VII

Tú tienes los secretos

del reproche y el óbice y la mengua:

tan sólo por tu lengua

Sócrates y Platón no son completos,

por ti los inmortales,

en el mármol y el bronce redivivos,

aguardan pensativos

que caigan de una vez sus pedestales;

tú acechas la subida

del Tabor de la Gloria en un repliegue,

para que nadie llegue

sin llevar en el rostro tu escupida;

por ti se para el carro

del más gran triunfador donde tú mandes;

tú obligas a los grandes

a ceñir un laurel sucio de barro...

¡y tanto les azotas

y es tanto lo que injurias su grandeza

que sienten la tristeza

de no ser unos míseros idiotas!

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 58 / 75 题