delle Novelle italiane in prosa.

Bibliografía_. Florencia, 1835. PP. 132-133.

[126] Sobre las diferencias de estas primitivas ediciones, véase el

precioso estudio de Alejandro de Ancona, _Del Novellino e delle sue

fonti_ (_Studi di Critica e Storia Letteraria_, Bolonia, 1880), páginas

219-359.

[127] _Gesta Romanorum_, ed. Oesterley, p. 300, y una rica serie de

referencias en la p. 749.

[128] Cantiga 78. Parece haber venido de Provenza. El conde de Tolosa

es quien manda quemar á su privado.

[129] Publicada por Morel-Fatio en la _Romania_, t. V, con una noticia

muy interesante de Gastón París.

[130] Opina Gastón París que los cuentos occidentales de la primera

serie (lepra, mal aliento) proceden de una de las dos versiones árabes,

y los de la segunda serie (adulterio) de la otra, por intermedio de un

texto bizantino.

[131] «Messer Bernabò signore di Melano comanda a uno Abate, che lo

chiarisca di quattro cosa impossibili, di che uno mugnajo, vestitosi

de' panni dello Abate, per lui le chiarisce in forma che rimane Abate,

e l'Abate rimane mugnajo».

_Novelle di Franco Sacchetti_... T. I, pp. 7-10.

[132] En sus _Cuentos Populares_.

[133] Saldrá reimpreso muy pronto por la Sociedad de Bibliófilos de

Valencia con las demás piezas dramáticas de Timoneda.

[134] La _patraña_ sexta tiene seguramente origen italiano, como casi

todas; pero no puede ser la novela cuarta de Sercambi de Luca, citado

á este propósito por Liebrecht, porque los cuentos de este autor del

siglo XV estuvieron inéditos hasta 1816, en que imprimió Gamba algunos

de ellos. Más bien puede pensarse en la novela nona de la primera

década de los _Hecatommithi_ de Giraldi Chinthio: «Filargiro perde

una borsa con molti scudi, promette, per publico bando, a chi gliela

dà buon guiderdone; poi che l' ha ritrovata, cerca di non servar la

promessa, et egli perde i ritrovati denari in castigo della sua frode».

_Hecatommithi ovvero Novele di M. Giovanbattista Giraldi Cinthio nobile

ferrarese... Di nuovo rivedute, corrette, et riformate in questa terza

impressione In Vinegia appresso Enea de Alaris 1574._ PP. 84-85.

Es curiosa esta patraña de Timoneda, porque de ella pudo tomar

Cervantes el chiste del asno desrabado del aguador, para trasplantarle

á _La ilustre fregona_, como ya indicó Gallardo (_Ensayo_, III, 738).

Por cierto que de este asno no hay rastro en la novela de Giraldi, que

sólo tiene una semejanza genérica con la de Timoneda, y tampoco me

parece su fuente directa.

[135] «_Selvagia Comedia_ ad Celestinæ imitationem olim confecerat,

quam tamen supprimere maxime voluit curavitque jam major annis,

totusque studio pietatis deditus». (Bibl. Hisp. Nov., I, p. 55.)

[136] Trata extensamente de ambas colecciones, inéditas aún, D.

Antonio Martín Gamero en las eruditas Cartas literarias que preceden

al _Cancionero de Sebastián de Horozco_ publicado por la Sociedad de

Bibliófilos Andaluces (Sevilla, 1874).

Compuso Horozco otros opúsculos de curiosidad y donaire, entre ellos

unos coloquios (en prosa) de varios personajes con el Eco. Dos de los

interlocutores son un fraile contento y una monja descontenta (Vid.

apéndice al _Cancionero_, p. 268 y ss.).

Hijo de este ingenioso escritor y heredero suyo en la tendencia

humorística y en la afición á los proverbios fué el famoso lexicógrafo

D. Sebastián de Cobarrubias y Horozco, de cuyo _Tesoro de la lengua

castellana_ (Madrid, 1600), que para tantas cosas es brava mina, pueden

extraerse picantes anécdotas y chistosos rasgos de costumbres.

También en el _Vocabulario de refranes_ del Maestro Gonzalo Correas,

recientemente dado á luz por el P. Mir, se encuentran datos útiles para

la novelística. Sirva de ejemplo el cuento siguiente, que corresponde

al exemplo 43 de _El Conde Lucanor_ («del cuerdo y del loco»), pero que

no está tomado de aquel libro, sino de la tradición vulgar:

«En Chinchilla, lugar cerca de Cuenca, había un loco que, persuadido

de holgazanes, llevaba un palo debajo de la falda, y en viniendo algún

forastero, se llegaba á él con disimulación, preguntándole de dónde

era y á qué venía, le daba tres ó cuatro palos, con lo que los otros

se reían, y luego los apaciguaban con la excusa de ser loco. Llegó

un manchego, y tuvo noticia en la posada de lo que hacía el loco, y

prevínose de un palo, acomodado debajo de su capa, y fuese á la plaza

á lo que había menester. Llegósele el loco, y adelantóse el manchego

y dióle muy buenos palos, con que le hizo ir huyendo, dando voces y

diciendo: ¡Gente, cuidado, que otro loco hay en Chinchilla!».

Otros cuentos están tomados de la _Floresta_ de Santa Cruz.

[137] _Sales españolas ó agudezas del ingenio nacional recogidas

por A. Paz y Melia._ Madrid, 1890. (_En la Colección de Escritores

Castellanos_, pp. 253-317.)

[138] «En las Cortes de Toledo fuisteis de parecer que pechasen los

hijodalgo; alli os acuchillasteis con un alguacil, y habeis casado

vuestra hija con Sancho de Paz: no trateis de honra, que el rey tiene

harta». (Carta al Duque del Infantado.) (Cf. Pinedo, p. 272.)

[139] En el mismo tomo de las _Sales_ (p. 331) puede verse una carta

burlesca del portugués Thomé Ravelo á su mujer, fecha en el cerco de

Badajoz de 1658, y una colección de epitafios y dichos portugueses

(p. 391). En cambio, un códice del siglo XVII que poseo está lleno de

epitafios y versos soeces contra los castellanos.

[140] «Seguiré como texto el proceso y propias palabras que el

predicador llevó, y los puntos que encareció, y esto en lengua

portuguesa; y en lo castellano entretejeré como glosa interlineal ó

comento la declaración que me pareciere; aunque en estas lenguas temo

cometer malos acentos, porque _siendo italiano de nación_, mal podré

guardar rigor de elocuencia ajena, dado que en lo castellano seré menos

dificultoso, por ser gente muy tratada en Roma, que es nuestra comun

patria, y en Lisboa no estuve año entero».

(_Sales Españolas_, I, p. 108.)

[141] «Este es un sermón que un reverendo Padre, portugués de nación,

y profesión augustino, predicó en Lisboa en Nuestra Señora de Gracia,

vigilia de su Assumpcion... y vuelto á mi posada, formé escrúpulo si

dejaba de escribir lo que en el púlpito oí predicar... Viniéndome luego

la vía de Castilla, posé en Evora, do a la sazon estaba el Rey en la

posada y casa del embajador de Castilla, Lope Hurtado de Mendoza».

(_Sales Españolas_, I, 104-107.) De aqui vendría probablemente la

confusión del _Lope_ con _D. Diego_.

[142] «Lo cual bien experimentó un francés españolado viniendo á

Portugal, y fué que partiendo de Narbona para Lisboa, le dijo un amigo

suyo: Pues entrais en España, sed curioso en conocer las gentes della,

porque en Aragon, por donde primero habeis de pasar, vereis que la

gente es muy prima, y en Castilla nobles y bien criados»... (suprimo lo

relativo á Portugal, que es de una groseria intolerable).

«Pues comenzando su camino, que venia de priesa, rogó á su huesped

aragonés que le llamase cuando quisiese amanecer. El cual lo hizo así,

poniendo al par de sí una caja con ciertas joyas de su mujer; y como

estuviese el cielo escuro, dijo el francés: ¿En qué conoceis que quiere

amanecer, señor huesped? Y él dixo: Presto será de dia, y véolo en el

aljófar y perlas de mi mujer, que están frias con la frescura del alba.

El francés confesó hasta allí no haber sabido aquel primor.

«Entrando en Castilla, y llegando á Toledo en casa de un ciudadano,

que de su voluntad le llevó á su posada, rogóle también le despertase

antes que amaneciese. Acostados, pues, el uno cerca del otro en una

pieza grande, cuando queria amanecer, un papagayo que alli estaba hizo

ruido con las alas. Y como el huésped toledano sintiese que el francés

estaba despierto, dixo, casi hablando entre sí: Mucho ruido hace este

papagayo. El frances, que lo oyó, preguntó qué hora era. El toledano

respondió que presto amaneceria. Pues ¿por qué no me lo habeis dicho?

dijo el frances. El castellano dixo: Pues me compeleis, yo os lo diré.

Pareciome caso de menos valer, recibiendo yo en mi casa un huésped de

mi voluntad, tal cual vuestra merced es, decirle se partiese della;

y porque anoche me rogastes os despertase, sintiendo que estábades

despierto, dije que el papagayo hacia ruido para que si quisiésedes

partiros entendiésedes que el pájaro se alteraba con la venida de

la mañana, y si quisiésedes reposar, lo hiciésedes, viendo que no

aceleraba yo vuestra partida. Dixo el frances entonces: Agora veo y

conozco la buena cortesia y nobleza que de Castilla siempre me han

dicho». (_Sales_, I, 171-172.)

[143] Publicado por el Sr. Paz y Melia en el tomo II de las _Sales

Españolas_ (pp. 35-69).

[144] _Libro primero de los cien tratados. Recopilado por Melchior

de Sancta Cruz de Dueñas. De notables sentencias, assi morales como

naturales, y singulares avisos para todos estados. En tercetos

castellanos.--Libro segundo de los cien tratados_, etc. Ambas partes,

impresas en Toledo, por Diego de Ayala, 1576, son de gran rareza.

[145] Opúsculo gótico, sin lugar ni año, dedicado al Duque de Calabria.

Salvá, que poseía un ejemplar, le supone impreso en Valencia, hacia

1535. Los que Sanz y Santa Cruz llaman tercetos y mejor se dirían

ternarios para distinguirlos de los tercetos endecasílabos, están

dispuestos en esta forma, bastante frecuente en nuestra poesía

_gnómica_:

No hallo mejor alquimia,

Más segura ni probada

Que la lengua refrenada.

[146] _Floresta Española de apotegmas y sentencias, sabia y

graciosamente dichas, de algunos españoles; colegidas por Melchior

de Santa Cruz de Dueñas, vecino de la ciudad de Toledo. Dirigido al

Excelentisimo Sr. D. Juan de Austria. Impreso con licencia de la C. R.

M. en Toledo en Casa de Francisco de Guzmán,1574. 8.º--272 pp._

El catálogo más copioso de ediciones de la _Floresta_, que es el

formado por Schneider, registra las siguientes: Salamanca, 1576;

Valencia, 1580, Salamanca, 1592; Toledo, 1596; Bruselas, 1596; y 1598;

Lyón, 1600 (en castellano y francés); Valencia, 1603; Toledo, 1605;

Bruselas, 1605; Barcelona, 1606; una de 1617, sin lugar de impresión;

Bruselas, 1614 (bilingüe); Cuenca, 1617; Huesca, 1618; Barcelona, 1621;

Bruselas, 1629; Zaragoza, 1646; Bruselas, 1655.

Con ser tantas las ediciones antiguas de la _Floresta_, rara vez se

encuentran, sobre todo íntegras y en buen estado. Suplen su falta las

tres de Madrid, 1730, 1771 y 1790, copiadas, al parecer, de la de

Huesca, 1618, cuyos preliminares conservan. El editor Francisco Asensio

añadió las partes segunda y tercera, y prometió una cuarta: todo con el

título general de _Floresta Española y hermoso ramillete de agudezas,

motes, sentencias y graciosos dichos de la discreción cortesana_.

La traducción francesa de Pissevin apareció en Lyón, 1600, y fué

reimpresa varias veces en Bruselas con el texto castellano: _La

Floresta spagnola, ou le plaisant bocage, contenant plusieurs comptes,

gosseries, brocards, cassades et graves sentences de personnes de tous

estats_. (Bruxelles, Rutger Velpius et Hubert Anthoine, 1614.)

En una vasta colección alemana de apotegmas y dichos faceciosos,

publicada en Tübingen, en 1630, tomada casi toda de fuentes italianas

y españolas, entre ellas la _Silva_ de Julián de Medrano, está

incorporada la mayor parte de la _Floresta_. Vid. Adam Schneider

_Spaniens Anteil an der deutschen litteratur_ (1898), pp. 133-139.

[147] Parece que en estas palabras se declara Melchor de Santa Cruz

natural de Toledo, aunque en la portada de sus libros no se llama más

que _vecino_, y Nicolás Antonio le da por patria la villa de Dueñas. De

todos modos, si no era toledano de nacimiento, lo fué por adopción, que

es una segunda naturaleza.

[148] Nada puede decirse á ciencia cierta sobre esta fantástica ley

tan traída y llevada por nuestros antiguos escritores. Acaso nació

de una errada interpretación de esta cláusula de San Fernando en el

Fuero General de Toledo: «Todos sus juicios dellos sean juzgados segun

el _Fuero-Juzgo_ ante diez de sus mejores e mas nobles, e mas sabios

dellos que sean siempre con el alcalde de la cibdad; _e que a todos

anteanden en testimonianzas en todo su regno_». (_Et ut precedant omnes

in testimoniis in universo regno illius_, dice el original latino).

Claro es que en este singularísimo privilegio concedido á los toledanos

no se trata de disputas sobre vocablos, sino de testimonios jurídicos;

pero lo uno pudo conducir á la invención de lo otro. Esta idea se me

ocurrió leyendo el eruditísimo _Informe de la imperial ciudad de Toledo

sobre pesos y medidas_ (1758), redactado, como es notorio, por el P.

Andrés Marcos Burriel. Vid. pág. 298.

[149] En su novela _El desdichado por la honra_ (tomo VIII de la

edición de Sancha, p. 93).

[150] No es verosímil, ni aun creíble, que el autor de esta _Crónica_

sea el mismo D. Francesillo, «criado privado, bienquisto y predicador

del emperador Carlos V». Pero fuese quien quiera el que tomó su

nombre, aprovechando quizá sus apodos, comparaciones y extravagantes

ocurrencias, era sin duda persona de agudo ingenio y muy conocedor

de los hombres, aunque no todas las alusiones sean claras para

nosotros por la distancia. Merecía un comentario histórico y una

edición algo más esmerada que la que logró en el tomo de _Curiosidades

Bibliográficas_ de la colección Rivadeneyra. Véase, entretanto, la

memoria de Fernando Wolf, tan interesante como todas las suyas: _Ueber

den Hofnarren Kaiser Carl's V, genannt El Conde don Frances de Zuñiga

und seine Chronik_ (1850 en los _Sitzungsberichte der philos. histor.

Classe der kaiserl. Akademie der Wissenschaften_).

[151] Cf. mi _Tratado de los romances viejos_, tomo II, pág. 151 y ss.

[152] Vid. en el mismo _Tratado_, II, 165-166.

[153] «Los años passados salieron una suerte de salteadores, que con

habito reformado despojavan toda quanta gente podian aver a las manos,

en esta forma: que haziendo cuenta con la bolsa, tassadamente, les

quitavan la mitad de la moneda, y los enviaban sin otro daño alguno.

Aconteció en aquellos dias passar de camino un pobre labrador, y como

no llevase mas de quinze reales, que eran expensas de su viaje: hecha

la cuenta, cabían a siete y medio, no hallava a la sazon trueque de

un real; y el buen labrador (que diera aquella cantidad, y otra de

mas momento, por verse fuera de sus manos) rogavales encarecidamente

tomassen ocho reales, porque él se contentava con siete. De ninguna

manera (respondieron ellos), con lo que es nuestro nos haga Dios

merced... Beatos llaman a estos salteadores por el trage y modo de

robar. El nombre de Cabrilla tomáronle de la mesma sierra donde se

recogian».

(_Fiel desengaño contra la ociosidad y los juegos... Por el licenciado

Francisco de Luque Faxardo, clérigo de Sevilla y beneficiado de Pilas.

Año 1603._ Madrid, en casa de Miguel Serrano de Vargas.)

[154] _Apothegmas del excelentesimo Philosopho y Orador Plutarcho

Cheroneo Maestro del Emperador Trajano: [=q] son los dichos notables,

biuos, y breues de los Emperadores, Reyes, Capitanes, Oradores,

Legisladores, y Varones Illustres: assi Griegos, como Romanos, Persas,

y Lacedemonios: traduzidos de lēgua Griega en Castellana; dirigidos

a la S. C. C. M. por Diego Gracian, secretario del muy Illustre y

Reverendissimo Señor don Francisco de Mendoça Obispo de Çamora._

_Colofón_: «Fue impressa la presente obra en la insigne universidad

de Alcalá de Henares en Casa de Miguel de Eguia. Acabose a treinta de

Junio de Mil y Quinientos y Treinta y tres Años». 4.º gót.

Reimpreso en los _Morales de Plutarco traduzidos de lengua Griega en

Castellana_ por el mismo Diego Gracián (Alcalá de Henares, por Juan de

Brocar, 1548, folios II á XLIII).

[155] El autor ó más bien recopilador de este librejo, en que alternan

las anécdotas y las sentencias, es el mismo que tradujo la novela

sentimental de _Peregrino y Ginebra_. Hay, por lo menos, tres ediciones

góticas de las _Vidas de los filósofos_ (Sevilla, 1520; Toledo, 1527;

Sevilla, 1541). Parece un extracto de la compilación mucho más vasta

de Gualtero Burley _Liber de vita et moribus philosophorum poetarumque

veterum_, traducida al castellano y tan leida en el siglo XV con el

título de _La vida y las costumbres de los viejos filósofos_ («Crónica

de las fazañas de los filósofos» la llamó Amador de los Ríos). Hermann

Knust publicó juntos el texto latino y la traducción castellana en el

tomo CLXXVII de la _Bibliotek des litterarischen vereins_ de Stuttgart

(Tübingen, 1886).

[156] El traductor primitivo fue Thamara. No he visto la primera

edición, de Sevilla, 1548; pero en la de Zaragoza, 1552, por Esteban

de Nájera, se copian la aprobación de los Inquisidores, dada en el

castillo de Triana «a 18 dias del mes de enero de 1548», y un _Proemio

y carta nuncupatoria_, firmada por «el bachiller Francisco Thamara,

catedrático de Cádiz, intérprete y copilador desta obra».

En un mismo año, 1549, aparecen en Amberes dos distintas ediciones

de este libro de Erasmo en castellano. La que lleva el título de

_Apothegmas que son dichos graciosos y notables de muchos reyes y

principes illustres, y de algunos philosophos insignes y memorables y

de otros varones antiguos que bien hablaron para nuestra doctrina y

exemplo; agora nuevamente traduzidos y recopilados en nuestra lengua

castellana_ (Envers, por Martin Nucio), reproduce el texto de Thamara y

su _Carta nuncupatoria_. La otra, cuya portada dice: _Libro de vidas,

y dichos graciosos, agudos y sentenciosos, de muchos notables varones

Griegos y Romanos, ansí reyes y capitanes como philosophos, y oradores

antiguos: en los quales se contienen graues sentencias e auisos no

menos provechosos que deleytables_... (Anvers, Juan Steelsio, 1549),

parece nueva traducción, ó por lo menos refundición de la anterior,

hecha por Juan Jarava, que añadió al fin la _Tabla de Cebes_.

[157] _Libro de los dichos y hechos del Rey don alonso: aora nueuamente

traduzido. 1527._

Al reverso de la portada principia una Epístola del bachiller Juan de

Molina, «sobre el presente tratado, que de latin en lengua Española ha

mudado».

_Colofón_: «Fue impreso en Valēcia. En casa de Juan Joffre i[=p]ressor.

A XXI de Mayo de nuestra reparacion. M.D.XXVII». 4.º gót.

Hay reimpresiones de Burgos, por Juan de Junta, 1530; Zaragoza, 1552, y

alguna más.

[158] Abundan las ediciones de este curioso libro: la elzeviriana

de 1646 lleva el título de _Speculum boni principis_. Fue traducido

repetidas veces al catalán y al castellano, una de ellas por el

jurisconsulto Fortún García de Ercilla, padre del poeta de la

_Araucana_. Sobre el Panormita (célebre con infame celebridad por su

_Hermaphroditus_), véase especialmente Ramorino, _Contributi alla

storia biografica e critica di A. Beccadelli_ (Palermo, 1883).

[159] Puede verse también en la colección general de sus obras

(Basilea, 1571), en que hay muchas que el historiador de Alfonso V debe

tener presentes.

[160] _Hazañas valerosas y dichos discretos de D. Pedro Manrique de

Lara, primer Duque de Nájera, Conde de Treviño, Señor de las villas y

tierras de Amusco, Navarrete, Redecilla, San Pedro de Yanguas, Ocon,

Villa de la Sierra, Senebrilla y Cabreros._ (Impreso conforme á una

copia de la colección Salazar en el tomo VI, pp. 121-146 del _Memorial

Histórico Español que publica la Real Academia de la Historia_, Madrid,

1853). Salazar, que ya transcribió alguna parte de las noticias de

este cuaderno en las _Pruebas_ de su _Historia Genealógica de la Casa

de Lara_, había encontrado el original en el archivo de los Condes de

Frigiliana.

[161] No conozco la fecha de la primera edición, pero algunas de

las posteriores conservan la aprobación de Gil González Dávila de

febrero de 1627. Fue reimpresa en Sevilla, 1639; Madrid, 1663, y otras

varias veces, siempre con mal papel y tipos, exceptuando la elegante

edición elzeviriana de Bruselas, por Francisco Foppens, 1666. Muchas

de las anécdotas que recopila son pueriles y prueban en su autor poca

sindéresis.

Los _Dichos y Hechos de Felipe III_ están en las _Memorias para la

historia_ de aquel monarca, que recopiló D. Juan Yáñez (Madrid, 1723),

copiados de un manuscrito original que tenía todas las licencias para

estamparse en 1628.

[162] Notó bien este carácter aforístico de _El Licenciado Vidriera_ el

Sr. D. Francisco A. de Icaza en su elegante estudio sobre las _Novelas

Ejemplares de Cervantes_ (Madrid, 1901, pág, 151).

[163] _Las Seyscientas Apotegmas de Iuan Rufo. Y otras obras en verso

Dirigidas al Principe nuestro Señor. Con Privilegio. En Toledo por

Pedro Rodriguez, impressor del Rey nuestro Señor. 1596._

8.º 9 hs. prls. y 270 folios, de los cuales 195 corresponden á los

_Apotegmas_.

[164] Alude, con discreta malicia, que no debió de sentar bien á los de

la casa de Osuna, á aquel sabido cantarcillo:

Decit, buen conde de Ureña,

¿Don Alonso dónde queda?

[165] La frase _profesor de energía_ que Sthendhal inventó (según creo)

para aplicársela á Napoleón, y se ha repetido tanto después, recuerda

bastante ésta de _catedrático de valentía_ que Juan Rufo dijo del Cid.

[166] Alude al Dr. Juan de Salinas, festivo poeta sevillano, cuyas

_Obras_ han sido publicadas por la Sociedad de Bibliófilos Andaluces.

[167] Rufo debía de ser un jugador empedernido, y á esto aluden muchos

pasajes de sus _Apotegmas_.

[168] ¿Sería Felipe de Liaño, cuya especialidad eran los retratos

pequeños, especialmente de mujeres?

[169] Este apotegma tiene poco mérito, pero no he querido dejar de

citarle, porque acaso nos pone en camino de interpretar uno de los más

oscuros pasajes del _Quijote_: el relativo á _Tirante el Blanco_. Si

suponemos que hay errata donde dice _industria_, y leemos _ignorancia_,

como en el texto de Juan Rufo, queda claro el sentido. Sin duda Rufo y

Cervantes usaron una misma frase hecha, y no es creíble que el segundo

la alterase con menoscabo de la claridad.

[170] Esta fácil y pronta respuesta se atribuye en Cataluña al Rector

de Vallfogona, y dicen que ella bastó para que le reconociese Lope de

Vega. El festivo poeta tortosino había nacido en 1582, é hizo un solo

viaje á Madrid, en 1623. Los _Apotegmas_ estaban impresos desde 1596, y

no contienen más que dichos originales de Juan Rufo.

[171] _Las quinientas apotegmas de D. Luis Rufo, hijo de D. Juan Rufo,

jurado de Córdoba, dirigidas al Principe Nuestro Señor_ (Siglo XVII).

_Ahora por primera vez publicadas._ Madrid, imprenta de Fuentenebro,

1882, 12.º.

[172] Algunos de estos Cuentos, cuyo borrador se conserva en

la Biblioteca Nacional, fueron publicados por D. Juan Eugenio

Hartzenbusch, como apéndice á la primera edición de sus propios

_Cuentos y fábulas_ (Madrid, 1861), y casi todos lo han sido por D.

Antonio Paz y Melia (_Sales del ingenio español_, 2.ª serie, 1902, pp.

91-211).

[173] _La Silva Curiosa de Iulian de Medrano, cavallero navarro: en que

se tratan diversas cosas sotilissimas, y curiosas, mui conuenientes

para Damas y Cavalleros, en toda conuersation virtuosa y honesta.

Dirigida a la muy Alta y Serenissima Reyna de Nauarra su sennora.

Va dividida esta Silva en siete libros diuersos, el sujetto de los

quales veeras en la tabla siguiente. En Paris, Impresso en Casa de

Nicolas Chezneav en la calle de Santiago, a la insignia de Chesne verd.

M.D.LXXXIII. Con Privilegio del Rei._ 8.º.

[174] Vid. _La Caza, Estudios bibliográficos_, por D. Francisco de

Uhagón y D. Enrique de Leguina (Madrid, 1888), pág. 39.

[175] Cuentos 3.º, 5.º, 8.º, 9.º y 11.º de Juan Aragonés; cuentos 24,

25, 26, 29, 30, 32, 33, 34, 39, 40, 42, 44, 46, 48, 49, 50, 51, 52, 54,

62, 63, 67, 68, 72 de la 2.ª parte del _Sobremesa_; 31, 34, 39, 42, 47,

50, 52, 54, 60, 63, 67, 72, 73, 76 de la 1.ª (ed. Rivadeneyra). Cf. pp.

144-166 de la _Silva_ en la reimpresión de Sbarbi. Como se ve, Medrano

no se tomó siquiera el trabajo de cambiar el orden de los cuentos,

aunque puso los de la 1.ª parte después de los de la 2.ª Además, en la

pág. 91 trae el cuento 53 de la 2.ª parte («si los rocines mueren de

amores,--¡triste de mí! ¿qué harán los hombres?»); pero debe de estar

tomado de otra parte, porque en Timoneda es más breve y no dice que el

caso sucediese en Tudela.

[176] P. 168 de la reproducción de Sbarbi.

[177] _La Silva Curiosa de Ivlian de Medrano, Cavallero Navarro: en que

se tratan diversas cosas sotilissimas y curiosas, muy conuenientes para

Damas y Caualleros en toda conuersacion virtuosa y honesta. Corregida

en esta nueua edicion, y reduzida a mejor lectura por Cesar Ovdin.

Vendese en Paris, en casa de Marc Orry, en la calle de Santiago, a la

insignia del Lion Rampant. M.DCVIII._

8.º 8 hs. prles. y 328 pp. La novela de _El Curioso Impertinente_

empieza en la página 274.

Algunas cosas más que la novela agregó César Oudin al texto primitivo

de la _Silva_. En la página 271 de su edición pone esta advertencia:

«Estos dos epitafios siguientes fueron añadidos á esta segunda

impresion por Cesar Oudin, el qual los cobró de dos caballeros tedescos

sus discípulos. El uno es del Emperador Carlos V, y es hecho en latin;

el otro es de la Verdad, escrito en Español, el qual es tambien

traducido en frances por el dicho Cesar».

El Sr. D. José María Sbarbi ha reimpreso esta edición (suprimiendo la

novela de Cervantes) en el tomo X y último de su _Refranero General

Español_ (Madrid, imp. de A. Gómez Fuentenebro, 1778).

[178] _Carta publicada en «El Correo de Madrid,» injuriosa á la buena

memoria de Miguel de Cervantes. Reimprimese con notas apologéticas. En

Madrid, por D. Antonio de Sancha. Año de M.DCCLXXXVIII._

[179] _Ambrosio de Salazar et l'étude de l'espagnol en France sous

Louis XIII_, por A. Morel-Fatio, París, 1901.

[180] _Las Clavellinas de Recreacion... Les Oeuillets de Recreation.

Où sont contenüees, sentences, advis, exemples, et Histoires tres

agreables pour toutes sortes de personnes desireuses de lire choses

curieuses, és deux langues Françoise et Espagnole. Dedié à Monsieur M.

Gobelin, sieur de la Marche, Conseiller du Roy, et Controlleur general

de ses finances en la generalité de Rouen. Por Ambrosio de Salazar. A

Rouen, chez Adrian Morront, tenant sa boutique l' Estre nostre Dame.

1622. Avec Privilege du Roy._ 8.º 6 hs. prles., 366 pp. y una hoja sin

foliar.

_Las Clavellinas de Recreacion... Por Ambrosio de Salazar... A

Brvsselles, chez Iean Pepermans Libraire juré, et imprimeur de la

Ville, demeurant derire_ (sic) _icelle Ville a la Bible d'Or. 1625.

Avec Grace et Privilege_. 8.º.

[181] El autor mismo confiesa sin rebozo su falta de originalidad:

«Amigo lector, quando leyeres este librillo, ó parte dél, no digas

mal de las historias, porque no soy yo el Auctor; solo he servido de

intérprete en ellas: de manera que el mal que dijeres no me morderá...».

[182] _Espexo General de la Gramatica en Dialogos, para saber la

natural y perfecta pronunciacion de la lengua Castellana. Seruira

tambien de Vocabulario para aprenderla con mas facilidad, con algunas

Historias graciosas y sentencias muy de notar. Todo repartido por los

siete dias de la semana, donde en la séptima son contenidas las phrasis

de la dicha lengua hasta agora no vistas. Dirigido á la Sacra y Real

Magestad del Christianissimo Rey de Francia y de Nauarra. Por Ambrosio

de Salazar... A Rouen, chez Adrien Morront, dans l'Estre nostre Dame,

pres les Changes. 1614._ 8.º.

En la obra de Gallardo (m. 3773 á 3775) se describen otras tres

ediciones, todas de Ruán (1615, 1622, 1627).

[183] Pág. 73.

[184] _Libro de flores diversas y curiosas en tres Tratados... Dirigido

al prudentissimo y generoso Señor de Hauquincourt: Mayordomo Mayor de

la Christianissima Reyna de Francia. Por A. de Salazar, Secretario,

interprete de su Magestad, en la lengua Española, cerca de su Real

persona. En Paris. Se venden en casa de David Gil, delante el Cavallo

de bronze y sobre el puente nuevo. 1619._

[185] _Secretos de la Gramatica Española, con vn Tratado de algunos

Quentos honestos y graciosos. Obra tanto para el estudio como para

echar de si todo enojo y pesadumbre_... 1632. Sin lugar de impresión,

probablemente París.

[186] _Thesoro de diversa licion, obra digna de ser vista, por su

gran curiosidad; En el qual ay XXII Historias muy verdaderas, y otras

cosas tocantes a la salud del Cuerpo humano, como se vera en la tabla

siguiente. Con una forma de Gramatica muy prouechosa para los curiosos.

A Paris, chez Louys Bovllanger, rüe Sainct Iacques, á l'Image S. Louys.

1636._

8.º 6 hs. prls. sin foliar, 270 pp. y 4 folios de tabla.

[187] _Del can, y del cavallo, y de sus calidades: dos animales, de

gran instincto y sentido, fidelissimos amigos de los hombres. Por el

Protonotario Luys Perez, Clerigo, vezino de Portillo. En Valladolid,

impresso por Adrian Ghemart. 1568._

De este raro y curioso libro hizo una elegante reproducción en Sevilla

(1888) D. José María de Hoyos, tirando sólo cincuenta ejemplares.

Vid. p. 34, «De un Can que en Palencia uvo de estraño y marauilloso

instincto, y cosa jamas oyda: de que al presente ay sin numero los

testigos».

[188] Véanse las advertencias preliminares que he puesto á esta comedia

en el tomo XI de la edición académica de Lope de Vega.

[189] Como la versión de Ambrosio de Salazar no ha sido citada (que yo

recuerde) en los que han escrito sobre leyendas de partos monstruosos

(asunto de una reciente monografía del profesor danés Nyrop), y el

_Thesoro_ es bastante raro, me parece oportuno transcribirla.

Pág. 213, _Historia y cuento donoso sucedido en Barcelona_:

«En la ciudad de Barcelona ay cierto linaje de personas que se llaman

los Porceils, que quiere dezir en la lengua castellana lechones, que

tomaron el apellido y sobrenombre destos animales gruñidores por cierto

caso que sucedio á dos casados en la dicha ciudad. Y el caso fue que

cierta Señora de mediano estado, se avia persuadido una cosa harto

fuera de razon, y es, que le avian dado á entender que la muger que

paria mas que un hijo de una vez era señal de adultera, y que avia

tenido ilicito ayuntamiento con mas de un varon; y viendose preñada y

con muy grande barriga, temió de parir mas que un hijo, porque no la

tuviessen por lo que ella indiscretamente avia pensado. Al fin llegado

el parto de esta Señora, sucedio que pario nuebe hijos varones, pues

no ay cosa impossible á la voluntad de Dios. Visto por la parida cosa

tan estraña determinó persuadir á la partera que dissimulasse y no

dixesse que avia parido mas que un solo hijo, pensando hazer perecer

á los demas. Con esta mala voluntad, llamó á una criada y mandole que

tomasse aquellos ocho niños y los lleuase al campo fuera de la Ciudad

y los enterrasse assí vivos. La criada los puso en una espuerta, y se

yva con grande atrevimiento á cumplir el mandado de su ama, y Dios fue

servido que encontró en el camino con su amo, y aviendole preguntado

dónde yva y qué llevaba en aquella espuerta, la criada respondió en su

lengua Catalana diziendo: «Senior porté uns porcells», de do tomaron

el apellido y sobrenombre dels Porcels. El amo desseoso de verlos

abatio la espuerta y halló los ocho niños aun bullendo y muy hermosos,

aunque pequeñitos y desmedrados; y viendo la traycion y mal dessignio

luego sospechó lo que podria ser, y preguntado á la criada si su ama

avia parido, respondio que si, dandole larga cuenta de lo que passava,

y la causa por que los llevaba á enterrar. Entonces el padre, como

hombre discreto, los dio á criar, sin ser sabido de nadie mas que de

la criada, á quien mandó y amenazó que no descubriesse lo que avia

passado, como de hecho lo cumplió. Al cabo de tres años, el dicho padre

en cierto dia mandó aparejar un combite sin que la muger supiesse para

quien se preparava. Ya que todo estava á punto, hizo venir los ocho

hijos con sus amas, sin otros que para el proposito avia combidado.

Sentados á la mesa, declaró el padre la causa del combite, y todo como

lo avemos contado, de que no poca afrenta y espanto recibió la muger,

aunque todo mezclado con un grandissimo contento, por ver y entender

que aquellos eran sus hijos, á quien por su falsa imaginacion á penas

fueron nacidos quando los tuvo condenados á muerte. El padre mandó que

de ally adelante llamassen á aquellos niños los Porcels, y oy en dia se

llaman assí los descendientes dellos, por lo que la criada dixo quando

los llevaba á enterrar que llevaba porcells, que quiere dezir lechones».

[190] PP. 195-199, con el título de «Historia verdadera de la cabra y

cabrón».

[191] París, Pierre Chevalier, 1607, 8.º, 80 pp. (Núm. 2144 de Salvá).

Brunet cita tres ediciones más:

_Rodomontades espagnoles, recueillies de divers auteurs, et notamment

du capitaine Bonbardon_ (por Jac. Gautier). Rouen, Caillové, 1612.

--Id. 1623.

--Id. 1637.

Algunos de estos libelos miso-hispanos tienen grabados en madera, como

el titulado _Emblemes sur les actions, perfections et moeurs du Segnor

espagnol, traduit du castilien_ (Middelburg, por Simon Molard, 1608.

Rouen, 1637). Esta sátira grosera y virulenta está en verso. Vid.

Morel-Fatio, _Ambrosio de Salazar_ (pp. 52-57).

[192] Sin lugar, 12.º, 81 pp.

[193] Dice Brantôme en la dedicatoria á la Reina Doña Margarita:

«Je les ay toutes mises en leur langage, sans m'amuser à les traduire,

autant par le commandement que m'en fistes, que par ce que vous en

parlez et entendez la langue aussi bien que j'ai jamais veu la feue

reyne d'Espaigne vostre sœur (Doña Isabel de la Paz): car vostre gentil

esprit comprend tout et n'ignore rien, comme despuis peu je l'ai encor

mieux cogneu».

_Œuvres Complètes de Pierre de Bourdeille, abbè séculier de

Brantome_... París, 1842. (Edición del _Panteón Literario_). Tomo II.

Las _Rodomontades Espaignolles_, con el aditamento de los _Sermens et

Jurons Espaignols_, ocupan las 67 pp. primeras de este tomo.

Investigar las fuentes de las _Rodomontadas_ de Brantôme es tarea que

atañe á alguno de los doctos hispanistas con que hoy cuenta Francia.

[194] «El primer libro de novelas en España fué el que llaman de

Trancoso» (_Europa Portuguesa_, 2.ª ed., 1680, tom. III, pág. 372).

[195] No dudo que en las provincias de lengua castellana puedan

recogerse tantas ó más, pero hasta ahora los portugueses y también los

catalanes han mostrado en esto más actividad y diligencia que nosotros.

Sólo de Portugal recuerdo las siguientes colecciones, todas importantes:

_Contos populares portuguezes_, «colligidos por F. A. Coelho» (Lisboa,

1879).

_Portuguese Folk-Tales_, «collected by Consiglieri Pedroso, and

translated from original Ms. by Henriqueta Monteiro, with an

introduction by W. R. S. Ralston» (Londres, 1882).

_Contos tradicionaes do povo portuguez_, «con uma Introducção e Notas

comparativas, por Theophilo Braga» (Porto, 1883, 2 tomos).

_Contos nacionaes para crianças_, por F. A. Coelho (Porto, 1883).

_Contos populares do Brazil_, «colligidos pelo Dr. Sylvio Romero»

(Lisboa, 1885).

_Contos populares portuguezes_, «recolhidos por Z. Consiglieri Pedroso»

(tomo XIV de la _Revue Hispanique_, 1906).

[196] Ya en el primer tomo de estos ORÍGENES DE LA NOVELA (p. XXXVI)

hemos hecho mérito de la traducción portuguesa del _Barlaam y Josafat_,

conservada en un códice de Alcobaza, debiendo añadir aquí la noticia

de su edición, que entonces no teníamos (_Texto critico da lenda dos

santos Barlaão e Josafate_, por G. de Vasconcellos Abreu, Lisboa,

1898). Hubo también en Alcobaza y otros monasterios libros de ejemplos

como el Orto do Sposo, del cisterciense Fr. Hermenegildo Tancos (vid.

ORÍGENES, p. CIV). T. Braga, en su colección ya citada (II, 38-59)

reproduce algunos de estos cuentos, entre los cuales sobresalen el

ejemplo alegórico de la Redención (n. 132), que parece inspirado por

las leyendas del Santo Graal; y los temas históricos de la justicia

de Trajano (n. 133), y de Rosimunda y Alboino (n. 149); algunas

leyendas religiosas, que tienen sus paradigmas en las cantigas del

Rey Sabio, como la del diablo escudero (n. 145) y la del caballero

que dió su mujer al diablo (n. 144). Otros pertenecen al fondo común

de la novelística, como el de la prueba de los amigos (_Disciplina

Clericalis, Gesta Romanorum, Conde Lucanor_...) y alguno, como el

«de la buena andanza de este mundo» (n. 139), subsiste todavía en la

tradición popular. El texto de la Edad Media es muy curioso, porque

viene á acrecentar el número de leyendas que se desenlazan por medio de

convites fatídicos:

Un caballero, arrastrado por la insaciable codicia de la dama á quien

servía, mata alevosamente á un mercader y le roba toda su hacienda.

Emplazado por una voz sobrenatural para dentro de treinta años si

no hace penitencia, edifica en un monte unas casas muy nobles y muy

fuertes y busca en aquella soledad el olvido de su crimen. «Y estando

él un dia en aquel lugar comiendo con su mujer y con sus hijos y con

sus nietos en gran solaz con la buena andanza de este mundo, vino un

juglar y el caballero le hizo sentar á comer. Y en tanto que él comia,

los sirvientes destemplaron el instrumento del juglar y le untaron las

cuerdas con grasa. Y acabado el yantar, tomó el juglar su instrumento

para tañerle, y nunca le pudo templar. Y el caballero y los que con él

estaban comenzaron á escarnecer del juglar, y lanzáronle fuera de los

palacios con vergüenza. Y luego vino un viento grande como de tempestad

y derribó las casas y al caballero con todos los que alli estaban. Y

fue hecho un grande lago. Y paró mientes el juglar tras de sí, y vió

en cima del lago andar nadando unos guantes y un sombrero, que se le

quedaron en la casa del caballero, cuando le lanzaron de ella».

Acrecientan el caudal de la primitiva novelística portuguesa las

curiosísimas leyendas genealógicas consignadas en el Nobiliario del

Infante D. Pedro, sobre el cual nos referimos á lo que largamente queda

dicho en el primer tomo.

[197] _Contos tradicionaes do povo portuguez_, II, 19.

[198] Sobre la fe de Teófilo Braga cito la edición de 1575, que no he

visto ni encuentro descrita en ninguna parte. Brunet dio por primera la

de 1585 (Lisboa, por Marcos Borges, 1585, dos partes en un volumen en

4.º, la primera de 2 + 50 pp. y la segunda de 2 + 52). Tampoco he visto

ésta ni la de Lisboa, 1589 (por Juan Alvares), á la cual se agregó

la tercera parte impresa en 1596 por Simón Lopes. Nuestra Biblioteca

Nacional sólo posee cinco ediciones, todas del siglo XVII, y al parecer

algo expurgadas.

--_Primeira, segunda e terceira parte dos contos e historias de

proveito e exemplo. Dirigidos a Senhora Dona Ioana D'Alburquerque,

molher que foy do Viso Rey da India, Ayres de Saldanha. E nesta

impressão vão emendados._ (Á continuación estos versos):

«Diversas Historias, et contos preciosos,

Que Gonçalo Fernandez Trancoso ajuntou,

De cousas que ouvio, aprendeo, et notou,

Ditos et feytos, prudentes, graciosos:

Os quaes com exemplos bõs et virtuosos,

Ficão en partes muy bem esmaltados:

Prudente Lector, lidos, et notados,

Creo achareis que sam proveitosos.

_Anno 1608. Com licença da Sancta Inquisiçam. Em Lisboa. Per Antonio

Alvarez._

4.º, 4 hs. prls. y 68 pp. dobles.

Aprobación de Fr. Manuel Coelho (9 de agosto de 1607).--Licencia de

la Inquisición.--Escudo del Impresor.--Dedicatoria del mismo Antonio

Alvarez á doña Juana de Alburquerque (29 de mayo de 1608).--Soneto de

Luis Brochado, en alabanza del libro.

Tiene este volumen tres foliaturas, 52 pp. dobles para la 1.ª parte, 58

para la 2.ª, 68 para la 3.ª Al principio de la segunda hay estos versos:

Se a parte primeira, muy sabio Lector,

Vistes e lestes da obra presente,

Lede a segunda, que muy humilmente,

Aqui vos presenta agora o Auctor:

Pedevos muito, pois sois sabedor

Mostreis, senhor, ser discreto, prudente,

Suprindo o que falta, de ser eloquente,

Com vossa eloquencia, saber e primor.

Procede este raro ejemplar de la biblioteca de D. Pascual de Gayangos.

--_Primeira, segunda e terceira Parte dos Contos e Historias de

Proveito, e exemplo... Anno 1624. Com todas as licenças et approuaçoes

necessarias. Em Lisboa. Por Iorge Rodriguez. Taixado em papel em seis

vintens._

4.º, 4 hs. prls. y 140 pp. dobles.

Aprobación de Fr. Antonio de Sequeyra (16 de marzo de 1620). De ella se

infiere que además de las enmiendas que llevaba la edición anterior, se

suprimió un pasaje en la Tercera Parte.--Licencias, Tasa, etc.--Soneto

de Luis Brochado.--Tabla.

Procede de la biblioteca de D. Agustín Durán.

--_Anno 1633. Com todas as licenças e aprouaçoes necessarias. Em

Lisboa. Por Iorge Rodriguez. Taixado na mesa do Paço a seis vintens em

papel._

Edición idéntica á la anterior.

--_Anno de 1646... Em Lisboa, por Ant.º Alvares, Impressor del Rey N.

S._

8.º, 381 pp. de texto y tres de tabla. Á la vuelta de la portada van

las licencias y el soneto de Luis Brochado.

--_Historias proveitozas. Primeira, segunda e terceira parte. Que

contem Contos de proveito et exemplo, para boa educaçam da vida humana.

Compostos per Gonzalo Fernandez Trancoso. Leva no fin a Policia e

Urbanidade Christian. Em Lisboa, na officina de Domingos Carneiro,

1681._

8.º, 343 pp.

La última obra que se cita en la portada tiene distinta paginación y

frontis, que dice:

_Policia e Urbanidade Christiam. Composta pelos PP. do Collegio

Monipontano da Companhia de Jesu, e traduzida per Joam da Costa,

Lisboa, 1681._

Tanto esta edición, como la anterior, llevan intercalado, entre la

portada y el texto de los cuentos, un pequeño Catecismo, que atestigua

la gran popularidad del libro de Trancoso, al cual acompañaba (_Breve

Recopilaçam da Doctrina dos Misterios mais importantes de nossa Sancta

Fe, a qual todo o Christão he obrigado saber e crer com Fe explicita,

quer dizer conhecimento distincto de cada hum: recopilado pelo P.

Antonio Rebello, irmão professo da 3.ª Ordem de Nossa Senhora do

Carmo_).

Además de estas ediciones existen, por lo menos, las siguientes,

enumeradas por Inocencio da Silva, en su _Diccionario bibliographico

portuguez_ (III, 155-156; IX, 427).

--Coimbra, por Thomé Carvalho, 1600, 8.º

--Lisboa, por Antonio Craesbeck de Mello, 1671.

--Por Felipe de Sousa Villela, 1710.

--_Historias proveitosas: Primeira, segunda e terceira parte; que

contem contos de proveito e exemplo, para boa educação da vida humana.

Leva no fim a Policia e urbanidade christā. Lisboa, na off. de Filippe

de Sousa Villela_, 1722. 8.º, XVI + 383 pp.

--Por Manuel Fernandes da Costa, 1734, 8.º

En su ya citada obra _Contos tradicionaes do povo portuguez_ (II,

pp. 63-128) ha reproducido Teófilo Braga diez y nueve cuentos de la

colección de Trancoso, ilustrándolos con curiosas notas y paradigmas.

En todos ellos el erudito profesor suprime las moralidades y

divagaciones retóricas de Trancoso y abrevia mucho el texto. Tanto de

estos cuentos, como de los que omite, pondré el índice por el orden que

tienen en las ediciones del siglo XVII, únicas que he podido manejar.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 36 / 605 题