VI

Por ti van cohibidas

con los ojos en tierra cien mujeres:

no concibes, no quieres

nada más que bellezas prostituidas;

por ti, por tu mandato,

no llegan a ser madres las doncellas

y apagan sus estrellas

en la iracunda paz del celibato;

por ti los más garridos,

los púberes Apolos más hermosos

pasan por tenebrosos,

satánicos arcángeles caídos;

por ti van los aciagos,

impulsivos demonios de los celos,

bramando en los Otelos

que surgieren al chisme de tus Yagos;

por ti marchan sujetas

al índice vulgar vidas preciosas

sufriendo silenciosas

una carrera diaria de baquetas;

por ti, locuaz arpía,

todos los seres, todos juntos, gimen

y la idea del crimen

suele turbar a la razón más fría;

por ti blancos armiños

de máculas y taras están llenos...

y no parecen buenos,

santos y buenos, ¡ni los propios niños!

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 57 / 75 题