II

Pero el Hombre, pero el Genio,

más que un sol en el abismo,

por sí solo, por sí mismo

marcha mal o marcha bien:

Tiene rumbos preconceptos,

con sus planos y su equipo

y ha forjado el arquetipo

supraexcelso de su ser.

Y persigue aquel modelo

por más leyes que lo impidan,

por más fuerzas que coincidan

y le arrastren hacia atrás:

Presidiario incorregible

que la ergástula no arredra

y en el hierro y en la piedra

va y escribe ¡Libertad!

Eso canta, mi Gertrudis,

ese arcángel, ese mito

que ultramonta lo infinito

tras la sombra de su Dios:

Que reniega de sí propio,

de sí propio horrorizado,

que se siente desolado,

que se siente triunfador.

No te asombre pues, hijita

si en la noche de tus bodas

yo no cuento y nombro todas

tus bellezas de mujer:

Si a la faz de tus encantos

cual un torpe, cual un ciego,

yo renuncio, yo reniego

del color y del pincel.

Si no tengo ni una nota,

si no bordo ni una frase

que pregone de tu enlace

la suntuaria señoril,

que compare las estrellas

con los soles de tus ojos

y tus rojos labios rojos

con la fresa y el rubí.

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 73 / 75 题