Primer Congreso de Colombia.--Este no admite la renuncia que hace
Bolívar.--Publicacion de la Constitucion de Colombia.--Sancion de la ley
política del Estado.--Eleccion de Bolívar para la presidencia del
Congreso.--Proyecto de libertar Perú.--Preparativos de marcha.--Paso de
Sucre por la cordillera occidental.--Ocupacion de la provincia de
Loja.--Abrese la campaña de Quito.--Entrada del ejército libertador en
Pasto.--Conquistas de Sucre.--Batalla de Pichincha.--Sumision de
Quito.--Ovaciones.--Oferta hecha al Perú.--Entrevista de Bolívar y San
Martin.--Estado del Perú.--Reunion del Congreso de Colombia.--Expedicion
á Maracaibo.--Combate naval.--La fortuna se muestra propicia á la
República.--Capitulacion de Morales.--Venezuela queda libre.
Por un decreto de Roscio, expedido en Angostura el 9 de Noviembre de
1820, á 6 de Mayo del siguiente año el primer Congreso de Colombia se
instaló en la villa del Rosario de Cúcuta, con diputados elegidos libre
y legalmente por las provincias emancipadas del poder de España, cuyo
número era el de veintidos entre las de Venezuela y Nueva-Granada.
Principió sus sesiones ocupándose de la renuncia que Bolívar habia hecho
de su magistratura política, y determinó: que este leal y desinteresado
patricio, mientras se daba al Estado un gobierno definitivo por medio
de una Constitucion, siguiese como hasta alli en el desempeño de
su cargo.
Por fin, el 12 de Julio de 1821, despues de la batalla de Carabobo, se
publicaba la ley fundamental que, bajo la denominacion de República de
Colombia, reunia en un solo cuerpo nacional á Venezuela y Nueva-Granada
con un gobierno popular representativo, declarando su independencia
absoluta de toda dominacion extranjera y de todo dominio particular, y
dividiendo el ejercicio del poder supremo en legislativo, ejecutivo y
judicial. Santa Fé de Bogotá era declarada capital hasta tanto que, en
mejores tiempos, se erigiese una ciudad al efecto con el nombre del
Libertador Bolívar.
El 30 de Agosto quedó sancionada la Constitucion del Estado, la cual
diferia de las anteriores en algunos puntos esenciales. Los senadores no
eran vitalicios, siguiéndose para todo cargo público los principios de
eleccion periódica y alternativa; y el poder ejecutivo seria ejercido
por un solo individuo. Entre las importantes leyes dadas al pais habia
dos, una del 19 y otra del 28 de Julio, ambas notables. La primera
declaraba que desde el dia de su publicacion se considerarian _libres_
los hijos que nacieren de _esclavas_; la otra suprimia todos los
conventos de regulares que no tuviesen por lo menos ocho religiosos de
misa en aquella misma fecha, aplicándose á la educacion nacional todos
los bienes y propiedades, derechos y acciones legados á las comunidades
que se hallaren comprendidas en la citada ley. Esta exceptuaba á los
hospitalarios, considerada la utilidad de sus servicios.
El 7 de Setiembre, conforme á la facultad que la Constitucion concedia
al Congreso de nombrar por la primera vez los cargos de Presidente y
Vice-Presidente, la eleccion recayó en Bolívar y Santander, aquel para
el primero de dichos empleos y este para el segundo. Luego, con fecha 2
de Octubre, otra ley dividia el territorio en siete departamentos, que
eran: Orinoco, Venezuela, Zulia, Boyacá, Cundinamarca, Cauca y
Magdalena; y despues de otros varios trabajos del alto Cuerpo
legislativo, dejando á Santander al frente de la administracion, el
Libertador partió de Cúcuta para Bogotá, con objeto de hacer los
preparativos necesarios á la campaña que habia proyectado hácia el Sud.
Asi terminaba este año, fecundo en notables acontecimientos, y en los
primeros dias de Enero del siguiente, 1822, en conformidad con lo
dispuesto por un decreto del poder ejecutivo, la reunion del mando
militar quedaba establecida en los departamentos de Venezuela, Orinoco y
Zulia. El general Cárlos Soublette, con el cargo de intendente, quedaba
en el primero al frente de la direccion de la guerra, y Paez en calidad
de comandante general del mismo; Bermudez en el de Orinoco, y Lino
Clemente en el de Zulia. Bolívar hácia este tiempo se dirigia de Cali á
Popayan para esperar alli las fuerzas con que pensaba dar principio á la
campaña de Quito. Mientras esta operacion se realizaba, ya próximo á
espirar el plazo de los tres meses de armisticio, Sucre atravesaba la
cordillera occidental el 9 de Febrero y ocupaba á Zaragoza en la
provincia de Loja, punto en el cual las tropas enviadas del Perú por el
dictador San Martin vinieron á reunirselo.
Abierta la campaña de Quito, dirigiéndose hácia Pasto, el Libertador
destrozó en Bomboná las tropas acaudilladas por Don Basilio Garcia el 7
de Marzo; pero tuvo que lamentar la pérdida del general Pedro Leon
Torres. El 8 de Junio entró victorioso en Pasto, haciendo prisionero á
Garcia y las tropas que habian quedado á este jefe español. Entro tanto
Sucre y Aymeric se batian encarnizadamente por el lado de Guayaquil,
apoderándose el primero, una tras de otra, de las poblaciones de Cuenca
y Alausi, teniendo que batirse siempre contra fuerzas superiores en
número. La toma de Riobamba tuvo despues lugar el 22 de Abril, tras un
brillante combate, en el que Sucre dió una prueba mas de sus buenas
dotes militares.
Por la llanura de Turubamba se dirigió de esta ciudad á Quito, logrando
situarse al pié de las alturas que forman la cresta del Pichincha entre
los pueblos de Chillogallo y Magdalena, flanqueando de este modo y por
la retaguardia al enemigo. Movióse durante la noche del 23 de Mayo, y al
siguiente dia, con sorpresa de sus burlados contrarios, apareció sobre
la montaña, de donde aquellos intentaron desalojarle; pero derrotados
completamente y careciendo de seguro refugio, rindieron, mediante
capitulacion, la ciudad de Quito el 25 de Mayo, dia en que 280 años
antes albergó la misma por primera vez las armas españolas. Aymeric, con
el resto de sus tropas, quedó en poder de Sucre, el vencedor en la
batalla de Pichincha. Cuatro dias despues los ciudadanos de la
conquistada capital ratificaban solemnemente el pacto de union entre
Quito, Venezuela y la Nueva-Granada.
Las capitulaciones de Pasto y de Quito aseguraron la libertad en un
vasto y hermoso pais, no hollado hasta entonces por plantas
republicanas, quedando en poder de Sucre 14 piezas de artilleria, 1.260
prisioneros, de los que 160 pertenecian á la clase de oficiales, y en
fin, los fusiles y cuantos elementos de guerra poseian los enemigos. A
poco de la toma de la capital de esta rica provincia, esto es, el 15 de
Junio, entraba Bolívar en ella precedido de las mas calurosas y
expresivas muestras de aprecio y entusiasmo de los pueblos del tránsito.
De aqui se trasladó á Guayaquil, donde las aclamaciones de júbilo se
reprodujeron, pasando despues á Cuenca, desde cuyo punto puso á
disposicion del gobierno del Perú una division de 4.000 colombianos.
San Martin corrió á encontrar á Bolívar, y el 25 de Julio se abrazaban
en Guayaquil estos dos valientes guerreros, que habiendo partido desde
ambos extremos del Nuevo Mundo, iban á conferenciar acerca de la
independencia de su pais bajo el ardiente sol del Ecuador. Tres dias
pasaron reunidos estos dos héroes americanos, sin que un solo momento se
les viese al uno sin el otro; pero el resultado de sus conferencias
quedó envuelto en la noche del misterio. Solo se sabe que aunque en las
entrevistas reinó la mas atenta cordialidad entre ellos, su separacion,
sin embargo, no fué de aquellas en que la amistad deja ver la efusion
del entusiasmo ó la ternura de un vivo afecto. Entre las ideas políticas
de estos dos hombres eminentes se alzaba tal vez una gran valla.
Los realistas ocupaban por entonces, no solo todo el Alto Perú, sino
tambien la mayor parte del Bajo, y se encontraban muy animados y llenos
de esperanza á causa de sus recientes triunfos. Los patriotas poseian
únicamente á Lima y los paises situados en la costa del Norte; además
se hallaban separados en diferentes partidos políticos, que minaban por
su base la fuerza de la causa comun del Sud de América, y sus recursos
metálicos no eran sobrados, antes por el contrario, andaban escasos. Tal
era la situacion del Perú desde fines de 1822 á mediados de 1823.
El 8 de Abril de este año el Congreso de Colombia se reunia otra vez, y
el 4 de Julio autorizaba al Libertador para que pasase á llevar sus
auxilios al Perú, acto el mas notable de aquella legislatura. Ya
conocemos la entrevista que luego tuvieron el llamado dictador de aquel
pais y el ilustre caraqueño. En el trascurso del mismo año Montilla
preparaba en la ciudad de Hacha una expedicion contra Maracaibo,
combinándose al efecto con las fuerzas navales que mandaba el coronel
jefe de la escuadra José Padilla, quien juzgó posible la arriesgada
empresa de forzar la barra, operacion que se ofreció á cumplir y que
cumplió el 8 de Mayo con solo la pérdida del bergantin _General
Bolívar_, al mando y de la propiedad del capitan de navio Nicolás Joly.
Una vez libre de cruzar las aguas del lago, en las cuales llegó á
enseñorearse, á fines de Junio, y mientras el general Francisco Estéban
Gomez, por enfermedad de Montilla, se dirigia contra Maracaibo, Morales
reforzaba su escuadrilla con dos goletas que el capitan Laborde traia de
Curazao. Reunida la flotilla española en Zaparas, fondeaba el 22 de
Julio entre Maracaibo y el islote de Capitan-Chico. Los independientes
hacian lo propio en Altagracia y Punta de Piedras. Ambos combatientes, á
vista uno del otro, esperaban el viento para acometerse, cuando
habiéndolo tenido favorable los patriotas, abordaron el 24, tres horas
despues del medio dia, al enemigo, y trabando un reñidísimo combate
quedó vencedor Padilla. Los realistas tuvieron 800 bajas entre muertos y
heridos, mas 420 prisioneros entre oficiales, clase de tropa y
marineria. Los patriotas contaron 44 muertos entre oficiales y tropa y
119 heridos.
Las armas republicanas, favorecidas por su valor y la buena causa,
marchaban sembrando por su camino los laureles de la victoria y
añadiendo cada dia una piedra mas al colosal edificio de su
independencia. Alli donde se presentaban, desalentados por sus estériles
esfuerzos los antiguos dominadores de Venezuela, cedian el campo á los
ya aguerridos soldados de la libertad. El 3 de Agosto capituló Morales
bajo las mas generosas condiciones de los republicanos, que haciéndolo
asi se coronaban de gloria; y doce dias despues se hacia á la vela aquel
memorable general con rumbo á la isla de Cuba. En el resto del año Coro
y Puerto Cabello, últimos baluartes de la dominacion española en
Venezuela, cayeron tambien en manos de los valientes y beneméritos hijos
del Nuevo Mundo, cuya heróica sangre venia derramándose hacia tantos
años, y por fin, al despedirse el de 1823, podian exclamar, enarbolando
el pabellon de Colombia: "_Ya somos libres._"