III

Tarde... Como traidora

la lengua de Don Juan va sugerente

bruñendo la pendiente

que conduce al nefasto «cuarto de hora»;

así, rufián hediondo,

al propio corazón del que difamas

le tientas y le llamas

y le arrojas vencido a lo más hondo;

así los directrices

de carácter más neto y más hidalgo,

vienen a ser por algo

lo mismo que tú inventas y tú dices.

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 55 / 75 题